Obsesiones gramaticales

Desde el momento en el que encuentro en un texto la expresión «todos y todas» paso un rato hasta que encuentro algún lugar en el que se han olvidado de esa necesidad de explicitar el femenino, o algún otro momento en el que se produce algún error gramatical de concordancia genérica.

He de decir que es raro (muy raro) que no encuentre cualquiera de estas últimas dos cosas.

Hoy, en una consulta a las bases de IU me ha vuelto a pasar:

En este proceso contamos todos y todas. Es un momento de especial importancia política, y es fundamental la participación de las bases de cara al mismo. Por ello sometemos a consulta de la militancia y simpatizantes de Izquierda Unida (inscritos antes del 28 de abril) la propuesta de acuerdo, que será estatal y en el marco de una coalición electoral.

¿No hay inscritas?

Comprendo la necesidad de visualización, pero no a cualquier precio. Y estamos pagando un precio valioso… salvo para quien no lo considera valioso.

Sigo pensando que no excluyo a nadie por su género (sexo) cuando digo alguien, nadie, todos, los humanos, etc… pero supongo que se me dirá que es por mi condición de privilegiado en el sistema heteropatriarcal. Yo no lo creo, pero no estoy seguro, ya, de nada. (Si es que alguna vez lo estuve)

Buscando a Wally

He encontrado la noticia en el periódico (¿qué hago yo perdiendo el tiempo de semejante manera?) sobre el desafío de un clérigo iraquí convocando a una sentada en Bagdag.

La noticia es una entre tantas, pero la fotografía, que parecía pacifista, de esas que te animan a solidarizarte, me ha escandalizado terriblemente pues he estado buscando entre la original a ver si había suerte y encontraba a alguna mujer (pañuelo incluido o no), pero ni por esas.

Como en esas imágenes de Buscando a Wally, no he logrado hallar ninguna mujer. Todo son hombres. No puede haber pacifismo de esta manera. No puede haber revoluciones de esta manera. Todo continuará igual si se sigue haciendo igual. Se me fue la solidaridad. Y las ganas de seguir leyendo un periódico que no le da importancia a este hecho. Ni siquiera en un artículo publicado por una mujer.

sinmujeres

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Alberto es un nombre propio masculino de origen germánico en su variante en español. Es una contracción de Adalberto, que significa el que brilla por su nobleza o nobleza brillante. (Recordar que no es oro todo lo que reluce)

Mariano es un nombre propio masculino de origen latín. Mariano puede proceder del nombre Mario o del adjetivo mariano (referido o partidario de la Virgen María).

Pablo es un nombre propio masculino de origen latino (Paulus) que existe desde la antigua Roma y fue un cognomen de una gens (familia) romana ilustrísima llamada Gens Emilia. El nombre Paulus deriva del adjetivo latino paulus, que significa pequeño u hombre de humildad. Su prevalecencia en el mundo cristiano es debido al hecho que se relaciona con el Apóstol Pablo o Pablo de Tarso.

Pedro es un nombre propio masculino español que proviene del nombre Petrus (en latín), que significa piedra (en el sentido de «firme como una roca»). Pedro es un nombre muy común, sobre todo en España e Iberoamérica. El nombre latino es cognado (poseen una fuente común) del nombre griego Πέτρος (Petros), que también significa piedra.

En resumen, cuatro hombres, cuatro gallos cacareando. Ninguna mujer.

¿No haría bien el PP cediendo paso a alguna de sus mucho mejor preparadas segundas de a bordo o tal como yo siempre he creído, parte de su electorado no lo soportaría pues son machistas hasta grados inconfesables? Desde luego, algo es seguro: mejor que el actual, sería cualquiera.

¿No haría bien Podemos para presumir de feminista, bandera que abandera hasta posiciones absurdas, dejar de lado a su eclesiástico Pablo y erigir en opcional a una de sus talentosas mujeres? ¿Alguna de entre las interesantes aportaciones que parecen sepultadas de Equo?

¿No haría bien C’s, vociferadores de presuntas nuevas políticas, cediesen paso a su muy presentable Inés?

¿No haría bien PsoE saludando a victoriosas mujeres andaluzas que tienen en su partido para aglutinar el voto feminista-light?

No acabo de entender cómo esto no se convierte en una herramienta de primer orden a la hora de elegir un candidato.

Más del 50% del electorado es mujer.

No lo comprendo: no se trata tanto de establecer «cuotas» o «paridades» si no (al menos) de intentar utilizar políticamente este hecho. Estoy convencido de que si alguno de estos partidos (el PP sigo pensando que será el primero en hacerlo y el último en desear hacerlo) diese ese paso, saldría enormemente beneficiado.

Parece que el único intento de pensar en el electorado femenino ha sido a la hora de elegir candidatos «atractivos» para captarlas. Pero ¿de verdad funciona? ¿Las mujeres no están hartas de no verse reflejadas en las instituciones? ¿no votarían masivamente a un partido que llevase en su primera línea a una mujer con la que, quizá, identificarse?

Sé que se dirá que lo que importa es la política que el partido en cuestión esté dispuesto a hacer en ese área y estaría esencialmente de acuerdo si no pensase que el marketing también cuenta y se ha elegido a Pablo/Pedro/Alberto por sus marketinianas caras. ¿A nadie le pareció que sería atractivo el elegir una mujer para la opción primera?

Mi sensación es que se sigue estando convencido de que no aceptaríamos a una mujer en un cargo semejante.

Y me entristece.

Las arrobas del género

Sobre el género gramatical y el género sexual sigo teniendo mis objeciones, aunque me sigan tachando por ello de micromachista o similar.

El caso es que cuando leo un texto con arrobas (ese signo utilizado para denotar la posible a u o que pretende ser inclusiva y que yo siempre asocio con direcciones de correo electrónico) paso el tiempo buscando errores de concordancia gramatical, pues tarde o temprano aparecen, que indican que, allende los gestos intencionales, el pensamiento subsiste.

He encontrado el siguiente texto que muestra esta habitual errata que se me dirá que no es importante. Pero a mí me sigue pareciendo crítica en tanto que deja en evidencia que se escribe asumiendo (arrobas aparte) que el género masculino gramatical no implica exclusión.

A lo que siguieron unas risas forzadas complices de cualquiera que quiere hacer una gracia, diga lo que diga. Así de estúpid@s somos a veces los hombres y las mujeres. Tenemos tanto miedo a no ser aceptad@s por la manada que vivimos en contra de nuestros deseos, de nuestras ideas, diciendo sí cuando queremos decir no, riendo sin ganas, asintiendo con la cabeza mientras l@s otr@s hablan, sólo por no ser echados del grupo.

El texto completo se puede ver aquí. Es un texto escrito por una mujer, que perpetúa su utilización inconsciente del «echados» (nosotros) independientemente del número de arrobas que implemente. ¿Podría ella ser tachada de micromachista por ello? Sé que si hago este comentario público, el que seré acusado de machista seré yo, así que lo ignoro, pero sigo teniendo esas objeciones del primer párrafo.

Se alquilan hombres guapos para llorar

hombres guapos para llorar

¿Se imagina alguien que en el muro de una red social un hombre hubiese puesto un anuncio «simétrico», es decir: Se alquilan mujeres guapas para llorar?

Olvidándose del tema de si los hombres lloran o no lloran (yo, hombre, lloro, de cuando en cuando en cuando), me parece terrible no darse cuenta de que esto no es sino otra cara de la misma moneda llamada objetualización del ser humano: sea este hombre o mujer.

¿Es esta propuesta tan condenable o menos que la expresión simétrica?

Quizá nos estamos poniendo un poco demasiado puntillosos con estas cosas. Me consta que para esta persona que ha puesto ese cartelito tonto en su muro no hay más trascendencia que la de un deseo saciable sin pensar… pero cuidadito: para muchos hombres con, digamos, pocas sensibilidad, el recíproco también se sostendría y, por tanto, su disculpa podría ser la misma.

Por cierto, no deja de resultarme «machista», a falta de un término mejor, el hecho de que la noticia, si es que puede ser tachada de tal, aparezca en una sección de moda del periódico que tiene como target claramente a las mujeres como lectoras. ¿No sería un tema de interés general?

Pero una de las cosas que más me preocupan es que me da miedo (verdadero miedo) a ser tachado de insensible o de machista si se me ocurre añadir como comentario la simple cuestión de ¿y mujeres?, así que me autocensuro y asumo que tiene derecho a objetivizar seres humanos hombres, porque ella es una mujer. Yo, como hombre, no tengo derecho a objetivizar seres humanos mujeres, porque soy un hombre. Hummm… Tengo que hablarlo con mis amigas. Quiero saber sus opiniones. Igual estoy sesgando sin darme cuenta…

Siguemepollo

siguemepollo

Me dan ganas de sugerir este término para usarlo en las numerosas redes sociales que hablan de seguidores. ¿Sería divertido?

Como otros tantos términos en el diccionario de la RAE, incluye una definición (no una terminación) asociada al género: no hay siguemepollos para hombres, sino tan solo para mujeres, que cabría además recalcar que se presumen siempre heterosexuales, pues ¿no debería existir, aunque solo fuese por simetría, un sugestivo «siguemepolla»?

Otra cuestión es la del llamamiento a seguirme: ¿Seguir hacia dónde?

Pequeñeces que me desalientan

Cada vez es mayor el nivel de exclusión entre la ciudadanía madrileña: ciudadanos y ciudadanas excluidos de un proyecto vital mínimamente estable y muchos de ellos abocados a una situación de pobreza económica, energética, habitacional y social.

Ya sé, ya sé que esto es una tontería por la que no debería preocuparme, pero lo hago.

El programa de las municipales de Ahora Madrid 2015 está plagado de estas «erratas» gramaticales de concordancia de género.

Yo seguiré insistiendo en que yo incluyo, yo incluyo, yo incluyo a todas las personas, de ambos sexos (géneros) cuando utilizo la palabra «persona», no dejándome llevar por la terminación de la misma, por el sufijo que indica que la palabra es de género femenino, asociándola solo a mujeres. Igualmente que en ciudadanos incluyo a las mujeres, salvo que se extraiga una justificación desde el contexto.

Pero me parece absurdo realizar este retorcimiento del lenguaje para luego dejar de hacerlo y concurrir en infinidad de errores que denotan que no se da igual importancia a unos que a otras, pues solo algunos están abocados, mientras que ellas no están abocadas.

Sé que son exigencias de las bases, sé que es lo políticamente correcto en según qué sectores, pero si conlleva un trabajo extra que termina siendo ridículo, hay que hacerlo o no hacerlo, pero desde el principio y, por supuesto, desde la coherencia.

El párrafo tendría que haber sido escrito de esta manera si nos atenemos a esos absurdos mandatos que suponen que yo excluyo (repito, yo no excluyo) cuando utilizo el genérico (de terminación masculina) para referirme a hombres y mujeres:

Cada vez es mayor el nivel de exclusión entre la ciudadanía madrileña: ciudadanos y ciudadanas excluidos y excluidas de un proyecto vital mínimamente estable y muchos de ellos abocados y muchas de ellas abocadas a una situación de pobreza económica, energética, habitacional y social.

El siguiente párrafo del programa (y tan solo es la página 6 de 71) dice:

Gentes que, ante la continua pérdida de empleo y recursos económicos básicos, ven aumentar sus carencias, tienen dificultades para iluminar y calentar su hogar o para alimentar adecuadamente a sus hijos. Madrileños que son desahuciados

Sé que no es motivo para no votarles, pero me desanima la tontería.

De acuerdo y no

esposa-cocinarQué curioso, estoy de acuerdo al 100% y, sin embargo, no estoy de acuerdo.

Sigue pareciéndome, sutilmente si se quiere, sexista el contenido.

Me pregunto qué pasaría si sustituyo esposa por esposo y sirvienta por sirviente y algo me dice que no suena igual.

Cuando lo leí (hombre que soy) creía que era a mí a quien me preguntaban lo de quieres casarte conmigo… e inmediatamente, tras leer la respuesta, me dije: yo sí que sé lavar, planchar y cocinar (aunque me niegue a planchar, por motivos socioeconómicos ;-)), pero cuando leí la última réplica, me di cuenta de que lo había comprendido al revés.

Se me había pasado el hecho de que quién hace la pregunta es, de habitual, el hombre. ¿Cómo y por qué se me había pasado este detalle?

Y añadí una cosita más, me parecería necesario que si se tratase de un hombre se exigiese que, antes de proponer matrimonio, supiese lavar, planchar, cocinar (incluso coser y cantar). En resumidas cuentas, que fuese un ser independiente y capaz de resolverse sus necesidades domésticas.

Pero aún hay más, ¿por qué limitarlo a las exigencias para un hombre? También para una mujer. Para cualquier persona, independientemente del género, raza, religión, etc.

Y esto entraba un poco a cuestionar lo que venía a decir el mensajito de red social típico/tópico. Así que, por supuesto, no compartí.

Me parece que pierdo demasiado tiempo pensando en naderías en torno a naderías.

¡Por dios santo!

Sí, si quieres cambiar el mundo desde el lenguaje, tienes que dejar de usar esta expresión si buscas un país laico.

Tampoco uses aDios, pues deriva de lo mismo.

Tampoco uses anímate, pues das a entender que crees en el alma.

Y podría seguir y seguir.

Ni se te ocurra festejar un domingo (día del Dominus…).

Ay, qué superficial es cambiar el mundo cambiando el léxico del lenguaje. Aprende, sin embargo, a cambiar la semántica y verás cómo, poderosamente, el mundo ha cambiado de repente.

Aprende a programar en 2 horas

programar en 2 horasSí, sí, así como suena lo anuncia un anuncio en una red social. Sabemos que es demencial esto de la publicidad, pero esto ya se lleva el gato al agua.

¿Quién puede aprender a programar (aprender algo en general) en 2 horas?

A eso súmale la mirada de la modelo del anuncio. ¿De verdad que se trata de aprender a programar? ¿en HTML? ¿Es eso programar?

Menos mal que si me apunto hoy es gratis. Eso significa que en otras ocasiones no es gratis. Esto es terrible. Terrible porque quien pincha en el anuncio es idiota o tan ambicioso como vago. O se le ha ido la mano detrás de esos senos insinuantes.

No acabo de entenderlo… Repito: ¿alguien puede creerse que puede aprender algo digno de ser aprendido en 2 horas?

Pero sabiendo, según el anuncio, que esa es la profesión del futuro (¿de qué futuro? ¿dónde? ¿En España no era la hostelería o el toreo?) cómo no lanzarse raudo y veloz (tan veloz como eyaculador precoz) a pinchar sobre esa imagen… El deseo…

Y se habla de publicidad subliminal, pero esto es mucho menos sutil que todo eso: esto es carnaza de la vulgaris vulgaris para consumo inmediato (¡¡¡de 2 horas!!!).

Sobre si podría haberse hecho esa misma imagen con un gallardo muchacho mostrando abdominales, por supuesto, pero lo curioso/machista no está en la objetivización del cuerpo femenino, tanto como en la suposición de que el público objetivo de esa publicidad (programación, tecnología) son hombres y, preferiblemente, heterosexuales. Está en el hecho de asumir que las mujeres no están hechas para programar… para fregar suelos sí, para procrear, también… ¿pero programar?

O quizá esa utilización (voy a ser naïf y bienpensado) sexista y superficial de modelos femeninos en anuncios de aprender a programar en 2 horas se deba a que ninguna mujer (de las que conozco) es tan sumamente tonta como para haber caído en una publicidad, digamos, simétricamente tratada.

Dicho esto, la modelo me parece bellísima. Y puede que además sepa programar algo más serio que HTML. (O quizá el HTML5)

Esto no es una broma