Factura de correos

Conseguir una factura de correos
me está suponiendo una fatiga
monumental
para lo poco que me aporta
así que he terminado por asumir
que muy probablemente
no voy a conseguirla
y que no pasa nada
dado que para lo único que me serviría
es para justificar unos 75 euros
pues el impuesto
sobre el valor añadido
no puedo recuperarlo
y sigue acumulándose en la tesorería
de la seguridad social
que lleva reteniéndome
año tras año
una cantidad que yo no cargo
debido a que mi actividad principal
está exenta de ese impuesto
lo que
por otro lado
debería alegrarme.

Este poema prosaico
hasta la burocracia
no pretende sino
dar fe
de lo agotador
que pueden ser
las pequeñas tareas
cotidianas
y su insignificancia
en el nuevo orden mundial.

Desganado

las manos
apenas
desean tocar el teclado
para escribir
este mísero
(misérrimo)
poema
y olvidar
una oleada de violencia
en la pantalla
que
detenidas a pensarlo
no les afecta

las manos
se sitúan
sobre las letras blancas
sobre fondo negro
y golpean
más frecuentemente que otras veces
la gran tecla de la derecha
dividiendo
en vectores verbales
esta cuerda infinita
que no alcanza
ni a ser segmento
de signos

segmento cuántico
permite saltar
de caracter en caracter
una escalera de caracol
que desciende a los infiernos
de la desidia

las manos
animan a la mente
descerebrada
descerebradas
y orbitan una galaxia
de grisura

grisura
es una bella palabra
denotando concepto
no tan bello

las manos
ignoran por qué
los significados
y
los significantes
han decidido
divorciarse
sin consumación
marital
previa

consumación
consumista
de comunista
prediluviano

las manos
abandonan
todo intento
por
avanzar
en esta
denostable
pirueta
de nadería

y descansan
sabiéndose
importantes

L.U.N.A. Espectáculo Poético-Musical

Este sábado estoy organizando una presentación de un espectáculo poético-musical al que me encantaría que acudiera la mayor cantidad de gente posible, debido al enorme cariño que le tengo a la autora:

📜 Espectáculo Poético Multimedia y Multilengua L.U.N.A – La Umbra Noilor Amintiri
(La sombra de los nuevos recuerdos) de C?t?lina Ene Onea 📜
📆 Sábado 31 de enero de 2026
👉 a las 12:30 / Recital y Vermut 🍸
📖 Café del Monaguillo
📍 Pl. de la Cruz Verde, 3. Madrid (Centro)
https://maps.app.goo.gl/GUL4dQbDvJN1qhJz7

👥 Presentado por Giusseppe Domínguez,
contará con la presencia de
* C?t?lina Ene Onea (Autora)
* Cristian Duca (Música)
* Eugenia Popeanga (Catedrática)
* Bianca Preda (Ilustradora)

👉 Con motivo del 25.º aniversario del debut editorial de C?t?lina Ene Onea (con el volumen trilingüe de poesía «Jocul silabelor/ Game of Syllables/ Das Spiel der Silben», editorial Astra Bra?ov, prefacio de Ana Blandiana), la autora ha seleccionado fragmentos de diferentes libros suyos, en rumano, inglés, alemán y español, y los ha reunido en una forma de «crescendo artístico», especialmente para L.U.N.A. El pianista Cristian Duca compuso la música, y la artista Bianca Preda se encargó de las animaciones. Este espectáculo conmemorativo se estrenó en marzo de 2025 en Sinaia, por invitación de la fundación Roots Hub, de carácter cultural y educativo.

Por si quieres más información:
📖 El enlace al vídeo con el poema/cuento en verso «Prin?esa Curcubeu» (La princesa del arcoíris), que dio origen a la colaboración entre los artistas y a la idea de un espectáculo más amplio: https://www.youtube.com/watch?v=MPg4FOtlvF8
📖 L.U.N.A (marzo, 2025), Sinaia, Rumanía, : https://www.youtube.com/watch?v=IxrK0ZmWT6Y
📖 Presentación del libro L.U.N.A (ed. EIKON, 2025) en la feria del libro Gaudeamus, el 6 de diciembre de 2025, incluyendo un momento del espectáculo L.U.N.A, junto con Ana Blandiana, Irina-Margareta Nistor y Cristian Duca: https://www.youtube.com/watch?v=P6ktFcAU_ag

Soy el Creador

Facebook por fin me ha descubierto.
Soy el Creador.
Soy Dios.
Soy el único Dios Verdadero.
Al fin se ha dado cuenta.
Todo
lo creado
lo ha sido en tanto en cuanto
lo he creado yo.
¡YO!

Soy el Creador.
Ya no el croador
como hace tiempo,
ya no el criador
que nunca he sido.
El Creador.

Creo, Creo, Creo.
Hasta cuando creo que no creo.

Soy tan grande…
Todo yo debería escribirse
en mayúsculas.

Soy el GRAN Creador
de la toda la red de redes
y puedo explorar mis dominios
en busca de otros creadores
que no serán como YO
porque serán como ellos o ellas
unas minúsculas criaturas
o creaturas
que creen que crean
y tan solo croan, croan, croan…

¡Cuánto beneficio!

Desde que lo descubrí
no quepo en mí de gozo.

Ser el Creador y que lo sepa
incluso la vieja red 2.0
en estos tiempos en los que pareciera
que dios está en la ia.

Pero no.
Yo, yo, yo, yo…
Soy el Creador.

Y creo esta tamaña tontería
en una tarde cualquiera
que he creado
sin imperfecciones aparentes
más allá de algún fallecimiento
alejado
del centro del universo.

Cada día más ateo

No sé si se puede ser más ateo que un ateo que no cree en dios y menos aún en Dios.

Pero creo que me voy acercando a ese lugar imposible de ateicidad (que ya no agnosticismo, como me declaraba en mi juventud), ese lugar en el que resulta hasta gracioso, cuando no triste, el mero hecho de pensar que la inmensa mayoría de la población mundial cree en una deidad o en más de una, que les sirve para diversos propósitos: explicativos, emocionales, esperanzadores… (lo de la e, es un capricho, lo sé).

Así que me está pasando estos días que estoy leyendo el libro de contenido muy muy serio (algo demasiado serio para mi gusto: creo que este hombre se gustaba demasiado, mientras lo leo, algo apesadumbrado por no tener la capacidad de atención que antes tenía) titulado Las palabras y las cosas, de un autor declarado ateo: Michael Foucault, que nada tiene que ver con ese péndulo, ni con Umberto Eco (al menos no con él en cuanto autor de la novela sobrependular), me está pasando, digo, que cuando leo tantas veces la palabra dios (en su caso Dios), mi cabeza la sustituye por la expresión «ratoncito pérez» y sigo leyendo… pero pierde tanto el texto que me desconecto inmediatamente.

La gravedad de esa disquisición, al llevar a cabo la transposición, resulta un chiste casi, al modo del famoso pastafarismo del que me declaré abiertamente admirador (para luego reconocer que ni siquiera se acerca a mi grado de ateísmo).

Me lancé hace meses la pregunta ¿Puede un ateo tan siquiera pensar la idea de dios y no dejar de ser ateo? ¿Puede un ateo hablar de «dios» como si fuese «algo» existente?

Y aún no tengo claro que la pregunta esté bien formulada, pero algo me dice que el chiste, casi irrespetuoso, es la única respuesta que tengo. Y no me parece una verdadera respuesta.

hmmm…

Casi cuarto de siglo

Carmen de la Rosa, Giusseppe Domínguez y Vera Moreno en la inauguración en octubre de 2022 de la galería o sala multidisciplinar que abrimos entre cuatro personas en la Calle Humilladero, 16. La famosa Cava de Humilladero.

Desde entonces hasta hoy (enero de 2026) han cambiado muchas cosas, como la ilusión, algo mermada, la creencia en la posibilidad de reforma mundial gracias a la poesía, en parte desaparecida y en parte cumplida y cumpliéndose… por no hablar de los cambios hormonales, asociados al envejecimiento celular, entre otras cosas.

Sin embargo, sigo siendo amigo de Vera Moreno y sigo teniendo a mi lado a la maravillosa Carmen de la Rosa, con quien quiero seguir envejeciendo… si puede ser, despacito. 😉

Tantos recuerdos… Tantos…

Y no opacan la voluntad de crear nuevos recuerdos, las ganas de emprender nuevos proyectos, incluso con Groenlandia amenazada, Libia en ruinas, Gaza ocupada, Venezuela invadida, Haití devastado… ¡La poesía debe sobrevivir!

Nota: Creo que entonces no me fijé en el letrero sobre la puerta (dios bendiga cada rincón de esta casa), porque imaginé, seguramente, posibles transformaciones que lo resignificasen. El significado es poesía. El significante es poesía. La poesía es poder.

Branca

Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca,
Branca, Branca, Branca…

No hay poema escrito
ni por escribir
más lindo
ni lleno de sentimiento
que tu nombre.

    Sydney, 130196

Texto escrito, equivocadamente, hace hoy justamente 30 años. Me quedaba tanto por vivir… ¿Cuánto me queda aún?

Creer en la navidad

Encuentro esta publicidad algo perturbadora, como todo lo que rodea este periodo tóxico denominado «navidades», que comprende del 24 de diciembre al 6 de enero, ambos incluidos.

Navidad procede de «natividad», de nacimiento, en homenaje obvio al nacimiento de un tal jesusito… que hará un par de milenios que vino al mundo a instaurar una religión sobre una piedra. Dicen.

Por lo que esta afirmación hace que yo sea de quienes no creemos en la navidad, al menos en ese sentido (ni en ninguno, en última instancia), pero sí que creo en las personas, que no son materia de creencia, sino de existencia, independientemente de mis creencias u opiniones.

Que tras esa afirmación, por tanto, huera, se venda una especie de bocadillo y el aniversario del 50 años de una empresa de consumo que ni siquiera intentan ocultarlo en su nombre, me parece ridículo.

Por otro lado, lo prefiero a la frase contraria:

«Creer en las personas es creer en la navidad».

si asumimos que el «es» es un «implica» y no una igualdad, lo que no necesariamente es cierto.

No sé si en estas fechas me vuelvo algo más observador o si los mensajes son tan llamativos que me es imposible no verlos. ¡Todo es grito! ¡Todo delirio!

Y así… hasta el próximo año.

Esto no es una broma