
Es un lío cuando el criterio es confuso y cambiante en la edición de un libro. Me desespera y me dan ganas de dejar de leerlo solo por eso.
También opino que la puntuación combinada con el uso de comillas es bastante difícil de entender. Por mucho que la RAE se empeñe, con un detallado artículo, en intentar informarnos sobre el uso «apropiado» de tal combinación.
Por no hablar del tipo de comillas, esas comillas «españolas» que cada día más son sustituidas por las inglesas debido al abuso de los teclados. Agradezco haber descubierto hace años este pequeño «tip» sobre uso de comillas españolas, que ahora me facilita la edición enormemente.
Yo suelo seguir a la RAE en este punto, aunque no sé si me parece la mejor forma de operar en todo caso. Aun así, lo que no hago nunca es dejar de mantener un criterio y pasar a otro en alguna parte de un libro, salvo error.