Soy el Creador

Facebook por fin me ha descubierto.
Soy el Creador.
Soy Dios.
Soy el único Dios Verdadero.
Al fin se ha dado cuenta.
Todo
lo creado
lo ha sido en tanto en cuanto
lo he creado yo.
¡YO!

Soy el Creador.
Ya no el croador
como hace tiempo,
ya no el criador
que nunca he sido.
El Creador.

Creo, Creo, Creo.
Hasta cuando creo que no creo.

Soy tan grande…
Todo yo debería escribirse
en mayúsculas.

Soy el GRAN Creador
de la toda la red de redes
y puedo explorar mis dominios
en busca de otros creadores
que no serán como YO
porque serán como ellos o ellas
unas minúsculas criaturas
o creaturas
que creen que crean
y tan solo croan, croan, croan…

¡Cuánto beneficio!

Desde que lo descubrí
no quepo en mí de gozo.

Ser el Creador y que lo sepa
incluso la vieja red 2.0
en estos tiempos en los que pareciera
que dios está en la ia.

Pero no.
Yo, yo, yo, yo…
Soy el Creador.

Y creo esta tamaña tontería
en una tarde cualquiera
que he creado
sin imperfecciones aparentes
más allá de algún fallecimiento
alejado
del centro del universo.

Chapuzas

Ya nada importa.
La chapuza se ha impuesto por defecto.
Las traducciones automáticas
hechas por inteligencias artificiales
no es que sean mejores que las humanas
es que simplemente
permiten prescindir de humanos
remunerados
que difícilmente
podrían haber hecho una publicación
a modo de resumen
más disparatada que esta
automática
que ha generado una aplicación
automáticamente
y que automáticamente
ignoramos
porque ya nada importa.
La chapuza se ha impuesto por defecto.
De facto: defecto.

Voy a seguir maquetando… una traducción de la que me avergüenzo (ahora un poco menos).

Sobre los champiñones y su evocación

Si los champiñones se desordenan me pongo nervioso. Sí, ya sé que es algo banal, pero es cierto. Procuro, dado el espacio disponible, minimizar el número de cortes sin que ello tenga el más mínimo sentido. Seguramente, sólo por alinearlos, estoy perdiendo tiempo y energía, pero me gusta que estén, al menos durante unos instantes, con un mínimo entrópico que me hace sentir que el universo no conspira contra la vida como parece indicar el segundo principio de la termodinámica. Es una batalla perdida. Sé que todo acabará en un máximo desorden. La muerte no es ordenada, por mucho que nos empeñemos en archivar cadáveres en tumbas alineadas como mis portobello, tumbas que en ocasiones han sido usadas como abrevadero de caballos, como bancos para sentarse, como suelos de iglesia donde bailar. Si los champiñones se desordenan, mi lugar en el mundo se tambalea y tiemblo, sí, tiemblo… además de temer cortarme accidentalmente con un cuchillo largo sin noche, un cuchillo poco afilado, de sierra, que me recuerda y evoca mis montañas de Colmenar, cuando escapaba en la adolescencia (que en mi vida duró una quincena desde la quincena) a la soledad fría de una nava cerrada. Malditos hongos que evocan tristeza siendo una alegría deleitarse con su melosa carne sacrificada sin sistema nervioso central sufriente. Malditos y desobedientes. Ese díscolo champi que saltimbanquea sobre sus compañeros juguetando a ser distinto como si pudiese evitar su destino inapelable (y sin pelar). La tabla no es glamurosa y de repente quiero tener una de madera de haya que he visto en un vídeo de sabiduría infinita que es más higiénico y menos dañino para mis mal cuidados cortadores que una de plástico o una de titanio respectivamente. Si los champiñones se desordenan tengo que contárselo al mundo, por si acaso alguien más ha sentido ese movimiento sísmico, esa perturbación en la calma, por si alguien más ha sentido o siente empatía con esos pequeños seres que van a morir y han muerto, a mis manos, para alimentarme, para dar de comer a unas células que mueren a razón de varias por minuto, desordenadamente, sin avisar, traidoras células que me abandonan y pueblan el mar de los sargazos del aire que respiro. Mientras tanto, para simplificar, porque siempre hay que simplificar, que diría Perec, sé que la comida estará lista en menos de media hora y que mi amiga disfrutará de mi cariño hecho receta, mucho más de lo que yo lo haría en una franquicia recalcitrante que me eduque a comer con la ética oportunista y de postureo que se lleva en esta ciudad acartonada, desordenada como champiñones mal alineados.

Pero esta última frase no resulta en absoluto simple ni simplificada, sino más bien lo contrario pues remite a la conflictividad socio-política que emerge en este siglo XXI en el que se abandona el afán por perseguir utopías en aras de una imagen que llene o rellene el tiempo y el espacio de una red social, producto de consumo dopamínimo oligopólico y esdrújulo en grado máximo.

Desisto de intentar simplificar lo que me pasa por la cabeza cuando corto unas setas redondeadas pues hierve mi mente en constante desestructuración, en constante decaimiento a un estado de mínima energía irreversiblemente. ¡Qué inefable me resulta todo (y nada)!

¡Gloria al silencio!
Dije a los gritos.

Aplicación y validación de las teorías de la comunicación mediática al contexto contemporáneo

Jimena de la Rosa Sobrino, me ha dejado leer su TFG “Aplicación y validación de las teorías de la comunicación mediática al contexto contemporáneo. El caso de la DANA de Valencia (2024)” que presentó como investigación del Trabajo de Fin de Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, en septiembre de 2025.

Al paso que voy, tendré que abrir una sección dedicada a esta sobrina de Carmen, pues como ya he escrito en alguna otra ocasión, es alguien a quien considero voz referente de su generación y me ayuda a entender mejor el mundo en el que habito aunque parezca, cada vez más, que estoy fuera de él.

Yo lo leí con la atención que se merecía y le escribí mis «opiniones de un profano» en el ámbito del periodismo (y/o de la Comunicación Audiovisual) que comparto en este diario a modo de curiosidad:

Opiniones de un profano

Lo primero que me llama la atención es la precisión en el lenguaje que denota que estoy ante un texto técnico, desapasionado (en el buen sentido de la palabra), objetivo, neutro, confiable. Se nota que tienes una capacidad de expresión proverbial (espero que no todo te lo redactase tu amiga la IA) y una capacidad enorme para expresar tus ideas, tu investigación sobre la misma, con claridad pero sin simplezas, con profundidad y detalle.

Lo segundo que me atrae es tu valentía en la elección de un tema tan actual como difícil de encarar sin posicionamientos ni visceralidad que hubiese sido un enfoque poco profesional, posiblemente. Por otro lado, esa misma rabiosa actualidad también tiene que haber sido un handicap a la hora de encontrar materiales, pues como quien dice se estaban cocinando mientras tú estabas redactando tu TFG. ¡Qué buena profesional serás si eres capaz de ponerte al filo de la noticia incluso para algo como este trabajo que habría resultado mucho más sencillo abordar después de pasado el tiempo!

Las dedicatorias a tus padres y tu querido hermanito (a pares…) me parece muy dulce y generosa, además de que me recuerda a la que hiciste a tus abuelos en el anterior TFG y me da por pensar si estás pensando en dedicar el siguiente TFG a tus hijos… JAJAJA 😉 (Lo de tíos, primos y otros parientes, ya si eso para más adelante…)

Como profano en el ámbito del periodismo o la comunicación audiovisual (o del meta-periodismo, como es este texto) que soy se me escaparon muchísimas referencias que no conozco, como todas las citas que acompañan tu ensayo, así como algunos términos que no conocía o no utilizo en mi día a día.

Las tablas de datos sobre las fuentes analizadas me han encantado aunque no he podido profundizar en ellas porque creo que el formato ideal seguramente es digital (en base de datos u hoja excel) que presenta los vínculos entre la tabla «clave» o principal y las distintas tablas por cada uno de los medios/noticias analizados.

La explicación de la metodología me ha resultado interesantísima, especialmente en lo referente a la dificultad que manifiestas en la elección de fuentes de información y cómo acabas teniendo que decantarte por un criterio más o menos objetivo (en tanto en cuanto es cuantificable, valga la redundancia) como es el número de visualizaciones o likes de entre los medios (tradicionales o no) seleccionados y la justificación que llevas a cabo de tu elección.

Me parece increíble que hayas sido capaz de seleccionar / elegir / 2 fuentes por cada uno de los temas comentados de entre los millones y millones de fuentes posibles. ¡Da para todo un análisis específico el porqué de esos números y se escaparía a la pretensión y alcance de tu TFG! Si esos son los medios (por ejemplo El País y El Mundo, o elespañor . com, así como lacasarreal) que más visualizaciones tienen, parece obvio que estamos cerca de que la derecha arroye en las próximas elecciones.

Lo que más me ha gustado, sin duda, ha sido el punto (y subpuntos) 4.2, en especial el 4.2.2. sobre la validación de las Teorías de Comunicación y la no «especificidad» de la situación de noticias alrededor de la DANA. Me parece, de nuevo, valiente, que te posiciones en un «NO es especial», que conduce a las conclusiones de validación, por un lado, pero por otra parte, suma a las teorías existentes la tuya propia. Al mismo tiempo, veo que sigo informándome de cómo funciona el mundo en tus textos, que me hacen ver más allá de lo que yo habitualmente utilizo (no tengo X, ni TkTk, entre otras cosas) y enriquecen la visión del panorama informativo contemporáneo, pero también sociológico. Está claro que hay algo generacional en esta visión que yo ya no tengo, pero gracias a tu texto vislumbro que existe y de qué manera existe.

Me hace mucha gracia (ya lo vi en el TFG de Periodismo) el apartado dedicado a la justificación del empleo de la Inteligencia Artificial. Pero especialmente en lo relativo a decir que la utilizaste para que te ayudase a la corrección gramatical y ortográfica, pues es el único pero que le pondría a tu texto: hay muchos (muchos) errores ortográficos, amén de gramaticales y tipográficos, casi a uno por párrafo por lo menos. No es algo grave porque cada día es más y más frecuente, incluso entre periodistas en nómina en El País, por ejemplo, así que supongo que no es preocupante salvo para obsesos como yo de una correcta ortografía (soy editor, profesor y escritor, qué le voy a hacer).

En definitiva:

Me ha encantado poder degustar tu TFG y conocer más y mejor el mundo gracias a ti. Conocerte también un poco más es un placer y darme cuenta de lo grande que eres y de lo lejos que has llegado desde aquellos lejanos tiempos en los que enseñaba el algoritmo de Rufini para factorizar polinomios.

Me gusta leer sobre temas de los que conozco tan sumamente poco explicados por personas que, como tú, conocéis tanto y tan profundamente. (No me gusta leer de todos los temas, pero sí sobre el periodismo, el de papel, electrónico, la TV, la radio (mass media) y su relación con las RRSS, influencers, etc).

Por enésima vez: GRACIAS por compartir conmigo tu trabajo y espero que estas misérrimas opiniones te interesen mínimamente.

Abrazo enorme y hasta prontito, ¡¡¡querida PERIODISTA!!!

tfg_jimena_delarosa

888,88 no es tan misterioso

Alguien comenta:

Sabes que si sumas todos los billetes y monedas de euro el resultado es de 888,88 €
Intrigante, ¿no?

Pero yo veo la imagen y pienso que no tiene nada de misterioso, que es fruto de haber usado el 5, el 2 y el 1 como elementos básicos de los números, lo que puede asociarse, remotamente, a un sistema numérico de base 5 o algo similar a la numeración romana (del VIII pasar a otra cosa, del DCCC pasar a otra cosa, y así sucesivamente).

Desde un punto de vista simple, sin etimologías inventadas de la elección de esas piezas, lo que resulta evidente es que

Las centenas: (5 + 2 + 1) x 102 = 8 x 102
Las  decenas: (5 + 2 + 1) x 101 = 8 x 101
Las unidades: (5 + 2 + 1) x 100 = 8 x 100
Las  décimas: (5 + 2 + 1) x 10-1 = 8 x 10-1
Las centésimas: (5 + 2 + 1) x 10-2 = 8 x 10-2

Es decir, que por resultado obvio de sumas posicionales parciales: 8 centenas, 8 decenas, 8 unidades, 8 décimas y 8 centésimas, lo que da un total de 888,88.

hummmmmmmmmm…

¿Intrigante?

Sobre menos publicaciones en redes sociales

De un tiempo a esta parte tenía esta sensación que comentan en este vídeo, hasta el punto de que ya casi ni espero encontrarme publicaciones de amistades, para pasar a ver memes ridículos que me entretienen media hora, o publicidad que tengo que andar esquivando porque nunca va conmigo.

Le pregunté a mi sobrina Jimena de la Rosa, a quien suelo preguntarle sobre estas cuestiones porque sé que está informada por partida doble: por su juventud y por su formación en Periodismo y Comunicación Audiovisual.

Aquí está su respuesta que me parece de lo más sencilla, clara, y a la vez veraz:

mmmmm me parece que habla de muchas cosas muy distintas pero en el tema de la publicidad creo que sí que se nota que hay un incremento en redes y esto lleva a que el contenido sea más profesional porque las marcas hace ya tiempo que se dieron cuenta de que es más barato y más eficaz hacer una campaña con un influencer, actor, cantante, etc en redes que un anuncio en tele, pero no creo que sea eso lo que haya desmotivado a la gente a publicar y creo que es algo muy generacional: los Z mas pequeños (15/18) no suben publicaciones, casi siempre solo historias, los Z mas mayores creo que están un poco cansados y los que mas suben es porque les gustan las redes o porque les da un poco igual el tema, los de 30 yo creo que siguen subiendo igual y a algunos les da igual esto 🤣, pero sí creo que, en ese sector, hay también una concienciación de que no hay por qué enseñar todo ni dónde estamos continuamente, y sobre todo el debate que hay sobre enseñar o no a menores creo que ha calado mucho el mensaje de que es peligroso. Por otra parte, los mas mayores creo que siguen subiendo igual y que, de hecho, muchos autónomos hacen contenido orgánico no profesional para sus negocios que realmente funciona por la cercanía y no por la calidad.

Pero da para un debate, jajajaja. Creo que también depende mucho de quién te rodees y desde qué perspectiva lo veas. Yo sí he notado menos movimiento con mis amigas más cercanas, pero por ejemplo con la gente que estoy conociendo en Zara (perfiles que les gusta la moda, las tenencias, «modernos«) les veo mucho mas activos cuidando sus feeds.

Y en cuanto a la publicidad, es lo que más se está intentando regular, no tanto para reducirla sino para aclarar bien qué es publicidad y qué no (entró una nueva normativa a principios de octubre respecto a esto).

Hoy hace 8 años

No soy de esas personas
que están pendientes
de la climatología
y escuchan los partes meteorológicos
como quien asiste a misa.

Llevo semanas
consultando aemet
(agencia española de meteorología)
para saber si llueve
o no llueve
o cuánto llueve
pero siempre llueve
en este invierno gris
al que ya no estamos acostumbrados.

Hoy
veo este recuerdo
en una red social perversa
sobre la nevada que cayó
en Madrid
hace hoy
justo hoy
la friolera (nunca mejor dicho)
de 8 años.

No había habido COVID
No sabíamos qué era
estar confinados durante meses
en nuestros domicilios
simultáneamente
a las personas
de casi todo el planeta.

No había habido ChatGPT
con su arrolladora influencia
en las conversaciones
y las que están por venir.

Trump ya gobernaba un país amenazante.
Putin ya gobernaba un país ocupante.
Siria estaba en guerra.
Libia estaba en guerra.
Palestina estaba invadida
y descuartizada.
El Sahara seguía en manos de Marruecos.

Y nevaba.
Eso era la noticia.
Nevaba en marzo. En Madrid.

Hoy hace frío.
Hoy siguen Trump y Putin (y Ayuso)
en el poder.
Hoy hace frío.
Mucho frío.
Y esta tarde
el pronóstico del tiempo
afirma
que lloverá.

adivinanzas

Mi prima fue a buscar los resultados de su examen de conducción. Ella se llama Estela y ya te dije mi nombre.

Encuentro este tipo de adivinanzas en la red social obsoleta que más utilizo, ese caduco facebook, y siempre me quedo pensando que no están bien acotadas.

Yo puedo, perfectamente, imaginar como nombre casi cualquier combinación de letras de las disponibles, así, me encantaría llamarme Mipri, o Mafue, por no hablar de Abus… hasta que llego a la presunta solución que no es ni más ni menos que un triunfo más de la mediocridad, de la carencia de imaginación, de la convencional manera de nombrar, e incluso de pensar. Pero seguiría con Sue, Ell, Yatedi o, ¿por qué no? Minom.

Son tonterías, lo sé.
O no lo son. Y también lo sé.

O no sé ninguna de las anteriores afirmaciones.
Y así paso la vida.

ME VOY DE INSTAGRAM (no yo, pero es un clickbait innecesario en mi propio diario)

ME VOY DE INSTAGRAM

Así es… Llevaba tiempo dándole vueltas a este asunto y por fin me he decidido:

El 5 de febrero cerraré todas mis cuentas de Instagram y Facebook, tanto las mías personales como las de mis proyectos individuales.

El mundo está tomando un derrotero que no me gusta y no quiero ser partícipe de él.

Mi razonamiento es el siguiente a grandes rasgos:

1 – Estas redes sociales están radicalizando a la sociedad
2 – Esta radicalización se debe a que los algoritmos dan más visibilidad a los mensajes extremos
3 – Estos mensajes extremos tienen más visibilidad porque provocan más interacciones
4 – Estas interacciones son provocadas ya que cuanto mayores sean, mayores serán los ingresos de las propietarias de estas redes sociales

Creo que es así de sencillo y, como digo, no quiero ser partícipe del entramado.

Sin ánimo de caer en la conspiranoia, pienso que estamos viviendo un auténtico asalto a la democracia por parte de una oligarquía empresarial.

Una oligarquía que está fomentando esta polarización de la sociedad para provocar el enfrentamiento.

Y de esta manera —con el enfrentamiento de la ciudadanía— desencadenar un cambio de sistema económico y social.

Soy consciente de que todo esto podría ser el argumento de una mala novela de ciencia ficción, pero a los hechos me remito.

Tengo la sensación de estar viendo cómo se acerca un tsunami, y no quiero quedarme quieto a la espera de que me lleve por delante.

Comprendo que poco puedo hacer contra las corporaciones que controlan el cotarro, pero al menos no quiero sentirme idiota del todo:

Vale que me controlen, que se apoderen de todo… pero al menos que no sea con los cuatro céntimos que sacan de mí (con publicidad, con mis datos, etc.).

Ya ves, al fin y al cabo es mi humilde aportación para cortarles el grifo… Y poco más.

Me he cansado de quejarme sin hacer nada, de indignarme con su hipocresía y censuras, de su fomento de la tontuna generalizada y de su avaricia sin límites.

Y es que, en definitiva, me he cansado de sentirme idiota.

Pero no te eches a llorar todavía: Sigo disponible en carne y hueso para lo que tú quieras.

¡Un abrazo!

_________________________
Llorch Talavera

Un buen amigo, pareja de la gran performer y amiga Isabel León y creador de proyectos tan bellos como Dondodo, publica este post en Instagram y le he respondido lo siguiente, que realmente lleva tiempo rondándome la cabeza, pero especialmente desde el espaldarazo de los «broligarcas» a D. Trump.

Concuerdo completamente con su planteamiento, pero no tengo el coraje o la posibilidad (no estoy seguro) de poder «independizarme» de la dependencia de las mal llamadas redes sociales (son bases de datos propietarias o privadas, no conviene perderlo nunca de vista).

Le he respondido lo siguiente, sintiendo que se vaya a ir, pero también agradeciendo que haya gente valiente que plante cara a estos gigantes de mierda.


Enhorabuena por una decisión tan coherente. Mi trabajo me pone muy difícil llevar a cabo esa decisión, pero ya, de paso, me hace pensar si mi propio trabajo no es un clavo más del engranaje. Llevo también días pensándolo y, de momento, me quedo solo con las redes (servidores) de Meta, pues nunca he tenido muchas otras.

Pero soy consciente de la hipocresía y censuras a las que está abocada toda la red (internet) desde hace décadas. Y la deriva no es prometedora.

El camino hacia la carne y hueso se antoja sinceramente revolucionario. Pero demasiado marginal para pagar un piso en Madrid viviendo de la visibilidad pública. 😐


No tengo muy claro qué hacer en función de lo que está ocurriendo en internet desde hace tiempo. Pero es que realmente afecta muchísimo a mi trabajo pues es casi impensable decirle a la gente que no tengo whatsapp para comunicarme, y es absolutamente imposible no usar ningún dispositivo sin Android (Google) o Apple o usar su navegador o su buscador, por no hablar de pagar el peaje abusivo y casi extorsionador del famoso SEO y su casi monopolio en la publicidad online.

Nota: Mi hosting privado, adquirido ahora por bluehost, posiblemente descansa sobre servidores de Amazon. ¿Sólo nos queda lo analógico? ¿deep web?

¿Gente? ¿Qué gente? ¿Qué es gente?

Nunca me convencen estas frases que hablan de «la gente» sin incluirse.

Hay un sujeto de la oración (nosotros, omitido) que menciona a esa otredad llamada «gente» que bien podría leerse en clave de «gentuza».

Me resultan de una superioridad moral engolada, pero no es material apto para contestar en una red social, abriendo un debate insolicitado, así que me limito a escribir esta pequeña entrada en mi diario personal sobre esa acción de insulto camuflado a esas otras personas a quienes, de alguna manera, se despersonaliza, deshumaniza, siguiendo uno de los principios de propaganda negra de Goebbels.

No me gusta no incluirme y cada vez que se pronuncia ese tipo de sentencias en mi presencia afirmo con rotundidad: ¡Yo soy gente!

Esto no es una broma