PRESENTACIÓN de LA FURIA DE LAS PERCHAS

Este sábado tengo el placer, el orgullo, el gusto, de presentar un libro nuevo escrito por las casi 50 personas que asisten a los Talleres de Poesía Contemporánea que coordino desde hace casi un cuarto de siglo.

Son cifras que asustan, si no fuesen por algo tan precioso: Pensar que he pasado casi media vida ayudando a que haya más poesía en el mundo es una sensación inefable (paradójicamente).

Y ahí seguimos, haciéndolo poesible.

PRESENTACIÓN de LA FURIA DE LAS PERCHAS

*Sábado 20 de junio a las 12:00* en Escuela Progreso Musical presentación del libro escrito por casi 50 poetas asistentes a los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de Clave 53

*C/Tutor, 52* (Argüelles), Madrid

Tras la presentación y el recital, nos tomaremos algo en un barcito cercano que hemos reservado para este evento.

Entrada completamente gratuita hasta completar aforo.

En época de furias épicas hace falta la lírica sin lirios que con poética sin hípica cause furor con su furia de faros que sean parche de perchas. Mentes colgadas de lunas, perdidas en laberintos, habitan un mundo converso en su feria particular de esperanza, denuncia, grito invitando al silencio.

Gracias a las personas que lo han hecho posible y han contribuido con su poesía a hacer del mundo un lugar mejor.

© Alejandra Dieste, Mónica Rubio Jara, Lauri Moyano, Adriana Calvo, Carmen Garrido García, Kay Woo, Pepa Delgado, Alejandro Gallego, Ginés Nadal, Alberto Modesti, Javier Jiménez, Ángel Nevado Pérez, Susana Recover, Isabel Jiménez Moreno, Manuel Rufo, Armando Silles McLaney, Anita Ges, Susana Olalla Serra, Ernesto Pentón Cuza, Sol Gómez Ruiz, Tanja Ulbrich, Laura Cañete, Avocado Andrew, Axlin, Marta Germán, Aloy Gasal, Sandra Cuenca Villanueva, Andrea Perissinotto, Melody Weitz, Manuel Fernández, María Jesús Orella, María Eugenia Soblechero Migueláñez, Sara Mansouri Bellido, Angelillo Sanz Sánchez, Francisco Domínguez Agudelo, Liliana Marcos, Salvador Gámez Casado, Ricardo García Fernández, Alejandro Iñarra Navarro, JMariano Velázquez, Raquel Gómez, Caro De Arana, Andrés E. Ycaza, Esther López, Lola Vallejo, Lili Gallegos

Me gusta / No me gusta

He hecho este pequeño poema visual a partir de una composición básica en la que las letras del texto se tiñen de la fotografía del fondo que resulta ser la de un fuego en el que ardió todo, salvo la palabra poesía.

A raíz de aquello, ese grupo (de los jueves a las 19:00) pasó a denominarse Poetas de Fuego.

Habiendo realizado el ejercicio del «Me Gusta / No me gusta«, como otros años, en esta ocasión participaron muy activamente en enviarme sus textos y decidí que les haría una pequeña publicación (en 12×14,8cm) a modo de revista poética con una tirada de no más de 35 ejemplares.

Espero que les guste el resultado y regalen unas cuantas por ahí para que les conozcan un poquitito más poéticamente. 🙂

Viejo sello

Me ha costado despedirme de este viejo sello que llevo usando más de una década en todos los libros que edito. Lo diseñó Anita Ges para unos «diplomas poéticos» que se hicieron con motivo de la publicación del libro 21 poetas sin ánimo de título.

Desde hace un tiempo no hacía más que darme problemas por no ser vectorial, por tener degradados, etc, etc, etc. Pero me daba pereza y, sobre todo, algo de tristeza decirle adiós en aras de la eficacia, del pragmatismo, de la productividad.

Pero ya está casi desterrado de todas las nuevas publicaciones. Ha sido sustituido por un logo muchísimo más simplón que consta de una clave (de sol) y un 5 y un 3.

Más allá de la utilidad indudable del cambio, lo único que me gusta de este nuevo logo es la posibilidad de hacer coincidir el color del 53, por ejemplo, con el color del texto que acompaña (Edita Clave 53…), así como con el color de algunas de las letras del logo de GIUSSEPPE.net.

En algunos programas, incluso, lo llamo «Color EditaClave53» y lo único que tengo que hacer es darle otro valor a ese color. Desde luego, es una mejora a la hora del diseño, por mucho que pueda echar de menos este viejo sello que me ha acompañado más de 10 años.

Exposición de Kay Woo

Maravillosa la risa de Kay Woo hablando en la exposición colectiva de la que formaba parte en la Kate Contemporary Gallery, una galería que presume de ser la única filipina en Europa, con vocación internacional e internacionalista, «Punto de encuentro» era el título y el motivo de la muestra de artistas de distintas procedencias, mayoritariamente extremo-orientales, que se convoca con la intención de hacer un homenaje al mismo nombre y resultar así un punto de encuentro en Madrid de creadoras que quizá, aún, no se habían encontrado en la ciudad que las aloja.

El sábado por la mañana había una visita guiada y me acerqué a la expo para encontrarme tanto con Kay como con algunas de las personas que acuden a mis talleres de poesía y que, como personas interesadas por lo contemporáneo, quisieron y pudieron unirse a las explicaciones de Joaquim, director de la galería, como de Kay Woo, centrándose en su obra.

Fijándonos en el detalle de su obra, queda claro que su pintura figurativa tiene algo de metafísica, al puro estilo De Chirico, o incluso tintes surrealistas en la línea de Magritte.

No obstante, es fácil apreciar influencias muy posteriores de autores presuntamente hiperrealistas, o pseudofotográficos como Edward Hopper, a quien tanto me recordaban las imágenes de Kay incluyendo textos urbanos y señales de tráfico o cartelería.

Pero más allá de esas múltiples referencias, encuentro una calidez, por momentos infantil, en la obra de mi amiga, que se expresa formidablemente en la risa que capté en la fotografía que encabeza esta entrada en el diario. Y esa calidez me cautiva, me gusta muchísimo más que toda su obra, a pesar de que también esté en su obra.

Las cabezas esculpidas, las caras sutiles que no se ven en la imagen, siempre me parecen algo que quiero tener en casa o regalar… pero que escapa a mis posibilidades económicas.

Fue un bello comienzo de jornada de este sábado memorable.

Le tengo cariño a esta fotografía

Hace un par de años Carla Aurelia nos hizo algunas fotografías con una máquina Polaroid durante una cena del grupo de los miércoles a las 19:00 que durante un tiempo estuvo funcionando a pleno pulmón.

Yo enmarqué la que me regaló en la caja de las polaroids (me pareció un marco inmejorable) y la tuve sobre un soporte plegable que la mantenía a una altura de unos dos centímetros por encima del suelo (o la balda de estantería correspondiente) con una inclinación de menos de 20 grados con la vertical.

Hace unos meses que ese grupo es casi un fantasma de lo que fue, lo que suele ser habitual en algunos grupos y me conlleva a proponer fusiones para no tener horarios imposibles en los que incluir nuevas personas que se acercan a los talleres de poesía contemporánea que defiendo desde hace casi un cuarto de siglo.

Hay un par de miércoles en los que no ha venido nadie a clase, lo que siempre me deja algo triste, por muy previsible que sea, por habitual que sea. Son gajes de este oficio. Pero son gajes que desgajan mi corazoncito, que desgarran algo de mí, me duelen sus ausencias, me duele la inevitable deriva de la vida, de sus vidas, a pesar de que les desee lo mejor en sus nuevas aventuras.

En tantos años, he estado rodeado de personas a las que he tomado cariño, más o menos, dependiendo de diversos factores, pero este grupo era sumamente entrañable (con alguna que otra excepción) y sé que ya no tiene sentido tener su fotografía sobre una balda al lado de los libros que utilizo en los demás talleres, con los grupos de personas que siguen asistiendo y de quienes, también y sabiendo que algún día no estarán, me estoy encariñando.

Voy a guardarla y atesorarla como un recuerdo bellísimo de ese grupo, pero también de un periodo de mi vida que algún día también terminará y en el que me desgarraba, y me encariñaba cada dos por tres. Y seguía avanzando en esta bola más o menos achatada por los polos por una trayectoria mucho más compleja de lo que creemos.

Cadáver Exquisito Visual

Ejercicio para cerrar el Temático dedicado a las Vanguardias del SXX, que cambiaron la historia del arte y la cultura. En este caso, es casi infantil el resultado, pero tiene profundas implicaciones, tanto en lo que respecta a la creación sin ego, como a lo incontrolado, como al cuestionamiento de la autoría, por no hablar de la reivindicación de la sorpresa en lo sencillo o la posibilidad de aportar un nombre que contrastado con la imagen genere una tercera entidad poética.

Cadáver eXquisito

Hoy es una jornada
para vivir en un mundo
reducido a cenizas enterradas.

Bajo este olivo sagrado
busco entre las cosas
del cajón de las medicinas ácidas,
dulces, saladas, amargas,
envenenadas a su paso
por la ciudad morada
aires de montaña y deseos,
dorados castillos
relucen al horizonte de un látigo
que morirá en abril.


Cadáver exquisito compuesto el lunes 20 de abril de 2026 entre 8 personas (podríamos decir que a 16 manos):
Andrés Zamorano, Sol Gómez, Marta Sánchez Germán, Alba Pobes, Manuel Fernández, Andrea Perissinotto, Alberto Modesti y Giusseppe Domínguez

Poema collage

¿Cómo escribir un poema siguiendo las directrices con las que se realiza un collage? ¿Atendiendo a la fragmentación? ¿Poniendo énfasis en que el material sea procedente de algo precedente? ¿El material es físico, literal, literario, metafórico, evocado?

En esta aproximación, propuse un ejercicio consistente en tomar fragmentos de menos de 4 palabras de un texto preexistente y a partir de esos fragmentos componer, sin más adición, un poema propio. El texto original puede hacer variar bastante el resultado, pero también la elección de los fragmentos de palabras y, por supuesto, la composición o yuxtaposición de los mismos.

Este es el texto que yo obtuve mientras invitaba a crear de esta manera en uno de los Talleres de Poesía Contemporánea de la Asociación Cultural Clave 53 que sostengo desde hace casi un cuarto de siglo:

Vida matrimonial

Presagiando
sentido del tacto
adelantó el aburrimiento.

Coser para hacer
su máquina
la carne rosada,
consumismo
de masas florecientes.

Yo lo tengo claro, ¿y tú?

Usando una etiqueta de una prenda que una alumna de los Talleres de Poesía Contemporánea que defiendo desde hace décadas, realicé esta pequeñísima y algo «equidistante» piecita sobre ese papel que, al tacto, me cautivó.

El mensaje de la pieza no lo tengo tan claro, pero sí sé que yo sí tengo claro hacia qué lado me inclino, aunque las flechas estén intencionadamente confundidas y el YOU?, intencionadamente rojo.

Punto sobre la i

Después de un día de mis Talleres de Poesía Contemporánea, a veces me dejan inspiración los ejercicios que realizan quienes asisten. En esta ocasión, un punto gordo creciendo sobre una i iba aumentando (según poema de Laura Cañete) hasta dejar la letra casi aplastada.

Decidí hacer esta pequeña poesía visual basada en la regla de ir multiplicando el punto por una aproximación de la proporción áurea (1,6) y dividiendo la letra i, sin el punto, por la misma proporción.

Ha sido realizado utilizando Inkscape, en su versión 1.2 (me habría gustado que fuese la versión 1.6, aunque no influyese en absoluto en el resultado).

Esto no es una broma