sacabala(s)

Me parece muy gracioso encontrarme entradas como estas en el diccionario de la RAE, especialmente por el hecho de que estén casi duplicadas, salvo por la s final que podría indicar un simple y sencillo plural, pero no, no es así en este caso:

sacabala. 1. f. Especie de pinzas que usaban los cirujanos para sacar una bala de dentro de la herida.

sacabala

sacabalas. 1. m. Sacatrapos más resistente que los ordinarios, usado para sacar la bala del ánima de las escopetas y fusiles lisos cargados por la boca. 2. m. Mil. Instrumento de hierro, de forma varia, que, sujeto en el extremo de un asta, sirve para extraer los proyectiles ojivales del ánima de los cañones rayados que se cargan por la boca.

Salir del almario

1bandera-gay

Mi pequeño homenaje a unos días muy especiales:

Salir del almario

Según la vigésimo tercera edición del diccionario de la lengua española:

almario 2. m. cult. Lugar donde reside el alma.

Así que serán fechas para dejar que el alma vague libre por el imperio de la materia y los sentidos, por el océano carnal de las tentaciones, por la vida oxidándose a un ritmo inexorable.

Disfrutar del hecho de tener un alma que puede salir de su lugar de residencia habitual, quizá, por ausencia de aire acondicionado.

Disfrutar
Frutar

Y a vivir que son tres días (y dos llueve).

Un manual breve de ortografía

ORTOGRAFÍA
de la
LENGUA ESPAÑOLA

Edición revisada
por las Academias
de la Lengua Española

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Ortografía de la RAE

Índice de contenido:

CAPÍTULO I ……………………………………………………………………………………………………………………………………………..1
ELEMENTOS Y PRINCIPIOS GENERALES DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA ……………………………………..1
1.1. Fundamentos de la ortografía española……………………………………………………………………………………………..1
1.2. Correspondencia del abecedario del español con su sistema fonológico………………………………………………..2
1.3. Otros signos empleados en la escritura del español …………………………………………………………………………….4
CAPÍTULO II…………………………………………………………………………………………………………………………………………….5
USO DE VARIAS LETRAS EN PARTICULAR………………………………………………………………………………………..5
2.1. Letras b, v, w…………………………………………………………………………………………………………………………………5
2.2. Letras c, k, q, z; dígrafo ch ……………………………………………………………………………………………………………..7
2.3. Letras g, j ……………………………………………………………………………………………………………………………………10
2.4. Letra h………………………………………………………………………………………………………………………………………..11
2.5. Letras i, y, ll ………………………………………………………………………………………………………………………………..13
2.6. Letra m……………………………………………………………………………………………………………………………………….14
2.7. Letra ñ………………………………………………………………………………………………………………………………………..15
2.8. Letra p………………………………………………………………………………………………………………………………………..15
2.9. Letra r; dígrafo rr ………………………………………………………………………………………………………………………..15
2.10. Letra t……………………………………………………………………………………………………………………………………….16
2.11. Letra x ………………………………………………………………………………………………………………………………………16
2.12. Peculiaridades de las voces de otras lenguas y de los nombres propios ……………………………………………..17
CAPÍTULO III …………………………………………………………………………………………………………………………………………18
USO DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS ………………………………………………………………………………………………..18
3.1. Consideraciones generales…………………………………………………………………………………………………………….18
3.2. Mayúsculas en palabras o frases enteras………………………………………………………………………………………….18
3.3. Mayúsculas iniciales…………………………………………………………………………………………………………………….19
3.4. Minúscula inicial …………………………………………………………………………………………………………………………22
3.5. Empleos expresivos ……………………………………………………………………………………………………………………..23
CAPÍTULO IV …………………………………………………………………………………………………………………………………………24
ACENTUACIÓN ………………………………………………………………………………………………………………………………….24
4.1. Reglas generales de acentuación…………………………………………………………………………………………………….24
4.2. Diptongos……………………………………………………………………………………………………………………………………25
4.3. Triptongos…………………………………………………………………………………………………………………………………..26
4.4. Hiatos…………………………………………………………………………………………………………………………………………26
4.5. Acentuación gráfica de los monosílabos………………………………………………………………………………………….27
4.6. Tilde diacrítica …………………………………………………………………………………………………………………………….27
4.7. Acentuación de palabras compuestas………………………………………………………………………………………………30
4.8. Acentuación de voces y expresiones latinas …………………………………………………………………………………….31
4.9. Acentuación de palabras de otras lenguas………………………………………………………………………………………..31
4.10. Acentuación de letras mayúsculas ………………………………………………………………………………………………..31
IIICAPÍTULO V ………………………………………………………………………………………………………………………………………….32
PUNTUACIÓN …………………………………………………………………………………………………………………………………….32
5.1. Uso del punto………………………………………………………………………………………………………………………………33
5.2. Uso de la coma ……………………………………………………………………………………………………………………………33
5.3. Uso de los dos puntos …………………………………………………………………………………………………………………..37
5.4. Uso del punto y coma …………………………………………………………………………………………………………………..38
5.5. Uso de los puntos suspensivos……………………………………………………………………………………………………….39
5.6. Uso de los signos de interrogación y de exclamación………………………………………………………………………..41
5.7. Uso de los paréntesis ……………………………………………………………………………………………………………………42
5.8. Uso de los corchetes …………………………………………………………………………………………………………………….44
5.9. Uso de la raya ……………………………………………………………………………………………………………………………..45
5.10. Uso de las comillas …………………………………………………………………………………………………………………….46
5.11. Otros signos ortográficos …………………………………………………………………………………………………………….48
5.12. División de palabras al final de renglón ………………………………………………………………………………………..51
5.13. Usos no lingüísticos de algunos signos de puntuación …………………………………………………………………….52
CAPÍTULO VI …………………………………………………………………………………………………………………………………….54
ABREVIATURAS ………………………………………………………………………………………………………………………………..54
6.1. Consideraciones generales…………………………………………………………………………………………………………….54

nada personal

nada personal

A parte de los semptiternos errores ortográficos (véanse ese hicierón, ese «si» mismo), lo más lamentable es que el presunto buenrollista mensajito acaba haciendo un guiño a la venganza personal recordándo(te) que la otra persona (o sea, que sí es personal) se hace daño a sí misma. (Algo así como un muy elaborado: «¡Que se joda!»)

En resumidas cuentas: otra pamplina más de esas que circulan por las redes sociales sin transfondo, superficiales, banales, carentes de la más mínima profundidad, pero si me atreviese a decírselo en el muro a la persona que lo ha puesto, estoy más que convencido que lo tomaría de manera tremendamente personal. O sea, que ni esa simpleza aprende quien quiere o pretende enseñar.

¡Buffff…. qué cansado!

Por cierto: lástima de «lástimar» y «me lástima» la lástima de esta publicación…

Pensar

pensar(2). 1. tr. Echar pienso a los animales. MORF. conjug. c. acertar.

Es fantástico pensar en su segunda acepción, que, curiosamente, se conjuga como acertar. Me dio por pensar (de la primera acepción) que pensar (1) se conjugaría como errar. Pero erré, porque pensar (1) también se conjuga como acertar.

Así que en ambos casos se acierta cuando se piensa.

Pero el gesto de mano que acompaña la acción puede muy bien ser distinto.

Y se pueden combinar formando divertimentos como:

Pienso en pensar el pienso a quien piensa.

Pequeñeces que me desalientan

Cada vez es mayor el nivel de exclusión entre la ciudadanía madrileña: ciudadanos y ciudadanas excluidos de un proyecto vital mínimamente estable y muchos de ellos abocados a una situación de pobreza económica, energética, habitacional y social.

Ya sé, ya sé que esto es una tontería por la que no debería preocuparme, pero lo hago.

El programa de las municipales de Ahora Madrid 2015 está plagado de estas «erratas» gramaticales de concordancia de género.

Yo seguiré insistiendo en que yo incluyo, yo incluyo, yo incluyo a todas las personas, de ambos sexos (géneros) cuando utilizo la palabra «persona», no dejándome llevar por la terminación de la misma, por el sufijo que indica que la palabra es de género femenino, asociándola solo a mujeres. Igualmente que en ciudadanos incluyo a las mujeres, salvo que se extraiga una justificación desde el contexto.

Pero me parece absurdo realizar este retorcimiento del lenguaje para luego dejar de hacerlo y concurrir en infinidad de errores que denotan que no se da igual importancia a unos que a otras, pues solo algunos están abocados, mientras que ellas no están abocadas.

Sé que son exigencias de las bases, sé que es lo políticamente correcto en según qué sectores, pero si conlleva un trabajo extra que termina siendo ridículo, hay que hacerlo o no hacerlo, pero desde el principio y, por supuesto, desde la coherencia.

El párrafo tendría que haber sido escrito de esta manera si nos atenemos a esos absurdos mandatos que suponen que yo excluyo (repito, yo no excluyo) cuando utilizo el genérico (de terminación masculina) para referirme a hombres y mujeres:

Cada vez es mayor el nivel de exclusión entre la ciudadanía madrileña: ciudadanos y ciudadanas excluidos y excluidas de un proyecto vital mínimamente estable y muchos de ellos abocados y muchas de ellas abocadas a una situación de pobreza económica, energética, habitacional y social.

El siguiente párrafo del programa (y tan solo es la página 6 de 71) dice:

Gentes que, ante la continua pérdida de empleo y recursos económicos básicos, ven aumentar sus carencias, tienen dificultades para iluminar y calentar su hogar o para alimentar adecuadamente a sus hijos. Madrileños que son desahuciados…

Sé que no es motivo para no votarles, pero me desanima la tontería.

to

Dedicado con cariño a mis queridos amigos de Daimiel, donde es frecuente escuchar esta expresión y que, en ocasiones, se ve con menosprecio, pero que, sin embargo, la Real Academia de la Lengua Española respalda incluyendo en su ínclito y casi inapelable Diccionario.

to. 1. interj. so4. 2. interj. tate. 3. interj. Áv., Các., Sal., Vall. y Zam. U. para indicar extrañeza. 4. interj. p. us. U. para llamar al perro. U. m. repetida.

Con esto, con la autoridad que se le confiere a quien tiene como lema «limpiar, fijar y dar esplendor» al idioma, podemos afirmar que es correctísima su utilización, como digo, según lo más canónico de lo canónico. Pero, no obstante, siempre habrá quien quiera ser más papista que el papa.

Refiere a una cuarta acepción de «so», que también es utilizada desde tiempos inmemoriales (o no tanto).

so4. 1. interj. U. para hacer que se paren o detengan las caballerías.

Sé que mis daimieleños lo usan más en su acepción tercera, para indicar extrañeza, pero seguro que alguna vez han detenido caballerías sin darse cuenta.

Esto no es una broma