Opino.
Siempre opino más de lo necesario.
Opino como si mi opinión fuese importante.
Opino por encima de todos los demás pinos que opinan.
Opino que la palabra pino y la opinión no sin ni siquiera primas hermanas.
Opino un pino y una pinada o pinaleda o incluso una piñata de piñas hambrientas.
Opino siendo un pino que piensa que los pinos deberían opinar tanto como las opináceas.
Opino que si no existe la palabra opinácea seguramente se deba a la necesidad de guardar las opiniones en cajas blancas.
Cajas blancas adornadas de tinta invisible.
Cajas blancas bordadas de silencios tristes.
Cajas blancas en medio de una Siberia accidentada.
Cajas blancas y sangre, mucha sangre.
Opino que esa coma era más que necesaria.
Opino que la necesidad no es virtud.
Opino siempre. Siempre opino.
Y opino.
Yo, pino.