UltraUtopía con mi participación

🇲🇽🇪🇸 La Embajada de México en Madrid, El Instituto Cultural de México en España y el Colegio de Escritores de Latinoamérica, CDMX (Con la colaboración de la Asociación Cultural Clave 53) presentan:

🎉 Ultrautopía: encuentro de poetas de México y España. 🎉

📆 Viernes 18 de septiembre, 18:00-20:00hrs.
Sede: Librería Juan Rulfo del FCE.

* Anita Ges (España).
* Mariano Miranda (México).
* Giusseppe Dominguez (España).
* Mireya Martínez Tamayo (Colombia).
* Jesús Favila Bojorquez (México).

Ultrautopía: encuentro de poetas de México y España

🇲🇽🇪🇸 La Embajada de México en Madrid, El Instituto Cultural de México en España y el Colegio de Escritores de Latinoamérica, CDMX (Con la colaboración de la Asociación Cultural Clave 53) presentan:

🎉 Ultrautopía: encuentro de poetas de México y España. 🎉

La poesía es la privilegiada expresión capaz de unir, a través de su palabra y de su actitud, a dos continentes.
Por su intensa senti-mentalidad, la poesía es el puente que nos regresa a la hermandad primigenia y, al mismo tiempo, a la singular soberanía de cada una y de cada uno.

👥 Participan:
📆 Jueves 17 de septiembre, 18:00-20:00hrs.
Sede: Embajada de México en España.

* Juan Galván Paulin (México).
* Gianpierre Cordalupo (Perú).
* María de Guerra (México).
* Alfredo García Peña (México).

📆 Viernes 18 de septiembre, 18:00-20:00hrs.
Sede: Librería Juan Rulfo del FCE.

* Anita Ges (España).
* Mariano Miranda (México).
* Giusseppe Dominguez (España).
* Mireya Martínez Tamayo (Colombia).
* Jesús Favila Bojorquez (México).

📆 Lunes 21 de septiembre, 18:00-20:00hrs.
Sede: Embajada de México en Madrid

* Jorge Rodríguez Galicia (México).
* Amada Blasco Vallés (España).
* Alejandro Paniagua Anguiano (México).
* Alma Elena Mastachi Flores (México).
* Pablo Olivares (España).
* Alejandro Varela Cravioto (México).

📆 Martes 22 de septiembre, 18:00-20:00hrs.
Sede: Librería Juan Rulfo del FCE

* Roxana Popelka (España).
* Gustavo Figueroa Ramírez (México).
* Juan Galván Paulin (México).
* María de Guerra (México).
* Arturo Córdova Just (México).

Los dramas de tener un coche

Estas vacaciones nos dejaron prestado mis padres su preciado coche para que pudiésemos llegar a Taramundi, que es un lugar maravilloso al que resulta casi imposible llegar sin vehículo propio. Seguramente esta es una de las razones por las que ese lugar se mantiene maravilloso, aunque sus ciudadanos, escasos, lo puedan echar de menos alguna vez.

Yo casi nunca conduzco y mi único interés en un coche es que tenga cuatro ruedas y un volante. No sé absolutamente nada (muy poco) de motores, salvo lo que pueda haber estudiado en torno a la combustión de octanos… o sea, que no sé cambiar una rueda.

Vaya esto por delante del drama que se nos avecinó a raíz de unos indicadores que comenzaron a asustarnos en nuestro viaje, prácticamente desde el tercer día de nuestra llegada y que Carmen tuvo a bien ir documentando para que pudiésemos enterarnos de lo que nos estaban diciendo las sucesivas personas que revisaron el estado del vehículo.

Nuestra peripecia fue apuntada de la siguiente manera:

El coche resulta ser un HYUNDAI TUCSON. Sinceramente, no sabía ni la marca, ni el modelo y la matrícula la fotografío cada vez que cojo el coche porque se me olvida siempre. Sé que es blanco.

Hacemos el trayecto desde colmenar Viejo a Gijón y de ahí a Taramundi sin ningún problema el lunes 20 de julio. El martes 21 por la tarde vamos a Bres, que está a 5 km, con el coche, sin problemas.

Pero ya el miércoles 23 vamos de Taramundi a Ribadeo y, a la altura de Vegadeo, a tan solo 12 km de Taramundi nos da un aviso (en forma de indicador anaranjado en el panel principal del coche) de COMPRUEBE EL SISTEMA DE ESCAPE que permanece también en la vuelta.

Dejo el coche en «cuarentena» esperando que se pase solo el problema, pues no quiero afrontarlo, pero el martes 28 vamos hacia la playa de Peñarronda y, una vez pasado Vegadeo, vuelve a dar el aviso de FALLO en el sistema de escape. Algo va mal y no sé qué es. Yo entro en pánico y le digo a Carmen que se suspende nuestra excursión playera.

Pasamos al TALLER SINDO en Castropol, donde nos dicen que el coche necesita una REGENERACIÓN DEL FILTRO DE PARTÍCULAS. (Yo entiendo degeneración pero no se lo digo para que no se ría de mí). Para ello nos aconseja ir a Navia, a unos 30 km de distancia por la autopista A8, conduciendo en cuarta o quinta marcha para que el motor alcance y mantenga unas 3000 revoluciones. El objetivo es que el filtro de partículas se limpie solo.

Lo hacemos. En Navia vamos al TALLER SUSO en el que nos dicen que si el coche va bien normalmente es algo menor y que lo aconsejable puede ser ponerle un líquido en el depósito del combustible que ayude a quemar la carbonilla y por lo tanto a limpiar el filtro de partículas. Nos cuenta que él podría hacer una regeneración forzada del filtro pero puede ser que, incluso haciéndola, siga dando el mismo problema. Y que él tiene una furgoneta que alquila con ese problema y que no pasa nada. Aconseja llevar el coche al taller cuando hayamos vuelto a Madrid.

Aquello no me deja muy tranquilo, pero volvemos hacia Ribadeo sin parar con el mismo aviso en el coche. Paramos en Ribadeo y estamos ahí (al menos disfrutando un poco de una comida rica aunque más nervioso que otra cosa) desde las 13:00 hasta las 18:00 horas.

Cogemos el coche y vamos al Taller de Vegadeo EO MOTOR. En ese trayecto el coche no da ningún aviso. En el taller le pasan un scanner y dice que todo está bien, según parece.

La explicación que nos da es que, seguramente, en el recorrido a Navia que se ha hecho se ha llevado a cabo y completado toda la regeneración del filtro de partículas (que es lo que el coche hace normalmente de forma automática). Nos dice que si vuelve a pasar que vayamos de nuevo a su taller.

El jueves 30 vamos a Vegadeo por la mañana y vuelve a dar el aviso de «Compruebe el sistema de escape». Así que ya no me atrevo a mover más el coche y, después de comer, lo llevamos al TALLER EO MOTOR y pasan el scanner y sale lo siguiente:

**Filtro de partículas por debajo del umbral de banco 2
El sensor de presión está mal. El diferencial.**

Puede ser que sólo esté mal eso, el sensor, así que nos proponen que van a buscar un sensor para este coche o uno compatible y que nos llamarán, pero que si no han llamado el martes, les llamemos.

El mismo jueves, al volver a Taramundi desde EO MOTOR, se enciende de forma permanente un nuevo icono ámbar de «fallo de motor».

A partir de entonces, el coche queda (por mi parte) odiado y desheredado, pero no creo que le afecte. No obstante, cuando días después conseguimos llevarlo de vuelta al taller de Vegadeo donde nos habían propuesto cambiar el sensor, para lo que habían adquirido uno ex-profeso, lo tienen la mañana haciéndole pruebas y determinan que no era un fallo en el sensor sino que algo, que ya no saben determinar con precisión, no anda bien en el coche, pero que lo que nos recomiendan es «cerrar los ojos y volver a Madrid» con el coche en este estado y confiar en que no pase nada.

Esto ha sido algo fastidioso que me ha tenido preocupado casi todo el tiempo, sintiéndome un inútil por no saber resolver nada de estas cosas, además de altamente dependiente de una herramienta (el coche) que ni siquiera querría haber tenido que tener en mis manos.

Ya cuento los días para volver a Colmenar Viejo y librarme del coche, dejarlo en manos de quien me lo prestó y no volver a necesitar un vehículo de mi responsabilidad hasta el día del juicio final… o las próximas vacaciones motorizadas, si no queda más remedio.

Aniversario

Ayer fue nuestro 27 aniversario como pareja. Lo celebramos no solo anualmente, sino casi mesiversariamente (cada día 6), o, en ocasiones, semanalmente.

Celebramos el amor que nos tenemos y que descubrimos nuevo cada día que pasa. Es un descubrirse increíble, paralelo, evolucionando juntos en sintonía con diferencias, para aportar melodías que deshagan la prevista monotonía.

Planteamos un día de «experiencias» en Madrid, de pequeños placeres en los que caminamos, desayunamos, fuimos al cine, caminamos, comimos, caminamos, tomamos té de especialidad, caminamos, vimos las estrellas y volvimos en autobús a nuestra casa.

En todo camino, no podía dejar de mirar a Carmen y preguntarme ¿Cómo puedo tener tanta suerte?

Caminamos unos ocho kilómetros entre unas cosas y otras.

Los lugares estaban escogidos para que nos gustasen pero para que fuesen buenas paradas en nuestra excursión a casi 37 grados celsius que había ayer en esta ciudad sofocada.

Nos encantó desayunar en una terracita cercana a los Cines Embajadores, donde reímos intensamente con el inteligente humor de Ernest Lubitch y su celebérrima «Ser o no ser».

De camino al restaurante, descubrimos calles y barrios que no conocíamos, que, sin embargo, están en la misma puerta de Legazpi, como quien dice. Ese callejeo nos obsequió con algo de sombra y jolgorio de niños y niñas en parques infantiles. Parece absurdo mencionarlo, pero casi no hay menores de edad en esta capital.

Nos maravilló la comida en el restaurante japonés Kujira, incluso ante la difícil elección de platos debido a la abundancia de opciones sugerentes. Un lugar para repetir, sin duda.

No quisimos probar los postres del menú y fuimos rumbo a una tetería/cafetería altamente hipster o de especialidad o lo que sea que se llame a un espacio en el que deciden que no te atienden en la mesa, no tienen opciones que consideras habituales, los precios son elevados y presumen de que todo lo que hacen es orgánico (como el metano, sin ir más lejos) y las paredes están desprovistas de encalado o estucados, con los ladrillos a la vista o aparentar (esta es la palabra clave de estos sitios) ambiente industrial, plagado de imágenes que te remitan subconscientemente a algo envejecido, tradicional, afectivo… sin serlo.

El té estaba rico. A Carmen le chiflan estos nuevos cafés que invaden los centros de las ciudades para postureos varios, así que lo había elegido por los dulces caseros que, todo sea dicho, también estaban ricos.

El último paseo nos condujo desde ahí al Planetario de Madrid, para el que teníamos entradas con intención de ver una proyección titulada «Postales de otros mundos», que fue un precioso broche final a un día de ensueño.

Tras terminar la proyección, a menos de 5 minutos, teníamos una parada de autobús de la línea 148 que nos condujo, fresquitos, a la Plaza de Callao, a menos de 5 minutos de nuestra casa.

No necesitamos grandes fastos para ser tan felices como somos juntos. Es un auténtico lujo disfrutar cada día de su sonrisa al despertar, de nuestras risas compartidas, del amor que nos tenemos.

Así, la vida es bella.

Apertura del libro objeto Sobre Mistral

Libro objeto conteniendo 56 poemas por tachadura sobre papel de un libro Antología de poemas de Gabriela Mistral. Editorial Zig-Zag. S.A. en Santiago de Chile, 1953. Antes de que existiese el ISBN.

    Datos de la pieza

  • Descripción: Libro Objeto conteniendo 56 poemas intervenidos
  • Título: Sobre Mistral (2024-2026)
  • Autor: Giusseppe Domínguez (www.giusseppe.net)
  • Técnica: Tachado de texto preexistente en poemas de Gabriela Mistral para esculpir o encontrar un nuevo texto utilizando un rotulador POSCA Negro PC-8K de punta gruesa biselada de 8mm.
  • Formato: Caja-Libro de cartón negro de 22 x 22 x 7 cm

Poema que deja huella

Sobre unas plantillas de calzado que han estado años alrededor, desde que me las donase Sara Mansouri para «mis cosas», he escrito con sellos estos pequeños textos que da fe de que cualquier soporte es un libro de poemas.

Una de estas huella-poesía ha de ser para Sara. Creo que, incluso, se la enviaré por correo postal, como corresponde. 🙂

Cianotipias de Taramundi

Realicé 14 cianotipias de 14 fotografías digitales tomadas entre los años 2022 y 2025 en el Concejo de Taramundi a lo largo de nuestras vacaciones estivales en esa localidad.

A sugerencia de Carmen de la Rosa, cada fotografía fue acompañada o inspiró un haiku escrito entre el 8 y el 9 de julio de 2026.

Generé negativos utilizando la herramienta de software libre GIMP 2.10.36. Una vez convertidas las imágenes a blanco y negro, en casi todos los casos, utilicé un aumento de contraste de 70 (o menos), con un aumento de brillo para no perder detalles. Posteriormente, invertí la fotografía para «negativizarla».

Utilicé exclusivamente imágenes apaisadas para su posterior montaje junto a un haiku cada una, en un archivo de tipo vectorial (SVG) guardado como PDF utilizando Inkscape 1.4.4 sobre Linux Mint 22.1 xia. Los archivos PDF obtenidos, contenían, horizontalmente y de arriba a abajo un negativo de una de las fotografías y un haiku siempre situados en la misma posición. La unión de todos los PDF en uno solo para su más cómodo manejo la realicé con PdfUnite v. 24.02.0.

La impresión de los negativos digitales así obtenidos la llevé a cabo la segunda semana de julio de 2026 sobre transparencias específicas para impresoras caseras de inyección de tinta de marca AVERY Zweckform. El material fotosensible había sido adquirido en Manuel Riesgo y fotosensibilicé dos pliegos de 100x70cm de Papel Guarro para acuarela de 350gsm de grano grueso adquiridos en La Riva Papeles Especiales.

Cada cianotipia tiene unas medidas de 25x20cm dejando un marco blanco aproximado de 1cm en los cuatro lados.

Aun vacía, nuestra casa está llena de amor

Le envío esta fotografía a Carmen para que vea que dejo los armarios cerrados y veo en su reflejo todo el amor que nos construye:

Esa cama dividida y compartida, donde Carmen duerme parcialmente sobre un edredón y yo a pierna suelta, pero siempre juntos. Una vez intentamos tener dos almohadas y lo pasé tan mal que pensé que era el principio del fin de nuestra relación: una pareja que no puede llegar a consensos es una pareja condenada al fracaso, sin que ello sea ningún drama. Al fin y al cabo lo que fracasa es la pareja, no las personas que la componían. Tuve la sensación de que nos acercábamos a eso si no éramos capaces de encontrar una almohada que, más o menos, nos agradase a ambos. Sé que esta es una línea roja tan arbitraria como cualquier otra, pero no deja de ser una línea roja que casi toda pareja pone en algún lugar, aunque sea, por ejemplo más habitual, la infidelidad «conyugal».

Un humidificador para cuando lo necesito en época de alergia y para cuando lo necesita con la sequedad del aire debido al climatizador. Es otro síntoma de que nos cuidamos ambos mutuamente. Está casi al lado de una fotografía que ha ido perdiendo el color de una de nuestras primeras escapadas a Donosti, realizada desde Urgul, creo recordar, con lo que nuestro amor salta de lugar para llegar a mi tierra preferida, mi tierra elegida. Cuando empezamos a salir, allá por el milenio pasado, le dije que tenía que conocer a mi cuadrilla de amigos vascos (el masculino es intencionado, porque aunque hay amigas allá, es de los pocos lugares en el mundo donde tengo amigos hombres). Por supuesto, ella les encantó y a ella le encantaron ellos. Ahora es amiga tanto de mis amigos, como de alguna de sus parejas, a quienes conoció al mismo tiempo que yo. Nuestra querida Verena, a quien visitamos casi más que a mi querido Xabi, es otra puerta de entrada a ese país que tanto amo.

El espejo con marco de colores del que apenas se ve un remanente es una pieza artesanal hecha para mí por mi queridísima amiga Sylvia hace casi 30 años. Justo encima, un poema visual enmarcado, del que tan solo puede verse una esquinita, que me regaló Carmen y un vaso con dos tipos de arena con las letras T y K formando siglas de Te Kiero que nos decimos a cada rato… y lo sentimos en todo momento.

En la estantería (balda, sí, tengo baldas, hermanix), a la derecha del retrato donostiarra, tenemos una delicada pieza de artesanía que prácticamente, dada su forma, sólo se ve si se mira desde arriba, que compramos a una alfarera encantadora en el Centro de Artesanía de Bres, en Taramundi, Asturias, donde nuestro corazoncito va a reponerse del rigor laboral (y climatológico), además de haberse convertido en una especie de segunda residencia y sentirnos acogidos o adoptados por casi todo el pueblo.

El candelabro sostiene un huevo dado que con las temperaturas de nuestra casa, las velas se derretían, especialmente las estrechas y largas, dando unas formas divertidas, pero poco funcionales, donde la mecha quedaba completamente hacia abajo haciendo que, si se encendiesen se derritiesen a sí mismas, en un suicidio cerúleo goteante. Es un regalo del hermano de Carmen. Algún otro regalo ocupa el resto de los estantes, incluso aquellos que no salen reflejados en el espejo del armario diseñado a medida para que la ropa de Carmen tenga dónde habitar.

Quizá no sea un regalo la pila de libros que tengo pendientes de leer al lado de mi lado de la cama, pero son los que he comprado gracias, en parte, a la generosidad de mis padres que me transfirieron 300€ para mi cumpleaños. Obviamente, los gasté (y algo más) en los libros que voy a leer este verano. A continuación, muchos de ellos los cederé a amistades, entre otras a mi querida Aída, con quien tengo un intercambio lector de lo más estimulante. Otros a Jaime Vallaure, con quien tengo el lujo de compartir espacio desde hace ya una década, y a quien debo tanto que no sé explicarle, sin ir más lejos, las conversaciones sobre libros y autores (y autoras) que llevamos manteniendo los últimos meses.

Por cierto, todo ese armario (el reflejado, junto con las baldas) se lo debo a la maña, las herramientas y el buen hacer de mi padre, a quien ayudé mínimamente cuando lo necesitamos montar hará ahora un cuarto de siglo. Lo único que aporté fue el diseño y la idea… pero creo recordar que tampoco toda.

Volviendo a la carga con las cianotipias

Por fin he retomado las cianotipias y su proceso de revelado, secado, etc… pero lo que casi no tengo porque a lo largo de estos últimos años no he estado muy activo en este campo son poemas visuales que convertir en negativos con los que hacerlas.

Porque en realidad, la cianotipia me interesa como técnica para hacer poemas visuales, no tanto por su capacidad de re-producir una fotografía en este formato, aunque siempre quiero alguna de Carmen o son un regalo perfecto para enmarcar (incluso con su propio negativo contrastando, lo que he hecho alguna que otra vez).

Tengo pendiente desde hace ya 5 años un proyecto titulado «Año Añil», basado en un verso de Paula Izu, que consiste en cianotipar poemas visuales basados en 81 temas sobre los que tuve alguna conversación a lo largo de ese año 2021.

Por cada tema, elijo imágenes o textos que quiero que se combinen en 2 composiciones, de modo que cada DinA4 (recortable en dos piezas de 14x17cm y márgenes sobrantes), contiene 2 poemas visuales relacionados con ese tema del que he hablado. La idea era ir escribiendo palabras o frases relacionadas en un cuaderno para luego, a partir del mismo, obtener ese material con el que generar esas composiciones.

Pero tan solo tenía terminadas las piezas correspondientes a 8 temas (y además ya las tenía cianotipadas). Con lo que ahora tengo que «perder tiempo» solar haciendo algo que podría haber estado haciendo en invierno. Y no fue así.

El retraso me produce parálisis, así que todavía es peor… pero por quejarse, que no quede.

Casi nunca consulto «el tiempo» en AEMT

No me preocupa tanto la temperatura de los próximos días (en concreto el sábado) como el índice de radiación UltraVioleta, ese numerito de la fila inferior que, si no alcanza altos niveles (ahora estamos en máximos), puede impedir el normal desarrollo del único temático que tengo programado para este mes de julio: Posibilidades poéticas de la cianotipia.

Laboratorio de creación Poesía Visual con Cianotipia

Coordina: Giusseppe Domínguez

Explorar las posibilidades poéticas de la cianotipia. Mediante la combinación de diferentes elementos textuales, gráficos, objetuales, iremos más allá de la mera representación fotográfica para acercarnos al concepto de la etimología de fotografiar logrando escritura con luz (etimología de foto-grafía).
Descubrir la huella (otra forma de entender la escritura) que deja la sombra de los objetos que tenemos a nuestro alrededor en lo cotidiano es un proceso rico por el que expandimos nuestra mirada al mundo, descubrimos un mundo que aún no conocemos y que, sin embargo, nos rodea. Toda la realidad está llena de pequeños detalles bellos o, quizás, espantosos, pero en cualquier caso, cargados de poesía, de posibilidades expresivas.

• Asociación Cultural Clave 53, Costanilla de los Ángeles, 2, esc.izda. 1D Ópera. Madrid.
• Fechas: Sábado 4 de julio de 2026
• Horario: 11:00-15:00
• Precio: 65€ (material incluido)

En esta ocasión, lo realizo en mis propias instalaciones, con lo que tengo más control del lugar de exposición, aunque al no hacerlo en la calle tengo menos superficie expositiva (pero no suele ser necesaria tanta exposición por superficie, sino tiempo cronológico, no meteorológico, que también).

Son múltiples los factores que pueden afectar a este curso que, entre otras cosas, me ha tenido un poco en vilo esta noche, pensando en todas las cosas que podrían salir mal. Es decir pre-ocupándome (tonta-mente).

Esto no es una broma