desorden

desordenados
los papelitos arden
sobre la mesa


siete elementos
sin conexión alguna
bailan la muerte


vasos y vasos
acumulan miseria
tras ser usados


todos los cables
se enredan como locos
sin un sentido


en el perchero
ropa de andar por casa
que está algo sucia


libros y libros
como vasos y vasos
tras ser bebidos


sillas plegables
en perfecto desorden
cercan la mesa


carpetas viejas
me recuerdan mi edad
crueldad infecta


atolondrado
miro a mi alrededor
busco tesoros


paredes blancas
con grietas que insinúan
final de etapa


Esto no es una broma