No es así de simple…

Acabo de leer un artículo sobre el perfil y el número de emigrantes españoles que viene habiendo desde el 2009, y me encuentro con este texto tan divertido:

[…] En cualquier caso, según el PERE, a 1 de enero de 2009, residían en el exterior 1.471 españoles. Cuatro años después esta cifra se elevaba a 1.931.248.

Una sencilla resta indicaría que durante la crisis podrían haber emigrado cerca de 460.000 españoles. Sin embargo no es así de simple […]

Jo…

Pero ¿Qué pasa en el periodismo actual?

Espero que mi amigo Juan Carlos Etxeberría no lo hubiera cometido, este error, quiero decir. Pero ¿de verdad que un periódico como El País (o su suplemento económico, Cinco Días), puede cometer este tipo de catastróficos errores numéricos? ¿Nadie revisa los números? No digo que no hayan podido meter la pata por un error tipográfico, más que verdaderamente numérico, pero la parte más importante de este artículo son los números… ¡¿Nadie los revisa?! ¿Tienen que esperar a que alguien les diga algo en un comentario para modificarlos?

Pasmoso.

Una resta como la que dicen sería del orden de 2 millones de españoles emigrando en 4 años… en terminos generales, en lo que, en ciencia, se conoce como cifras significativas. Pero ¿es que nadie les da un cursito básico de matemáticas de primaria a estos trabajadores empeñados en poner cifras exactas (1.471 y 1.931.248) que carecen de significado, en lugar de centrarse en el verdadero significado del número?

hummmmmm…..

15 de Junio, día contra los CIEs (Centros de Internamiento para Extrangeros)

user_422_dia_contra_los_cies_15_jHoy una alumna de un taller de poesía me ha recordado esta efeméride triste, devastadora, que me hace sentir como un alemán que no hubiese querido saber nada de los campos de concentración durante el gobierno nazi.

Leo en wikipedia, sobre Dachau, lo siguiente:

El Campo de concentración de Dachau fue un campo de concentración nazi cercano al pueblo de Dachau, al norte de Múnich, en Baviera (sur de Alemania). El campo fue construido sobre una fábrica de pólvora en desuso y sus instalaciones principales fueron terminadas el 21 de marzo de 1933. Al día siguiente, los primeros prisioneros fueron internados en el campo. Junto con el mucho más grande campo de concentración de Auschwitz, Dachau es uno de los más recurridos ejemplos de campo de concentración nazi para el público.

Gestionado al principio por las SA y SS locales, desde 1934 estuvo bajo la autoridad de las SS. Fue escenario de castigos tremendamente crueles y fue modelo del sistema de campos ordenado y eficaz. Su gestor principal, Theodor Eicke, nombrado por Heinrich Himmler, fue el responsable de la consideración de los prisioneros como enemigos infrahumanos del estado y del especial tratamiento dado a los judíos, en forma de castigos devastadores desde el punto de vista físico y psicológico. En Dachau se realizaron también cientos de experimentos médicos ilegales e inhumanos.

Y me detengo en esa última palabra: «inhumanos«. Pienso si no debería corregir la edición de la entrada correspondiente en la enciclopedia libre y eliminarla, pues lo que ha quedado demostrado es que fue tremendamente humano lo que se hizo allí y lo que se sigue haciendo en tantos otros lugares.

La noticia que ella, mi alumna, trae a colación es la siguiente:

¿Sabes que son los Cies? Los Cies (Centros de Internamiento para extranjeros) son cárceles donde se encierra a las personas que no tienen papeles, hasta 60 días, a la espera de su expulsión, que no siempre se produce. Muchas veces detienen a una persona en una redada por fenotipo, la liberan a la semana de estancia o a las 60 días, o la expulsan… No tener papeles no es un delito, es solamente una falta administrativa y no puede estar penado con la cárcel. En España hay 7 CIEs. El de Madrid está en Aluche. Seguro que has pasado por delante muchas veces sin saber que estaba ocurriendo allí.

Sexista y soez

pp sexistaDe muy mal gusto caer en esa desacreditación barriobajera.
El ataque no debe ser personal.
La lucha debe ser ideológica.

Lo demás es tan lamentable como la represión.

Esto parece alinearme contra la crítica al PP y, por doble negación, con ellos, pero nada más lejos de la realidad. Es simplemente un llamamiento a no caer en las prácticas más lamentables que pueda haber, la de ataque personal, alejado de luchas ideológicas, que, tristemente, tanto están en auge. En ambos lados, cierto, pero a mí me llegan las de los que están en mi entorno, que son las de izquierdas.

En cuanto a personalismos, no es la primera vez que hablo de esto, como hace unos días, comentando la avalancha de textos periodísticos sobre Aznar, o cuando «defendí» a Esperanza Aguirre.

Supongo que a quien tiene un entorno próximo o afín a la derecha ideológica le llegarán (conozco algún caso) descalificaciones personales, como la de llamar perroflauta a un manifestante, y que son igualmente penosas.

Me entristece que una revista tan inteligente como suele serlo el jueves caiga en esta simpleza, pero más aún cuando recibe acogimiento por quien dice ser inteligente, crítico con el sistema, etc.

Esto no es crítica, es pura mofa, simple banalidad, ataque plano, contra una superficie que no trasciende, consecuentemente, a lo que realmente debería, es decir, el fondo no es levantarle las faldas a una ministra o una política.

Es tan lamentable como el famoso comentario de un alcalde vallisoletano sobre los labios carnosos de Leire Pajín. Tanto uno como otro son indignos del juego político y lo hacen recaer en el terreno soez de la peor telebasura. Por supuesto, con hondo calado de machismo, así que, en el fondo, el sistema se mantiene. ¿Habrían hecho el mismo chiste con los calzoncillos de Mariano Rajoy?

Obviamente, no es lo mismo si esta descalificación procede de una revista de humor que de un alcalde, pero el seguimiento, el aplauso que se hace de la misma es lo que a mí me preocupa.

Y este «a mí me» enfático es algo que tengo cada día más claro: no sé si le preocupan a más gente, pero a mí, las formas, me siguen pareciendo parte del todo, parte del mensaje, parte del contenido… será que, en esto, sigo siendo poeta.

No me gusta el chantaje emocional

perritoSuponer que no haré algo porque no es de raza, o que soy discriminatorio sin conocerme en absoluto ya me resulta suficientemente insultante como para no desear hacer eso. Pero además que con ello pretendan hacerme sentir culpable y mal por ello, chantajeándome emocionalmente, me parece rastrero y miserable.

Está bien, supongo que hay buena intención, quiero suponerlo, pero no me gusta nada que intenten manipularme. Odio este tipo de iniciativas que pululan tanto en las redes sociales.

Si a esto le sumo el desagrado que me producen las faltas de ortografía, como ese se que debería ser o ese daras que debería ser darás

Es una de las razones principales para desear estar de vacaciones: no me conecto a FaceBook, que no deja de ser una herramienta de trabajo, más o menos. Tampoco miro mi correo electrónico (lleno en un 99 % de emails más o menos profesionales), ni tan siquiera mi teléfono móvil. El aislamiento es la única forma en la que se manifiesta la diferencia entre no estar trabajando y estarlo.

Volviendo al tema, si no fuese por ese uso profesional de esa herramienta social, eliminaría de mi lista de amistades a todos aquellos que intenten decirme lo que tengo que hacer o que supongan que saben lo que haré… y me quedaría con tan poquitos…

Es posible que yo también lo haya hecho en algún momento… estaré atento: borrarme a mí mismo de mi amistad es difícil, cuando menos.

No pude huir de una maldita procesión

El domingo pasado, en Daimiel, no pude escapar de una maldita procesión, de esas religiosas que inundan las calles de nuestro país con la excusa vana de la tradición.

Me planteaba un problema que era el de estar formando parte pasiva del evento: habíamos ido (Carmen y yo) a tomar unas cañas con su hermano y su familia. Estábamos en mitad de una plaza cuasi peatonal por la que, repentinamente (aunque estaba avisado, pero yo no lo sabía), se presentó una comparsa de sevillanas y viejitas con mantillas, unos cuantos en una banda musical tocando pasodobles y marchas militares, aunque casi podría decir que son sinónimos (alguno lo hacía bien, he de reconocer) y unas niñas vestiditas con trajecillos típicos manchegos. Detrás, terminando la procesión, un grupo de hombres cargaban con una estructura que se preveía pesada sobre sus hombros. Sobre la estructura una figurita de una presunta madre de un presunto hijo de un presunto dios… cuya sexualidad queda en duda. La madre no era tan natural como para haber sido engendrada de manera heterosexual, sino por algún tipo de inseminación artificial, según cuentan.

Aún había más: detrás de esa ostentosa muestra de horterada dorada, avanzaban unos lugareños con velas y otros aparejos encendidos, con miradas pánfilas y saludos de cortesía.

radicalMi problema/dilema era si seguía formando parte de aquello o me levantaba y me iba.

He decidido hace tiempo que es necesario empezar a ser un poco más radical. Parece mentira, pero sí, me parece que hay que empezar a decir más frecuentemente no. Un NO grande y obsceno, un no, de los girondinos, de los guillotinantes, un no noooo, un puro no, vaya, un no de tres y cuarto, un no de no me da la gana, real o republicana…

Inclusive, he llegado a escribir un curso para decir no, completamente gratuito.

Por ejemplo, habiendo tanta gente que dice ser atea, o no practicante, ¿cómo puede ser que no conozca apenas nadie que se niegue a entrar en una iglesia a formar parte de una ceremonia religiosa? Sé lo que es presión social, pero debe ser contraatacada, porque está empezando a hartarme tanta pasividad.

Llegan estas fechas, primaverales. Los infantes hacen las comuniones, las parejas se casan (aún por la iglesia muchas) e incluso bautizan sin parar a bebés ignorantes de lo que les hacen. Las familias, con cariño y buena fe, invitan al personal a formar parte del evento, invitan a asistir al acto sin darse cuenta o no queriendo darse cuenta de que es un acto político: Están dando importancia capital a eventos religiosos. Y luego, dicen, hay contrariedad por la Ley Wert… pero no es cierto. Nadie (o casi nadie) dice NO. Yo no quiero formar parte de ese evento porque es religioso. Así, sin más. Por el hecho de que mi no-religión no me lo aconseja. Por el hecho de que deseo un modelo de sociedad laica y desenganchada de la simpleza de la religión y, más aún, porque me cabrea sobremanera que sea realizado en un recinto financiado con dinero público.

Podría compararlo con qué haría la gente en una manifestación mayoritaria, en la que vuelva a pesar la presión social, como ocurre en la fotografía que acompaña esta reflexión. Podría compararla con una participación masiva en un ritual de festejo irrespetuoso como el de una victoria fulbolística, por poner un ejemplo.

En esta ocasión se trataba de enfrentar el hecho de que la procesión había ido a donde yo estaba y no al revés, y pensé en si era una incoherencia mantenerme allí. Sentí que no debía dejar el sitio, que no debía irme, que aquello era, de alguna manera, ceder terreno en una guerra…

Pero no pude evitar sentir también cierta tristeza sabiendo que estoy absolutamente en desventaja.

ESCRIBIR TODO EN MAYÚSCULAS

mayúsculasNo puedo sino subscribir todas y cada una de las palabra que contiene el artículo que he encontrado en Internet, sobre la costumbre nefanda de escribir en mayúsculas en entornos en los que no se comprende el sentido del formato. La forma, la etiqueta, la norma social, es lo que nos permite mostrarnos respetuosos o todo lo contrario. Y estoy harto (HARTO) de que me griten lo que tengo que hacer, lo que tengo que leer, lo que tengo que firmar, lo que tengo que subscribir…

Otra vez me veo escribiendo sobre ortografía o etiqueta en la escritura, como cuando hablé, recientemente, sobre el doble espacio, la tilde diacrítica, los errores ortográficos y, desde muy el principio de este blog, un primer artículo llamando la atención sobre la ortografía y su ninguneo. He llegado a tener una etiqueta dedicada a este tema que cada día me preocupa más, como sintomático de una actitud, de una forma de estar en sociedad… pero no quiero volverme un fanático de ello.

De momento, dejo el artículo (ajeno) completo para su uso y disfrute en esta web:

Tocamos el tema de ESCRIBIR TODO EN MAYÚSCULA.

Por lo general algunos internáutas utilizan la mayúscula sostenida (escribir en mayúsculas) en foros, canales de conversación, correos electrónicos y demás medios del Internet. Según la netiqueta, en el lenguage del Internet, escribir en MAYÚSCULA SOSTENIDA es entendido como un grito para llamar la atención. Como toda norma, esta no ha sido establecida por una persona o por un grupo, sino que se desarrolla del sentido común de los usuarios y del uso mismo del lenguaje. Por otra parte, como norma común del Internet, tiene carácter universal, pues está establecida en otros idiomas (ver por ejemplo Anwers.com en inglés en donde dice que además de ser considerado un grito virtual, es desatento y hace difícil la lectura, porque estamos enseñados a leer textos en letras minúsculas en los cuales las mayúsculas tienen su papel determinado: comenzar nombres propios, por ejemplo.

Ahora comparemos el mundo virtual con el real. Imaginemos que estamos en una conversación con otras personas y todos seguimos un tema en concreto. La sala es lo suficientemente acondicionada, por lo que no se requiere audio. Todos conversan normalmente,

cuando una de las personas comienza a participar GRITANDO.

– Bienvenido Pedro ¿cómo estás?
– MUY BIEN Y VOS.
– Bien, gracias… estamos hablando acerca de las maneras en que nos comunicamos por medio del Internet.
– MUY INTERESANTE. A MI ME GUSTA MUCHO EL INTERNET PORQUE ES EL UNICO MEDIO PARA LLAMAR LA ATENCION.
– Bien Pedro, pero no tienes porqué gritar.
– YO NO ESTOY GRITAAAANDDDOOOOOOOO

Impacto
Bueno, ese sería más o menos el efecto del que escribe en mayúscula sostenida. Este trae además otras situaciones:

1. Crea un impacto psicológico en el que te lee: muchas personas creerán que estás enfadado o que quieres imponer tus puntos de vista a como dé lugar.
2. Otros pensarán que quieres llamar la atención y que se fijen en tu persona solamente.
3. Otros creerán que no sabes utilizar los signos de puntuación, porque se tiene la idea de que en textos en mayúscula sostenida no se hace tan necesario poner las tildes, por ejemplo, árbol = ARBOL, pero la RAE establece (esta es nuestra autoridad para el uso correcto de nuestro idioma) que en mayúscula sostenida SÍ se utilizan las tíldes: ÁRBOL.

Norma de uso de la mayúscula
Otra cosa que debes saber es que la mayúscula sostenida no se utiliza tampoco en material impreso (periódicos, libros, afiches, etc).

¿Has visto un libro escrito en mayúscula sostenida?
¿Un periódico o una revista o un único artículo todo en mayúsculas?
Imagina un titular así:

EL CONGRESO DE LA REPUBLICA APROBO LA LEY QUE REGLAMENTE EL USO DE LA MAYUSCULA DENTRO DE LA VIDA NACIONAL. SEGUN LOS CONGRESISTAS, TODAS LAS MAYUSCULAS FUERON ESTABLECIDAS SOLO PARA LOS SIGUIENTES CASOS:

1. Cuando utilizas nombres propios la primera letra es en mayúscula: Teresa, Manuel, Felipe, Lalo, Buenos Aires, Asunción, Caracas, El Salvador… todos comienzan con una letra mayúscula.

2. Cuando son nombres propios de entidades, organizaciones, instituciones, la primera letra es en mayúscula: Organización de las Naciones Unidas, Organización de los Estados Américanos, Mercosur, Comunidad Andina…

3. Los adjetivos no llevan en castellano mayúscula: No se escribe “Ecuador es un país muy Hermoso”.

4. Sustantivos no llevan mayúscula. No es necesario escribir La Bondad, La Justicia, el Perdón… eso se utilizó hasta principios del siglo XX, pero ya no. Se escribe la bondad, con minúscula.

5. Excepciones en castellano: Cuando nos referimos a la divinidad monoteista de las religiones cristianas, judías y musulmanas, se escribe Dios. Ya no es necesario escribir Fe con mayúscula. En ciertos discursos y con el ánimo de resaltar ciertos significados, se puede usar. Por ejemplo, el Amor de Dios. Al utilizar la mayúscula quiero indicar que no se trata de un amor cualquiera sino del Amor de Dios. Ahora bien, un ateo no está obligado a escribir Dios, sino que puede escribir dios.

6. También cuando me refiero a los signos básicos de la Patria (nótese que escribí con pe mayúscula): Patria, República, Congreso, Reino, Parlamento, Senado, etc.

5. Si estoy hablando de un titulo en partícular, por ejemplo el Presidente, el Primer Ministro o el Rey, se utiliza la mayúscula porque es un título esencial de la institución organizativa de nuestra Patria y con un significado alto. Pero si digo “el presidente Plata habló ayer a la prensa” no escribo el “Presidente Plata”. Tampoco escribo “la Reina Sofía ha estado en Roma…“, sino “la reina Sofía ha estado en Roma“.

6. El inglés utiliza mucho la mayúscula. Por ejemplo, en un titular, cada palabra puede ser escrita comenzando con mayúscula: ‘The President of Chile Spoke Yesterday to the Parlament’. Pero en castellano tenemos otra norma y escribimos un titular así: ‘La presidente de Chile habló ayer al Parlamento‘ y no “La Presidente de Chile Habló Ayer Al Parlamento“.

Un foro que promueve el uso de la mayúscula sostenida lo encuentras aquí en La Comunidad de El País. El argumento para apoyar la iniciativa es que la mayúscula sostenida ayuda a las personas con dificultades visuales. Sin embargo, el ordenador tiene las herramientas básicas para que tu navegador pueda aumentar el tamaño de la letra (CTRL +).

Otros usos y abusos

eSCRIBIR DE MANERA QUE LA minúscula CUMPLA LA FUNCIÓN DE LA MAYÚSCULA, por ejemplo, rOSA.

Utilizar @ al final de palabras en donde se pretende incluir ambos géneros, por ejemplo, ‘Hola tod@s’, es decir, quiere especificarse que TOD@S incluye varones y mujeres. En español, la norma es que Todos incluye ambos géneros, mientras que Todas denota la presencia exclusiva de mujeres. Si hay mil mujeres y un solo varón, se dice todos, ellos, vosotros… si el susodicho varón se va, se dice todas, ellas, vosotras…

Escribir abreviaciones o de manera simbólica, se utiliza sólo si el destinatario conoce bien esa manera de hablar o escribir (normalmente nuestros amigos o personas de nuestra misma generación entenderían cosas como sip, nop, lol, x2, xx, q, xp, msj, msm, +o-, me yma, kmo stas, x lo -, etc. Esta jerga del Internet se utiliza sólo si sabemos que nuestro interlocutor la conoce bien y la acepta, de lo contrario es una norma de mala educación.

Las normas

Las normas no son una invención de nadie en particular. Este portal no pretende imponer normas, sino promover un uso educativo, formativo, informativo y adecuado del Internet, especialmente para la protección y promoción del idioma castellano en Internet. Las normas que se publican aquí son producto de la investigación y de la lógica misma de nuestro idioma. Cada usuario tiene el derecho a utilizar el Internet como crea conveniente, de la misma manera que una persona tiene la libertad de relacionarse en sociedad como quiera, educada o maleducadamente. De la manera en que se relacione, será también aceptada o no en los distintos clanes sociales.

Especialmente divertido el texto en Inciclopedia. Muy recomendable si has leído hasta aquí.

Cuidar objetos

El otro día
(sé que era otro día
distinto del de hoy)
tuve que enviar un grabado
por correo postal
y me acerqué a la oficina central
del edificio de la plaza de Cibeles.

Fue complicado encontrar la ventanilla
sin cristal
desde la que enviarlo
y previamente
tuve que solicitar un sobre adecuado
que vendían en otra ventanilla
sin cristal.

El amable funcionario
me proporcionó
un paquete
conteniendo
un par de pliegos de papel marrón
una cinta adhesiva
y cuatro etiquetas
para dos destinatarios
y dos remitentes.

Tuvo la gentileza de prestarme
además
unas amenazantes tijeras
para cortar la cinta adhesiva.

Lo que no pudo hacer es conseguirme un lugar adecuado
sobre el que apoyar las cosas
que tenía que embalar
y me recomendó que me fuese a una mesa
diminuta
donde pude maniobrar.

Llevaba un abrigo invernal
para cubrir este mal tiempo inesperado
y estaba teniendo mucho calor
así que lo apoyé en la silla que había
mientras intentaba
con mi torpeza manual
empaquetar el paquete.

Una mujer bien entrada en años
tuvo también la necesidad de acceder
al servicio de mesa.

Su avanzada edad le había conferido cierta dulzura
y cierta incapacidad para mantenerse erguida.

Tiré mi abrigo al suelo y le presté
la silla.

Me miró algo escandalizada y me dijo
algo así como
que cuidase las cosas.

Le respondí raudo
que prefería cuidar
a las personas.

Me sentí muy bien
por haber tirado mi abrigo al suelo.

Privatizando, que es gerundio.

Dice una amiga, que me envía este email, esta frase, y parece acertada:
La realidad como siempre supera a la ficción.

Por muy inverosímil que parezca, se venden operaciones en el Corte Inglés desde ya… ¡y no es coña! Todo lo justifica el mercado, así que si hay gente que lo compra, está bien… ¡Y una Puta Mierda! Pero no me extiendo entre la diferencia entre lo que se normaliza y lo bueno… más o menos relativo, pero no dependiente de la ley de oferta y la demanda.

HM Hospitales comienza a vender operaciones en el Corte Inglés

Proyecto pionero que busca «descongestionar» las listas de espera del SNS y abrir la sanidad privada a la población
2013-03-13

HM Hospitales ha abierto en el Corte Inglés de Princesa (Madrid) un stand informativo para la venta de procesos médicos y quirúrgicos benignos, con el objetivo de «descongestionar» las listas de espera del Sistema Nacional de Salud (SNS) y de dar a conocer, de una manera «más cercana», la sanidad privada a la población.

Así lo ha comentado el director general de HM Hospitales, Juan Abarca, quien ha asegurado que a través de esta iniciativa pionera se va a conseguir «ahorrar» costes al SNS en un momento en el que, ha apostillado, la sanidad pública tiene grandes «dificultades económicas» y necesita un posible cambio de modelo.

Por ello, el grupo ha creado este espacio donde profesionales del HM Hospitales informarán a los interesados que tengan ya un diagnóstico sobre «cualquier» intervención quirúrgica que necesiten o sobre la posibilidad de realizar chequeos personalizados. Entre estos procesos se encuentran, según ha explicado Abarca, prótesis de cadera y rodilla, operaciones de juanetes, cataratas, varices, hernias, hemorroides o, incluso, de estética.

Todas estas intervenciones se llevarán a cabo en los centros hospitalarios que el grupo tiene en Madrid y de los que se informará al cliente en el stand de forma detallada, explicando qué técnica se va a utilizar, cuál va a ser el tiempo estimado de ingresos, cuáles son los servicios incluidos y excluidos, y cuáles son las tarifas de las intervenciones.

En este sentido, Abarca ha comentado que los precios que van a ofrecer a todo aquel que se acerque al stand para someterse a un proceso quirúrgico serán «cerrados», «competitivos» y en condiciones de pago «accesibles» para cada intervención que, además, podrán ser financiados con la tarjeta de El Corte Inglés.

«Va a ser un punto de información, no va a ser una consulta. Se trata de un proyecto que complementa la sanidad pública y que, por tanto, puede ser un alivio para el SNS. Esta es una idea que funciona ya en otros países y nosotros vamos a ver cómo lo acoge la sociedad española y, si hay una buena acogida, ampliaremos estos stand a otros centros», ha asegurado Abarca.

Así, antes del proceso, al paciente se le citará para una consulta gratuita con un médico especialista que, además de estudiar su caso clínico, le dará las explicaciones necesarias sobre la conveniencia o no de la intervención, así como las ventajas que ofrece la técnica propuesta dentro del tratamiento integral de su patología.

Por último, una de las responsables de la sección de explotaciones ajenas y nuevos negocios del departamento de ventas del Corte Inglés, Mariló Munera, quien ha estado acompañada por el director del Corte Inglés de Princesa, Iván Hevia, ha asegurado que los servicios que se van a ofertar son de «calidad» y ha explicado que la financiación con la tarjeta del Corte Inglés es una forma de «facilitar» la forma de pago a los clientes.

1 de mayo

El Cuarto Estado, de Giuseppe Pellizza da Volpedo

Es una de mis fiestas del año que considero más sacras, pero mañana voy a trabajar.

Voy a darle una clase a Marta, pero es que sé que será de las últimas. Sé que va a terminarse la posibilidad de enseñarle matemáticas o química. Me digo que habrá más personas estupendas a quienes dar clase, alumnos, alumnas, que serán tan interesantes como ella, pero no acabo de creérmelo.

Es responsabilidad de los trabajadores hacer de un festivo como este algo especial, un momento de reflexión, de recuerdo, de reivindicación de derechos arrebatándose, pero yo voy a ir a trabajar.

No puedo decir que no pudiera haber escogido otro día. Me dieron a elegir trabajar el viernes, que ni siquiera es festivo, o el miércoles 1 de mayo. Y yo mismo elegí el 1 de mayo. Otros alumnos me pidieron clase y les dije que no trabajaba en este puente. Pero tengo preferidos…

Y cuando se hace con tal placer, ¿se puede considerar trabajo?

Parece que el trabajo ha de estar asociado al sufrimiento. (Impersonal que no tengo tiempo ni ganas de desgranar en este día) Y no puede ser voluntad propia… parece.

Sin embargo…

mañana, 1 de mayo, día de los trabajadores, yo voy a trabajar.

Voy a echar de menos a una alumna de matemáticas

Quedan pocos días para que no tenga más clases con mi alumna preferida de particulares. Empecé a hacerle amar las matemáticas, la química, incluso a interesarse por la física, hace cuatro años. Estaba en tercer curso de ESO, creo recordar. Sus padres (y ella) consideraban que tenía dificultades especiales para comprender la materia. No estuve de acuerdo desde el primer día. Se lo dije y me creyeron. Ellos creyeron en mí y creo que ha sido útil y positiva mi aportación a su desarrollo, que, por otro lado, es variado y profundo, curioso, inquieto, ávido de conocimiento, de muy diversos tipos de conocimiento, como debe ser para no caer en especializaciones sectoriales que fabrican miradas agudas, pero no amplias.

El problemaAyer estuvimos haciendo unos ejercicios que, a modo de trabajo con el que sacudirse el problema de resolver exámenes, su profesor les ha propuesto terminar esta tercera y última evaluación de su segundo curso de Bachillerato. Uno de los ejercicios no nos dio tiempo a hacerlo durante la clase que tuvimos de dos horas de duración, pues intenté que, aunque yo le estuviese ayudando, fuese ella quien lo resolviese. Ética como su familia hasta límites tan inhabituales que avergüenza, que sorprende, mi alumna no se negaba a esa forma de afrontarlo, no solicitaba una solución fácil que sería la de que yo le resolviese todos los problemas y ella copiase: no, a ella le gusta aprender. Sí, ni más ni menos. Parece mentira en los tiempos que corren, parece contradecir lo que se dice constantemente de los adolescentes, pero así es: a ella le gusta aprender, desarrollar sus capacidades, pensar por su cuenta, razonar, solucionar problemas que no es que le resulten fáciles, no, es que ha entendido que en esto consiste la esencia de ser un verdadero ser humano, no en tener soluciones, sino en buscarlas, en tener problemas que hay que afrontar. Eso es ser un ser valiente, digno de llamarse humano. Lo contrario es convertir la humanidad en un conjunto de individuos adocenados de los de escapismo y truco fácil, de los seguir corrientes, de aprovechados, de inmorales personajes que esperan vivir con un cerebro de bajo consumo.

Estoy tan orgulloso de haber conocido a alguien así que me hace recuperar la fe en el ser humano, en la posibilidad que aún queda de que vaya mejor que como está yendo, que casi estoy dispuesto a darle clases gratuitamente. Y eso hice ayer, por la noche, cuando llegué a casa, después de haber estado dando clases a otros dos, muy distintos, niños cretinos malcriados, me puse a resolverle un problema que nos quedó pendiente.

Eran las 21:30. Comencé ordenado, recordando la forma de escribir el Tractaus de Wittgenstein, e hice las siguientes cuatro hojas, que contuvieron un error que me tuvo atascado durante unos minutos. Di con él, en la derivada de la función, justo cuando ella me contactó por whatsapp.

1

2 correg

3

4

La llamé. Estuvimos casi una hora hablando al teléfono y le ayudé a resolver la gráfica de la segunda función. Le fui siguiendo el razonamiento por teléfono, lo que resultaba más difícil de lo esperable, y acabamos teniendo casi la misma representación gráfica:

5 6

Terminamos pasadas las 22:30. Yo me quedé feliz de haberla podido ayudar. Ella quedó tranquila por darse cuenta, entre otras cosas, de que puede resolver problemas que, tiempo atrás, consideraba que jamás podría resolver. Pero ya no es la niña pequeña a quien comencé a dar clases, ahora es una persona a punto de convertirse en una de las más interesantes que yo haya conocido. Y saber que he formado parte de esa evolución me llena de orgullo, me hace feliz, de una manera que no sé explicar y que, supongo, sienten los profesores y, a veces, olvidan.

Esto no es una broma