Dicen lo que piensan…

dicen lo que piensan

¿Y las que piensan lo que dicen?

¿Y las que piensan lo que hacen?

Pensar, pensar, pensar…

Aunque me llamen racional, aunque me «ataquen» con este apelativo, aunque me digan que pienso demasiado, aunque me acusen de inactivo, o demasiado neutro.

El mundo es complejo y exige reflexión permanente. Lectura y lectura, mucha más lectura y reflexión sobre la misma. Solo después, solo después… decir y/o hacer.

e.e.cummings

Leyendo su libro 6 noconferencias, me encuentro maravillas como la que muestro:

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He de agradecer a Carmen, mi amor, que siempre está atenta a mis lecturas.

Otra perla de cummings:

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Es como para poder comenzar mis talleres y cursos monográficos leyendo sin más estos textos ejemplares. Me recuerdan mucho a la Primera Carta a un Joven Poeta de Rilke que es uno de esos manuales de cómo ser poeta. Pues poeta se es, no se hace… pero tampoco se nace.

Rilke – Carta a un Joven Poeta

Un manual breve de ortografía

ORTOGRAFÍA
de la
LENGUA ESPAÑOLA

Edición revisada
por las Academias
de la Lengua Española

Descargar:

Ortografía de la RAE

Índice de contenido:

CAPÍTULO I ……………………………………………………………………………………………………………………………………………..1
ELEMENTOS Y PRINCIPIOS GENERALES DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA ……………………………………..1
1.1. Fundamentos de la ortografía española……………………………………………………………………………………………..1
1.2. Correspondencia del abecedario del español con su sistema fonológico………………………………………………..2
1.3. Otros signos empleados en la escritura del español …………………………………………………………………………….4
CAPÍTULO II…………………………………………………………………………………………………………………………………………….5
USO DE VARIAS LETRAS EN PARTICULAR………………………………………………………………………………………..5
2.1. Letras b, v, w…………………………………………………………………………………………………………………………………5
2.2. Letras c, k, q, z; dígrafo ch ……………………………………………………………………………………………………………..7
2.3. Letras g, j ……………………………………………………………………………………………………………………………………10
2.4. Letra h………………………………………………………………………………………………………………………………………..11
2.5. Letras i, y, ll ………………………………………………………………………………………………………………………………..13
2.6. Letra m……………………………………………………………………………………………………………………………………….14
2.7. Letra ñ………………………………………………………………………………………………………………………………………..15
2.8. Letra p………………………………………………………………………………………………………………………………………..15
2.9. Letra r; dígrafo rr ………………………………………………………………………………………………………………………..15
2.10. Letra t……………………………………………………………………………………………………………………………………….16
2.11. Letra x ………………………………………………………………………………………………………………………………………16
2.12. Peculiaridades de las voces de otras lenguas y de los nombres propios ……………………………………………..17
CAPÍTULO III …………………………………………………………………………………………………………………………………………18
USO DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS ………………………………………………………………………………………………..18
3.1. Consideraciones generales…………………………………………………………………………………………………………….18
3.2. Mayúsculas en palabras o frases enteras………………………………………………………………………………………….18
3.3. Mayúsculas iniciales…………………………………………………………………………………………………………………….19
3.4. Minúscula inicial …………………………………………………………………………………………………………………………22
3.5. Empleos expresivos ……………………………………………………………………………………………………………………..23
CAPÍTULO IV …………………………………………………………………………………………………………………………………………24
ACENTUACIÓN ………………………………………………………………………………………………………………………………….24
4.1. Reglas generales de acentuación…………………………………………………………………………………………………….24
4.2. Diptongos……………………………………………………………………………………………………………………………………25
4.3. Triptongos…………………………………………………………………………………………………………………………………..26
4.4. Hiatos…………………………………………………………………………………………………………………………………………26
4.5. Acentuación gráfica de los monosílabos………………………………………………………………………………………….27
4.6. Tilde diacrítica …………………………………………………………………………………………………………………………….27
4.7. Acentuación de palabras compuestas………………………………………………………………………………………………30
4.8. Acentuación de voces y expresiones latinas …………………………………………………………………………………….31
4.9. Acentuación de palabras de otras lenguas………………………………………………………………………………………..31
4.10. Acentuación de letras mayúsculas ………………………………………………………………………………………………..31
IIICAPÍTULO V ………………………………………………………………………………………………………………………………………….32
PUNTUACIÓN …………………………………………………………………………………………………………………………………….32
5.1. Uso del punto………………………………………………………………………………………………………………………………33
5.2. Uso de la coma ……………………………………………………………………………………………………………………………33
5.3. Uso de los dos puntos …………………………………………………………………………………………………………………..37
5.4. Uso del punto y coma …………………………………………………………………………………………………………………..38
5.5. Uso de los puntos suspensivos……………………………………………………………………………………………………….39
5.6. Uso de los signos de interrogación y de exclamación………………………………………………………………………..41
5.7. Uso de los paréntesis ……………………………………………………………………………………………………………………42
5.8. Uso de los corchetes …………………………………………………………………………………………………………………….44
5.9. Uso de la raya ……………………………………………………………………………………………………………………………..45
5.10. Uso de las comillas …………………………………………………………………………………………………………………….46
5.11. Otros signos ortográficos …………………………………………………………………………………………………………….48
5.12. División de palabras al final de renglón ………………………………………………………………………………………..51
5.13. Usos no lingüísticos de algunos signos de puntuación …………………………………………………………………….52
CAPÍTULO VI …………………………………………………………………………………………………………………………………….54
ABREVIATURAS ………………………………………………………………………………………………………………………………..54
6.1. Consideraciones generales…………………………………………………………………………………………………………….54

Haciendo limpia

Hoy he estado limpiando la mesa
de enseres que sobraban
para ponerme a trabajar continuadamente
con un diccionario enorme de la RAE
de la última edición impresa
diría que analógica
algunas de cuyas entradas
voy a escribir de modo digital
a digitar
digitando
dígitos
de deditos
de deditos pequeñitos
como gordezuelos caníbales
que comen goma de borrar
y pasta de teclado.

Mañana
más.

Pensar

pensar(2). 1. tr. Echar pienso a los animales. MORF. conjug. c. acertar.

Es fantástico pensar en su segunda acepción, que, curiosamente, se conjuga como acertar. Me dio por pensar (de la primera acepción) que pensar (1) se conjugaría como errar. Pero erré, porque pensar (1) también se conjuga como acertar.

Así que en ambos casos se acierta cuando se piensa.

Pero el gesto de mano que acompaña la acción puede muy bien ser distinto.

Y se pueden combinar formando divertimentos como:

Pienso en pensar el pienso a quien piensa.

Pequeñeces que me desalientan

Cada vez es mayor el nivel de exclusión entre la ciudadanía madrileña: ciudadanos y ciudadanas excluidos de un proyecto vital mínimamente estable y muchos de ellos abocados a una situación de pobreza económica, energética, habitacional y social.

Ya sé, ya sé que esto es una tontería por la que no debería preocuparme, pero lo hago.

El programa de las municipales de Ahora Madrid 2015 está plagado de estas «erratas» gramaticales de concordancia de género.

Yo seguiré insistiendo en que yo incluyo, yo incluyo, yo incluyo a todas las personas, de ambos sexos (géneros) cuando utilizo la palabra «persona», no dejándome llevar por la terminación de la misma, por el sufijo que indica que la palabra es de género femenino, asociándola solo a mujeres. Igualmente que en ciudadanos incluyo a las mujeres, salvo que se extraiga una justificación desde el contexto.

Pero me parece absurdo realizar este retorcimiento del lenguaje para luego dejar de hacerlo y concurrir en infinidad de errores que denotan que no se da igual importancia a unos que a otras, pues solo algunos están abocados, mientras que ellas no están abocadas.

Sé que son exigencias de las bases, sé que es lo políticamente correcto en según qué sectores, pero si conlleva un trabajo extra que termina siendo ridículo, hay que hacerlo o no hacerlo, pero desde el principio y, por supuesto, desde la coherencia.

El párrafo tendría que haber sido escrito de esta manera si nos atenemos a esos absurdos mandatos que suponen que yo excluyo (repito, yo no excluyo) cuando utilizo el genérico (de terminación masculina) para referirme a hombres y mujeres:

Cada vez es mayor el nivel de exclusión entre la ciudadanía madrileña: ciudadanos y ciudadanas excluidos y excluidas de un proyecto vital mínimamente estable y muchos de ellos abocados y muchas de ellas abocadas a una situación de pobreza económica, energética, habitacional y social.

El siguiente párrafo del programa (y tan solo es la página 6 de 71) dice:

Gentes que, ante la continua pérdida de empleo y recursos económicos básicos, ven aumentar sus carencias, tienen dificultades para iluminar y calentar su hogar o para alimentar adecuadamente a sus hijos. Madrileños que son desahuciados

Sé que no es motivo para no votarles, pero me desanima la tontería.

Cápsula del tiempo en El Ser y el Tiempo

ser y tiempo

He encontrado en casa de una de mis mejores amigas un libro que le presté hace tiempo titulado El Ser y el Tiempo, de Martin Heidegger.

Es uno de esos libros «sesudos» que en su día leí con avidez pues respondían a una forma de explicar el mundo que cuadraba con la que tenía y no había encontrado a nadie capaz de explicarlo de semejante manera. Me importaba la manera, no la explicación. ¿Se entiende?

Leía Sartre (El ser y la nada se me atravesó), después de haber devorado toda la obra de Nietzsche, tras acabarme Schopenhauer y, por supuesto, bastante después de «comprender» a Kierkegaard.

Eran los 80. A finales. Recién terminada mi adolescencia, que había pasado frente a los «científicos» Einstein, Heisemberg y el divulgador Asimov, entre otros cientos.

Aquellos no habían sido capaces de aproximarse a hacerme entender muchas cosas del mundo, aunque les deberé la forma de ver otras muchas. La palabra Dimensión entró en mi vida, como algo interesante para explorar… Y ni hablar del límite al conocimiento científico que se planteaba el Principio de Incertidumbre.

Durante los últimos 15 años leo ensayos sobre arte contemporáneo que me ayudan a comprender otras cosas que ninguno de los anteriores se atrevía a mencionar… o lo hacían de manera que a mí no me llegaba (la forma de «Federico» de hablar de arte no me dice mucho, por más que sepa que ha sido relevante). Adoro la forma de escribir de Simón Marchán Fiz, por ejemplo, o de Ana María Guasch.

Me interesa el análisis estructuralista de Roland Barthes a quien considero mi lectura habitual para relajar la mente en vacaciones estivales.

Pero, volviendo al tema, abrir este libro en casa de mi amiga María ha sido divertido por encontrar fotografías (analógicas, claro) de aquellos tiempos:

Marta x 4. Aquel primer amor serio, relación de más de 6 años que terminó bonita y con cariño mutuo. En la página «Planteamiento del Problema». ¿Casualidad?

Martax4

Después (las he encontrado también así) la fotografía de Raquelt en la playa levantina, seguramente algún fin de semana con Queralt, aquella matemática que me volvió loco durante un par de años y a quien yo volví loca enamorándome de otra matemática. En la página «Doble problema de su desarrollo». ¿Casualidad?

raquelt

Junto a la contraportada, una hoja manuscrita con algunas de las preocupaciones de aquella época en mi vida:

inquietudes binarias

Hoy he tenido la sensación de viajar en El Tiempo con El Ser y El Tiempo. Quizá mañana, con ese mismo libro, viaje en El Ser.

Esto no es una broma