Escribir
en un papel
que voy a tirar
a la basura
es la mayor aspiración
de una poesía
liberada de cualquier intento
de comercialización.
Nota: Este papel fue recibido en un pedido de Amazon hace más de 5 años (para salvaguardar el contenido de golpes desde su origen, posiblemente lejano) y ahora quiero pensar que recuperarlo para una acción poética me libera, me limpia, me hace sentir libre de pecado. «Greenwashing» de manual.
L.U.N.A – La Umbra Noilor Amintiri (La sombra de los nuevos recuerdos)
Presentación de libro y Recital de poesía/ensayo y música con proyecciones gráficas
L.U.N.A – La Umbra Noilor Amintiri, editorial Eikon, Bucarest, 2025:
Texto e interpretación: C?t?lina Ene Onea
Música original y arreglos musicales: Cristian Duca
Gráfica: Bianca Preda
Café del Monaguillo, Plaza de la Cruz Verde, 3, Madrid
31 de enero 2026
Con motivo del 25 aniversario del debut editorial (con el volumen trilingüe de poesía «Jocul silabelor/ Game of Syllables/ Das Spiel der Silben », editorial Astra Bra?ov, prefacio de Ana Blandiana), Catalina Ene Onea ha seleccionado fragmentos de diferentes libros suyos, en rumano, inglés, alemán y español, y los ha reunido en una forma de «crescendo artístico», pensada especialmente para el espectáculo que nos ocupa. El pianista Cristian Duca compuso la música/el guion musical, y la artista Bianca Preda se encargó del diseño gráfico/las animaciones, basándose ambos en los textos como principal fuente de inspiración. Este espectáculo conmemorativo se estrenó en marzo de 2025 en Sinaia, por invitación de la fundación Roots Hub, de carácter cultural y educativo.
En diciembre de 2025 salió el libro L.U.N.A – La Umbra Noilor Amintiri (editorial Eikon, 2025), basado en la idea del espectáculo de aniversario.
El libro se presentó en Rumanía, en la Feria del Libro Gaudeamus (6 de diceimbre de 2025, en presencia de la poeta rumana Ana Blandiana y de la crítica de cine Irina-Margareta Nistor) y en la Librería Elstar Campina (9 de diciembre).
Actualizada, por fin, la sección de la web dedicada a las «performances» o acciones poéticas que he venido realizando desde hace más de 2 décadas, desde que allá por el 2002 descubriese la importancia de ir añadiendo dimensiones a la poesía, hasta alcanzar la dimensión temporal (y encontrarme, años después con el camino que habían recorrido desde Ives Klein a Joan Brossa, entre otras maravillosas personas a quienes he tenido el placer de conocer).
En esta ocasión, añadí la que tuve el honor de realizar durante la II Bienal de Arte de Acción en Santader, comisariado por dos personas (Marta y Jana) que habían sido alumnas mías de talleres de Performance, hace ya casi 15 años. El tiempo pasa y el placer en el reencuentro fue enorme.
Realicé una acción titulada «Falta Civismo» cuya partitura ya había compartido en algún otro momento y que ahora también puede leerse en mi página web personal.
Conseguir una factura de correos
me está suponiendo una fatiga
monumental
para lo poco que me aporta
así que he terminado por asumir
que muy probablemente
no voy a conseguirla
y que no pasa nada
dado que para lo único que me serviría
es para justificar unos 75 euros
pues el impuesto
sobre el valor añadido
no puedo recuperarlo
y sigue acumulándose en la tesorería
de la seguridad social
que lleva reteniéndome
año tras año
una cantidad que yo no cargo
debido a que mi actividad principal
está exenta de ese impuesto
lo que
por otro lado
debería alegrarme.
Este poema prosaico
hasta la burocracia
no pretende sino
dar fe
de lo agotador
que pueden ser
las pequeñas tareas
cotidianas
y su insignificancia
en el nuevo orden mundial.
las manos
apenas
desean tocar el teclado
para escribir
este mísero
(misérrimo)
poema
y olvidar
una oleada de violencia
en la pantalla
que
detenidas a pensarlo
no les afecta
las manos
se sitúan
sobre las letras blancas
sobre fondo negro
y golpean
más frecuentemente que otras veces
la gran tecla de la derecha
dividiendo
en vectores verbales
esta cuerda infinita
que no alcanza
ni a ser segmento
de signos
segmento cuántico
permite saltar
de caracter en caracter
una escalera de caracol
que desciende a los infiernos
de la desidia
las manos
animan a la mente
descerebrada
descerebradas
y orbitan una galaxia
de grisura
grisura
es una bella palabra
denotando concepto
no tan bello
las manos
ignoran por qué
los significados
y
los significantes
han decidido
divorciarse
sin consumación
marital
previa
consumación
consumista
de comunista
prediluviano
las manos
abandonan
todo intento
por
avanzar
en esta
denostable
pirueta
de nadería
Este sábado estoy organizando una presentación de un espectáculo poético-musical al que me encantaría que acudiera la mayor cantidad de gente posible, debido al enorme cariño que le tengo a la autora:
📜 Espectáculo Poético Multimedia y Multilengua L.U.N.A – La Umbra Noilor Amintiri
(La sombra de los nuevos recuerdos) de C?t?lina Ene Onea 📜
📆 Sábado 31 de enero de 2026
👉 a las 12:30 / Recital y Vermut 🍸
📖 Café del Monaguillo
📍 Pl. de la Cruz Verde, 3. Madrid (Centro)
https://maps.app.goo.gl/GUL4dQbDvJN1qhJz7
👥 Presentado por Giusseppe Domínguez,
contará con la presencia de
* C?t?lina Ene Onea (Autora)
* Cristian Duca (Música)
* Eugenia Popeanga (Catedrática)
* Bianca Preda (Ilustradora)
👉 Con motivo del 25.º aniversario del debut editorial de C?t?lina Ene Onea (con el volumen trilingüe de poesía «Jocul silabelor/ Game of Syllables/ Das Spiel der Silben», editorial Astra Bra?ov, prefacio de Ana Blandiana), la autora ha seleccionado fragmentos de diferentes libros suyos, en rumano, inglés, alemán y español, y los ha reunido en una forma de «crescendo artístico», especialmente para L.U.N.A. El pianista Cristian Duca compuso la música, y la artista Bianca Preda se encargó de las animaciones. Este espectáculo conmemorativo se estrenó en marzo de 2025 en Sinaia, por invitación de la fundación Roots Hub, de carácter cultural y educativo.
Por si quieres más información:
📖 El enlace al vídeo con el poema/cuento en verso «Prin?esa Curcubeu» (La princesa del arcoíris), que dio origen a la colaboración entre los artistas y a la idea de un espectáculo más amplio: https://www.youtube.com/watch?v=MPg4FOtlvF8
📖 L.U.N.A (marzo, 2025), Sinaia, Rumanía, : https://www.youtube.com/watch?v=IxrK0ZmWT6Y
📖 Presentación del libro L.U.N.A (ed. EIKON, 2025) en la feria del libro Gaudeamus, el 6 de diciembre de 2025, incluyendo un momento del espectáculo L.U.N.A, junto con Ana Blandiana, Irina-Margareta Nistor y Cristian Duca: https://www.youtube.com/watch?v=P6ktFcAU_ag
Facebook por fin me ha descubierto.
Soy el Creador. Soy Dios.
Soy el único Dios Verdadero.
Al fin se ha dado cuenta.
Todo
lo creado
lo ha sido en tanto en cuanto
lo he creado yo.
¡YO!
Soy el Creador. Ya no el croador
como hace tiempo,
ya no el criador
que nunca he sido.
El Creador.
Creo, Creo, Creo.
Hasta cuando creo que no creo.
Soy tan grande…
Todo yo debería escribirse
en mayúsculas.
Soy el GRAN Creador
de la toda la red de redes
y puedo explorar mis dominios
en busca de otros creadores
que no serán como YO
porque serán como ellos o ellas
unas minúsculas criaturas
o creaturas
que creen que crean
y tan solo croan, croan, croan…
¡Cuánto beneficio!
Desde que lo descubrí
no quepo en mí de gozo.
Ser el Creador y que lo sepa
incluso la vieja red 2.0
en estos tiempos en los que pareciera
que dios está en la ia.
Pero no.
Yo, yo, yo, yo…
Soy el Creador.
Y creo esta tamaña tontería
en una tarde cualquiera
que he creado
sin imperfecciones aparentes
más allá de algún fallecimiento
alejado
del centro del universo.
No sé si se puede ser más ateo que un ateo que no cree en dios y menos aún en Dios.
Pero creo que me voy acercando a ese lugar imposible de ateicidad (que ya no agnosticismo, como me declaraba en mi juventud), ese lugar en el que resulta hasta gracioso, cuando no triste, el mero hecho de pensar que la inmensa mayoría de la población mundial cree en una deidad o en más de una, que les sirve para diversos propósitos: explicativos, emocionales, esperanzadores… (lo de la e, es un capricho, lo sé).
Así que me está pasando estos días que estoy leyendo el libro de contenido muy muy serio (algo demasiado serio para mi gusto: creo que este hombre se gustaba demasiado, mientras lo leo, algo apesadumbrado por no tener la capacidad de atención que antes tenía) titulado Las palabras y las cosas, de un autor declarado ateo: Michael Foucault, que nada tiene que ver con ese péndulo, ni con Umberto Eco (al menos no con él en cuanto autor de la novela sobrependular), me está pasando, digo, que cuando leo tantas veces la palabra dios (en su caso Dios), mi cabeza la sustituye por la expresión «ratoncito pérez» y sigo leyendo… pero pierde tanto el texto que me desconecto inmediatamente.
La gravedad de esa disquisición, al llevar a cabo la transposición, resulta un chiste casi, al modo del famoso pastafarismo del que me declaré abiertamente admirador (para luego reconocer que ni siquiera se acerca a mi grado de ateísmo).
Me lancé hace meses la pregunta ¿Puede un ateo tan siquiera pensar la idea de dios y no dejar de ser ateo? ¿Puede un ateo hablar de «dios» como si fuese «algo» existente?
Y aún no tengo claro que la pregunta esté bien formulada, pero algo me dice que el chiste, casi irrespetuoso, es la única respuesta que tengo. Y no me parece una verdadera respuesta.