Yo para ser feliz quiero un camión

para ser feliz

Lleva la imagen un subtítulo (visto en red social) que dice:

Se necesita poco para ser feliz.

Pero no es así, lo que se necesita es muy poco para ser infeliz.

Para ser feliz, de acuerdo a esa imagen de sanador mental barato, hacen falta todas esas cosas (un camión de cosas), así que con la carencia de una de ellas (mucho mucho más probable) se deja de conseguir la felicidad, que, por arte de birlibirloque, cae en la responsabilidad de cada cual.

Para ser infeliz basta con tomar malas decisiones, en resumidas cuentas.

¿Y quién no ha tomado malas decisiones en algún momento?

Pues sí, yo para ser feliz quiero un camión de cosas… o relajarme y disfrutar de las que me van viniendo (según avanzo, según avanzo…)

Coprocromatismo

caca-purpurina

Sí, coprocromatismo es lo que suena: colores de mierda.

Es que he encontrado estas divertidas pastillas (bueno, tan solo el anuncio de las mismas) y justo el otro día me divertí leyendo sobre las diferentes tendencias que en un artículo de Wikipedia enumeraban de colocaciones de papel higiénico, y no he podido por menos que sentirme tentado y dejarme llevar hasta acuñar ese término, de raíces griegas, clásicas, sí, ¡toma clasicismo!

Aunque cuando se habla de raíces clásicas griegas no se suele especificar si jónicas, dóricas, áticas, tebanas… y supongo que se acaban refiriendo en la mayoría de los casos a esa koiné tan conocida (por otros que no soy yo).

Cálculos tontos para tontos que no saben álgebra


Supongamos
x = Número de Calzado
y = Edad // El año en que naciste es 2012 – la edad que tengas: (2012 – y)

Este texto se transforma en lenguaje algebraico en:
(5x + 50) · 20 + 1012 – (2012 – y)

Sacando factor común en el primer paréntesis y multiplicando por 20:
(x + 10) · 100 + 1012 – (2012 – y)

Operando los paréntesis:
100x + 1000 + 1012 – 2012 + y

Voilà:
100x + y

Lo que deja las centenas para el número de calzado y las unidades para la edad.
Esto funciona sin problemas siempre que no se tengan más de 100 años.
Tal como está redactado, este calculito sorprendente es válido solo para este año (por cierto).

Esto no es una broma