Algunos libros rescatados del olvido

En casa de mis padres, quedan libros de la época de maricastaña (expresión divertida, por cierto) que el otro día estuve fotografiando antes de afrontar que su mejor lugar era la basura, pues no son, ni siquiera, aptos o del gusto de coleccionistas.

Son rarezas que el paso del tiempo ha convertido en graciosas, incluso aunque alguna de ellas, de la que no sabemos su procedencia (¿mi hermana?), ni siquiera hoy sea interesante, como esta:

Sobre «tecnología», me sorprendió encontrar este «La cibernética y lo humano», que parece escrito hoy en día, sobre el auge de la informática y su incidencia en lo laboral, especialmente en ámbito sanitario/médico, lo que me hizo pensar que sería adquisición de mi padre, allá por 1970. Sí, hace más de medio siglo. No es un libro sobre IA, que tan de moda está hoy en día.

Más actual era esta colección de fichas (en papel, claro está) sobre lo que suponía estar conectado a Internet, allá por el año 2000 y que ya era obsoleto entonces, que fueron publicando en capítulos en algún periódico de aquellos que alguna vez tuvieron relevancia impresa (o relevancia, así, en general).

Dos libros a los que yo tuve bastante cariño aunque no recuerdo muy bien por qué. La trilogía galáctica sigue siendo una producción audivisual que me impresiona, de aquellos lejanos años 80. El de Extraterrestres y religión, que sostenía la divertida hipótesis de que Jesucristo era extraterrestre, lo que no dejaría de ser cierto, incluso si era un ser «divino». también me hizo dejar de lado definitivamente los libros de ufología que tanto había leído hasta mi adolescencia.

Y no puedo dejar de incluir este libro que, literalmente, me cambió la vida, pues permitió que aprendiese a programar en C en una época en la que se hacía así, todo en papel, incluso la programación orientada a objetos (estructuras sofisticadas, por decirlo en términos de aquella época):

Lo pasé tan bien que hasta me hizo gracia encontrar este librito de Estadística (asignatura que podríamos decir que sigo teniendo pendiente) que creo recordar que compré en la carrera, cuando me tocó estudiar Termodinámica Estadísticas de la mano de Vicente López, quien luego sería el director del departamento de Redes Neuronales Artificiales en el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) donde estuve becado y luego contratado desarrollando la tesis de Aplicaciones de la Lógica Difusa al Control de Procesos en Tiempo Real (bajo el liderazgo de Erik de Pablo y tutelada por Xavier Alamán)

Un libro, como le dije a mi amiga Aída, «muy normal». Espero que esta tontunita se entienda sin ayuda de Gauss.

Pajita absurda

El otro día leí un debate (sí, sobre esto también hay debates y casi confrontaciones armadas) sobre si tenía sentido que cada pajita de un paquete de leche de 200ml venga acompañada de una bolsita de plástico individual, obviamente, de un único uso, así como la pajita.

Había quien defendía que la pajita fuese de papel.
Había quien protestaba por el envoltorio plástico.

No había nadie protestando porque hubiese este dispendio absurdo de una pajita individual de un solo uso (papel o plástico) envuelta en un contenedor de un solo uso (papel o plástico), ni por el hecho de que estuviese acompañando un paquete de leche de 200ml, no de 1L, aumentando así la superficie por unidad de volumen de tetrabrik tirado a la basura… eso sí, al contenedor apropiado.

Yo ya no entiendo nada de nada sobre la nueva generación y su posicionamiento «ecologista».

No había nadie que tuviese ganas de apostar por una forma de consumo alternativa, como podría ser el uso de envases reutilizables, como el vidrio, exigiendo a las corporaciones de alimentación que fuesen capaces de proveer este servicio.

Yo ya no discuto.
Yo ya no entro en este tipo de debates.
Yo ya no.

Cada día más silencio.

pequeño drama

hoy
que ni tengo alergia
significativa
me parecía
un drama
que la pista intermedia
fuese lenta
y que la pista rápida
fuese rápida
de modo que la pista lenta
tampoco era una opción
para nadar a gusto
y me dio por pensar
que el drama
era
interno
que el ritmo propio
no encajaba
en el ritmo externo
y me podía traumatizar
con este pequeño drama
del que sentirme
absolutamente
avergonzado

el giste del bitter kas

soy el giste olvidado
el giste rosado que no ve la luz
en los diccionarios históricos
soy el burbujeo violáceo
o dorado
que ingería una señora
a la luz de las farolas grises
de una ciudad caduca

soy el giste triste
bajo la tenue mirada alcoholizada
que nunca es amarga
y siempre amarga
incluso amaga
con amargar
con menos de un grado
de etanol

soy el giste revolucionario
desde el salón acolchado
de muebles beige
que pronunciamos beisss
y que realmente
el paso de los años
y las decepciones
tiñen de un marrón apagado
como la vida misma

soy el giste ignorante
del bitter kas
de botellas diminutas
al lado
del refrigerador
desapareciendo
en esferas carbónicas
disueltas en carmesí elemento

Nota: la palabra giste está recogida en el diccionario de la RAE para significar la espuma de la cerveza, pero su entrada en el diccionario histórico de la lengua española merece un visionado. ¡Qué palabra! Gracias a Anita Ges por presentármela.

Poema Cifrado

Programa para «cifrar» con un básico «Cifrado César», modificando letras por otras letras.

No acabé de darle entidad, así que no lo incluyo en el apartado de Poesía Programable que tanto me divierte en ocasiones.

Hace más de un año realicé este pequeño proyectito para un podcast poético que coordinaba Ernesto Pentón:

Proyecto para escribir un poema (sin tildes) desajustado una cantidad variable que se llamará desajuste.

Escribir un programa en C que modifique un texto dado cambiando cada letra por la letra siguiente en el alfabeto a partir de ahí llegar hasta la letra z y continuar con las primeras letras del mismo como si el alfabeto fuese un vector circular infinito.

Utilizar el operador módulo dividiendo la suma del índice más su desajuste entre 27 para hacer las consecuentes sustituciones (de la letra i por la letra (i+desajuste)%27) por las letras siguientes teniendo en cuenta que no puede pasar del número 26 (de 0-A a 26-Z).

Utilizar un array de letras para que sea el índice del array quien me diga qué letra sustituye a qué letra.

Pero el hecho de que no pudiese hacerlo con tildes sin una complicación enorme (es muy rollo programar en C con Wide Strings), decidí no generalizarlo a más de una frase y lo dejé por demasiado absurdo. Sí, sí, demasiado absurdo.

/********************************************************
    Poema Desajuste (escrito en C)
    realizado por Giusseppe Domínguez
    el día 11 de marzo de 2024 en Madrid
    bajo el sol del invierno.
********************************************************/
#include <stdio.h>
#include <string.h>
#include <time.h>

int desajuste(char *verso, char *verso_desajustado, int desajuste);
int firma();

int main(int argc, char *argv[])
{
    char verso[]= "primavera es ezo";
    char verso_desajustado[255];

  desajuste(verso, verso_desajustado, 2);

    return(firma());
}

int desajuste(char *verso, char *verso_desajustado, int desajuste)
{
    int  i, letra;
    int  long_verso=strlen(verso);
  char alfabeto[] = "abcdefghijklmnNopqrstuvwxyz";
  int  long_alfabeto = strlen(alfabeto);
  strcpy (verso_desajustado, verso);

    printf("Verso antes   de bucle es: #%s#\n", verso_desajustado);

    for (i=0; i<long_verso; i++) {
        if (verso[i] == ' ') verso_desajustado[i] = ' ';
        else
     for (letra=0; letra<long_alfabeto; letra++) {
       if (verso[i] == alfabeto[letra]) verso_desajustado[i] = alfabeto[(letra+desajuste)%long_alfabeto];
     }
    }

    printf("Verso después de bucle es: #%s#\n", verso_desajustado);
    return long_verso;
}

/* Función para aumentar mi ego cada vez que se ejecuta. */
int firma()
{
  time_t tiempo = time(0);
  struct tm *tiempolocal = localtime(&tiempo);
  char txt_firma[128];
  strftime(txt_firma,128,"\nGiusseppe Domínguez, a las %H:%M. M-%Y%m%d",tiempolocal);
  printf("%s\n",txt_firma);
    return 0;
}

 

 

Esto no es una broma