Ayer vi Pepi, Luci, Bon y otras chicas del montón

Punk
muy punk

con ecos de una libertad
que no se basaba en cañitas
de terraceo

Punk
muy punk

con amor por el deseo
por deseo de amor
voluntad y voluntad, todo es voluntad
sin vanidad
sin artificio
sin dinero
sin parar

Punk
muy punk

con menos es más
ni más ni menos

y así
me reconcilio
con el cine español
con españa
con esa españa
valiente
variopinta
osada
y libre

Punk
muy punk

Vacaciones

Comienzo las vacaciones de verano con esta fotografía mía de cuando tenía menos de un año.

Volveré a la carga laboral después de un mes, casi, de caminatas por el monte y visitas a amistades muy queridas.

Pero sobre todo lectura, mucha, mucha lectura.

Siempre en compañía de Carmen a quien quiero tanto que no puedo expresar con palabras y, sin embargo, no ceso en el intento.

Algunos libros rescatados del olvido

En casa de mis padres, quedan libros de la época de maricastaña (expresión divertida, por cierto) que el otro día estuve fotografiando antes de afrontar que su mejor lugar era la basura, pues no son, ni siquiera, aptos o del gusto de coleccionistas.

Son rarezas que el paso del tiempo ha convertido en graciosas, incluso aunque alguna de ellas, de la que no sabemos su procedencia (¿mi hermana?), ni siquiera hoy sea interesante, como esta:

Sobre «tecnología», me sorprendió encontrar este «La cibernética y lo humano», que parece escrito hoy en día, sobre el auge de la informática y su incidencia en lo laboral, especialmente en ámbito sanitario/médico, lo que me hizo pensar que sería adquisición de mi padre, allá por 1970. Sí, hace más de medio siglo. No es un libro sobre IA, que tan de moda está hoy en día.

Más actual era esta colección de fichas (en papel, claro está) sobre lo que suponía estar conectado a Internet, allá por el año 2000 y que ya era obsoleto entonces, que fueron publicando en capítulos en algún periódico de aquellos que alguna vez tuvieron relevancia impresa (o relevancia, así, en general).

Dos libros a los que yo tuve bastante cariño aunque no recuerdo muy bien por qué. La trilogía galáctica sigue siendo una producción audivisual que me impresiona, de aquellos lejanos años 80. El de Extraterrestres y religión, que sostenía la divertida hipótesis de que Jesucristo era extraterrestre, lo que no dejaría de ser cierto, incluso si era un ser «divino». también me hizo dejar de lado definitivamente los libros de ufología que tanto había leído hasta mi adolescencia.

Y no puedo dejar de incluir este libro que, literalmente, me cambió la vida, pues permitió que aprendiese a programar en C en una época en la que se hacía así, todo en papel, incluso la programación orientada a objetos (estructuras sofisticadas, por decirlo en términos de aquella época):

Lo pasé tan bien que hasta me hizo gracia encontrar este librito de Estadística (asignatura que podríamos decir que sigo teniendo pendiente) que creo recordar que compré en la carrera, cuando me tocó estudiar Termodinámica Estadísticas de la mano de Vicente López, quien luego sería el director del departamento de Redes Neuronales Artificiales en el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) donde estuve becado y luego contratado desarrollando la tesis de Aplicaciones de la Lógica Difusa al Control de Procesos en Tiempo Real (bajo el liderazgo de Erik de Pablo y tutelada por Xavier Alamán)

Un libro, como le dije a mi amiga Aída, «muy normal». Espero que esta tontunita se entienda sin ayuda de Gauss.

Reivindicación del garabato

pruebas garabato

Estoy preparando el envío postal que suelo realizar por estas fechas a unas 80 personas con el siguiente texto genérico, al que añadiré unas palabras personales.

Voy a usar un papel fotográfico de 200gsm para garabatearlo con rotulador de base de alcohol Winsor & Newton R565 (Amapola) promarker y promarker brush, alternando ambas puntas para conseguir un efecto más desordenado, pero también parcialmente más orgánico.

Reivindicación del garabato

Garabatear, dejar correr la tinta sin preocuparse por el sentido, la semántica, sin la solemnidad de la literatura, sin la exigencia de la limpieza o la pureza.

Garabatear acción, como acto de escribir, como acto de dibujar, sin escribir y sin dibujar. Reivindicación del gesto, de la diversión, de la tontería, nadería, del juego, de la gamberrada… o de la utopía, o de la revolución, o de la resistencia.

Garabatear la vida, garabatear el amor, garabatear la poesía, garabatear el arte, garabatear la cultura, garabatear la amistad, garabatear la risa, garabatear la alegría, garabatear el tiempo, garabatear la ciudad, garabatear el campo, garabatear tu nombre, garabatear incluso el garabato.

¿Cómo escribirías si no te importase el significado? ¿Cómo dibujarías si no te importase el signo? ¿Qué garabato te apatece hacer hoy? ¿Me garabateas, sin explicación, una respuesta a esta carta?

garabato: De or. prerromano. 1. m. Rasgo irregular hecho con un instrumento para escribir o dibujar. 2. m. Instrumento de hierro con punta en forma de semicírculo, que sirve para tener colgado algo, o para asirlo o agarrarlo. 3. m. almocafre. 4. m. Soguilla pequeña con una estaca corta en cada extremo, para asir con ella el manojo o hacecillo de lino crudo y tenerlo firme a los golpes de mazo con que le quitan la gárgola o simiente. 5. m. Arado en que el timón se sustituye por dos piezas de madera unidas a la cama, que permiten que haga el tiro una sola caballería. 6. m. Garfios de hierro que sujetos al extremo de una cuerda sirven para sacar objetos caídos en un pozo. 7. m. Palo de madera dura que forma gancho en un extremo. 8. m. palabrota. 9. m. Arg. Cada uno de los diversos arbustos ramosos de la familia de las leguminosas, característicos por sus espinas en forma de garfio. 10. m. coloq. Cuba. Persona jorobada, contrahecha. 11. m. coloq. p. us. Aire, garbo y gentileza que tienen algunas mujeres, y les sirve de atractivo. 12. m. desus. bozal (? dispositivo para perros). 13. m. pl. Escritura mal trazada. 14. pl. Acciones descompasadas con dedos y manos.

Regalitos

El fin de curso de Tango de las clases de Carmen de la Rosa para la Asociación Cultural Clave 53 terminó con la habitual fiesta que es una muestra que no, que no es una muestra, que solo es una fiesta, pero bueno, luego hay muestra, pero es una fiesta, pero claro, en una muestra… pero es una fiesta y este año va a ser distinto, como todos los años que van a ser distintos, pero es una fiesta que acaba siendo una muestra que nunca es más que una muestra con intención de pasar un buen rato, como en una fiesta, aunque sea una muestra sin más público que los invitados a la fiesta que es una muestra…

Y tras el día en cuestión, terminamos sorprendiéndonos con esta tecnología tan ultramoderna como un ventilador, pero que parece un par de auriculares. Es más, seguramente el siguiente «modelo» incorporará más tecnología, así ese ventilador podría incluir un teléfono, a la par que auriculares, así como, por qué no, una interfaz de inteligencia artificial desde la que controlar, pongamos por caso, la publicación en redes sociales de una imagen banal, como la mayoría. Bromeé con el hecho de que me gustaría modificar mi ADN para incluirlo en mi propio cuerpo: tener, intrínsecamente, la capacidad de autoventilarse no me parece baladí. Lo que hoy es una broma, cualquier día lo veo en la calle en estos tiempos en los que hay personas adscribiéndose a un «movimiento» de transhumanismo, donde la ingeniería genética y la cirugía tecnológica parecen ir ganando terreno dentro de lo que llamamos normalidad.

De momento, un alumno de Tango de Carmen nos regaló, tras mi sorpresa y la de Carmen, este par de equipos, lo que siempre se agradece, pero si además el paquete llega a casa el día en el que comienza una de las olas de calor de este veranito que pinta calentito…

¿Lo usaré?

Es complicado responder a esto. Es posible que alguna vez, incluso es más probable que acabe por usarlo algunos días en el verano en el estudio, donde no tenemos aire acondicionado y se sufre la inclemencia veraniega. En casa es menos probable porque soy tan (pero tan) sensible al ruido que dudo mucho que no me acabe por molestar o interferir con cualquiera de las actividades que haga… pero no lo descarto.

Eso sí, es de agradecer y mucho que este alumno haya tenido esa generosidad, que va en consonancia con la que suele mostrar Carmen en sus clases y en su vida en general.

Pajita absurda

El otro día leí un debate (sí, sobre esto también hay debates y casi confrontaciones armadas) sobre si tenía sentido que cada pajita de un paquete de leche de 200ml venga acompañada de una bolsita de plástico individual, obviamente, de un único uso, así como la pajita.

Había quien defendía que la pajita fuese de papel.
Había quien protestaba por el envoltorio plástico.

No había nadie protestando porque hubiese este dispendio absurdo de una pajita individual de un solo uso (papel o plástico) envuelta en un contenedor de un solo uso (papel o plástico), ni por el hecho de que estuviese acompañando un paquete de leche de 200ml, no de 1L, aumentando así la superficie por unidad de volumen de tetrabrik tirado a la basura… eso sí, al contenedor apropiado.

Yo ya no entiendo nada de nada sobre la nueva generación y su posicionamiento «ecologista».

No había nadie que tuviese ganas de apostar por una forma de consumo alternativa, como podría ser el uso de envases reutilizables, como el vidrio, exigiendo a las corporaciones de alimentación que fuesen capaces de proveer este servicio.

Yo ya no discuto.
Yo ya no entro en este tipo de debates.
Yo ya no.

Cada día más silencio.

Algunas observaciones viendo una muestra de danza contemporánea

Durante una muestra de danza contemporánea en la residencia de estudiantes, allá por 2021, creo recordar, anoté los siguientes pensamientos sobre una libreta que llevaba conmigo desde hacía mucho más tiempo:

La contemporaneidad sin impredectibilidad es una nueva forma de clasicismo.

Han aparecido nuevas místicas, nuevas narraciones, que sustituyen (no eliminan) el pensamiento mágico religioso tradicional con otra nueva forma de, llamémosle, superstición: La luz, el espíritu, el alma…

Escenografía es una palabra que está compuesta de escritura sobre la escena, ¿verdad? La etimología es bella.

El uso inusual de las palabras. ¿Por qué en estos entornos el uso de las palabras me resulta tediosamente convencional?

¿Por qué no se produce más caos? Parece haber necesidad de mantener todo bajo control, armónico, bello… casi como el Partenón. Recuerdo una pieza que realicé destrozando esos enormes tomos de páginas amarillas que tenían a bien repartir para que todas las personas, incluso aquellas que careciesen de internet, supiesen o pudiesen encontrar el teléfono de algún servicio que nunca se encontraba. A Carmen y a mí nos daban 2 por el precio de una (eran extravagantemente gratuitas).

La delgada línea roja entre el respeto y el imperio (algo opresivo) de la ley y el orden. Por ejemplo, El Silencio en un concierto de música contemporánea o durante el desarrollo de una performance, ¿no tiene algo de absurdo o de apartado de una vida ruidosa, borborística?

Hay una marcada moda del look «Malikian«, con pelos largos, rizados, despeinados, pero muy planificadamente, Tuve el dudoso honor de conocerle en persona y me pareció un engreído de mucho cuidado. Pero he de reconocer que ha generado tendencia… al menos en su estética y su gestualidad.

El arte o la cultura es una creación humana. Cuidado con atender más a la creación que a lo humano. Preocuparse en primer lugar por el bienestar de las personas (seres humanos) antes que por las creaciones. Parece lógico, ¿verdad?

pequeño drama

hoy
que ni tengo alergia
significativa
me parecía
un drama
que la pista intermedia
fuese lenta
y que la pista rápida
fuese rápida
de modo que la pista lenta
tampoco era una opción
para nadar a gusto
y me dio por pensar
que el drama
era
interno
que el ritmo propio
no encajaba
en el ritmo externo
y me podía traumatizar
con este pequeño drama
del que sentirme
absolutamente
avergonzado

Un grupito muy tierno

El grupo de los miércoles a las 7 de los Talleres de Poesía Contemporánea que defiendo desde hace más de 2 décadas, me ha regalado vino, torrijas (no muy tradicionales) y coquitos… pero también su cariño, su afecto, su ternura en forma de unos textos que recorren mi vida imaginada por cada una de las siete personas participantes:

  • Melody Weitz: mi nacimiento (con su extraordinaria visión de rayos equis gatunos)
  • Adriana Calvo: mi infancia (plagada de humor y más triste de lo que ella cree)
  • Caro de Arana: mi adolescencia (la clavó, todo sea dicho)
  • Dani Laseca: mi universidad (donde, por extrañas razones, aflora el fútbol y me escasa ambición económica)
  • Éttore Ravina: mi adultez (y mi profesión de farero poético o puerto clandestino)
  • Pablo Preciado: mi vejez (a la que se supone aún no he llegado ;-))
  • Carla Cabrera: mi muerte (con la valentía que supone lanzarse a algo así)

Me hizo gracia la descripción que me dio después Éttore sobre cómo había hablado con una IA para generar la portada, que obviamente creyó que mi nombre era italiano, además de su autodenominación como:

Grupo anodino de «homogéneos», «inconstantes» y «simpáticos».

Me pidieron hace un par de semanas que definiese «Su grupo» con tres adjetivos. Y elegí estos tres, pero aplicados al grupo, cabe matizar, pues no es que todas las personas que lo conforman sean homogéneas (consigo mismas), pero quizá es el más centrado alrededor de la media de edad, que ronda los 35 años, creo, pero con una pequeñísima desviación típica; ni todas las personas son inconstantes, pero el grupo es muy variable en cuanto a asistencia y compromiso con la poesía se refiere, aunque no con la ilusión, que siempre llevan puesta, constantemente.

En cuanto a «simpáticos», me permití la broma de puntualizar que me refería al grupo y no a los integrantes del mismo… pero porque sé que tienen un sentido del humor en el que esa broma no desentona. Tampoco afirmé que alguna de las personas que atiende no sea simpática… pero dejé en el aire la duda, supongo. 😛

He de añadir que es, quizá, el grupo más inesperado (no esperaba que se consolidase en el tiempo) que me haya encontrado, con un cariño personal que me enternece y me inspira, a su vez, cariño de vuelta (esta vez a cada una de las personas), un grupo generoso y divertido, gamberro, juguetón (aunque muy poco en su poesía) y con unas ganas de quererse que les puede convertir en una auténtica joya para la memoria… para esa vejez que pasaré recordándoles, antes de dar un salto cuántico y morir, feliz de haber vivido como quería vivir, libre y rodeado de poesía.

Se lo debo, en parte, a cada una de estas estupendísimas personas.

Esto no es una broma