Prosas

Un sincero homenaje a mi estimado Eduardo Scala, pero sin olvidar a mi otro admirado Joan Brossa.

Sellado letra a letra sobre una hoja de papel de un libro de Gabriela Mistral de 1953. Esta era una página de una de las secciones del libro que, poco a poco, he ido utilizando para escribir sobre él o para proponer ejercicios de poesía cariñosos.

¿Cómo se escribe sobre un papel que sabes que tiene tres cuartos de siglo?

Poema para ser plantado

Ejercicio especial del Taller de Poesía a partir de un calendario plantable que me regalaron en unas navidades. Lo tenía esperando una ocasión como esta para ser utilizado poéticamente.

Yo escribí, por participar en este mismo ejercicio, el poema que acompaña la imagen:

Poema para ser plantado

Plantemos poesía,
plantemos optimismo,
pero, sobre todo,
reguémoslo.

Reguémoslo
con sangre
sudor
lágrimas
y risas, siempre risas.

Así, ¡Crecerá la creación!

Puntos y comillas

Es un lío cuando el criterio es confuso y cambiante en la edición de un libro. Me desespera y me dan ganas de dejar de leerlo solo por eso.

También opino que la puntuación combinada con el uso de comillas es bastante difícil de entender. Por mucho que la RAE se empeñe, con un detallado artículo, en intentar informarnos sobre el uso «apropiado» de tal combinación.

Por no hablar del tipo de comillas, esas comillas «españolas» que cada día más son sustituidas por las inglesas debido al abuso de los teclados. Agradezco haber descubierto hace años este pequeño «tip» sobre uso de comillas españolas, que ahora me facilita la edición enormemente.

Yo suelo seguir a la RAE en este punto, aunque no sé si me parece la mejor forma de operar en todo caso. Aun así, lo que no hago nunca es dejar de mantener un criterio y pasar a otro en alguna parte de un libro, salvo error.

Perturbador

Cuando cosas como esta me perturban
me doy cuenta de lo cuadriculado que soy.

Estuve contando coches.
Estuve contando huecos.
Estuve contando marcas.

Sí, había tantos coches como huecos.
Sí, había tantas marcas como coches.
Sí, había tantos huecos como marcas.

Pero aún así
no pude por menos que estar unos minutos
sin parar de mirarlo
y preguntarme
¿qué está pasando ahí?
cuando en realidad
algo
verdaderamente perturbador
estaba pasando en mi cabeza.

Poema que deja huella

Sobre unas plantillas de calzado que han estado años alrededor, desde que me las donase Sara Mansouri para «mis cosas», he escrito con sellos estos pequeños textos que da fe de que cualquier soporte es un libro de poemas.

Una de estas huella-poesía ha de ser para Sara. Creo que, incluso, se la enviaré por correo postal, como corresponde. 🙂

Cianotipias de Taramundi

Realicé 14 cianotipias de 14 fotografías digitales tomadas entre los años 2022 y 2025 en el Concejo de Taramundi a lo largo de nuestras vacaciones estivales en esa localidad.

A sugerencia de Carmen de la Rosa, cada fotografía fue acompañada o inspiró un haiku escrito entre el 8 y el 9 de julio de 2026.

Generé negativos utilizando la herramienta de software libre GIMP 2.10.36. Una vez convertidas las imágenes a blanco y negro, en casi todos los casos, utilicé un aumento de contraste de 70 (o menos), con un aumento de brillo para no perder detalles. Posteriormente, invertí la fotografía para «negativizarla».

Utilicé exclusivamente imágenes apaisadas para su posterior montaje junto a un haiku cada una, en un archivo de tipo vectorial (SVG) guardado como PDF utilizando Inkscape 1.4.4 sobre Linux Mint 22.1 xia. Los archivos PDF obtenidos, contenían, horizontalmente y de arriba a abajo un negativo de una de las fotografías y un haiku siempre situados en la misma posición. La unión de todos los PDF en uno solo para su más cómodo manejo la realicé con PdfUnite v. 24.02.0.

La impresión de los negativos digitales así obtenidos la llevé a cabo la segunda semana de julio de 2026 sobre transparencias específicas para impresoras caseras de inyección de tinta de marca AVERY Zweckform. El material fotosensible había sido adquirido en Manuel Riesgo y fotosensibilicé dos pliegos de 100x70cm de Papel Guarro para acuarela de 350gsm de grano grueso adquiridos en La Riva Papeles Especiales.

Cada cianotipia tiene unas medidas de 25x20cm dejando un marco blanco aproximado de 1cm en los cuatro lados.

kaos

Cuesta, tras terminar el curso, retomar otra de las actividades para las que uso este espacio: cianotipar y otras creaciones varias, como envíos masivos de correo postal con propuestas de intervención creativa… para lo que es necesario transformar el estudio en un lugar más cómodo para este menester, menos «ordenado» y que soporte el embate de pinturas, aguas, etc… que podrían dañar el equipo que uso para los Talleres de Poesía Contemporánea.

Poegdalena

Precioso regalo de Andrea Perissinotto que nos trajo a uno de los grupos de poesía esta bonita propuesta que él llama «Magdalenas poéticas», con poemas (ajenos) escritos y arrugados en papeles de colores sobre moldes de magdalenas corrugados.

Al abrir la mía (¿consumirla?) me encontré este poema de María Luisa Spaziani a quien no conocía.

Me gusta / No me gusta

He hecho este pequeño poema visual a partir de una composición básica en la que las letras del texto se tiñen de la fotografía del fondo que resulta ser la de un fuego en el que ardió todo, salvo la palabra poesía.

A raíz de aquello, ese grupo (de los jueves a las 19:00) pasó a denominarse Poetas de Fuego.

Habiendo realizado el ejercicio del «Me Gusta / No me gusta«, como otros años, en esta ocasión participaron muy activamente en enviarme sus textos y decidí que les haría una pequeña publicación (en 12×14,8cm) a modo de revista poética con una tirada de no más de 35 ejemplares.

Espero que les guste el resultado y regalen unas cuantas por ahí para que les conozcan un poquitito más poéticamente. 🙂

Viejo sello

Me ha costado despedirme de este viejo sello que llevo usando más de una década en todos los libros que edito. Lo diseñó Anita Ges para unos «diplomas poéticos» que se hicieron con motivo de la publicación del libro 21 poetas sin ánimo de título.

Desde hace un tiempo no hacía más que darme problemas por no ser vectorial, por tener degradados, etc, etc, etc. Pero me daba pereza y, sobre todo, algo de tristeza decirle adiós en aras de la eficacia, del pragmatismo, de la productividad.

Pero ya está casi desterrado de todas las nuevas publicaciones. Ha sido sustituido por un logo muchísimo más simplón que consta de una clave (de sol) y un 5 y un 3.

Más allá de la utilidad indudable del cambio, lo único que me gusta de este nuevo logo es la posibilidad de hacer coincidir el color del 53, por ejemplo, con el color del texto que acompaña (Edita Clave 53…), así como con el color de algunas de las letras del logo de GIUSSEPPE.net.

En algunos programas, incluso, lo llamo «Color EditaClave53» y lo único que tengo que hacer es darle otro valor a ese color. Desde luego, es una mejora a la hora del diseño, por mucho que pueda echar de menos este viejo sello que me ha acompañado más de 10 años.

Esto no es una broma