Paréntesis y puntuación

Estuve leyendo G, de John Berger, que no me encantó y en gran parte creo que es debido a una muy mala edición, de Penguin Libros (impreso por Amazon (!)), aunque dice ser de la Editorial DEBOLSILLO. ISBN: 978-84-663-4279-7Editorial: DEBOLSILLO. Año de la edición: 2018. Medidas: 125 X 189 mm. Páginas: 344.

Su lectura es abigarrada, con 40 renglones por página, y me está costando tanto que casi lo abandono, como ya me pasara con Puerca tierra, del mismo autor. Creo que le daré algo de tiempo hasta leer otra novela de Berger.

Errores como esta puntuación dentro de los paréntesis o dentro de comillas, amén unas traducciones que parecen hechas por inteligencia artificial.

Siempre tengo dudas de si los signos de puntuación se han de poner dentro o fuera de los paréntesis, o dentro o fuera de las comillas, así que me remito a la RAE para estos desfacer estos entuertos otorgándole más autoridad de la que en realidad tiene.

Al fin y al cabo, si tras muchos usos de esta forma que me encuentro cada día más frecuentemente en ediciones de diverso pelaje y calidades, acaba por imponerse ese uso, teóricamente la RAE lo recogerá como válido y revisará su «ortografía», que no es sino una forma de describir la escritura, por mucho que a veces se crea que es una forma de obligar a cumplir unas reglas prefijadas.

Concurrencia de los paréntesis con otros signos.

Cuando los paréntesis concurren con otros signos de puntuación, deben seguirse las siguientes pautas:

a) El punto, la coma, el punto y coma y los dos puntos se escriben siempre después del paréntesis de cierre:

* Llevaban casados mucho tiempo (el año pasado cumplieron sus bodas de oro), pero nunca lograron entenderse.

* Se llama Elvira Muñoz (si no recuerdo mal).

El punto se coloca siempre detrás del paréntesis de cierre, incluso cuando el texto entre paréntesis abarca todo el enunciado:

Se fue dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado).

Puntos y comillas

Es un lío cuando el criterio es confuso y cambiante en la edición de un libro. Me desespera y me dan ganas de dejar de leerlo solo por eso.

También opino que la puntuación combinada con el uso de comillas es bastante difícil de entender. Por mucho que la RAE se empeñe, con un detallado artículo, en intentar informarnos sobre el uso «apropiado» de tal combinación.

Por no hablar del tipo de comillas, esas comillas «españolas» que cada día más son sustituidas por las inglesas debido al abuso de los teclados. Agradezco haber descubierto hace años este pequeño «tip» sobre uso de comillas españolas, que ahora me facilita la edición enormemente.

Yo suelo seguir a la RAE en este punto, aunque no sé si me parece la mejor forma de operar en todo caso. Aun así, lo que no hago nunca es dejar de mantener un criterio y pasar a otro en alguna parte de un libro, salvo error.

Chapuzas

Ya nada importa.
La chapuza se ha impuesto por defecto.
Las traducciones automáticas
hechas por inteligencias artificiales
no es que sean mejores que las humanas
es que simplemente
permiten prescindir de humanos
remunerados
que difícilmente
podrían haber hecho una publicación
a modo de resumen
más disparatada que esta
automática
que ha generado una aplicación
automáticamente
y que automáticamente
ignoramos
porque ya nada importa.
La chapuza se ha impuesto por defecto.
De facto: defecto.

Voy a seguir maquetando… una traducción de la que me avergüenzo (ahora un poco menos).

ogaño

Según la RAE

hogaño Tb. ogaño, p. us.
Del lat. hoc anno ‘en este año’.
1. adv. dem. En la época actual. La historia que narra esa novela bien pudiera acaecer hogaño. 2. adv. dem. La época actual. Con más previsión nos hubiéramos ahorrado los problemas de hogaño.

Acabo de buscar en el Diccionario de la RAE (no en el «mío»), la palabra hogaño para incluirla en un poema y me encuentro con que se puede escribir también OGAÑO, así, sin h. Me ha parecido algo descorazonador. De alguna manera, sé que toda palabra la puedo escribir como me dé la real gana y no la real academia.

Así, a partir de ahora, estoy por suprimir la hache en la palabra ache y a volar…

Por cierto, el poema para el que buscaba la palabra es un haiku de lo más banal, como bien corresponde al género:

la casa indiana
hogaño abandonada
antaño escuela

A este mundo le sobran…

Una amiga publica esta imagen en una red social y no quiero contradecirla ni, mucho menos, enmendarle la plana (¡qué expresión!), pero me resulta bastante gracioso que un texto que dice que «a este mundo le sobran opiniones y le faltan abrazos« se quede tan pancho ante tal paradoja: esa afirmación es una opinión. Opinión con la que puedo estar completamente de acuerdo, aunque sobre mis opiniones ya he escrito en otro sitio… más y mejor.

Ni que decir tiene que también me resultó algo molesto (quizá sobre ese «también») el punto tras «se equivoque», y las mayúsculas sin otro sentido que el de comenzar la línea, como si lo hubiese escrito alguien que no sabe evitar que se autocorrija el editor.

Cuando alguien se equivoque, abramos más los brazos que la boca: a este mundo le sobran opiniones y le faltan abrazos.

Pero me gusta la bicicleta y la pared de tres tonos de rosa, amén de la tipografía, que podría calificar de «femenina», si es que eso tiene algo de sentido.

Mal empezamos

He tardado en darme cuenta
de que era un error tipográfico
esa «la poder»
y no una expresión poética
con la libertad a la que suele estar acostumbrado
mi criterio
que en lo único que ha reparado
es en la minúscula de esa ele
que quedaba muy desajustada
formalmente
con la de La experiencia.

Mi experiencia ha sido nefasta
y he decidido no seguir leyendo
aunque quizá estoy perdiendo la posibilidad
de una misión guiada
para optimizar los resultados de mi venta
con el poder de la tecnología.

Obviamente…

Obviamente, dice el artículo, la Wikipedia está pensada para satisfacer la curiosidad y el desconocimiento de los usuarios…

Es genial o deprimente, no sé muy bien, este tipo de errores que hace temblar ante lo que se avecina mediante inteligencias artificiales aún menos monitorizadas, si cabe, que quien haya tecleado este penoso artículo.

Y quizá acabemos encontrando una obra surrealista inintencionada, lo que no acaba de convencerme como obra, en una Internet 5.0 realizada por y para máquinas o personas a quienes no les importa absolutamente nada el rigor.

No está permitido…

Aseos Públicos está corregido. Es un cartel que había puesto seguramente alguien del centro sanitario donde he fotografiado este pequeño detalle. Alguien, seguramente, infrapagado.

No esta (!!) permitido… Es un cartel que les envía la Comunidad de Madrid a todos los centros sanitarios.

Sí. La ortografía está suspensa en las administraciones públicas o publicas o publicás o, casi diría, impúdicas, por no decir púbicas.

Los virus aprenden a escribir

Lo más preocupante de que un virus aprenda a escribir es que ya no puedes fiarte de ese instinto que te dice que si un correo electrónico viene con muchas y extrañas faltas ortográficas muy probablemente se trate de un correo peligroso, SPAM o troyano.

Hoy he recibido un par de emails con un asunto sorprendentemente bien escrito:

Espero que estés pasando un día fantástico

y un contenido también bien redactado, incluso haciendo uso de negritas en los lugares adecuados:

¡Es una oportunidad que no debes desaprovechar!

Indicaban que te convenía pinchar en un enlace de bit.ly (esto ya es sospechoso de por sí, pero hay gente que usa acortadores de URL algo inapropiados)

https://XXXbit.ly/3XXXX526XXXXWVh

Si quitas las X aún puedes ir a ver lo que aparece ahí, bajo tu responsabilidad o irresponsabilidad.

Yo, curioso con estas cosas, por viejos hábitos que no hacen al monje, quise ver qué había en ese enlace con la mayor de las seguridades posibles, así que en una máquina virtual Linux (que no tiene acceso a ninguna de las carpetas del anfitrión) dentro de mi sistema principal Linux habilité la compartición del portapapeles bidireccionalmente (lo que ya me pareció un riesgo alto, pero me dio pereza teclear la dirección manualmente), en esa máquina abrí un firefox y lancé a copiar la URL en cuestión, encontrándome que me dirigía a una web que no tiene una pinta muy maliciosa:

salvo para personas incautas que crean que si no pagan en esa pantalla van a tener algún problema. Navegué por otras páginas y cerré esa pestaña sin el más mínimo problema… aunque no probé con otros navegadores quizá más expuestos, móviles incluidos, pues mi curiosidad tiene un límite.

Esto no es una broma