negra soledad de hierro

verde soledad de mercurio
roja soledad de litio
blanca soledad de cromo
naranja soledad de oro
amarilla soledad de calcio
violeta soledad de manganeso
azul soledad de mercurio
gris soledad de sodio
añil soledad de magnesio
rosa soledad de plata
turquesa soledad de tecnecio
magenta soledad de niquel
beige soledad de plomo
marrón soledad de rubidio
lila soledad de uranio
burdeos soledad de californio
púrpura soledad de platino
azabache soledad de aluminio
fucsia soledad de zinc
ocre soledad de paladio
en resumen:
color soledad de metal

Junta una palabra con otra

A la siguiente palabra súmale
dos y encuéntrate sorprendido
con una nueva oración
aunque sea subjuntiva
sin repetir vocablo
pero ahíta de desesperación
contra aquella ventana
antigua observada
desde banqueta negra
mientras escribías poemas
bastante pobres
titulados naderías
junto dedales mudos
esperando siempre futuros ciertos
inesperados.

Une esta sílaba absurda,
no abandones nada
esquilma lenguajes sordos
buscando amaneceres imposibles;
aquel mínimo silencio
apágalo.

Vincula ese adjetivo acompañando
este sustantivo
formando grupos heterogéneos
sintácticamente cuestionables
hasta alcanzar cimas ridículas.

Casa esa materia verbal
– alternándola sencilla –
estos pocos adverbios terminados en mente
enumera
logra metas tramposas
articulando lenguas muertas
meticulosamente.

Concluye por fin.

Apenas soy un ser humano

humano hombre
humano humo
humano huno
humano hundo
humano hiende
humano hierro
humano hiero
humano homo
humano hemos
humano hosco
humano hueco
humano huelo
humano huyo
humano hallo
humano hulla
humano hilo
humano halo
humano hecho
humano hacha
humano hache
humano hoyo
humano hora
humano hito
humano haiku
humano huerta
humano himen
humano horno
humano huella
humano huelga
humano hembra
humano hambre
humano hombro
humano hiedra
humano hiedo
humano hiena
humano heno
humano himno
humano hebra
humano hierba
humano hijo
humano hipo
humano hondo
humano humano

Diferencias mínimas

¿Pienso que pienso?
vs
¿Pienso qué pienso?

Esa mínima tilde cambia el complemento directo del primer verbo pensar al acto de pensar en el primero de los casos frente a la materia pensada por el segundo verbo pensar en la segunda cuestión.

Texto escrito con 2 palabras, tan sólo «pienso» y «que/qué», usadas de manera que la primera de ellas sea escrita en las cuatro esquinas del texto.

Minudencias…

La vida loca

Vivo una vida alocada
con altibajos diarios
como una montaña rusa
con un final
bajo tus ojos.

No hay forma con mi vivir
para alcanzar
tus últimos suspiros,
son zancadillas al alma
agitada las mañanas,
rotas
contra los añicos opacos
ocultos a tu inquisición
amorosa y algo infantil.

Miramos una y otra mañana
la luz por la claraboya:
la vida loca alza tramoyas
un día más.

Esto no es una broma