Tabla periódica por capas

Sería interesante crear una tabla periódica que contenga toda la información de los distintos elementos, pero en distintas capas que puedan o no visibilizarse o invisibilizarse, de manera que en cada ocasión tengamos la tabla que deseemos tener: por ejemplo, en una primera aproximación, no sirve de mucho saber la masa atómica, en otro momento, puede no ser necesario saber si en su estado fundamental a temperatura «ambiente» son gases, pero puede ser útil conocer su configuración electrónica en un primer vistazo. También el nombre, quizá la traducción del mismo a otro(s) idioma(s), los isótopos más frecuentes… las valencias u estados de oxidación habituales… valores como la densidad, la electronegatividad… etc, etc, etc.

Lo dejo como pendiente para hacerlo más adelante. No es complejo, lo que no tengo claro es su utilidad. Pero si me guiase por esto último haría tan pocas cosas en mi vida…

Miniacción: una A abanadonada

El domingo 18 de febrero de 2018 fuimos invitados a un encuentro de Teatro y Poesía que organizaba Residui Teatro. La Asociación Cultural Clave 53 y con ella Carmen de la Rosa que imparte clases de Tango en la escuela vinculada a esta compañía teatral fue representada por un par de alumnos avanzados que bailaron un bello Tango en la estupenda Sala de Terneras del Matadero de Madrid.

En un lateral había una instalación poco atendida que pretendía hacer un llamamiento para que dejase quien quisiese una pequeña intervención poética bajo un par de paraguas de los que colgaban diversas cosas.

Era momento de librarme de mi querida bufanda de colores. Casi 2 metros de bufanda de pasteles longitudinales con los que compuse una letra A. La construí en el suelo.

Ahí se quedó cuando nos fuimos.

mobiliario-urbano-antipersonas, de Natalia Auffray

Me encantó la forma en que Natalia Auffray tejió estas cuatro imágenes de este «sillón» urbano que, como ella, considero antipersonas. Si bien es cierto que con frecuencia es utilizado por marginales de esta sociedad de consumo.

Está situado en una calle por la que transito prácticamente todos los días, conectando la plaza Soledad Torres Acosta (lo que venía siendo «la de los Luna») con la plaza de Callao.

Ayer, volviendo de casa, no evité hacerme un autorretrato, de esos que ahora se llaman selfie, sentado en ella y enviárselo por mensajería telefónica, de esa que ahora se llama whatsapp.

Un par de bocetos para ExChange 5 Aniversario

Me he impuesto la restricción de usar un palimpsesto de cuatro capas, cada una de las cuales ha de contener:

1.- La definición de la palabra Palimpsesto.
2.- Un falso «ideograma» generado manualmente con alambres de cableado o de bolsas de pan de molde.
3.- Un par de textos que redacté para Exchange girados pseudoaleatoriamente.
4.- Las letras de la palabra EXCHANGE que son intercambiadas dejando tan solo como fijas las letras E del comienzo y final. Daría lugar a permutaciones de 6 elementos, lo que equivale a 6! = 6x5x4x3x2x1 = 720 posibles «palabras» diferentes.

El resultado será impreso en tamaño DinA6, plastificado manualmente, intervenidos con una capa analógica de marcador amarillo sobre alguna palabra o frase del texto de la capa 3.

Haré una tirada única de 81 ejemplares firmados, sellados y numerados en el revés de la hoja.

Almas gemelas

Tener un lío con tu alma gemela… ¿Es incesto espiritual?

Tan a menudo se habla de la famosa alma gemela que yo no puedo evitar pensar que gemela lo es en tanto «parecida», no por ello complementaria. Personalmente, prefiero un alma complementaria, o una carne y hueso conjugada o una mente paralela y secante al mismo tiempo. Y siento haberla encontrado hace ya años.

Aprendiendo a maquetar a marchas forzadas con Scribus

Vivir en Linux es un poco como vivir a la contra. Nos obliga a estar siempre aprendiendo herramientas que el resto de personas no utiliza y no tenemos mucho soporte, además de que el desarrollo de las mismas depende de la buena voluntad de los programadores que tienen a bien dedicar parte de su tiempo o de su vida a crear aplicaciones de código abierto, intentando en un intento algo desesperado subvertir las reglas del mercado.

Hoy me veo en la tesitura de aprender a maquetar con Scribus, un programa que sirve para eso pero que dista mucho de ser intuitivo. Por no decir que ya ha tenido un cuelgue por no ser capaz de «importar texto» de un ODT de menos de 100 páginas.

No pienso tirar la toalla porque lo de ir a la contra va un poco conmigo, con mi carácter y con mi forma de pensar. Pero es tan cansado que apenas tengo tiempo para publicar en este diario una entrada digna de hoy.

Mientras tanto, sigo aprendiendo.

Palimpsesto de Doris Salcedo en Palacio de Cristal

Al fin visité esta exposición de la artista colombiana Doris Salcedo creada ex-profeso para el Palacio de Cristal perteneciente al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Lo hice acompañado de Pablo, el hijo de mi querida amiga María, a través de cuyos ojos pude apreciar otra mirada, la del niño, a quien lo que más le sorprendía y atraía era pasear entre las letras, entre los textos… o subrayar que eran letras de hielo.

A mí me pareció interesante, pero demasiado ruido para tan pocas nueces. Las fotos dan fe de una instalación cuidada y estética, pero algo «demasiado museística» a falta de una expresión mejor que no encuentro. Sabiendo que proviene de la escultura quizá que me resulta más sugerente, pues parece, efectivamente, una expansión de la misma hacia el campo de la poesía, del texto… un texto que se hace tridimensional, casi como la poesía transitable del grandísimo Joan Brossa.

Por momentos, habría preferido una instalación «menor» en un lugar menos grandioso y festivo como el Palacio de Cristal en mitad del Parque del Buen Retiro. Quizá eso mismo habría eliminado la necesidad de las colas de espera y se habría, incluso, podido exigir el caminar descalzo. Pero se habría perdido, lo sé, el efecto del cristal, de esa luz tan indescriptiblemente bella que tiene el edificio acristalado.

Hoy ha muerto Forges

Vaya, no digo que no lo lamente, pero estoy harto de ver el revuelo que se ha armado en FaceBook por su desaparición.

Me regalaron hace años una docena de tazas con el humor más o menos tópico de este dibujante y acabé por deshacerme de ellas pues me resultaban tremendamente machistas. Quizá es que no entendía su humor, pero el caso es que ahora están en casa de los padres de Carmen. Y ahí se quedarán.

Como cosa curiosa, ahora, ¿quién nos recordará que no nos olvidemos de Haití?

Esto no es una broma