Los avatares históricos del rumano

Revista, de Filología Románica, ni 14, vol. 1, 1997, págs 575-582. Servicio de Publicaciones.
Universidad Complutense. Madrid, 1997576
Eugenia Popeanga Chelaru

Hablar de la historia de una lengua implica a menudo atravesar un terreno lleno de obstáculos, entrar en áreas de penumbra y, en un momento dado, detenerse ante zonas de sombra. Sc trata, sin ninguna duda, de una aventura de conocimiento, de descubrimiento e iniciación por parte del investigador que realiza un viaje a través del tiempo, adentrándose en un espacio que aúna lo libresco, lo histórico y lo geográfico. Este tipo de viaje presenta casi siempre sorpresas: la de una hipótesis confirmada en unos textos, o la duda suscitada en otros, cosa que nos obliga a recorrer a su vez otros muchos, comparar, hallar respuestas no siempre del todo satisfactorias… Es la tarea que desempeña día a día el filólogo, tarea y figura cada vez más olvidadas a favor de los flamantes lingüistas que manejan la lengua desde múltiples puntos de vista, aunque casi nunca desde la perspectiva histórica.

Por eso, pues, quisiéramos hablar aquí del rumano como de una lengua en su historia, detectar los momentos clave de su expansión o de su opresión, presentarlo como una lengua románica importante, situada en la encrucijada de dos espacios: el oriental y el occidental, ubicada en el cruce de dos comunidades lingúisticas: la románica y la balcánica (esta última con sus peculiaridades y su amalgama de idiomas), enclavada en las fronteras trazadas por el «infiel» en su conquista bajo cl verde estandarte de la media luna. Todo esto convierte el rumano en una lengua cuyo pasado problemático, y a veces hasta oscuro, provoca en los especialistas dos actitudes: la de seguir los caminos trillados y marcar unos cuantos momentos bien conocidos en la historia de la lengua y el pueblo rumanos, o la de rastrear, con espíritu aventurero, los «avatares» de su evolución.

Es inevitable incidir una vez más en los momentos iniciales de contacto entre los colonizadores romanos y la población conquistada; es inevitable, pues, volver hacia una de las etapas más importantes en la historia de nuestro espacio románico, cual es la de su romanización. El emperador Trajano, entre los años 1O5-106 consigue vencer la resistencia de las poblaciones daco-tracias, y convertir el estado de Decebal en una provincia romana. Las peripecias de esta conquista son accesibles a cualquier curioso que hoy día se pasee por Roma, ya que están esculpidas en piedra, en la famosa columna de Trajano. Como en todas las provincias del Imperio, se establece aquí un sistema administrativo, jurídico y religioso romano; la capital de los dacios, situada en un cerrado valle, es trasladada a un espacio menos agreste; sin embargo, mantiene el mismo nombre: Sarmisegetuza. Los romanos, por lo que nos cuentan los historiadores, establecen su núcleo de expansión del latín en Transilvania fundamentalmente, así como al norte y sur del Danubio. La zona es amplia; sin embargo. no abarca el espacio geográfico situado al este, más allá de los Cárpatos, las actuales Moldavia y Besarabia. Eran éstas unas zonas de población daco-tracia flotante, sin asentamiento estable y apenas organizada en formaciones fijas a pesar de encontrarse dentro de los límites de una organización estatal floreciente en torno a la Sarmisegetuza dacia. Si bien en Transilvania, «Tara Ha~egului>~, Oltenia, Dobrodgea y al sur del Danubio hay huellas y testimonios de un proceso de colonización bastante fuerte, poco se puede decir de las zonas arriba mencionadas. En comparación con el resto de la Romania, «Dacia Felix» se mantiene escaso tiempo dentro del Imperio: apenas unos 150 años, puesto que es la primera provincia romana abandonada por sus tropas ante el implacable avance de las poblaciones barbaras: los godos en este caso.

El latín danubiano, peculiar en determinados aspectos de su estructura fonética, morfosintáctica y léxica, apenas asentado como nuevo vehículo de comunicación, se ha de enfrentar, por una parte, a las lenguas de los godos y. por otra, al abandono de la zona a merced de nuevas formaciones organizativas de origen no latino. La realidad histórica y la lingüística nos ponen ante un movimiento de resistencia; hay escasos elementos germánicos del siglo III que se puedan identificar en rumano.

La siguiente oleada de pueblos migratorios es mucho más fuerte, y determina las características de todo el espacio lingüístico de la zona. Los eslavos se asientan tanto al norte como nl sur del Danubio, dispuestos a constituir formaciones estatales. El momento en que se consolida la convivencia entre una población fuertemente romanizada y las tribus eslavas, se plasma en el nacimiento de una lengua nueva: el rumano, en el espacio situado al norte del Danubio. En cambio, la antigua Moesia, fuertemente romanizada, sigue manteniendo bastante más tiempo la organización estatal romana y participa de la organización inicial del Imperio Romano de Oriente, si bien no resiste ante los embates migratorios.

Los eslavos se expanden por la Península Balcaníca, aislando los núcleos de población que hubieran podido desarrollar una lengua románica. En la historia más temprana del rumano encontramos un primer momento de opresión, similar, sin duda, a otros de la Romania. El sur del Danubio olvida su pasado latino: se funda el Reino Búlgaro en el siglo VII y la lengua incipiente de origen latino queda relegada a zonas muy concretas y limitadas dentro del espacio de los Balcanes.

Son conocidos los «arrumanos» denominados «vlacos» por muchos textos medievales que atestiguan su presencia en la Península. Así como de las poblaciones del norte del Danubio poseemos pocos datos (lo cual concierne a la época de formación de la lengua y del pueblo rumanos), para las del sur hay suficientes documentos que atestiguan su presencia. Pese a la descripción que se da del protorrumano, o rumano común con sus cuatro dialectos históricos, situamos en el espacio geográfico y lingüístico de su formación, es una tarea ardua y nada fácil. Apenas hay contactos entre los cuatro dialectos, y la realidad histórico-lingüística indica que el dacorrumano se ha constituido durante el proceso de rumanización de los eslavos, mientras que los tres restantes dialectos han sufrido un fuerte acoso por parte de la mezcla de etnias y lenguas que configuran la Península Balcanica en la Alta Edad Media. Este hecho viene a establecer una fuerza centrípeta con respecto a la expansión del rumano en general.

Causas históricas y políticas provocan, durante el desarrollo de la lengua, un cuadro poco estable. El rumano pasa de una lengua en expansión a una lengua oprimida. Si bien siempre se ha dado una tendencia a la integración, un deseo de unión con el núcleo originario. Este movimiento centrípeto empieza precisamente con los arrumanos, que, a pesar de mantener cierta independencia y peculiaridades lingüísticas y literarias con respecto al daco-rumano, acusa el aislamiento y su difícil situación entre el elemento búlgaro, griego, serbio y albanés, y promueve el seguimiento del dacorrumano como meta y modelo lingüístico-literario.

Como es natural en la época, el desarrollo de una nueva lengua se ve frenado y entorpecido por las repetidas invasiones; bien sean los hunos, los avaros, los tártaros, los cumanos o finalmente los húngaros. Desde sus inicios se trata de una lengua si no perseguida, por lo menos, en un continuo estado de acoso. Es difícil para nosotros siquiera plantear los problemas fundamentales del dacorrumano en la Edad Media. Así como hay suficiente información para poder hablar de la creación de los primeros estados rumanos tanto en Valaquia como en Moldavia —hay muy poca para seguir precisamente los «avatares de la lengua».

Los historiadores occidentales consideran bastante arriesgado definir las formaciones estatales y Las relaciones económicas y sociales de los primeros estados rumanos como «feudales». La historiografía de la «época comunista» afirma sin sombra de duda el carácter feudal de la época comprendida entre los siglos XIV-XVII. La verdad, poco a poco está aflorando y creemos oportuno mencionar, en este sentido, al historiador Víad Georgescu en su Historia de los rumanos.

Aparte de lo que pueda ser la red de códigos sociales y económicos nos interesa destacar que, si bien se conoce cierto grado de penetración de la religión cristiana en las poblaciones del norte del Danubio, en la época romana y en la inmediatamente posterior al abandono de la Provincia, se puede hablar de una evangelización sistemática que coincide con la actividad de Cirilo y Metodio. La lengua de culto es, por lo tanto, el eslavo medio que, desde su posición privilegiada impone cierto silencio a la lengua vulgar: al rumano.

A la lengua rumana que era, de hecho, el único vehículo de comunicación válido se la relega a realizarse fundamentalmente en su aspecto oral. Se escribía en eslavo (slavon), en griego y en latín; se hablaba en rumano pero los testimonios que tenemos de la realidad lingüística de la época anterior al siglo XV son escasos, esporádicos y poco relevantes. El análisis del rumano escrito a partir de finales del siglo XV indica una lengua consolidada, evolucionada desde el punto de vista fonético, morfosintáctico y léxico y capaz de servir como instrumento en los registros más variados. Todo esto supone también cierta práctica de la escritura y de la traducción al rumano —por desgracia no hay documentos, ni textos que apoyen las hipótesis formuladas por historiadores y lingüistas. Estamos ante un segundo período de opresión del rumano por parte, principalmente, del eslavo medio que desempeña no sólo el papel de lengua de culto y cancillería sino, es de suponer, el de la realización textual, en general.

Solamente a partir del siglo XVI el rumano empieza a afirmarse también en su realización escrita relegándose el eslavo rápidamente al uso restringido de una lengua de culto religioso. Incluso la promoción de la traducción de los textos sagrados al rumano, así como el desarrollo de una actividad más continuado de la enseñanza del mismo consolidan la lengua en todos sus aspectos, colocándola en una posición privilegiada frente al eslavo.

En cambio, la situación del rumano en Transilvania es bien distinta. La presencia húngara en esta zona se limita, en principio, a la clase dirigente pero observa un proceso de hungarización paulatina de los nobles rumanos, de los príncipes de Hreg y de los voevodas de Maramure que, según Víad Georgescu, pierden su etnia a lo largo de los siglos, hasta el siglo XV. Este fenómeno tiene como consecuencia el apartamiento de los rumanos de la vida política del espacio en que habitan por derecho propio; en la vida pública se admiten cuatro religiones: la católica, la luterana, la calvinista y la unitaria ya a finales del siglo XVIII. El ortodoxismo es declarado sólo religión tolerada. Incluso después de la victoria de los turcos y el paso de Transilvania a depender del Imperio Otomano, el régimen de los rumanos sigue igual. Los rumanos de «Ardeal» carecen de un estatus político al igual que los pueblos cristianos de los Balcanes. La única institución a través de la cual se les puede identificar es la iglesia ortodoxa que, sin embargo, no podía proporcionar a sus feligreses un cuadro institucional para manifestarse como etnia y emplear su propio idioma.

La incorporación de Transilvania a los dominios de los Habsburgo facilita el fortalecimiento de la iglesia católica y ayuda a los intentos de ampliación de la iglesia greco-romana. Muchos de los rumanos o bien se pasan al catolicismo o se adhieren a la Reforma o bien se integran en la iglesia uniata, lo que les proporciona un reconocimiento social y ciertos privilegios a la hora de emprender los estudios. La situación de la población rumana de Transilvania no llega a mejorar bajo el dominio de la corte de Viena.

A pesar de que, a mediados del siglo XVIII, los rumanos representaban el 65% de la población, frente al 24% de húngaros y el 12,4% representando la población de origen germánico, seguían siendo considerados como etnia tolerada. A pesar de los problemas sociales y políticos y de las dificultades de la utilización del rumano como vehículo cultural y de enseñanza, los rumanos de Transilvania, más próximos al espíritu europeo y de la Ilustración, logran, por intermedio del latín, dar a conocer las características y la trayectoria de la lengua y de la historia de los rumanos.

La así llamada «Scoala Ardeleaná» desarrolla una importante actividad que pone de relieve la situación en que se encontraba el rumano frente al húngaro y al alemán, situación perpetuada a través del sistema de enseñanza de Transilvania hasta comienzos de nuestro siglo.

En 1842 el Consistorio de Blaj protesta violentamente ante el decreto que otorgaba a la lengua húngara carácter de lengua oficial, acción que se ha reflejado en las publicaciones periódicas importantes, en rumano, que configuraban el panorama cultural del momento. Sin embargo, los húngaros piden la unión del Principado de Transilvania con Hungría, lo que da lugar a fuertes protestas por parte de los rumanos. En la histórica reunión de Blaj (3/16-5/18 de mayo de 1848) se pide la igualdad de la nación rumana con las demás del principado, el reconocimiento de los derechos de la iglesia rumana, la utilización de la lengua rumana en la administración y a nivel legislativo, etc. Ninguna de las reivindicaciones de los rumanos tiene posibilidades de salir adelante, el gobierno de Budapest instaura la represión y el Comité Nacional Rumano es obligado a exiliarse allende las montañas.

La anexión de Transilvania a Hungría (después de un periodo de cierta vacilación en la política imperial) significa la continuación de una activa política de hungarización del Principado; la ley de las Nacionalidades reconoce sólo a la nación húngara; el derecho de voto lo tenían sólo los hablantes del húngaro, y en la enseñanza, de forma paulatina, se pretende imponer de manera absoluta el húngaro. Evidentemente se registra una larga serie de protestas ante una situación objetiva con graves consecuencias.

Así, en 1851, en Transilvania, de un total de 2.164 escuelas primarias sólo 742 eran escuelas rumanas; en 1872 las instituciones públicas de enseñanza secundaria húngara tenían 24.590 alumnos; las alemanas, 3.948 y las rumanas solamente 2.270. Todos estos datos ponen de relieve la realidad lingüística del Principado, esto es, la opresión y el intento de persecución de una lengua que se encuentra en su espacio geográfico por derecho propio y por tradición histórica, frente a una lengua que se impone mediante el uso de la fuerza y la imposición política.

La lengua rumana, en Transilvania, se ha mantenido a lo largo de los siglos por ser la lengua de la mayoría de la población; el anhelo de los rumanos del Principado ha sido, a través de toda su historia, la unión con Valaquia y Moldavia, hecho que se realiza al finalizar la Primera Guerra Mundial. El difícil equilibrio de las etnias en esta región de Rumanía está provocando, incluso después de la unión, problemas arduos puesto que, la situación se invierte para los húngaros, que pasan a ser de una etnia dominante desde el punto de vista político, una etnia aceptada dentro de un espacio geográfico y lingüístico predominantemente rumano. Vemos pues cómo el problema de Transilvania sigue abierto hasta nuestros días, si bien nadie niega ya el carácter predominantemente rumano de la lengua y de la población de toda esta zona.

Sin que por el Oeste las vicisitudes de la lengua rumana, enfrentada con las demás en una zona altamente conflictiva, tengan visos de haberse acabado, por el norte y el este de Moldavia, a lo largo de la historia, se han ido modificando los confines políticos del país. En la época en que el Imperio Habsburgo estaba en plena expansión, hacia mediados del siglo XVIII, en 1774, la parte norte de Moldavia sufre la ocupación de las tropas austríacas como consecuencia de un acuerdo secreto entre la Sublime Puerta y la Corte de Viena. La protesta del Príncipe reinante de Moldavia ante semejante rapto termina de forma sangrienta con el asesinato del mismo por las tropas de los jenízaros turcos. De esta manera el Imperio de los Habsburgos se enriquece con una nueva provincia, habitada por una población rumana que habla, sin ninguna duda, su lengua.

Bucovina, en toda su historia, ha sido parte integrante de Moldavia desde su constitución histórica, como principado, en 1359, hasta el año de la ocupación austríaca. En tierras de Bucovina descansan los restos de grandes figuras de príncipes moldavos; en sus conventos se desarrollan formas culturales neo-bizantinas originales y únicas en toda la comunidad cristiana ortodoxa. Bucovina representa, desde el punto de vista cultural-histórico, un puente entre la civilización bizantino-rumana y la de la región lituano-rutena que se encontraba en una unión feudal con Polonia.

Bucovina queda en poder de Austria durante 150 años y, como era de esperar, su estructura étnica, social y cultural se va deteriorando en detrimento de la población autóctona. Sin embargo, los rumanos toman postura frente a esta situación y la lucha en contra del opresor Habsburgo se lleva a cabo, en muchas ocasiones, a nivel cultural, mediante la promoción de la lengua, la cultura y la literatura rumanas.

A través de la Sociedad para la cultura y la literatura creada en 1862 se fomenta la aparición de revistas literarias que reciben colaboraciones de todo el espacio lingüístico rumano; también se fomenta la investigación de archivos y bibliotecas privadas en búsqueda de documentos referentes al pasado histórico común con los demás rumanos. Una de las mayores preocupaciones de los miembros de la «Sociedad» es la de asegurar la enseñanza de la lengua rumana en las escuelas primarias y secundarias y, una vez creada la Universidad de Cemáuti, fomenta la creación de una Cátedra de lengua y literatura rumanas, ocupada, entre otros, por el ilustre lingüista Sextil Puscariu. A pesar de la larga dominación austríaca, Bucovina mantiene el sentir rumano, en su lengua y cultura que se hallan en una franca situación de inferioridad con respecto al alemán y que necesitan una acogida constante y firme por parte de una larga serie de intelectuales patriotas. Sin llegarse a la situación de «persecución» que conoce la lengua rumana en Transilvania en algún momento de su historia, en Bucovina la lengua y la cultura rumanas necesitan un apoyo constante no institucional.

El 28 de octubre de 1919 se proclama la reunificación de Bucovina con la madre patria y en la época de entreguerras esta zona goza de una floreciente actividad cultural. Sin embargo, el 28 de junio de 1940, las tropas soviéticas ocupan Bucovina y esta zona sigue perdida hasta hoy en día para Rumania. Después de la anexión austríaca, con la fuerte potenciación del alemán como vehículo de comunicación a nivel administrativo y legal, como lengua de cultura y enseñanza, después de una breve época de redescubrimiento de las raíces y de integración dentro de la comunidad rumana, Bucovina sufre la segunda invasión, la invasión eslava que, de forma sistemática, pretende aniquilar las conquistas culturales y el desarrollo de la lengua. Durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas rumanas lanzadas por el mariscal Antonescu más allá del río Prut reconquistan Bucovina y Besarabia por poco tiempo; el fin de la guerra obliga a Rumanía a ceder estos territorios a la URSS. Actualmente, a pesar de los cambios producidos en la estructura del coloso soviético, las dos regiones se encuentran asimiladas a lo que son Ucrania y la República Moldava. La política de los ocupantes rusos tanto en Bucovina como en la vecina Besarabia es la sistemática aniquilación de la población rumana, la deportación de la misma y la colonización de las dos zonas con habitantes de origen eslavo.

Al intentar finalizar nuestro recorrido por la historia de la lengua rumana en sus esfuerzos por mantener su entidad lingüística y cultural fuera de las fronteras políticas de Rumanía nos interesa plantear uno de los problemas más arduos de la expansión y opresión del rumano: esto es, el problema de Besarabia. Se trata de una zona comprendida fundamentalmente entre el río Prut y el río Onister, zona que históricamente ha pertenecido al Principado de Moldavia, zona donde los príncipes moldavos edifican fortalezas y favorecen el desarrollo de los núcleos civiles moldavos.

Evidentemente la lengua es el rumano en su variante dialectal moldava y las costumbres, la forma de vida, la cultura rural indicaban una continuidad con la población moldava. Sin embargo, por los «avatares» de la historia, en 1812 el zar de «todas las Rusias» obtiene, por el tratado de Bucarest, que la Sublime Puerta le ceda la parte de Moldavia situada en la ribera izquierda del río Prut. Este acuerdo rompe la unidad de Moldavia y traza una línea divisoria a través de un país que tenía, desde siempre, una unidad étnica y lingüística. A partir de este momento, la ocupación rusa en Besarabia produce una oleada de emigraciones de rumanos que prefieren juntarse con sus hermanos moldavos a pesar de convertirse, de este modo, en «súbditos» del Imperio Otomano.

El emperador Alejandro I utiliza el pretexto del apoyo ortodoxo a la población oprimida desde el punto de vista religioso por los turcos para justificar la anexión; pura falacia política pues, si bien la dominación turca no fue nunca del agrado de la población rumana, en los Principados nunca se llegó a una verdadera opresión religiosa.

Besarabia se queda en manos de los rusos igual que Bucovina en la de los austríacos hasta el final de la Primera Guerra Mundial; los ocupantes utilizan la política de colonización con poblaciones de origen eslavo sin llegar éstos, en ningún momento, a superar la imperante mayoría de la población rumana. Según las mismas estadísticas rusas, después de años de desarrollo de la administración rusa, la balanza se inclina siempre a favor de la población rumana —esto es, 155.774 rusos de una población de 1.642.080, mientras que los rumanos llegan a 920.919, un 47,6%. Otros grupos étnicos son los ucranianos, los judíos, los alemanes, los polacos, los búlgaros, servios y checos, turcos y tártaros.

En 1912, un siglo después de la anexión, las mismas estadísticas rusas registraban en Besarabia un 70% de población moldava rumana. Como decíamos antes, los tratados y los acuerdos establecidos al finalizar la Primera Guerra Mundial devuelven Besarabia a Rumania; devolución efímera, porque en 1940 la URSS obtiene de nuevo Besarabia.

Igual que Bucovina es reconquistada por las tropas rumanas en la Segunda Guerra Mundial, pero perdida, casi definitivamente al finalizar la misma. Besarabia se convierte en la República Socialista de Moldavia, parte integrante de la URSS, y conoce un proceso brutal de rusificación y de aniquilación de la lengua rumana como vehículo de comunicación.

Se llega a la grotesca vuelta de la escritura en caracteres cirílicos, la instauración del ruso como lengua oficial y la persecución solapada pero eficaz de las manifestaciones étnico-culturales rumanas.

Un rayo de esperanza para los rumanos de allende el Prut aparece con la drástica caída del Imperio Soviético. Los rumanos manifiestan su deseo de hablar y escribir en su lengua y muchos de ellos van más allá intentando plantear una «reunificación» con la madre patria. El juego político del momento no lo permite y en la orilla izquierda del Prut, en este momento, se mantiene la República Moldava independiente, cuya lengua oficial es el rumano. Los jóvenes estudiosos de Besarabia vienen a Bucarest, se organizan actividades culturales conjuntas, empiezan a aparecer publicaciones en rumano.

Sin embargo, no sabemos cuál va a ser el camino de este trozo del país, varias veces perdido y reencontrado. Quizás fuera la lengua rumana común a besarabios y moldavos, quizás fuera la gran figura de Esteban el Grande lo que una más allá del río y de la política los destinos culturales de un espacio que para nosotros, los filólogos, es un espacio lingüístico unitario: el de la lengua rumana.

El No de Escocia

Union Jack

Escocia, su pueblo, ha hablado y se ha pronunciado por un mucho más sencillo camino de unión que de desunión, pero la independencia ya la ha conseguido: Lo importante era conseguir el derecho a decidir qué se desea, cuál es su voluntad, y para ello es para lo que tiene sentido tener democracias.

Envidio el hecho de que hayan sido capaces de lograr un plebiscito como este, histórico, en el que decidían su secesión, sin el uso de las armas, sin más que las urnas, un avance significativo para la sociedad en su conjunto que ha encontrado una manera más o menos pacífica de convivencia, que permite manifestar voluntades colectivas.

La elección era demasiado limitada, quizá, por no ofrecer más alternativas que un SÍ o un NO, cuando hay muchos posibles síes y muchos posibles noes, una escala de grises en cuanto a maneras de configurar una unión territorial. Es más, parece que desde Inglaterra están abiertos a continuar progresando en esa exploración de la unión hacia formas que sean compatibles con esa minoría independentista nada despreciable, como no debería serlo ninguna minoría.

Ahora queda por ver si no sacan la conclusión equivocada desde los observadores hispanos y se lanzan apresuradamente a decir que no es preciso un referéndum que decida sobre la independencia de Euskadi o de Catalunya. Lo importante el día de hoy es que los escoceses han tenido el derecho a decidir. Su decisión es lo de menos.

Lo que ha triunfado en esta ocasión ha sido la libertad. Sin que fuese relevante el resultado.

Frases de Thomas Jefferson (Wikipedia)

Leyendo casualmente en wikipedia el artículo dedicado a Thomas Jefferson, me he encontrado con un buen número de frases que se le atribuyen que resultan tan sugerentes como sobrecogedoras: las hizo un fundador de un país que ha evolucionado de manera bastante impredecible (como el resto del mundo, por otro lado) de aquella visión agraria-idealista que aún hoy se intenta colocar como la deseable.

De todos modos, sin contexto, las frases de este señor resultan hueras, puesto que hay que comprender qué situación sociopolítica le tocó vivir, qué momento histórico-económico creaba el ambiente adecuado para estas frases que, el fundador del Partido Republicano (Demócrata-Republicano, en su comienzo), fue soltando por el mundo.

Aquí algunos ejemplos:

«Creo, sinceramente, como tú, que los sistemas bancarios son más peligrosos que los ejércitos».

«Cuando los gobiernos temen a la gente, hay libertad. Cuando la gente teme al gobierno, hay tiranía».

«Creo que la ley más importante con diferencia de todo nuestro código es la de la difusión del conocimiento entre el pueblo. No se puede idear otro fundamento seguro para conservar la libertad y la felicidad. […] Aboga, mi estimado compañero, por una cruzada contra la ignorancia; establece y mejora la ley de educar a la gente común. Informa a nuestros compatriotas […] de que el impuesto que se pague con el propósito [de educar] no es más que la milésima parte de lo que se tendrá que pagar a los reyes, sacerdotes y nobles que ascenderán al poder si dejamos al pueblo en ignorancia».
Fuente: Carta con fecha del 13 de agosto de 1786 dirigida a su amigo George Wythe.

«Dios nos libre de pasar 20 años sin una rebelión».

«El árbol de la libertad debe ser vigorizado de vez en cuando con la sangre de patriotas y tiranos: es su fertilizante natural».

«El arte de la vida es el arte de evitar el dolor».

«El dinero y no la moral es el principio de las naciones fuertes».

«El hombre que no teme a las verdades, nada debe temer a las mentiras».

«Estoy a favor de un gobierno que sea vigorosamente frugal y sencillo».

«Indudablemente nadie se ocupa de quien no se ocupa de nadie».

«La democracia no es más que el gobierno de las masas, donde un 51% de la gente puede lanzar por la borda los derechos del otro 49%».

«Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado».

«Mi estudio de la historia me convence de que la mayoría de los malos resultados de los gobiernos provienen de tener demasiado gobierno».

«No es posible vivir sin libros».

Sículo

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    Referencias

    • scx
    • http://www.ethnologue.com/show_language.asp?code=scx
    • http://www.sil.org/iso639-3/documentation.asp?id=scx
    • http://multitree.org/codes/scx
    • Extinguida
    • Individual
    • Bibliografía específica
      • https://es.wikipedia.org/wiki/Idioma_siculo

        https://es.wikipedia.org/wiki/Siculos

        https://it.wikipedia.org/wiki/Iscrizione_sicula_di_Centuripe

        http://www.linguasiciliana.it/origini_sostrato.htm

        https://it.wikipedia.org/wiki/Siculi

        SICILIA SÍCULA: LA REVUELTA ÉTNICA DE DUCETIO (465-440 a. C.) Mª Cruz CARDETE DEL OLMO Facultad de Geografía e Historia. Departamento de Historia Antigua Universidad Complutense de Madrid. ISSN: 0213-2052 http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/0213-2052/article/viewFile/1176/1252

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    Introducción

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      Descripción

      • El idioma sículo es una lengua indoeuropea antigua del grupo itálico hablada antes de la romanización de Sicilia en la parte oriental de la isla.

         

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      Denominación

      • El nombre de Sicilia procede del pueblo sículo, que habitó en esta isla durante la etapa pre-clásica, aunque hay autores antiguos que afirman que también ocuparon la Italia continental. Los griegos la llamaban Sikelia, debido a que la tribu nativa eran los sículos (??????? /sikeloi/ en griego).

         

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      Estudio

      • El primer estudioso en asignar el sículo a la misma familia que el latín fue Karl Julius Beloch al final del siglo XIX y su hipótesis fue posteriormente rechazada por, entre otros, Giacomo Devoto, quien consideró que la rama siciliana de la familia se instaló a partir de un protolatino más al sur, generando un continuo dialectal que más tarde fue interrumpido por la migración más reciente en la península itálica de los pueblos osco-umbros.

         

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    Historia

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      Origen

      • Milenio II A.C. – Siglo X A.C.

        Los testimonios directos de sículo son pocos, pero permiten conjeturar una relación con las lenguas indoeuropeas itálicas. De hecho, hay indicios para incluirla en la migración que realizaron los pueblos latino-faliscos en el milenio II A.C. Tras la eventual migración posterior de los sabélicos u osco-umbros, los sículos quedarían aislados y su lengua y cultura llevarían una evolución completamente independiente del grupo latino-falisco.

         

        Cabe, incluso, aventurar, una relación con los ausonios. Ausonio o ausón es el epónimo de Ausonia, que, según los antiguos, había sido uno de los primeros nombres de Italia. La tradición antigua se refiere ya a una vasta porción de Italia. Según Píndaro, Estrabón, Aristóteles, Antíoco de Siracusa y Helánico los ausonios (o ausones) habrían emigrado a Sicilia bajo el mando de Sícelo empujados por los yapigios, a la zona de Campania, donde efectivamente se localizaba al pueblo de los ausones.

         

        Pasaron a Sicilia desde Italia y se establecieron en la parte central y septentrional de la isla, desplazando a los sicanos (sikanoí) hacia la parte meridional y occidental.

         

        Los élimos (griego elymoi) vivían en la parte occidental de la isla. Los sículos dieron a Sicilia el nombre que se ha mantenido desde la antigüedad, pero se fusionaron rápidamente en la cultura de la Magna Grecia.

         

        Introdujeron el uso del hierro en la Edad del Bronce en Sicilia y llevaron al caballo domesticado. Su llegada a la isla ha sido establecida, con cautela, alrededor del 1400 a. C.

         

        La necrópolis sícula de Pantalica, cercana a Siracusa, es la mejor conocida Ha sido hallada en Noto; sus tumbas de la élite «a forno» (de «forma de horno») tienen forma de colmenas.

         

        Tucídides y otros escritores clásicos eran entendidos en las tradiciones, según las cuales los sículos habían vivido una vez en Italia central, al este e incluso al norte de Roma (Comentarios de Servio a la Eneida VII.795; Dionisio de Halicarnaso i.9.22). De allí fueron desalojados por tribus de umbros y sabinos, y finalmente cruzaron a Sicilia. Su organización social parece haber sido tribal, su economía, agrícola. Según Diodoro Sículo (V.6.3-4), después de una serie de conflictos con los sicanos, el río Salso fue declarado frontera entre sus respectivos territorios.

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      Desarrollo

       

      • Siglo IX A.C. – Siglo V A.C.

        En la época de las colonizaciones, fue ocupada por fenicios (siglo IX a. C.). Palermo es un nombre de origen fenicio.

         

        En el siglo siguiente, los griegos empezaron a colonizar Sicilia (Sikelia), estableciendo muchos asentamientos importantes. La colonia más importante fue Siracusa (733 a. C.); otras significativas fueron Akragas, Gela, Himera, Selinunte, Zancle y Catania (siglo VII a. C.).

         

        Los nativos sicanos y sículos fueron absorbidos por la cultura helénica con relativa facilidad, y la zona formó parte de la Magna Graecia junto con el resto de la Italia meridional, que los griegos también colonizaron.

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      Situación Actual

       

      • Extinción Siglo IV A.C.

        Con la llegada de los colonos griegos y la creciente influencia de la civilización griega, los sículos se retiraron poco a poco al interior de Sicilia, y su cultura cada vez más helenizada perdió su distintivo carácter.

         

        En la primera mitad del siglo V a. C. un jefe sículo, Ducetio, fue capaz de crear un organizado estado sículo en un territorio unitario, que incluía varias ciudades en el centro y al sur de la isla.

         

        Tras unos cuantos años de independencia, su ejército fue derrotado por los griegos en 450 a. C.

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    Datos

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      Hablantes

      • Los sículos (latín: Siculi), (griego:??????? sikeloí) era una de las tres principales tribus que habitaban Sicilia antes de la llegada de los colonizadores griegos, según la tradicional división étnica de Tucídides (vi:2). (Quien también dice que Italia fue denominada así por Ítalo, un rey de los sículos).

         

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      Dialectos y Variantes

      • Sin datos disponibles.

         

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      Clasificación

      • En esta clasificación, nos hemos inclinado a suponer una migración conjunta con los pueblos latino-faliscos, en el milenio II A.C. divergiendo de aquellos a raíz de la migración de pueblos osco-umbros. Esto agrupa el lenguajo junto a los latino-faliscos si bien no hay pruebas filológicas que lo sustenten.

         

        Ciertos estudiosos sostienen que la lengua siciliana, aunque claramente indoeuropea, pertenece a un tipo diferenciado, no atribuible al grupo de lenguas latino faliscas.

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    Mapas

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      Origen

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        GeoData

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      Máxima expansión

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        GeoData

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      Actualmente

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    Gramática

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      Fonología

      • Sin datos disponibles.

         

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      Morfosintaxis

      • Sin datos disponibles.

         

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      Léxico y Semántica

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        Texto de muestra

         

        • Una inscripción sícula en bustrófedon con su trascripción, del siglo V A.C. Se trata del vaso de Centuripe.

           

          ‘nunusten . tim . h . marustain amhemitomesti durom/na/neposduromhemitomestivelhomnedempo nitanto meredesvinobrtome’

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    Escritura

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      Alfabeto

      • La inscripción de Centuripe está formada por 99 caracteres escritos en un alfabeto procedente del etrusco y que se ha denominado alfabeto sículo.

         

        Es posible, no obstante, suponer un alfabeto más directamente derivado del griego de manera directa a partir de la última fase de existencia del idioma, debido al enorme contacto cultural que recibieron de los siciliotas, poblaciones de origen dórico establecidas en toda la costa de Sicilia.

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      Textos

      • El grueso de la información sobre esta lengua procede de unas pocas fuentes, como son algunas palabras citadas en autores griegos o latinos y en algunas inscripciones, de las cuales la más importante es el vaso de Centuripe, vasija de arcilla del siglo V o IV a .C. encontrada en la localidad de ese nombre a 25 kilómetros al suroeste del Etna, en Sicilia.

         

        Entre las inscripciones importantes están la «inscripción de Centuripe» que es la inscripción sícula más larga y que data del siglo V a. C. y fue encontrada en Centuripe. Esta inscripción está grabada sobre un askos (fragmento de vasija) que hoy se conserva en el museo arquelógico de Karlsruhe en Alemania, o de la famosa inscripción practicada sobre un bloque de arenisca en el lado este del vano de ingreso del portal meridional de la ciudad de Mendolito1 y dispuesto en dos líneas de derecha a izquierda. Este último epígrafe, que data de la segunda mitad del siglo VI a. C., es el único de carácter público conocido hasta ahora y su texto todavía genera controversias en su interpretación.

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      Números

      • Sin datos disponibles.

         

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Deng Xiaoping y la crisis de Europa Occidental

Hoy venía pensando que aún no estamos en «crisis», pero sí preparando el terreno para estar en una situación terrible en los próximos años. Dentro de 15 años, cuando la enseñanza pública y la educación pública sean una ridícula muestra de lo que son ahora mismo, cuando los derechos sociales y laborales estén tan mermados que den risa… o pena, o rabia… es cuando verdaderamente podremos hablar de situación crítica.

No obstante, seguí intentando pensar el porqué de esta situación que nos lleva a esta dramática reducción de la calidad de vida, al desmonte del «Estado del Bienestar» y creí poder trazarlo hasta la burbuja inmobiliaria y/o la financiera.

Pero pensé que eso era un efecto y no una causa: ¿Qué nos llevó a los occidentales a vivir volcados en burbujas como estas, altamente especulativas y de riesgos, como hemos visto, altos?

Y pensé que era la inexistencia de bloques soviéticos, que podía explicar el auge y despegue sin restricciones de la neoliberalidad salvaje que campa a sus anchas por el planeta tras el decaimiento (inevitable) del muro que había mantenido un ilusorio status quo hasta los 80. Las desregularizaciones han ayudado a hacerse mucho más ricos a empresarios completamente «desescrupulados» (si es que alguna vez han tenido de aquellos) sin ya reparar en, ni siquiera, nacionalismos o fronteras.

Pero creí pensar que algo ahí se me estaba olvidando… hasta que me acordé de un artículo de wikipedia que estuve leyendo el otro día sobre la Revolución Cultural China. No sé por qué en ese momento no me llamó la atención, pero algo sí me quedó claro: fruto del fracaso de la misma, de su propia autoaniquilación, abrió paso a un proceso de liberalización de la economía hacia una «de mercado».

Incluyo parte del artículo porque está bastante bien explicado:

La Gran Revolución Cultural Proletaria fue una campaña de masas en la República Popular China organizada por el líder del Partido Comunista de China Mao Zedong a partir de 1966 y dirigida contra altos cargos del partido e intelectuales a los que Mao y sus seguidores acusaron de traicionar los ideales revolucionarios, al ser, según sus propias palabras, partidarios del camino capitalista.

En realidad supuso una radicalización de la revolución china. Mao, apoyado por un sector dirigente del Partido (Banda de los Cuatro), utilizó una gigantesca movilización estudiantil (Guardias rojos) para desacreditar al ala derecha, pro-capitalista (encabezada por Liu Shaoqi, Peng Zhen y Deng Xiaoping), dentro del aparato del Partido Comunista Chino. Esta recorrió todo el país, afectando también a las áreas rurales, terminó por extenderse a la clase obrera y, finalmente, a los soldados del Ejército Popular, convirtiéndose en un cuestionamiento generalizado contra las autoridades del Partido, que amenazaba con escapársele de las manos. Este proceso dio lugar a la conformación de Comités Populares de obreros, soldados y cuadros del partido por cerca de la mitad del país, los cuales funcionaban como órganos de doble poder popular en las distintas tareas de administración y gobierno; situación que Mao logró encauzar, situándolos bajo la dirección del Partido. Esta situación duró hasta 1976, momento en que un golpe de Estado militar encabezado por Deng Xiaoping, con una dura represión, restauró en el poder a la facción encabezada por él mismo, procediéndose al arresto de la Banda de los Cuatro y la vuelta al statu quo, emprendiendo los cambios en la economía que, bajo el nombre de socialismo con características de mercado, iniciarían la vuelta a la economía de mercado capitalista.

Y aquí sí, en esta última frase es donde pude haber parado de buscar: teniendo, desde ese año, un millar de millones de trabajadores potenciales muy baratos, había que garantizar la posibilidad de movilidad de capital y de empresas… y comenzó el desmonte del «paraíso occidental».

Ahora no es posible entender el mundo sin este protagonismo chino en la economía, pero la situación proviene de una contra-revolución de una revolución que no conocemos mucho en occidente. ¿Por qué se había ocasionado realmente la Revolución Cultural y su contrarevolución correspondiente o golpe de Xiaoping? ¿Eran fenómenos evitables?

Me surgen muchas más preguntas, pero lo que veo es que esta conexión no era muy evidente y ahora no puedo dejar de verla: es un elefante rosa en la habitación. Me encanta habérmela encontrado.

Sobre qué hacer ahora… mejor para otro día, pero si sabemos orígenes, puede que podamos pensar mejor de cara al futuro. Puede.

Del léxico céltico

Un texto extraído (letra a letra) de un libro que google books se empeñaba en que no copiase: Los celtas y la civilización céltica. Escrito por Henri Hubert. Pgs 49 y siguientes.

Desde el punto de vista del vocabulario, las lenguas célticas presentan un número muy grande de particularidades, que no pueden reducirse a un sistema. En el celta faltan palabras y raíces que han sido sustituidas por otras.

En las lenguas célticas se encontrarían huellas de lenguas habladas anteriormente por pueblos, indoeuropeos o no, que se asociaron a los celtas o que hubieron sido absorbidos por ellos. Sería inverosímil que junto con una parte de su vocabulario no les hubiera dado alguna de sus maneras de hablar. Las innovaciones del celta procederían de sus asociaciones extranjeras.
Por lo que se refiere al vocabulario, esta hipótesis es estéril porque los asociados occidentales de los celtas hablaban lenguas casi del todo borradas o que no pueden compararse a ningún tronco conocido, excepto el vasco y el indoeuropeo. Es probable que los celtas hayan sido precedidos en occidente por otros indoeuropeos. Los elementos del vocabulario que estos les dejaron no pueden reconocerse.

Otro postulado de los primeros estudios comparativos sobre el vocabulario celta era que las raíces indoeuropeas tenían sentidos muy precisos y, por consiguiente, empleos estrictamente determinados, y de ahí la antención que se prestaba a las faltas y sustituciones de términos. Se ha acabado por reconocer que los sentidos de las raíces eran vagos y han continuado siéndolo excepto en un corto número de vocablos. Continuamente nos ocurre el designar objetos concretos con términos abstractos (regla), el dar sentidos especiales a términos de sentido general (yeso) y, más frecuentemente, el generalizar indebidamente o transportar por empleo analógico, sentidos particulares (lápiz antineurálgico). No hemos de extrañarnos de que el empleo de un vocabulario tan poco preciso fuera inseguro. No cabe deducir gran cosa de que un más o menos sustituido por otro más o menos. Conclusión: no exagerar la importancia de los hechos negativos en la comparación de los vocabularios. Esta no revela en las lenguas célticas más que accidentes del lenguaje que son comunes y en cuya producción la casualidad ha tenido la mayor parte.

Por ejemplo, existía una palabra indoeuropea para designar la casa; el celta la ha perdido. Era un vocablo de sentido preciso. En encontramos en el sáncrito véçah, en el latín uícus. Esta palabra designaba la casa grande, la casa de una gran familia, en la que podían habitar varios matrimonios. No es que los celtas no hayan conocido la gran casa, no es que la familia se haya disgregado en ellos, por el contrario, la familia celta es una gran familia de agnados, que reúne en una vida común varias generaciones, varias ramas y muchos individuos: es un tipo de familia indoeuropea. La heredad donde reside la familia se llama en irlandés baile. ¿Es esta una palabra indoeuropea? No es seguro. Se la relaciona con la raíz bhu-, tu be. Baile supone una palabra *bailos, que, a su vez, supone un precelta bhu alio-; significaría el lugar donde uno se halla. El término sería, en suma, una vieja palabra conservada por el irlandés o un término completivo de sentido general.

Otro ejemplo: El indoeuropeo tenía una raíz sé, que significaba sembrar, pero sin precisión. El galés la ha conservado en el verbo hau, sembrar; el irlandés la ha perdido como raíz verbal y la ha conservado en el substantivo síl, posteridad. Para decir sembrar, emplea el verbo cuirimo, que significa «yo arrojo». Es un hecho comparable al que se ha producido en el tránsito de ponere a pondre, de trahere a traire, de y de traire a tirer. Del mismo modo, el irlandés ha perdido el verbo indoeuropeo que significaba segar, el galés lo ha conservado: medi. El irlandés lo ha sustuido por bongim, yo corto; buain, nombre verbal, significa la siega: es una palabra muy indoeuropea: sánscrito bhanajmi, yo rompo.

El estudio de vocabulario de las lenguas célticas revela un residuo considerable de palabras que se son especiales. La mayor parte han dado lugar, por derivación, a otras palabras. Un número muy crecido de ellas son del todo modernas; las formas antiguas son demasiado inciertas para que se pueda hablar la menor cosa sobre las mismas. Algunas pueden ser testimonio del más antiguo pasado indoeuropeo, pero quedan otras: ¿se trata de una herencia ibera o ligur?


Pruebo a incluir un «iframe» del libro en cuestión dentro de esta entrada:

Otra vez años 40

Jazz y Swing en GalileoEl sábado por la noche estuvimos viendo una presunta batalla de bandas de Jazz en un local mítico llamado Galileo Galilei, de Madrid, obviamente situado en el 100 de la calle homónima.

Y, como cada vez que vamos a una milonga de tango, volvimos a repetir esta lucha retro-futurista que mantenemos desde hace más de una década: Carmen es decididamente vintage, incluso desde antes de que el manido término llegase a nuestros oídos. Ella usaba teléfonos de los años 20 incluso antes de tener teléfono (cierto cierto) Y mi película preferida es y creo que será, por muchos años, Blade Runner.

Si a ella le gusta la estética de los 40, con ese tono que, como decía un presentador del evento del sábado, parece provenir de películas en blanco y negro, a mí me gusta el futurismo punk de Darryl Hanna. Cuando hablan de recuperar el pasado a mí me entran sarpullidos en la mente. Incluso porque además, no puedo evitarlo, me surge una mirada crítica y exenta de romanticismo, que cuando piensa en los maravillosos años 20 solo puede hacerlo sabiendo que la mortalidad era mucho mayor, que los personajes que, habitualmente, nutren las películas son los de una casta superprivilegiada de snobs, de los que ahora apenas se hace cine, pero que siguen existiendo, por desgracia.

Chocamos hasta en la forma de entender la música, el baile, que ella asocia a pasos y técnica aprendible, con lo que se perpetúa su manera de entender la enseñanza casi académica de algo tan popular como el Tango, por ejemplo. Está claro que ella no es la única y, afortunadamente, es más que capaz de ver que hay otras maneras, otras formas, y no solo tolerarlas, sino cuestionarse su propia metodología. Esto la honra, y la respeto, en mucho, por ello.

De los albores del XX rescato las vanguardias, luchadores por el futuro, visionarios o constructores de nuestra estética o de la que aún está por venir. Incluso en música (o Tango), ya sean John Cage o Piazzolla. Y del Jazz, quiero saber qué se está haciendo hoy, pensando en un tiempo venidero.

Es gracioso, viéndolo desde un punto de vista cinético (por decirlo así), ella camina mirando hacia el pasado, como en una marcha atrás hacia delante (¿oximoron o mala construcción de la imagen?), mientras que yo lo hago apoyándome en el pasado pero con la mirada puesta lejos en la distancia que me queda por recorrer, hacia un futuro siempre ignoto, pero construible con la intención de este presente.

Quizá, por ello, como pareja, encajamos tan sumamente bien: caminamos (y me pongo tanguero) permitiendo que nuestras miradas se dirijan hacia donde cada uno de nosotros deseamos; y nos encontramos cada día en el instante mágico del abrazo presente.

Nórdico Groenlandés

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    Referencias

    • gre
    • http://www.ethnologue.com/show_language.asp?code=non
    • http://www.sil.org/iso639-3/documentation.asp?id=non
    • http://multitree.org/codes/non-gre
    • Extinguida
    • Dialecto
    • Bibliografía específica
      • https://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%B3rdico_groenland%C3%A9s
      • http://www.asatru.es/paginas/erik%20el%20rojo.htm
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    Introducción

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      Descripción

      • El nórdico groenlandés es un dialecto que perteneció a la rama nórdica, era hablado en los asentamientos nórdicos en Groelandia hasta su desaparición a finales del Siglo XV.

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      Denominación

      • A pesar de denominarse Nórdico Groenlandés, no debe confundirse con el idioma groenlandés (kalaallisut), también llamado esquimo-groenlandés o groenlandés-inuktitut, que se trata de una lengua esquimo-aleutiana hablada en la isla danesa de Groenlandia.


        En el año 982 el marino y explorador vikingo de origen noruego Erik Thorvaldsson (950-1001), descubrió una enorme isla la cual llamó en idioma danés «Grønland» (en neerlandés: Groenland, en español: Groenlandia, y en inglés Greenland), cuyo significado en español es «tierra (o país) verde».

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      Estudio

      • La Base de datos unificada nórdica de inscripciones rúnicas (en sueco Samnordisk runtextdatabas) es un proyecto que comenzó el 1 de enero de 1993 en la universidad de Uppsala, Suecia. El objetivo del proyecto es catalogar globalmente todas las inscripciones rúnicas de una forma que sea legible por las máquinas para su investigación futura. La actual edición, publicada en el 3 de diciembre de 2008, contiene unas 6500 inscripciones en la base de datos. Además del estudio de las inscripciones en rúnico groenlandés, también resulta ser una centro de estudios de los orígenes de las distintas lenguas germánicas septentrionales.

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    Historia

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      Origen

      • Siglo X D.C. – Siglo XII D.C.

        Según las sagas nórdicas, Groenlandia es descubierta hacia el año 900 por el navegante noruego Gunnbjörn Ulfsson. Durante la década de 980, los vikingos asentados en Islandia fueron los primeros visitantes europeos de Groenlandia, explorando la deshabitada costa sudoccidental de la isla.


        La exploración definitiva previa a su colonización se produjo cuando Erik el Rojo fue exiliado de Islandia, tras asesinar a un vecino, navegando hasta Groenlandia, donde pasó tres años explorando su línea costera. Al finalizar el periodo de su condena, regresó a Islandia para atraer gente a las isla. El nombre actual de Groenlandia (Grønland) tiene sus orígenes en este interés por colonizarla (los inuit llaman a la isla Kalaallit Nunaat, “Nuestra Tierra”), dándose muchas especulaciones acerca del origen de esta denominación. Hay quienes argumentan que las costas en cuestión eran literalmente verdes (“grøn” significa verde) en esa época, debido al óptimo climático bajo-medieval, mientras otros sospechan que era más un nombre “con gancho” para atraer a más gente al asentamiento.


        La fecha del establecimiento de la colonia (según las sagas) fue en 985, cuando 25 barcos partieron con Erik el Rojo desde Islandia, de los cuales sólo 14 llegarían sin percances a Groenlandia. Esta fecha ha sido confirmada aproximadamente por las pruebas de radiocarbono efectuadas en los restos arqueológicos hallados en el primer asentamiento en Brattahlid (la actual Qassiarsuk), que dio una fecha de alrededor del año 1000. De acuerdo con las sagas, fue en ese año 1000 cuando el hijo de Erik, Leif Eriksson, partió del asentamiento para descubrir Vinlandia (generalmente se acepta que se trataba de la isla de Terranova).

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      Desarrollo

      • Siglo XII D.C. – Siglo XIV D.C.

        En 1126, se fundó una diócesis en Gardar (Garðar, en la actualidad Igaliku). Fue obra de la archidiócesis noruega de Nidaros; al menos cinco iglesias se han encontrado en la Groenlandia vikinga gracias a los trabajos arqueológicos. En 1261, la población aceptó la soberanía noruega, aunque siguió manteniendo sus propias leyes. En 1380, el reino de Noruega se unió al reino de Dinamarca.


        Sin embargo, la colonia escandinava no prosperaba. El Asentamiento Occidental se abandonó hacia 1350, bien por el agravamiento paulatino de las condiciones climáticas, bien por la presión territorial que los inuit Thule empezaban a ejercer. En 1378, ya no había obispo en Garðar.

      +

      Situación Actual

      • Extinción Siglo XV D.C.

        Es probable que el Asentamiento Oriental desapareciese en el siglo XV aunque no hay fechas exactas. Las pruebas de radiocarbono han dado una fecha de 1430 ± 15 años.


        Probablemente un cambio climático (denominado Pequeña Edad de Hielo) ocasionó la desaparición de la colonia; otra teoría es que el suelo fue sobreexplotado hasta que dejó de ser fértil. Otra posible causa sería que el comercio de marfil procedente del Sáhara socavó el mercado de marfil de morsa. La falta de adaptación de los nórdicos a las nuevas condiciones ha sido en parte refutada por nuevas investigaciones que demuestran que cambiaron su dieta basada en un 80% en alimentos de granja por otra compuesta, en un 80%, por alimentos marinos. Otras teorías han relacionado la reducción de población con la Muerte Negra, o con piratas vascos o ingleses.


        La evidencia disponible sobre el desuso del dialecto no es el desgaste de la lengua, sino la desaparición de los colonos.

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    Datos

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      Hablantes

      • En su periodo álgido la colonia nórdica llegó a alcanzar entre 3.000 y 5.000 habitantes, inicialmente en dos asentamientos: el más grande era el Asentamiento Oriental (Eystribyggd), donde se hallaba Brattahlid, la residencia de Erik; el otro era el Asentamiento Occidental (Vestribyggd), con un máximo de población de unas 1.000 personas. La ocupación del territorio se efectuó por medio de granjas, de las cuales había unas 400 aproximadamente. Era una colonia importante (como comparación, la población de Groenlandia en la actualidad es de sólo 56.000 personas), que comerciaba con Europa con marfil de los colmillos de las morsas, así como exportando cuerdas, ovejas y pieles de ganado y de foca. La colonia dependía de Europa en el abastecimiento de hierro y de madera para la construcción. Barcos comerciales viajaban cada año a Groenlandia desde Islandia, y ocasionalmente desde Noruega.

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      Dialectos y Variantes

      • Sin datos disponibles.

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      Clasificación

      • Clasificar a esta lengua como independiente es algo muy subjetivo, puesto que en realidad se podría haber clasificado como un mero dialecto del nórdico antiguo occidental, descendiente del Norse.


        No obstante, es presumible que, de haber continuado su existencia, hubiese derivado en un idioma con la misma identidad que el islandés, el feroés, el norn. Está, por tanto, hermanado con ellos en el subgrupo de lenguas descendientes del nórdico occidental de las lenguas germánicas septentrionales.

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    Mapas

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      Origen

      • GeoData

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      Máxima expansión

      • GeoData

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      Actualmente

      • GeoData

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    Gramática

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      Fonología

      • Sin datos disponibles. De suponer un similar comportamiento que el islandés, debido a los estrechos contactos con la isla, así como poca interacción lingüística con sus vecinos inuik.

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      Morfosintaxis

      • Es difícil identificar, específicamente, debido a el limitado material referido a textos sobre piedras rúnicas. Sin embargo, hay inscripciones mostrando el uso de t, históricamente la runa þ, en palabras como torir en lugar de Þorir y tana en lugar de Þana. Esta innovación lingüística es paralela al nórdico oocidental en el período Medieval tardío.


        Por otro lado, el groenlandés parece haber retenido algunas características que ya habían cambiado en otras lenguas Escandinavas. Que son hl y hr al iniciar una palabra, conservados del mismo modo en el islandés, y la vocal larga œ que se fusionó con æ.

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      Léxico y Semántica

      • Se cree que el groenlandés tuvo contacto con el idioma kalaallisut, el idioma de los Inuit que dieron como resultado el compartir palabras. En particular la palabra Kalaaleq (antiguamente Karaaleq), que significa groenlandés, derivada de skræling, el término nórdico dado a los nativos del norte de América; se sugiere que la palabra kona, que significa mujer, es de origen nórdico.


        +

        Uno de los pocos textos existentes se trataría de La runa Kingittorsuaq data del 1300 D.C, descubierta cerca de Upernavik, al norte de los asentamientos; presuntamente tallada por exploradores nórdicos.

        • Transcripción

          el=likr * sikuaþs : so=n:r * ok * baan=ne : torta=r son :

          ok enriþi * os son : laukardak*in : fyrir * gakndag

          hloþu * ua=rda te * ok rydu:


          Traducción

          Erlingur hijo de Sigvaths y Baarne Thordars hijo

          y Enriði como hijo, el día de lavado [sábado] antes de la jornada de trabajo

          alzaron éste montículo y claro… [referido al despeje del terreno]

        El patronímico Tortarson (Nórdico Antiguo: Þórðarson) muestra el cambio de þ a t mientras que en la palabra hloþu (Islandés antiguo: hlóðu, Noruego Antiguo: lóðu) demuestra la retención de hl al iniciar una palabra.

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    Escritura

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      Alfabeto

      • Usó el Futhark joven y posteriormente el Latino islandés.

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      Textos

      • El lenguaje está atestiguado en 80 estelas rúnicas, muchas de ellas son difíciles de fechar y no todas pudieron ser escritas por gente nacida en Groenlandia.


        Los más recientes registros escritos sobre los vikingos en Groenlandia corresponden a un matrimonio en 1408 en la iglesia de Hvalsey, que son las ruinas actualmente mejor preservadas de esa época.

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      Números

      • Sin datos disponibles.

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Del Holocausto, según Alfred Hitchcock

Hay quien tiene la osadía de negarlo, pero me habría gustado someter a quienes lo hacen a ver este documental. Es más, como comenté el otro día, me parece que debería ser de obligado visionado entre todos los niños del mundo, como parte de su educación, a ver si, con el shock resultante, fuesen tocados de conciencia social y cambiasen el mundo.

http://youtu.be/xI_6oLPC-S0

Mientras lo veía, no paraba de pensar que en este siglo pazguato y reprimido es posible que el vídeo se considere de mal gusto o, incluso, se censure por mostrar un pene o un desnudo, además de poder herir sensibilidades… Pero lo que hiere sensibilidades hasta matarlas es no ver este vídeo programado todas las navidades, hasta que los seres humanos sean seres humanos de nuevo (o por primera vez). (Frase de un verso de Atukwei Okai).

Y me acordaba de un texto sobre el porqué no se produce una revolución en España y mi vulgar análisis crítico acerca de que una de las razones que el artículo no mencionaba era la relación con la cobertura de mínimos como comida, agua, etc. Pero entonces me di cuenta de que tampoco se produjeron revoluciones significativas entre los condenados a campos de concentración.

Hoy pienso que tiene algo que ver con la entropía o con el desorden de un grupo heterogéneo que «tira» en demasiadas direcciones simultáneamente hasta que el sumatorio de fuerzas vectoriales acaba anulándose. Hay tantos motivos para protestar que unos acaban por anular a otros… y el inmovilismo triunfa. Es un análisis algo estadístico que me gustaría que profundizase gente más preparada que yo en el asunto, como mi amigo Xabi, quien habla de esas moleculillas que se mueven brownianamente hasta generar variables termodinámicas usables pero pocas variables vectorialmente apreciables.

Y según escribo voy percatándome que dejo de lado el sentimiento, para pasar a analizar. El sentimiento o los sentimientos me dejaron, el otro día, algo tocado, hasta sentir que los pequeños problemas de mi vida son directamente infinitésimos, épsilon-despreciables, que la humanidad ha pasado por momentos tan traumáticos y, sin embargo, los sigue superando.

Recordaba que viví mientras sabía que se estaban produciendo masacres similares en Uganda/Ruanda/Burundi… y no hice nada al respecto.

El visionado de este documental me parece que hay que hacerlo sin distracciones, en la medida de lo posible, pues es tan difícil aguantar la crudeza que caemos en la tentación de abandonarlo por alguna razón aducida… pero es deber humano. Lo es.

Esto no es una broma