Cianotipias de Taramundi

Realicé 14 cianotipias de 14 fotografías digitales tomadas entre los años 2022 y 2025 en el Concejo de Taramundi a lo largo de nuestras vacaciones estivales en esa localidad.

A sugerencia de Carmen de la Rosa, cada fotografía fue acompañada o inspiró un haiku escrito entre el 8 y el 9 de julio de 2026.

Generé negativos utilizando la herramienta de software libre GIMP 2.10.36. Una vez convertidas las imágenes a blanco y negro, en casi todos los casos, utilicé un aumento de contraste de 70 (o menos), con un aumento de brillo para no perder detalles. Posteriormente, invertí la fotografía para «negativizarla».

Utilicé exclusivamente imágenes apaisadas para su posterior montaje junto a un haiku cada una, en un archivo de tipo vectorial (SVG) guardado como PDF utilizando Inkscape 1.4.4 sobre Linux Mint 22.1 xia. Los archivos PDF obtenidos, contenían, horizontalmente y de arriba a abajo un negativo de una de las fotografías y un haiku siempre situados en la misma posición. La unión de todos los PDF en uno solo para su más cómodo manejo la realicé con PdfUnite v. 24.02.0.

La impresión de los negativos digitales así obtenidos la llevé a cabo la segunda semana de julio de 2026 sobre transparencias específicas para impresoras caseras de inyección de tinta de marca AVERY Zweckform. El material fotosensible había sido adquirido en Manuel Riesgo y fotosensibilicé dos pliegos de 100x70cm de Papel Guarro para acuarela de 350gsm de grano grueso adquiridos en La Riva Papeles Especiales.

Cada cianotipia tiene unas medidas de 25x20cm dejando un marco blanco aproximado de 1cm en los cuatro lados.

LipoHaiku Fuerte

Como ejercicio de los Talleres de Poesía Contemporánea, en este caso, basado en el temático de Poesía Clásica Japonesa, pido que escriban, en algún momento, un haiku combinándolo con una de las más interesantes restricciones de OuLIPO: el lipograma (en este caso, lo que yo llamo lipograma fuerte) y este fue el que yo hice a modo de ejemplo:

solo los ojos
son locos como pozos
con poco fondo

En el que, entre otras cosas, quería evitar la repetición de palabras, lo que suele ser difícil en este tipo de ejercicios. No es, obviamente, el primero que hago, como este otro dedicado a «embellecer» un poema objetual que le regalé a Pepe Buitrago.

desorden

desordenados
los papelitos arden
sobre la mesa


siete elementos
sin conexión alguna
bailan la muerte


vasos y vasos
acumulan miseria
tras ser usados


todos los cables
se enredan como locos
sin un sentido


en el perchero
ropa de andar por casa
que está algo sucia


libros y libros
como vasos y vasos
tras ser bebidos


sillas plegables
en perfecto desorden
cercan la mesa


carpetas viejas
me recuerdan mi edad
crueldad infecta


atolondrado
miro a mi alrededor
busco tesoros


paredes blancas
con grietas que insinúan
final de etapa


Otro «sibihaiku» por tachadura

Después del ejercicio de la semana pasada, volví a repetir en otro grupo de los Talleres de Poesía Contemporánea, con otros papeles (en esta ocasión algunos de la Utopía de Tomás Moro), un sibihaiku (de 17 palabras, en esta ocasión en 5-7-5) cuyo texto reza:

diferente adorar algún otro sol
fue mayoría encima de universo en progreso
su acuerdo cambia sin religión

SibiHaiku

Podríamos llamar, por inventar neologismos que no quede, SibiHaiku, que podría ser un poema de 17 palabras (que no sílabas (ni moras)) obtenido por elección de vocablos (aislados) en un texto dado, tachando todo lo demás y, por añadidura, imponiendo algún tipo de «recorrido» que visite los elementos escogidos.

Así, en este ejemplo que publico, mi texto sería:

un niño soñado con crin despertó

tú y un mozo
voló a ojos de amor

quedóse serio

No deja de ser una manera nueva de componer palimpsestos.

Esto no es una broma