Curiosa la fascinación del agua sólida cayendo desde el cielo. Desde la calidez del interior de mi casa, a través de la ventana, vi la Antártida cayendo a pedazos. El cristal se hacía Siberia, la luz se opacaba, el tiempo parecía detenerse.




Diario
Curiosa la fascinación del agua sólida cayendo desde el cielo. Desde la calidez del interior de mi casa, a través de la ventana, vi la Antártida cayendo a pedazos. El cristal se hacía Siberia, la luz se opacaba, el tiempo parecía detenerse.




Desde ayer, Facebook ha decidido que el soporte para mi navegador es inadecuado, diciéndome que:
Para mejorar tu experiencia en Facebook, cambia a nuestro sitio básico o actualiza tu navegador.
Hasta aquí todo bien, al fin y al cabo es comprensible que no deseen realizar una aplicación web que dé soporte a todas y cada una de las posibles combinaciones de navegación que hay ahora mismo en manos de los internautas.
Pero cuando voy a ver la página que tienen para que me descargue un navegador «compatible» con su web, me doy cuenta de que la discriminación es por otro motivo:
Dado que yo tengo Chrome (entre otros) me sorprende que esté entre los navegadores soportados, no me queda duda que el problema es porque uso linux. Ah. Ahí está el problema. Parece que cuando me desaconsejó utilizar Chromium (la versión de Chrome para Linux de código abierto) por este mismo motivo y me pasé a Chrome no fue suficiente.

Barajo utilizar Firefox para esto de la red social, pero ya le estaba dando otros usos. Quizá sea una buena idea alejar esa actividad de las que ahora estoy realizando con Chrome, sin que proteste, como es Whatsapp-Web, Airdroid, este diario, la gestión del calendario (de Google), Wikipedia, Cuentas de correo electrónico y bancarias, alguna que otra compra online…
Por supuesto, aprovechan para recordarme que:
Descarga Facebook en tu celular
Mantente conectado en cualquier momento y en cualquier lugar.
Y eso sí que no lo van a lograr. Hace años que desinstalé las aplicaciones de redes sociales (FB/Twr/Inst…) de mi móvil y eso sí que no va a volver. Es muchísimo más relajado saber que, de cuando en cuando, puedo estar desconectado… jejejeje, para conectar con personas a quienes quiero y están lejos, familiares, amigas, etc. Como si tuviese un teléfono. 😉
Bueno, no es un problema al que dedicarle más de media hora para resolver. De momento, trataré de ignorar el mensaje en la parte superior de la navegación en Fb. Después, usaré Firefox, si es que no da problema por correr sobre un flamante Linux Mint, por último, si esto no es suficiente… ¡A tomar por culo!
Y punto pelota.
Desde hace casi 30 años tengo correo electrónico.
Y desde entonces tengo obsesión por guardar copias del mismo, aunque claramente cada día es más absurdo guardarlo, teniendo en cuenta que la mayoría de las comunicaciones las realizo mediante otros medios de los que no almaceno los mensajes.
Pero así sigo.
Hoy he realizado una copia de seguridad debido a que tuve algunos problemas al renombrar una carpeta lo que me generó un pequeño, intrascendente, problema de incompatibilidad (era un nombre que la aplicación que actualmente utilizo para consultar mi correo electrónico utilizaba para una de las cuentas POP3 que gestiono).
Casi creí haber perdido los mensajes, pero al menos sabía que estaban en texto plano, así que no era tan grave como podía ser.
Volviendo a renombrar lo necesario y cambiando algunas cosillas internas de archivos «ocultos», conseguí que volviese a funcionarme como deseaba. Ya de paso, aproveché para depurar las reglas de filtrado de mensajes, algunas de las cuales estaban desfasadas y se ejecutaban sin necesidad, reduciendo la eficacia de la recepción de mi correo.
Utilizo, actualmente, Mozzilla Thunderbird 45.7.0 sobre Linux Mint, después de que este programa absorbiera a mi querido Eudora.
Pero los tiempos cambian y el día de mañana, más que probable, el correo electrónico será un recuerdo, cosas de los viejos tiempos (valga la redundancia). Mientras tanto, seguiré haciendo copias de seguridad.
😉
Cinco pendrives
en la bolsa descansan
y no lo saben.
Estoy pensando en escribir un libro cuando la noche no aparece en lontananza y aquellas personas que se pierden por Ciudad Real viajan a lugares insospechados, sin embargo, he de reconocer que la no, la noche más larga, ha sido aquella en la que cualquier humano, cuando un humano… no sé cómo acabar las frases en las que aparece la palabra humano, ser humano o no ser humano that is the question; es mejor pensar en otra cosa antes que seguir insistiendo en la misma porque todo esto no es más que una locura sin principio ni fin cuándo se empieza a hablar sin saber qué c****** se va a decir o qué c*** se va decir, tuvo, acaba por ser un despropósito sin sentido y es muy gracioso como hasta un maldito programita de interpretación de texto oral acaba por entender que c****** no se puede decir y qué c*** tampoco se puede decir y me toca las… narices.
Recibido al dictado improvisado de la web https://talktyper.com/es/
No soy poeta de metáforas viscerales
pero noto una opresión
a unos tres centímetros a la izquierda
del esternón
aproximadamente entre el frente
y la espalda.
Una opresión que podríamos calificar de muscular
incluso sin saber lo que hay dentro de esta cavidad
denominada tórax
cuyo nombre deriva del latín
a su vez de un vocablo griego más arcaico
que significa coraza.
Siento que la expasión de la región intracostillar
está inhibida en cada inhalación
cuando ella está en casa.
Apatía de la musculatura intercostal
asternales decaídas en depresión hacia flotantes
y un diafragma inervado por frénicos de duelo
sofoco
con sensación de opresión en la región torácica o abdominal.
Podría decir (sencillamente)
que me duele el corazón de verla así
que se me encoje el alma
ánima de cañón con pólvora de silencios
que la angustia me hiere
que me puede su mal.
Pero el silencio impuesto en aras de la calma
está cerrando el paso a la voz de dolor
al grito sano
y se me pudre dentro
la contención prudente de un millar de miserias
y sus manos buscando el pomo de una puerta.
Dicen que me vendo muy mal
pero es que yo
NO ME VENDO
como mucho
me alquilo por horas.
Ya he leído todo
lo que está escrito en facebook
y ahora me toca
vomitar.
Como de «Casi 300«

Leyendo sobre los powhatan, me encuentro esta frase tan divertida como absurda:
Aproximadamente quedan 3001 powhatan en Virginia.
¡Aproximadamente 3001!
No 3000, ni más de 3000, no. 3001, aproximadamente, eso sí.
Y me pregunto cómo han aproximado, es decir, si han aproximado a la unidad, puede que, en realidad, tan sólo queden 3000,65 powhatan o, por exceso, 3001,00037 powhatan.
Pero no, no son exactamente 3001, sino que ese número mágico es tan sólo una aproximación a la cantidad de powhatan vivos, supongo. Puede que alguno esté entre la vida y la muerte… puede que alguno sea considerado medio o cuarto y mitad de powhatan, dado el mestizaje… puede… pero que la cifra sea tan simpática como 3001…
¡Divertidísimo!
Para no dejar de usar en mis clases particulares.