El viernes dediqué parte de la mañana a arengar (¿disimuladamente?) a las masas a votar, confiando en que vayan a votar lo que me gustaría que votasen, lo que no deja de ser bastante ingenuo por mi parte.
Confidencias
La generosidad cabe en una rosa

Una de las asistentes al Taller de Poesía y Escritura Creativa de Clave 53 del grupo de los martes tuvo el detalle de traer (no solo para mí) unas cuantas rosas rojas que nos regaló en honor al día del libro. Fue un precioso detalle de alguien que suele tenerlos.
Hice esta fotografía en casa por la noche, después de que Carmen la despositase en un recipiente para ello, una pequeña botellita azul pálido contra el contraluz (valga la redundancia) de la translúcida ventana que nos separa de la cocina donde una botella de vino ya oxidado deja adivinar su presencia.
Apenas soy un ser humano
humano hombre
humano humo
humano huno
humano hundo
humano hiende
humano hierro
humano hiero
humano homo
humano hemos
humano hosco
humano hueco
humano huelo
humano huyo
humano hallo
humano hulla
humano hilo
humano halo
humano hecho
humano hacha
humano hache
humano hoyo
humano hora
humano hito
humano haiku
humano huerta
humano himen
humano horno
humano huella
humano huelga
humano hembra
humano hambre
humano hombro
humano hiedra
humano hiedo
humano hiena
humano heno
humano himno
humano hebra
humano hierba
humano hijo
humano hipo
humano hondo
humano humano
Europa
Soy un convencido europeísta
desde que viajé más allá de Europa
o incluso desde antes.
He estado leyendo sobre la Unión Europea
y su intento de realizar una constitución
que no parece que esté llegado a buen puerto.
He leído información sobre el libro blanco
que habla de las 5 posibilidades
que tiene la Unión Europea para seguir adelante
o estancarse.
Y temo que acabará siendo esto último
por más que no me guste
por más que sienta la necesidad
de europeizar el universo
con un eurocentrismo
del que me siento culpable
y orgulloso
al mismo tiempo.
Pero ya no me importa
ya no me importa nada
nada de nada.
Soy un convencido europeísta
que (ya) no desea viajar fuera de Europa.
No desea…
no.
Viernes de té y poesía

El viernes pasado tuvimos otro de los encuentros que se vienen realizando (aunque no se realizan solos, no «lo tuvimos», así como así…) una vez al mes cada viernes llamados N’Clave de Po(esía). Es gracioso cuando alguien al finalizar me dice que lo podía organizar cada semana… y me veo obligado a mencionar que la actividad es completamente gratuita y que yo no ingreso nada de ella y que tengo que vivir de algo en esta economía capitalista que por h o por b me ha tocado vivir.

En esta ocasión varias de las personas asistentes trayeron algo de comer al evento, lo que siempre agradezco mucho más de lo que reflejo, pero es que sería algo incómodo para quienes no han traído nada y no se han percatado de que esta actividad requiere un asistente algo más activo de lo que suele ser habitual.
Afortunadamente, las personas que llevan tiempo en mis talleres van dándose cuenta de que la poesía implica o debería implicar generosidad y suelen ser quienes traen algún presente que presentar en la presente ocasión.
En la del viernes pasado, Maria Jesús Orella se presentó, como hace ya un par de años, con más de un kilogramo de torrijas de su propia factura y además se encargó de comprar unos platitos de plástico (y aún así, la pobre, estaba algo avergonzada por si afectaba demasiado al planeta con su consumo de plástico) unos tenedores, unas servilletas… o sea, su generosidad fue una demostración de que me rodeo de buena gente y no creo que sea casualidad. Me siento orgulloso de que esto ocurra y, ahora sí, contribuir activamente a hacerlo posible.
Se leyeron poetas de distintas procedencias y muy genéricamente equilibrados/as:
- Joan Margarit
- De una selección de 8 poetas vascos: Luis Garde y Leire Bilbao
- Vicente Gallego
- Constantino Kavafis
- Cristina Peri Rossi
- Amalia Buitrago
- Francisco Brines
- Maria Jesús Orella
- Alejandro Gallego
- Wislawa Szymborska
- Dámaso Alonso
- Javier Cortés
- Ana Rosetti
- Adrienne Rich
- Ernesto Pentón
y algunos nombres más que no apunté, aparte de las personas presentes que se leyeron a sí mismas.
Fue un encuentro amable, como tiene intención de ser, amén de sencillo, poético, íntimo, social y divertido (porque todo lo anterior no está reñido con la diversión, aunque haya quienes piensan que no es compatible)
Diferencias mínimas
¿Pienso que pienso?
vs
¿Pienso qué pienso?
Esa mínima tilde cambia el complemento directo del primer verbo pensar al acto de pensar en el primero de los casos frente a la materia pensada por el segundo verbo pensar en la segunda cuestión.
Texto escrito con 2 palabras, tan sólo «pienso» y «que/qué», usadas de manera que la primera de ellas sea escrita en las cuatro esquinas del texto.
Minudencias…
Leyendo a Mina Loy
Voy descubriendo un mundo que sé que existía pero del que a penas (no apenas) tenía noticias:
La sombra de las mujeres que estuvieron creando, ya sea poesía, arte, «alta» cultura en general y que fueron eclipsadas o, sencillamente, ensombrecidas por la mirada a las rutilantes figuras masculinas especialmente durante las vanguardias, pero en realidad en todo momento de la historia pasada.
Recuperando de entre esta oscuridad a las autoras de las que se pueda encontrar material que ahora se está, por fin, editando, he encontrado esta pequeña joya que me ha prestado (y que posiblemente adquiriré) mi alumna y amiga Tanja Ulbrich que me enriquece con su conocimiento.
Entre las páginas del libro, este texto de una autora relacionada, que sigue vigente aún hoy más de lo que debería:
Pido perdón
Pido perdón
sin preocuparme lo más mínimo
por las catastróficas guerras en las que haya participado
cualquiera de mis antepasados
por las violencias infligidas
incluso
por aquellas que lo fueron
sin intención.
Pido perdón
por la opresión a la que sometimos
en un momento pasado
e incluso
en un momento futuro
a otros seres humanos.
Pido perdón
por la esclavitud de la que se lucró
sin reparar en crueldades
toda mi ascendencia
e incluso
toda mi descendencia.
Pido perdón
por el eurocentrismo
por el etnocentrismo
por el espacentrismo
por el albocentrismo
por todo fanatismo.
Pido perdón
por el patriarcado
e incluso
por el matriarcado
si fuese menester.
Pido perdón
por una realidad que mi pasado
hizo como es hoy en día
para lo bueno
y
para lo malo.
Pido perdón
por no hacer lo suficiente en el presente
por modificar el futuro
para que no se repitan errores del pasado.
Pido perdón
por no definir con claridad
a qué me refiero con error
a qué me refiero con horror
a qué me refiero.
Pido perdón
sí
pido perdón
por tener unos compatriotas que no se solidarizan
con peticiones de otros patriotas
con los que no puedo ser compatriota
por tener unos congéneres que no se solidarizan
con peticiones de otros géneros
con los que no puedo ser congénero.
Pido perdón
por no haber acabado aún con las patrias
por no haber acabado aún con las guerras
por no haber acabado aún con las miserias
por no haber acabado aún con las injusticias
por no haber acabado aún con las enfermedades
por no haber acabado aún con las pulgas.
Pido perdón
por hacer que este escrito parezca una burla
por burlarme de la seriedad de peticiones
de perdón
pero sigo pidiendo perdón.
Pido perdón
por la contaminación atmosférica
por la contaminación acústica
por la contaminación medioambiantal
por la contaminación social
por la contaminación cruzada
por la contaminación.
Pido perdón
por haber dicho alguna vez
que es mejor pedir permiso
que pedir perdón
y también
por haber dicho alguna vez
que es mejor pedir perdón
que pedir permiso.
Pido perdón
por no ser más que un ser humano
que no representa a nadie más que a sí mismo
y carecer de entidad
para pedir perdón en nombre de otros
seres humanos
que no se representan más que a sí mismos.
Pido perdón
por herir sensibilidades
por herir idiosincrasias
por herir trascendencias
por herir colectividades
por herir individualidades
por herir.
Pido perdón
por no saber completamente
a qué más pedirle perdón
y tener que pensar
en a quién puedo haber afectado
con mi mera existencia.
Pido perdón
por no saber a quién
pudo afectar negativamente
la existencia y las acciones
de todo ser humano que me precedió
incluso
si nacieron en la misma cama de hospital donde yo nací
si nacieron en el mismo hospital donde yo nací
si nacieron en la misma ciudad donde yo nací
si nacieron en el mismo país donde yo nací
si nacieron en el mismo continente donde yo nací
si nacieron en el mismo mundo donde yo nací.
Pido perdón
a seres humanos
a animales
a fauna
e incluso
a rocas, mares, ríos y montañas.
Pido perdón
por pisotear derechos
por aprovecharme de la desigualdad social en el planeta
por beneficiarme de la especulación inmobiliaria
por enriquecerme a costa del capitalismo neoliberal
por poder dedicarme a la poesía.
Pido perdón
por no saber lo suficiente
por saber demasiado
por saber que no sé
por no saber lo que sé.
Pido perdón
por no pedir suficientemente fuerte
perdón
e incluso
por pedir demasiado.
Pido perdón.
Versión actualizada del Diccionario de la RAE en modo texto
El otro día recibí un correo muy gentil de una persona que, en Chile, está utilizando el diccionario (más correctamente la lista de palabras del diccionario) que tecleé en su día durante la colaboración con Isidoro Valcárcel Medina en su proyecto de Diccionario Personal de Isidoro Valcárcel.
Lo utiliza para entrenar un sistema de inteligencia artificial, llamado corrector ortográfico.
Me agradecía el blog, que yo en ocasiones pienso que apenas tiene visibilidad, lo que en absoluto me importa, de ahí que no tenga ni siquiera ese típico «contador de visitas» que aparte de ser más falso que Judas (a quien nunca he tenido claro que se pudiese tildar de falso, pues a quien mentía conocía la verdad y posiblemente, incluso, fuese la causa primera de su decisión de mentir o traicionar, que no es lo mismo, puesto que, bíblicamente hablando, habría sido Pedro el más mentiroso… pero eso es otra historia) es completamente inútil salvo para alimentar el ego.
Me informaba de que no estaba incluida la palabra «norte» a lo que le respondí que podía ocurrir que hubiese otros errores de los que no puedo responsabilizarme.
Le he enviado la versión actualizada del diccionario de la RAE en modo texto plano tanto las palabras como sus definiciones, amén de unas cuantas utilidades para descargar definiciones desde la web de la RAE: dic_rae_txt
No comprendo por qué la RAE se niega a dejar que tengamos ese repositorio de palabras accesibles digitalmente, que seguro que no les costaría nada de nada hacer disponible. Pero incluso han «mejorado» su web, desde la incorporación de La Caixa a su financiación, para hacer aún más difícil el acceso desde aplicaciones de terceros que no estén dispuestos a pagar por el uso del material que, no lo olvidemos, son las palabras que utiliza la gente, las que estas personas, estos académicos, almacenan en su mamotreto oficial.
Mientras tanto, no es la primera vez que «mi» diccionario ha sido usado y el caso más bonito e interesante fue cuando Marta PCampos realizó un diccionario con palabras desaparecidas entre 1914 y 2014 que presentó en el MUSAC, ayudándose de una performance que realizamos entre ambos. Curiosas casualidades de la vida, el editor del proyecto de Marta PCampos era mi compañero de estudio (y mi referente artístico y vital) Jaime Vallaure que no sabía de nuestro contacto previo.



