Me gusta / No me gusta

He hecho este pequeño poema visual a partir de una composición básica en la que las letras del texto se tiñen de la fotografía del fondo que resulta ser la de un fuego en el que ardió todo, salvo la palabra poesía.

A raíz de aquello, ese grupo (de los jueves a las 19:00) pasó a denominarse Poetas de Fuego.

Habiendo realizado el ejercicio del «Me Gusta / No me gusta«, como otros años, en esta ocasión participaron muy activamente en enviarme sus textos y decidí que les haría una pequeña publicación (en 12×14,8cm) a modo de revista poética con una tirada de no más de 35 ejemplares.

Espero que les guste el resultado y regalen unas cuantas por ahí para que les conozcan un poquitito más poéticamente. 🙂

Viejo sello

Me ha costado despedirme de este viejo sello que llevo usando más de una década en todos los libros que edito. Lo diseñó Anita Ges para unos «diplomas poéticos» que se hicieron con motivo de la publicación del libro 21 poetas sin ánimo de título.

Desde hace un tiempo no hacía más que darme problemas por no ser vectorial, por tener degradados, etc, etc, etc. Pero me daba pereza y, sobre todo, algo de tristeza decirle adiós en aras de la eficacia, del pragmatismo, de la productividad.

Pero ya está casi desterrado de todas las nuevas publicaciones. Ha sido sustituido por un logo muchísimo más simplón que consta de una clave (de sol) y un 5 y un 3.

Más allá de la utilidad indudable del cambio, lo único que me gusta de este nuevo logo es la posibilidad de hacer coincidir el color del 53, por ejemplo, con el color del texto que acompaña (Edita Clave 53…), así como con el color de algunas de las letras del logo de GIUSSEPPE.net.

En algunos programas, incluso, lo llamo «Color EditaClave53» y lo único que tengo que hacer es darle otro valor a ese color. Desde luego, es una mejora a la hora del diseño, por mucho que pueda echar de menos este viejo sello que me ha acompañado más de 10 años.

Exposición de Kay Woo

Maravillosa la risa de Kay Woo hablando en la exposición colectiva de la que formaba parte en la Kate Contemporary Gallery, una galería que presume de ser la única filipina en Europa, con vocación internacional e internacionalista, «Punto de encuentro» era el título y el motivo de la muestra de artistas de distintas procedencias, mayoritariamente extremo-orientales, que se convoca con la intención de hacer un homenaje al mismo nombre y resultar así un punto de encuentro en Madrid de creadoras que quizá, aún, no se habían encontrado en la ciudad que las aloja.

El sábado por la mañana había una visita guiada y me acerqué a la expo para encontrarme tanto con Kay como con algunas de las personas que acuden a mis talleres de poesía y que, como personas interesadas por lo contemporáneo, quisieron y pudieron unirse a las explicaciones de Joaquim, director de la galería, como de Kay Woo, centrándose en su obra.

Fijándonos en el detalle de su obra, queda claro que su pintura figurativa tiene algo de metafísica, al puro estilo De Chirico, o incluso tintes surrealistas en la línea de Magritte.

No obstante, es fácil apreciar influencias muy posteriores de autores presuntamente hiperrealistas, o pseudofotográficos como Edward Hopper, a quien tanto me recordaban las imágenes de Kay incluyendo textos urbanos y señales de tráfico o cartelería.

Pero más allá de esas múltiples referencias, encuentro una calidez, por momentos infantil, en la obra de mi amiga, que se expresa formidablemente en la risa que capté en la fotografía que encabeza esta entrada en el diario. Y esa calidez me cautiva, me gusta muchísimo más que toda su obra, a pesar de que también esté en su obra.

Las cabezas esculpidas, las caras sutiles que no se ven en la imagen, siempre me parecen algo que quiero tener en casa o regalar… pero que escapa a mis posibilidades económicas.

Fue un bello comienzo de jornada de este sábado memorable.

Le tengo cariño a esta fotografía

Hace un par de años Carla Aurelia nos hizo algunas fotografías con una máquina Polaroid durante una cena del grupo de los miércoles a las 19:00 que durante un tiempo estuvo funcionando a pleno pulmón.

Yo enmarqué la que me regaló en la caja de las polaroids (me pareció un marco inmejorable) y la tuve sobre un soporte plegable que la mantenía a una altura de unos dos centímetros por encima del suelo (o la balda de estantería correspondiente) con una inclinación de menos de 20 grados con la vertical.

Hace unos meses que ese grupo es casi un fantasma de lo que fue, lo que suele ser habitual en algunos grupos y me conlleva a proponer fusiones para no tener horarios imposibles en los que incluir nuevas personas que se acercan a los talleres de poesía contemporánea que defiendo desde hace casi un cuarto de siglo.

Hay un par de miércoles en los que no ha venido nadie a clase, lo que siempre me deja algo triste, por muy previsible que sea, por habitual que sea. Son gajes de este oficio. Pero son gajes que desgajan mi corazoncito, que desgarran algo de mí, me duelen sus ausencias, me duele la inevitable deriva de la vida, de sus vidas, a pesar de que les desee lo mejor en sus nuevas aventuras.

En tantos años, he estado rodeado de personas a las que he tomado cariño, más o menos, dependiendo de diversos factores, pero este grupo era sumamente entrañable (con alguna que otra excepción) y sé que ya no tiene sentido tener su fotografía sobre una balda al lado de los libros que utilizo en los demás talleres, con los grupos de personas que siguen asistiendo y de quienes, también y sabiendo que algún día no estarán, me estoy encariñando.

Voy a guardarla y atesorarla como un recuerdo bellísimo de ese grupo, pero también de un periodo de mi vida que algún día también terminará y en el que me desgarraba, y me encariñaba cada dos por tres. Y seguía avanzando en esta bola más o menos achatada por los polos por una trayectoria mucho más compleja de lo que creemos.

Cadáver Exquisito Visual

Ejercicio para cerrar el Temático dedicado a las Vanguardias del SXX, que cambiaron la historia del arte y la cultura. En este caso, es casi infantil el resultado, pero tiene profundas implicaciones, tanto en lo que respecta a la creación sin ego, como a lo incontrolado, como al cuestionamiento de la autoría, por no hablar de la reivindicación de la sorpresa en lo sencillo o la posibilidad de aportar un nombre que contrastado con la imagen genere una tercera entidad poética.

Cadáver eXquisito

Hoy es una jornada
para vivir en un mundo
reducido a cenizas enterradas.

Bajo este olivo sagrado
busco entre las cosas
del cajón de las medicinas ácidas,
dulces, saladas, amargas,
envenenadas a su paso
por la ciudad morada
aires de montaña y deseos,
dorados castillos
relucen al horizonte de un látigo
que morirá en abril.


Cadáver exquisito compuesto el lunes 20 de abril de 2026 entre 8 personas (podríamos decir que a 16 manos):
Andrés Zamorano, Sol Gómez, Marta Sánchez Germán, Alba Pobes, Manuel Fernández, Andrea Perissinotto, Alberto Modesti y Giusseppe Domínguez

Poema collage

¿Cómo escribir un poema siguiendo las directrices con las que se realiza un collage? ¿Atendiendo a la fragmentación? ¿Poniendo énfasis en que el material sea procedente de algo precedente? ¿El material es físico, literal, literario, metafórico, evocado?

En esta aproximación, propuse un ejercicio consistente en tomar fragmentos de menos de 4 palabras de un texto preexistente y a partir de esos fragmentos componer, sin más adición, un poema propio. El texto original puede hacer variar bastante el resultado, pero también la elección de los fragmentos de palabras y, por supuesto, la composición o yuxtaposición de los mismos.

Este es el texto que yo obtuve mientras invitaba a crear de esta manera en uno de los Talleres de Poesía Contemporánea de la Asociación Cultural Clave 53 que sostengo desde hace casi un cuarto de siglo:

Vida matrimonial

Presagiando
sentido del tacto
adelantó el aburrimiento.

Coser para hacer
su máquina
la carne rosada,
consumismo
de masas florecientes.

Yo lo tengo claro, ¿y tú?

Usando una etiqueta de una prenda que una alumna de los Talleres de Poesía Contemporánea que defiendo desde hace décadas, realicé esta pequeñísima y algo «equidistante» piecita sobre ese papel que, al tacto, me cautivó.

El mensaje de la pieza no lo tengo tan claro, pero sí sé que yo sí tengo claro hacia qué lado me inclino, aunque las flechas estén intencionadamente confundidas y el YOU?, intencionadamente rojo.

Punto sobre la i

Después de un día de mis Talleres de Poesía Contemporánea, a veces me dejan inspiración los ejercicios que realizan quienes asisten. En esta ocasión, un punto gordo creciendo sobre una i iba aumentando (según poema de Laura Cañete) hasta dejar la letra casi aplastada.

Decidí hacer esta pequeña poesía visual basada en la regla de ir multiplicando el punto por una aproximación de la proporción áurea (1,6) y dividiendo la letra i, sin el punto, por la misma proporción.

Ha sido realizado utilizando Inkscape, en su versión 1.2 (me habría gustado que fuese la versión 1.6, aunque no influyese en absoluto en el resultado).

Cuatro cadáveres (exquisitos, eso sí)

La última gallina del corral
puso un huevo color marfil
que deslumbra mi mirada
y no puedo ver
y otra vez me rindo
no deseo ser vivo en un hemisferio
de este planeta a punto de extinguirse.

Calor, destrucción, castillos que vuelan
a mi alrededor de la mesa.

Comíamos y bebíamos un sagrado sangrado
negro sobre blanco,
fin del libro.


Hoy vi a Merixel
Bebimos una cerveza,
llegué a clase
feliz como una perdiz
que fue caza la noche que bebía
el mejor whisky de asqueroso sabor
que me quema
y repudio y asco de su actitud
tan irreverente rajada
con la antipatía
y mala educación por inocular
un virus, el nuevo juguete
de mi garganta quemada
por el whisky de antes de que suene la alarma.

Yo ya me había despertado.


El horizonte
de tus labios compartidos de rojo
pasión nocturna el viaje que me gustaría
hacer esta noche oscura y calurosa
comienza la firmeza.

Siento mucho deseo
de dar un paseo nocturno con luna nueva
como una persona con lengua bífida
de serpiente que viene hacia mí
sigilosa y colorida
y llena de vida
una falda floribunda hiladura
de una luz infernal.


Bienvenidos al mayor temor
que me accede
donde tengo mucha ilusión de que sigamos
construyendo una relación de amor
sin pecado concebida
nuestra señora del subterráneo miedo
que se clava
pero me da quietud en su lecho,
se estaba muriendo,
el cáncer invadía
todos sus órganos sexuales
de las cucarachas.

De todos modos
pensaba acabar.
Ya tenía ganas de que llegase algo.


Escritos a 8 manos el 12 de marzo de 2025 por Sandra Cuenca, Salva Gámez, Lauri Moyano y Giusseppe Domínguez

Esto no es una broma