Giusseppe
Inquietud
la falta de quietud
o la no quietud
o la ausencia de inmovilidad
o la carencia de calma
o la escasez de relajación
o la inexistencia de esencia
en tanto
ser
sencillo
inamovible
inasible
inacabado
incauto
auto
autoinmóvil
pérgola en la noche
que arrebata instantes al sueño reparador acabando por decodificar el paso del tiempo ralentizado contra la nube del despertador.
Palimpsesto contemporáneo
Encontrado en la basura, como quien dice, he hallado este palimpsesto del siglo XXI D.C. Es un descubrimiento que alienta la idea peregrina de que el papel se está agotando hasta el punto de que se reutilizan hasta los píxeles, para no desperdiciar un texto original, sobreescribiendo encima (como corresponde) otro texto igualmente original…
Dice la RAE: palimpsesto. (Del lat. palimpsestus, y este del gr. παλίμψηστος). 1. m. Manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente. 2. m. Tablilla antigua en que se podía borrar lo escrito para volver a escribir.
Escritorio – Mente
Cuando me encuentro escritorios de trabajo como este, lo que es bastante frecuente, dicho sea de paso, me pregunto si la persona que lo tiene no sería más feliz y más eficiente con un escritorio como el mío, que apenas tiene un icono sobre él.
Luego me paro a pensar que no todos tenemos las mismas estructuras mentales y lo que a alguien le puede servir, a otra persona le puede resultar infernal. Esto es exactamente lo que me ocurre con estos escritorios que yo considero directamente demenciales, pero que no lo son: sencillamente, son reflejos de maneras de ser, de maneras de pensar… y no todos tenemos las mismas
no todos tenemos las mismas maneras de pensar
no todos tenemos las mismas maneras
no todos tenemos las mismas
no todos tenemos
no todos
no.
Ahí va el mío de ahora mismo, con unos cuantos iconos en la parte inferior derecha con las cosas que tengo pendientes de resolver. Me inquieta tanto tenerlas en la pantalla que estoy deseando hacer lo que sea menester para que desaparezcan. Un icono en la inferior izquierda con un acceso directo a una máquina virtual W7 y ya.
Y tengo fondo de pantalla no personal, pero es que es bastante «mío», pues me siento identificado con esa nocturnidad y alevosía, amén del extremo urbanismo civilizado. Habitualmente, en muchos ordenadores con bajos recursos, lo primero que hago es deshacerme de la nostalgia de una imagen de fondo de pantalla y recurro al negro completo: ¡es tan bello el negro liso! (por si alguien aún no lo ha notado, el fondo de mi página web es…)
Siguemepollo
Me dan ganas de sugerir este término para usarlo en las numerosas redes sociales que hablan de seguidores. ¿Sería divertido?
Como otros tantos términos en el diccionario de la RAE, incluye una definición (no una terminación) asociada al género: no hay siguemepollos para hombres, sino tan solo para mujeres, que cabría además recalcar que se presumen siempre heterosexuales, pues ¿no debería existir, aunque solo fuese por simetría, un sugestivo «siguemepolla»?
Otra cuestión es la del llamamiento a seguirme: ¿Seguir hacia dónde?
www.carmendelarosa.com
La semana pasada dedicamos varios días a rehacer la web de Carmen de la Rosa.
Es un trabajo que suele resultar cansado y tedioso, aunque los resultados han sido bastante satisfactorios. Ha quedado una web moderna y profesional, seria y sutil, delicada y dulce… como ella.
Sigo programando HTML con mi muy querido editor VI, sobre, por supuesto, Linux (Mint), y como habitualmente, he tenido problemas de codificación de las páginas. Nuestras queridas Ñ/ñ, por no hablar de los Euros (€) que están contenidos sin problema en UTF-8, resulta que no lo están tan fácilmente en ISO-8859-1, así que a veces las páginas no tienen ni idea (porque yo no lo incluyo) el conjunto de caracteres que las construye.
Esto es así porque yo solía programar en aquella época en la que solo había ASCII… 256 caracteres y había que apañarse… pero en estos tiempos modernos (jejejeje) las cosas pueden simplificarse si se saben algunas nociones como incluir un «tag» meta en las cabeceras de cada una de las páginas web estáticas que manejamos diciéndole cuál es el tipo de caracteres con el que está hecho ese fichero.
Eso puede hacerse de diversas maneras:
< meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8" >
que se puede abreviar como:
< meta charset="UTF-8" >
Para indicar que el conjunto de caracteres es de tipo UTF-8, pero también dejándolos en iso-8859-1 añadiendo la siguiente metainstrucción:
< meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=iso-8859-1" >
Para ver qué tipo de codificación contienen los archivos existe el comando file y un ejemplo de su utilización sería:
giusseppe@PCTACENS /media/GSPDISK/jmdomin/web-sites/carmendelarosa $ file -i es_*html
es_bio.html: text/html; charset=utf-8
es_clases.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_contacto.html: text/html; charset=utf-8
es_contacto.iso-8859-1.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_fotos.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_frames.html: text/html; charset=utf-8
es_main.html: text/html; charset=utf-8
es_nclave.html: text/html; charset=utf-8
es_videos.html: text/html; charset=us-ascii
Y, por último, la posibilidad de convertir archivos de un formato a otro, mediante el comando iconv, en este caso incluido en un script que convierte todos los archivos de un determinado directorio pasado en la línea de comandos, de un formato (UTF-8) a otro (ISO-8859-15).
#!/bin/bash
DIRECTORIO=$1
cd $1
for file in *.txt
do
iconv -c -t ISO-8859-15 -f UTF-8 "$file" -o "${file%.txt}.iso8859-15.txt"
done
Cambiando *.txt por *.html, podría cambiar todos los archivos html de una web y así hacer que tuviesen el mismo tipo de codificación, invirtiendo el orden de -t (to-format) y -f (from-format), para tenerlos todos en UTF-8, en lugar de tener variedad de formatos.
Una tortuga más
Dicen (No acabo de encontrar en Internet dónde es verdadero que este mito sea de la cosmología hindú) que la mitología hindú suponía que la tierra era un disco plano sostenido por cuatro elefantes que se sustentaban sobre una tortuga gigante.
Algunas veces, se imaginaban que esta tortuga tenía que sustentarse sobre algo a su vez y así se inventó la iteración: ¡sobre otra tortuga!
En otras ocasiones, se imaginaban a esa tortuga primera nadando sobre una serpiente que se mordía a sí misma la cola… y así inventaron la topología y la cinta de Moebius. 😉
Por último, en la más extendida de las versiones, la tortuga nadaba sobre un mar infinito, aunque no sé muy bien si se aclaraba que ese infinito ya era algo que no cabía en el mundo/universo. Y luego llegaría Cantor a cantarles las cuarenta con su Cardinalidad. Ahora que lo pienso, esa tortuga en un mar infinito suena a sopa de tortuga… pero bueno, eso supongo que no es la cuestión.
En resumidas cuentas: echaban balones fuera.
Eso es lo mismo que hacen las posturas a favor y en contra de la regularización de la inmigración o los aborígenes y hoy me he vuelto a topar con otro dibujito divertido que no deja de ser incompleto: esos árboles serían expulsados por aquellos seres unicelulares que…
En resumidas cuentas: echamos balones fuera.
Un tipo no ayuda
Un tipo no ayuda a buscar una dirección a una chica porque no va a poder tirársela. Damas Club. Las piedras son tan falsas como el amor que venden.
Centenares de coches se hacinan unos sobre otros con miedo.
Pienso en el puto dinero y en cómo obtenerlo 10 veces al día. Nadie se da cuenta de que nos llevan como corderos hasta para cruzar la calle.
Te diría algo, por ser lo más bonito que he visto en media hora, pero te asustaría.
Construyen y construyen viviendas que se destruyen porque no están habitadas.
A veces, el mejor viaje es permanecer inmóvil.
Un hombre sentado en el pescante de un camión va recogiendo cartones.
Trozos de marcas rojas y blancas, cintas de plástico atadas como colgajos a rejas que impiden entrar a robar desperdicios de desguaces. La tinta, pintura, entre los adoquines, parece pis.
Botellas en cajas en el suelo. Charcos. Publicidad en los charcos y en el suelo.
Un tipo ríe como un gallo pero lo de los gallos no es risa.
Ambulancias, a todas horas bajan y suben la avenida dejando, tras su rastro de luces, gente bajo la helada, durmiendo en cajas.
(Burguer)
Son como cerdos
comiendo cerdos
Los peces en el escaparate nunca estuvieron vivos.
Y el camarero del restaurante sale escamado para saber qué hago: la escritura es sospechosa.
Creen amarse
hoy.
Puertas y puertas de locales vacíos. Una escalera de incendios.
No nos entendemos y en las miradas sentimos desconfianza. Los bancos, como las putas, siempre que pueden ocupan las esquinas.
Un hombre se saca los mocos.
Guirigai delante de la furgoneta de la policía.
Es inevitable
llorar.
Es inevitable
reír.
Beber cerveza.
Comer patatas fritas aprovechando que los demás escriben y pensar que me follaría a alguien
y luego sé
que no lo haría.











