Este año no ha habido procesiones

Aborrezco la semana santa,
una semana en la que por arte de magia
se decide en gran parte del planeta
que no se trabaja porque hace no sé cuánto tiempo
(no es fácil saberlo con los líos de calendario
que ha habido desde entonces)
murió un tipo cuya existencia es cuestionada
o fue asesinado
o fue ajusticiado
y luego resucitó
y antes había sido recibido
por unos simpáticos palmeros..

Aborrezco que se cancelen clases
porque en caso contrario acaba viniendo
menos de la mitad de la gente.

Aborrezco que en todo lugar
una masa enfervorecida
de fe
a la que llaman tradición
siguen con atención unas procesiones
en las que se falsea la representación
de lo que pasó en aquella semana
que posiblemente no existió.

Aborrezco que un estado laico
tenga tantas festividades religiosas
y tan pocas civiles
como el día de la constitución
o el día de los trabajadores.

Así que algo bueno ha tenido
esta pandemia mundial
que no entiende de religión
y ha puesto en su sitio
(el silencio)
a cuantas creencias irracionales
campan últimamente por las conversaciones.

Así que algo bueno ha tenido
esta pandemia global
que ha demostrado que la poesía
sobrevive a todo.

Algo abochornado

El otro día, mi alumno de talleres y querido amigo Ernesto Pentón me dedicaba en su blog una entrada que me abochornó parcialmente, y la incluyo íntegra en este pequeño espacio propio:

Foto de GiuppeEste es Giusseppe, un tío genial que me ha enseñado un sinfín de cosas y me ha mostrado la libertad de la poesía.

Pero sobre todo me ha enseñado la belleza de su alma que siempre está disponible para la belleza.

Más allá de ser mi profe del Taller de Escritura Creativa y de haber prologado varios de mis libros es mi amigo y un ser humano con una calidez especial.

Amamos a la gente por todo tipo de razones, todas ellas pueden resumirse en una sola palabra: humanidad. Gracias a la vida por permitirme ser amigo de un gran ser humano.

E.

Hace tiempo que renuncié a ser el mejor en casi todo: el mejor científico, el mejor matemático, el mejor filósofo, el mejor filólogo, el mejor poeta, el mejor artista… pero no he renunciado a ser el mejor yo posible. Sigo intentándolo y sé que no es algo terminado, pues mi tendencia (digamos natural) es a no ser tan estupendo y maravilloso como me pinta mi querido Ernesto.

Soy de natural frío y poco empático, casi diría que con ciertas tendencias psicopáticas o incluso sociopágicas. Bastante neurótico y algo esquizofrénico… rencoroso y con una sangre fría que me asusta en ocasiones como cuando me da por pensar lo que haría ante un vecino molesto.

La empatía la construyo desde la razón y me acerco a una empatía que raya en una tolerancia intolerable, como cuando soy capaz de suponer que el pobre presidente de los EEUU quizá tiene algún problema físico que le hace comportarse como cuando la irritación de mis hemorroides me altera el ánimo y el humor, o cuando defiendo la persona de Esperanza Aguirre aunque aborrezca sus políticas.

La calidez la he ido aprendiendo gracias a rodearme de gente cálida que me contagia esa forma de sentir sin pensarlo todo, como mi maravillosa Carmen de quien no paro de aprender a abrazar con una generosidad que jamás soñaré con tener, o mis amistades varias (largo enumerar, Silvie, María, Aída, Jose, Xabi…) de quienes continuar adquiriendo la habilidad de relacionarme con personas que valoran a la persona por sí misma (ese algo indefinible) y no por sus cualidades.

Siento y sé que es algo «artificial» o racional mi construcción como «buena persona», pero no por ello me parece menos cierta, no intento decir que sea una mala persona disimulando, sino que intento ser la mejor versión posible de mí mismo, aunque me cueste no poder ser el mejor de otras cosas, porque a veces es así.

Cuando conocí a mi amiga Sylvie, allá en el lejano 1996, ella me hizo darme cuenta de lo importante de ser una buena persona por encima de consideraciones más, digamos, intelectuales. Y descubrí lo mucho que me quedaba por hacer en ese camino. Y me puse a ello. Y sigo en ello.

Por eso quizá quise poner en mi tarjeta de visita ese jueguito de:
Giusseppe Domínguez
Poeta, Performer, Persona.

Quiero ser la mejor Persona posible. Es mi gran performance en este mundo en el que quiero construir un poema llamado Giusseppe Domínguez que no se distinga en absoluto de la vida que vivo.

Agradezco que haya personas como Ernesto, con una bondad mucho más natural de la que yo pueda tener jamás, que me agradezca el trabajo realizado en esta dirección.

Algunas voces femeninas me enamoran

Sí, sé que es raro, pero es ninguna parafilia extravagante, ni ningún tipo de fetichismo que, por otro lado, no me importaría que fuese.

Así es, algunas voces femeninas me resultan sumamente seductoras o atractivas. No todo iba a ser objetual… aunque puede que lo sea, teniendo en cuenta que existe lo que se denomina, desde el descubrimiento de la música concreta, objeto sonoro.

Por poner un par de ejemplos de mujeres cuyo cuerpo no conozco, ni su personalidad, pero de quienes sí conozco su voz son:

La mujer que dice que me haga de Spotify Premium para no tener música sin interrupciones. Es paradójico, porque no me gusta que me interrumpan la música (de eso se trata) para promociones variopintas, pero que lo haga una voz tan bella hace que quiera tener las interrupciones. Así que sin conocerla, además de estar ahorrándome dinero (prescindí de la cuenta Premium para desviar ese gasto a mi cuenta de «nube» Mega) también me resulta sumamente agradable.

Otro caso singular es el de la voz de doblaje de la actriz de Gillian Jacobs a quien vi en el papel de Britta Perry en la serie Community. Cada vez que oigo a esta actriz de doblaje, siento que la protagonista me gusta y no sé por qué. Y luego me acuerdo de que es su voz lo que más me gusta de ella. La actriz de doblaje se llama Antía Ávarez Jiménez y me dan hasta ganas de buscarla en facebook, pero en realidad eso es lo que haría que pasase de ser algo razonable a casi acoso.

Pero no son los únicos casos. Evidentemente, resulta más difícil en personas a quienes conoces en persona identificar si lo que te gusta de ellas (o ellos, pero no suele ser mi caso) es la voz. Es algo que seguro que tienen perfectamente conocido cualquier persona que trabaja o haya trabajado en Radio, pero nunca ha sido mi mundo.

Los datos de «tracking» de las URL

Cada vez que, desde redes sociales o similar, visito un enlace con esta estructura, por ejemplo:

https://revistabravas.jgm.uchile.cl/2020/04/04/29-peliculas-de-agnes-varda-para-ver-gratis-online-y-descargar/?fbclid=IwAR3xjCgTJcCnfpoXYt9f0YkR-8FFGgtTlZX1gJ9PMwNIY0g2FUHavZzxHg4

Me aseguro de quitar la parte en negrita que no es ni más ni menos que información que le sirve al servidor (valga la redundancia), para informarle de datos de navegación.

Es un esfuerzo inútil en tanto «tracking» producido de manera masiva, porque tarde o temprano, mi actividad será trazada como la de cualquier mortal que use Internet, especialmente la 2.0, pero sigo quitándola de cualquier reenvío que haga o cada vez que se me ocurre publicarla. ¡Qué le voy a hacer! ¿Soy un romántico o un guerrillero?

El enlace en cuestión era interesante, así que lo añado por si acaso alguien no sabe copiar y pegar…

Cine hecho por mujeres: 29 películas de Agnès Varda que puedes ver gratis.

Composición de audio de Vivir es la última palabra

Ayer publiqué el vídeo de la pieza de Ana Matey, titulada «Retratos en mi ventana, 11», que es la que me dedicó con todo su cariño y buen hacer.

Hace unos días, me pidió amablemente, como suele hacerlo ella, que colaborase con su proyecto de vídeo-creaciones que pueden ser etiquetadas de performáticas o instalativas… o vaya usted a saber, y me sentí orgulloso de poder hacerlo.

En estos días de ruido y furia, de alborotos informativos y desinformativos, de miedos y alteración de la vida por causa de un virus que ha convertido el planeta en una jaula de jaulas por nuestra propia protección, en estos días de confusión y capas de voces que no se escuchan, salvo cuando se oyen a sí mismas, quise hacer una pieza de audio, que Ana iba a mezclar con un vídeo suyo (quizá o no, bajo la influencia de mi audio), que reflejase ese estado de solapamiento de voces, de ruidos sobre un inexorable paso del tiempo, de un pulso constante, representado demasiado obviamente por ese metrónomo de fondo…

Gracias a Audacity sobre Linux Mint, fui creando una pieza sonora con distintas pistas que se componían a modo de palimpsesto fónico que usaba el espacio acústico preexistente y con restos de piezas pasadas, como noticias en distintos medios de comunicación, en distintos idiomas, en distintos países… y un texto leído por mí con todas las palabras que comenzasen por VIR del diccionario de la RAE, que curiosa y afortunadamente concluyen con VIVIR, así que le dio el título perfecto a la pieza.

Las pistas que componen la pieza son:

1.- El pulso de un (pseudo)metrónomo generado con Audacity.
2.- Minutos de aplausos (dedicados al personal sanitario) desde mi ventana grabados el día 23 de marzo de 2020 a las 20:00, aproximadamente. Esta pista, que era mono, la corté y pegué en dos canales cada pedazo, de modo que no se corresponde directamente con el audio de los aplausos, sino con cómo lo oígo.
3.- La pista «Noticias», en estéreo, contiene noticias de Francia (en francés), en el canal izquierdo, y noticias de EEUU (en inglés) en el otro canal. Se solapan de modo que inicialmente sólo se escucha por uno de los canales y luego pasa a escucharse por ambos para terminar en el otro canal.
4.- Una pista convertida a estéreo del discurso de Pedro Sánchez sobre el confinamiento en la cuarentena a la que estamos ahora mismo sometidos.
5.- Una lectura de todas las palabras del diccionario RAE que comienzan por la terna de letras VIR, haciendo referencia a mi pieza de campo semántico VIR.

Vivir es la última palabra

Hoy he tenido el regalo de ser incluido en el proyecto de Ana Matey titulado Retratos en mi ventana rodeado de una veintena de artistas a los que admiro y respeto:

Jose Antonio Nieto aka Pangea, Mario Bastian, Wade Matthews, Isabel Corullón, Marta Sainz, Christian Fernández- Mirón, Mario Montoya & Daniel Spence, José Manuel Berenger, Yolanda Pérez Herreras, Bartolomé Ferrando, Giusseppe Domínguez, Nieves Correa, Felipe Ortega- Regalado, Johanna Speidel, Isabel León & Jorge Talavera, Sofía Misma, Pedro Alba, Joana Bravo, Joan Casellas, Paco Justicia, Maria Rosa Hidalgo, Rosa Palmeida, Enrique Zaccagnini, Paquito Nogales, Igor Sousa…

[youtube_sc url=»https://youtu.be/qkC96g9iRRg» title=»Retratos%20desde%20mi%20ventana%2011″]

Para la pieza que me incluye, la número 11, realicé hace unos días la composición «palimpséstica» titulada Vivir es la última palabra relacionada con la terna de letras VIR, en este periodo vírico que estamos viviendo con tamaña intensidad, lo que lo vincula a mis proyectos de Campo Semántico y Palimpsesto.

 

Facebook es sólo esto

Por mucho que parezca el invento del milenio, las redes sociales (artificiales), las pretendidas protagonistas de una ficticia Internet 2.0, no son más que unas páginas web muy (pero que muy) sofisticadas.

El otro día me dio por asomarme a los bajos de la página principal de mi muro de FaceBook y me encuentro con esta imagen con un y muchos «div», layers y layers… de CSS y algo de javascript.

Pues no parece para tanto… aunque la parte de «servidor» no la vea, sé que no es más que una sofisticada (mucho) base de datos.

Y sin embargo parece que se comen el mundo… jejeje…

Yo es que soy más de VI.

Pero me hacen gracia las pretensiones de las empresas que cotizan en bolsa.

Purrusalda

Una de las recetas más simples que he hecho en estos días vino ocasionada por una conversación de Carmen con unas amigas de Tango. Una de ellas dijo que tenía para comer purrusalda o porrusalda. Yo me lancé a investigar y darme cuenta de que era una receta sencilla y que los pocos ingredientes que lleva los teníamos en casa y había que usarlos, que luego no sé qué hacer con el puerro (aunque esto sea mentira, sí que suele ser una verdura que me cuesta gastar).

Mi primera cuestión es si no debería llamarse puerrusalda, aunque puede que su etimología tire por estos lares.

Encuentro en una página algo al respecto:

La porrusalda proviene del recetario del norte de España, en concreto del País Vasco y Navarra. El origen del nombre de este plato proviene del euskera porru o purru (puerro en castellano) y salda, palabra vasca para caldo.

La preparación no puede ser más simple. En tres pasos, cortar, sofreír, cocer, se tiene el preciado guiso de verduras.

Ingredientes:

  • Aceite de oliva virgen extra. AOVE.
  • Sal (o una pastilla de caldo, que es lo que yo usé)
  • 2 puerros grandecitos
  • 4 patatas medianas
  • 1 o 2 zanahorias
  • una hoja de laurel

Preparación:

  1. Pelar y limpiar puerros, zanahorias y patatas.
  2. Cortar el puerro en trozos de unos 4 centímetros cúbicos.
  3. Sobre una sartén profunda (apta para sofritos), verter un chorreón de AOVE (yo añadí un diente de ajo en 4 trozos) y cuando esté templado echar los trozos de puerro. Esconder entre las masas una hoja grande de laurel.
  4. Cuando el puerro comience a estar blandito, que comience a cambiar de color, cortar las zanahorias y dejarlas sobre el mismo con la sartén cerrada, para que se cuezan ligeramente al vapor.
  5. Remover cuando las zanahorias cambien un poco de textura y chascar las patatas en trozos similares de tamaño a los del puerro.
  6. Esperar a que las patatas se reblandezca un poquito y cubrir las verduras con agua (idealmente caldo de pollo casero, pero yo utilicé una pastilla de caldo disuelta en medio litro de agua).
  7. Cocer durante una hora aproximadamente, asegurándose de que no se quede sin agua el guiso.

Y este debería de ser el resultado:

Papeles

No es que esté perdiendo los papeles, es que siento que nunca los he conocido.

Papeles

Hoy he pasado el día descargándome las fotografías de los papeles disponibles para las cubiertas de los libros que edito cuando utilizo como imprenta a Lozano Impresores y aparece un desplegable al que siempre tengo que andar volviendo pues no conozco prácticamente ninguno de los más de 50 tipos disponibles de papel.

Me avergüenza decir que pretendo ser editor y apenas conocer más de una decena de tipos de papeles. Voy sabiendo más, pero es difícil hacer pruebas debido al escaso número de ediciones que hago anualmente, así que no puedo más que ir poco a poco estudiando los catálogos que me ha prestado generosamente Jaime Vallaure, con quien tengo la enorme suerte de compartir espacio y de quien nunca paro de aprender.

Después de descargados los papeles del desplegable a partir de las páginas web de los distribuidores de papel correspondiente, siempre que he podido, pensé que me sería mucho más útil tenerlos en una única página web para su consulta cuando lo desee.

Así que los he subido a https://www.clave53.org/poesia/documenta/gabinete/papeles_lozano.html por si en algún momento los necesito, aunque sea para poder decirle a alguna de las personas que están confiando en mí en este periodo de descubrimiento de una faceta nueva como editor independiente que puede mirar las distintas opciones de papeles de cubierta que uno de mis proveedores me ofrece.

Algo que me ha sorprendido bastante en este proceso es el enorme número de papeles procedentes de Fedrigoni, lo que me ha hecho curiosear sobre las posibles prácticas monopolísticas en el sector y no me ha extrañado encontrar incluso un Informe del Tribunal de Defensa de la Competencia sobre un posible «EXPEDIENTE DE CONCENTRACIÓN ECONÓMICA» en torno al conglomerado (que entre otros absorbió a los clásicos y conocidos en España papeles Guarro / Torreón) ARJO WIGGINS FINE PAPERS LIMITED y que parece ser que tiene por objeto estudiar la adquisición por parte de ARJO WIGGINS FINE PAPERS LIMITES de la totalidad de los activos de CHARTHAM CFP LIMITED, división inglesa de la empresa REXAM P.L.C, que a su vez estaba participada por Fedrigoni.

Esto no es una broma