El olor del bosque, de Hélene Gestern

Ya en agosto me metí a leer esta novela de 800 páginas que pensé que me iba a llevar más de 3 días leer, pero mre resultó muy entretenida, aunque no muy profunda, lo que simplificó la tarea (¿tarea?).

No obstante, me gustó la interesante mezcla de voces narrativas y, sobre todo, la cuidada edición que hace la editorial Periférica & Errata naturae. Esto, para mí, no es poco, porque cada día más me importa encontrarme ediciones delicadas, que no dejen líneas huérfanas o viudas sin parar y cuya tipografía reme a favor de la legibilidad.

Comparte algo del intento de narrar historia colectiva e individual, al estilo de Lea Ypi o Emmanuele Carrere. No alcanza a profundizar en la primera y la segunda no parece tan interesante como para indagar en su biografía y ver si se corresponde con lo narrado. Estoy demasiado acostumbrado a autobiografías magistrales.

Pensé, y parece ser que acerté, que le podría gustar a mi hermana, así que se lo regalé cuando llegamos a Colmenar Viejo, aligerando considerablemente nuestro equipaje. Lo había comprado de segunda mano en MenosDiez, mi librería de confianza en Madrid, bien aconsejado por Andrés. Me gusta regalar las novelas que leo pensando en a quién pueden gustarle, para que sigan su camino en busca de la lectora o el lector ideal.

El aniversario, de Andrea Bajani

No conocía de nada a este escritor italiano que me puso en el mapa mi estimado Jaime Vallaure con quien comparto conversaciones sobre libros y autores interesantes. Me habló de Emmanuele Carrere a quien tampoco tenía en el radar, pero me comentó que me podría gustar Bajani. Y así ha sido.

Este desgarrador relato de una familia disfuncional bajo el poder autocrático del padre, pero por extensión de toda la sociedad en la que se inscribe, me golpeaba el estómago del recuerdo de otra familia mucho más cercana donde gran parte de las cosas que se mencionan en estos textos también las he observado. Sí, solo observado. En ningún momento me precipité a denunciar una situación que, claramente, era maltrato.

Más sutil que muchos otros textos sobre este tema, deja un regusto tan amargo como parcialmente esperanzador, pues Andrea Bajani, alejándose, consigue sobrevivir aunque sea con un sentido de culpabilidad eterno.

¡Qué grandes descripciones de la tensión hace en esta novela breve, pero sin desperdicio!

Los dramas de tener un coche

Estas vacaciones nos dejaron prestado mis padres su preciado coche para que pudiésemos llegar a Taramundi, que es un lugar maravilloso al que resulta casi imposible llegar sin vehículo propio. Seguramente esta es una de las razones por las que ese lugar se mantiene maravilloso, aunque sus ciudadanos, escasos, lo puedan echar de menos alguna vez.

Yo casi nunca conduzco y mi único interés en un coche es que tenga cuatro ruedas y un volante. No sé absolutamente nada (muy poco) de motores, salvo lo que pueda haber estudiado en torno a la combustión de octanos… o sea, que no sé cambiar una rueda.

Vaya esto por delante del drama que se nos avecinó a raíz de unos indicadores que comenzaron a asustarnos en nuestro viaje, prácticamente desde el tercer día de nuestra llegada y que Carmen tuvo a bien ir documentando para que pudiésemos enterarnos de lo que nos estaban diciendo las sucesivas personas que revisaron el estado del vehículo.

Nuestra peripecia fue apuntada de la siguiente manera:

El coche resulta ser un HYUNDAI TUCSON. Sinceramente, no sabía ni la marca, ni el modelo y la matrícula la fotografío cada vez que cojo el coche porque se me olvida siempre. Sé que es blanco.

Hacemos el trayecto desde colmenar Viejo a Gijón y de ahí a Taramundi sin ningún problema el lunes 20 de julio. El martes 21 por la tarde vamos a Bres, que está a 5 km, con el coche, sin problemas.

Pero ya el miércoles 23 vamos de Taramundi a Ribadeo y, a la altura de Vegadeo, a tan solo 12 km de Taramundi nos da un aviso (en forma de indicador anaranjado en el panel principal del coche) de COMPRUEBE EL SISTEMA DE ESCAPE que permanece también en la vuelta.

Dejo el coche en «cuarentena» esperando que se pase solo el problema, pues no quiero afrontarlo, pero el martes 28 vamos hacia la playa de Peñarronda y, una vez pasado Vegadeo, vuelve a dar el aviso de FALLO en el sistema de escape. Algo va mal y no sé qué es. Yo entro en pánico y le digo a Carmen que se suspende nuestra excursión playera.

Pasamos al TALLER SINDO en Castropol, donde nos dicen que el coche necesita una REGENERACIÓN DEL FILTRO DE PARTÍCULAS. (Yo entiendo degeneración pero no se lo digo para que no se ría de mí). Para ello nos aconseja ir a Navia, a unos 30 km de distancia por la autopista A8, conduciendo en cuarta o quinta marcha para que el motor alcance y mantenga unas 3000 revoluciones. El objetivo es que el filtro de partículas se limpie solo.

Lo hacemos. En Navia vamos al TALLER SUSO en el que nos dicen que si el coche va bien normalmente es algo menor y que lo aconsejable puede ser ponerle un líquido en el depósito del combustible que ayude a quemar la carbonilla y por lo tanto a limpiar el filtro de partículas. Nos cuenta que él podría hacer una regeneración forzada del filtro pero puede ser que, incluso haciéndola, siga dando el mismo problema. Y que él tiene una furgoneta que alquila con ese problema y que no pasa nada. Aconseja llevar el coche al taller cuando hayamos vuelto a Madrid.

Aquello no me deja muy tranquilo, pero volvemos hacia Ribadeo sin parar con el mismo aviso en el coche. Paramos en Ribadeo y estamos ahí (al menos disfrutando un poco de una comida rica aunque más nervioso que otra cosa) desde las 13:00 hasta las 18:00 horas.

Cogemos el coche y vamos al Taller de Vegadeo EO MOTOR. En ese trayecto el coche no da ningún aviso. En el taller le pasan un scanner y dice que todo está bien, según parece.

La explicación que nos da es que, seguramente, en el recorrido a Navia que se ha hecho se ha llevado a cabo y completado toda la regeneración del filtro de partículas (que es lo que el coche hace normalmente de forma automática). Nos dice que si vuelve a pasar que vayamos de nuevo a su taller.

El jueves 30 vamos a Vegadeo por la mañana y vuelve a dar el aviso de «Compruebe el sistema de escape». Así que ya no me atrevo a mover más el coche y, después de comer, lo llevamos al TALLER EO MOTOR y pasan el scanner y sale lo siguiente:

**Filtro de partículas por debajo del umbral de banco 2
El sensor de presión está mal. El diferencial.**

Puede ser que sólo esté mal eso, el sensor, así que nos proponen que van a buscar un sensor para este coche o uno compatible y que nos llamarán, pero que si no han llamado el martes, les llamemos.

El mismo jueves, al volver a Taramundi desde EO MOTOR, se enciende de forma permanente un nuevo icono ámbar de «fallo de motor».

A partir de entonces, el coche queda (por mi parte) odiado y desheredado, pero no creo que le afecte. No obstante, cuando días después conseguimos llevarlo de vuelta al taller de Vegadeo donde nos habían propuesto cambiar el sensor, para lo que habían adquirido uno ex-profeso, lo tienen la mañana haciéndole pruebas y determinan que no era un fallo en el sensor sino que algo, que ya no saben determinar con precisión, no anda bien en el coche, pero que lo que nos recomiendan es «cerrar los ojos y volver a Madrid» con el coche en este estado y confiar en que no pase nada.

Esto ha sido algo fastidioso que me ha tenido preocupado casi todo el tiempo, sintiéndome un inútil por no saber resolver nada de estas cosas, además de altamente dependiente de una herramienta (el coche) que ni siquiera querría haber tenido que tener en mis manos.

Ya cuento los días para volver a Colmenar Viejo y librarme del coche, dejarlo en manos de quien me lo prestó y no volver a necesitar un vehículo de mi responsabilidad hasta el día del juicio final… o las próximas vacaciones motorizadas, si no queda más remedio.

Creer en la navidad

Encuentro esta publicidad algo perturbadora, como todo lo que rodea este periodo tóxico denominado «navidades», que comprende del 24 de diciembre al 6 de enero, ambos incluidos.

Navidad procede de «natividad», de nacimiento, en homenaje obvio al nacimiento de un tal jesusito… que hará un par de milenios que vino al mundo a instaurar una religión sobre una piedra. Dicen.

Por lo que esta afirmación hace que yo sea de quienes no creemos en la navidad, al menos en ese sentido (ni en ninguno, en última instancia), pero sí que creo en las personas, que no son materia de creencia, sino de existencia, independientemente de mis creencias u opiniones.

Que tras esa afirmación, por tanto, huera, se venda una especie de bocadillo y el aniversario del 50 años de una empresa de consumo que ni siquiera intentan ocultarlo en su nombre, me parece ridículo.

Por otro lado, lo prefiero a la frase contraria:

«Creer en las personas es creer en la navidad».

si asumimos que el «es» es un «implica» y no una igualdad, lo que no necesariamente es cierto.

No sé si en estas fechas me vuelvo algo más observador o si los mensajes son tan llamativos que me es imposible no verlos. ¡Todo es grito! ¡Todo delirio!

Y así… hasta el próximo año.

Aplicación y validación de las teorías de la comunicación mediática al contexto contemporáneo

Jimena de la Rosa Sobrino, me ha dejado leer su TFG “Aplicación y validación de las teorías de la comunicación mediática al contexto contemporáneo. El caso de la DANA de Valencia (2024)” que presentó como investigación del Trabajo de Fin de Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, en septiembre de 2025.

Al paso que voy, tendré que abrir una sección dedicada a esta sobrina de Carmen, pues como ya he escrito en alguna otra ocasión, es alguien a quien considero voz referente de su generación y me ayuda a entender mejor el mundo en el que habito aunque parezca, cada vez más, que estoy fuera de él.

Yo lo leí con la atención que se merecía y le escribí mis «opiniones de un profano» en el ámbito del periodismo (y/o de la Comunicación Audiovisual) que comparto en este diario a modo de curiosidad:

Opiniones de un profano

Lo primero que me llama la atención es la precisión en el lenguaje que denota que estoy ante un texto técnico, desapasionado (en el buen sentido de la palabra), objetivo, neutro, confiable. Se nota que tienes una capacidad de expresión proverbial (espero que no todo te lo redactase tu amiga la IA) y una capacidad enorme para expresar tus ideas, tu investigación sobre la misma, con claridad pero sin simplezas, con profundidad y detalle.

Lo segundo que me atrae es tu valentía en la elección de un tema tan actual como difícil de encarar sin posicionamientos ni visceralidad que hubiese sido un enfoque poco profesional, posiblemente. Por otro lado, esa misma rabiosa actualidad también tiene que haber sido un handicap a la hora de encontrar materiales, pues como quien dice se estaban cocinando mientras tú estabas redactando tu TFG. ¡Qué buena profesional serás si eres capaz de ponerte al filo de la noticia incluso para algo como este trabajo que habría resultado mucho más sencillo abordar después de pasado el tiempo!

Las dedicatorias a tus padres y tu querido hermanito (a pares…) me parece muy dulce y generosa, además de que me recuerda a la que hiciste a tus abuelos en el anterior TFG y me da por pensar si estás pensando en dedicar el siguiente TFG a tus hijos… JAJAJA 😉 (Lo de tíos, primos y otros parientes, ya si eso para más adelante…)

Como profano en el ámbito del periodismo o la comunicación audiovisual (o del meta-periodismo, como es este texto) que soy se me escaparon muchísimas referencias que no conozco, como todas las citas que acompañan tu ensayo, así como algunos términos que no conocía o no utilizo en mi día a día.

Las tablas de datos sobre las fuentes analizadas me han encantado aunque no he podido profundizar en ellas porque creo que el formato ideal seguramente es digital (en base de datos u hoja excel) que presenta los vínculos entre la tabla «clave» o principal y las distintas tablas por cada uno de los medios/noticias analizados.

La explicación de la metodología me ha resultado interesantísima, especialmente en lo referente a la dificultad que manifiestas en la elección de fuentes de información y cómo acabas teniendo que decantarte por un criterio más o menos objetivo (en tanto en cuanto es cuantificable, valga la redundancia) como es el número de visualizaciones o likes de entre los medios (tradicionales o no) seleccionados y la justificación que llevas a cabo de tu elección.

Me parece increíble que hayas sido capaz de seleccionar / elegir / 2 fuentes por cada uno de los temas comentados de entre los millones y millones de fuentes posibles. ¡Da para todo un análisis específico el porqué de esos números y se escaparía a la pretensión y alcance de tu TFG! Si esos son los medios (por ejemplo El País y El Mundo, o elespañor . com, así como lacasarreal) que más visualizaciones tienen, parece obvio que estamos cerca de que la derecha arroye en las próximas elecciones.

Lo que más me ha gustado, sin duda, ha sido el punto (y subpuntos) 4.2, en especial el 4.2.2. sobre la validación de las Teorías de Comunicación y la no «especificidad» de la situación de noticias alrededor de la DANA. Me parece, de nuevo, valiente, que te posiciones en un «NO es especial», que conduce a las conclusiones de validación, por un lado, pero por otra parte, suma a las teorías existentes la tuya propia. Al mismo tiempo, veo que sigo informándome de cómo funciona el mundo en tus textos, que me hacen ver más allá de lo que yo habitualmente utilizo (no tengo X, ni TkTk, entre otras cosas) y enriquecen la visión del panorama informativo contemporáneo, pero también sociológico. Está claro que hay algo generacional en esta visión que yo ya no tengo, pero gracias a tu texto vislumbro que existe y de qué manera existe.

Me hace mucha gracia (ya lo vi en el TFG de Periodismo) el apartado dedicado a la justificación del empleo de la Inteligencia Artificial. Pero especialmente en lo relativo a decir que la utilizaste para que te ayudase a la corrección gramatical y ortográfica, pues es el único pero que le pondría a tu texto: hay muchos (muchos) errores ortográficos, amén de gramaticales y tipográficos, casi a uno por párrafo por lo menos. No es algo grave porque cada día es más y más frecuente, incluso entre periodistas en nómina en El País, por ejemplo, así que supongo que no es preocupante salvo para obsesos como yo de una correcta ortografía (soy editor, profesor y escritor, qué le voy a hacer).

En definitiva:

Me ha encantado poder degustar tu TFG y conocer más y mejor el mundo gracias a ti. Conocerte también un poco más es un placer y darme cuenta de lo grande que eres y de lo lejos que has llegado desde aquellos lejanos tiempos en los que enseñaba el algoritmo de Rufini para factorizar polinomios.

Me gusta leer sobre temas de los que conozco tan sumamente poco explicados por personas que, como tú, conocéis tanto y tan profundamente. (No me gusta leer de todos los temas, pero sí sobre el periodismo, el de papel, electrónico, la TV, la radio (mass media) y su relación con las RRSS, influencers, etc).

Por enésima vez: GRACIAS por compartir conmigo tu trabajo y espero que estas misérrimas opiniones te interesen mínimamente.

Abrazo enorme y hasta prontito, ¡¡¡querida PERIODISTA!!!

Algunos libros rescatados del olvido

En casa de mis padres, quedan libros de la época de maricastaña (expresión divertida, por cierto) que el otro día estuve fotografiando antes de afrontar que su mejor lugar era la basura, pues no son, ni siquiera, aptos o del gusto de coleccionistas.

Son rarezas que el paso del tiempo ha convertido en graciosas, incluso aunque alguna de ellas, de la que no sabemos su procedencia (¿mi hermana?), ni siquiera hoy sea interesante, como esta:

Sobre «tecnología», me sorprendió encontrar este «La cibernética y lo humano», que parece escrito hoy en día, sobre el auge de la informática y su incidencia en lo laboral, especialmente en ámbito sanitario/médico, lo que me hizo pensar que sería adquisición de mi padre, allá por 1970. Sí, hace más de medio siglo. No es un libro sobre IA, que tan de moda está hoy en día.

Más actual era esta colección de fichas (en papel, claro está) sobre lo que suponía estar conectado a Internet, allá por el año 2000 y que ya era obsoleto entonces, que fueron publicando en capítulos en algún periódico de aquellos que alguna vez tuvieron relevancia impresa (o relevancia, así, en general).

Dos libros a los que yo tuve bastante cariño aunque no recuerdo muy bien por qué. La trilogía galáctica sigue siendo una producción audivisual que me impresiona, de aquellos lejanos años 80. El de Extraterrestres y religión, que sostenía la divertida hipótesis de que Jesucristo era extraterrestre, lo que no dejaría de ser cierto, incluso si era un ser «divino». también me hizo dejar de lado definitivamente los libros de ufología que tanto había leído hasta mi adolescencia.

Y no puedo dejar de incluir este libro que, literalmente, me cambió la vida, pues permitió que aprendiese a programar en C en una época en la que se hacía así, todo en papel, incluso la programación orientada a objetos (estructuras sofisticadas, por decirlo en términos de aquella época):

Lo pasé tan bien que hasta me hizo gracia encontrar este librito de Estadística (asignatura que podríamos decir que sigo teniendo pendiente) que creo recordar que compré en la carrera, cuando me tocó estudiar Termodinámica Estadísticas de la mano de Vicente López, quien luego sería el director del departamento de Redes Neuronales Artificiales en el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) donde estuve becado y luego contratado desarrollando la tesis de Aplicaciones de la Lógica Difusa al Control de Procesos en Tiempo Real (bajo el liderazgo de Erik de Pablo y tutelada por Xavier Alamán)

Un libro, como le dije a mi amiga Aída, «muy normal». Espero que esta tontunita se entienda sin ayuda de Gauss.

Reciclaje absurdo

Viene un icono que te recomienda que arrojes esta bolsa cuasi metálica en un contenedor adecuado para que se pueda reciclar, pero poco se menciona que tan sólo contenía unos 8 pedacitos de pan reseco con tantos ingredientes articiales que podrían durar más de un año.

Poco se menciona que lo sirven individualmente por cada pequeña consumición de bebida en un lugar en el que, en el fondo, no deberían existir viviendas, teniendo en cuenta que es un desierto.

Poco se menciona que para llegar a este lugar es preciso (porque casi nadie vive permanentemente aquí, en las urbanizaciones de las playas de Vera, Almería) tener un coche que, poco se menciona, consume más combustible fósil del que yo gasto en calentarme casi todo el invierno.

Poco se menciona que para hacerlas medianamente habitables estas regiones se usa desalinizadora, de cuyo exceso de cloruro sódico no se habla.

Poco se menciona que allí se encuentra uno de los mayores campos de golf de este país cada día más desértico.

Poco se menciona que para soportar las temperaturas hay que recurrir al aire acondicionado casi también en lo que conocemos como invierno.

Con el café, viene otro mini paquetito metalizado que garantice que la mini-cookie es muy cuqui, pero poco eco-friendly, eso sí, deliciosa cantidad de azúcar en una galleta que es la pasión profesional de cualquier dentista.

Tendré que reciclarla también, claro que sí, mientras pienso que el mundo es un lugar absurdo en el que creemos que un icono gana una guerra que, en el fondo, ya hemos perdido.

Nota: Esto es algo sobre lo que me dedico a pensar en navidades cuando, gracias a la generosidad de mis padres, escapo de esta urbe atravesada por hordas de consumismo, a las regiones de la Almería oriental, donde los habitantes estacionales no están, ni su estridencia que delata la tristeza de su cotidiano.

Mal soldado

Recuerdo que antes de la adolescencia, si alguna vez estaba relajadamente apoyado sobre una sola pierna, mi padre me gastaba una broma consistente en que se ponía detrás mío sin que yo me percatase y adelantando su rodilla contra la corva estirada o jarrete provocando su flexión, a lo que sucedía su afirmación: «mal soldado».

Quizá por ello decidí no serlo, así que desde muy temprano supe que no haría esa «mili» que «tanto te formaba como hombre», y que es posible que acabase en prisión por ello, pues en aquellos años era obligatoria. Tuve la suerte o desgracia de ser de los últimos objetores de conciencia antes que pasase a ser voluntaria la labor de soldado, que desde un punto de vista etimológico es el único verdadero nombre de soldado (el que cobra un sueldo).

Curiosamente, hoy he estado leyendo sobre la etimología de la palabra soldado, que tiene que ver con sólido, con holocausto, con soldar, con sueldo…

El campo semántico/etimológico de la partícula ProtoIndoEuropeo del que proceden todas *sol- es:

Griego Latín Castellano
ὁλος
[holos]
todo, entero
holocausto, hologénesis, holografía,
holograma
salus salud, saludo, saludar, salubre
saldare saldar
salvare salvar, salvador,
salvia, salvedad
sollicitus solícito, solicitar
solidus sólido, sueldo,
saldo, soldar, soldado,
consolidar, solidaridad
sollus
(entero)
solemne
Esto no es una broma