Un «micro» aire acondicionado

Una muestra de cómo enfriar el aire con medios más que precarios:

Tomar dos botellas de plástico, llenarlas de agua, meterlas en un congelador (que por supuesto gasta energía en enfriarlas, así que no pensemos que no consumimos nada).

Cuando se vaya a usar, poner un plato o contenedor para que el agua de condensación que se formará en torno a las botellas congeladas tenga donde gotear. Poner las botellas delante de un ventilador que al ir moviendo el aire en esa dirección se irá enfriando (sin lograr temperaturas verdaderamente bajas)

Lo estuve usando la última semana de junio y algo incidía en hacer soportable mi estancia en mi lugar de trabajo, sin tener que recurrir a un sofisticado aparatito con instalación incluida.

No es una maravilla, pero es una maravilla. ¿Se entiende?

Hace 19 años que cambió mi vida

19 años de amor
19 años de ilusiones
19 años de risas
19 años de compañía
19 años de sueños
19 años de pieles
19 años de besos
19 años de miradas
19 años de dedos
19 años de cuidados
19 años de cariño
19 años de juegos
19 años de deseos
19 años de proyectos
19 años de realidades
19 años de verdades
19 años de caricias
19 años de músicas
19 años de amor

Campaña de mecenazgo de !ç~ñ¿.#

Este libro ha sido íntegramente generado por un programa escrito en C conteniendo un número de caracteres que podríamos denominar signos de puntuación (añadida la ñ y la ç, entre otros) que ha volcado en una ejecución 81 (3 elevado a 4) cadenas de 729 (3 elevado a 5) caracteres aleatorios del inventario conocido como alfabeto.

El programa (puntuación.c), altamente absurdo, tan sólo ha tenido ese uso y después no tendrá ningún otro sentido. Se añexa como apéndice en las dos últimas páginas del libro.

Me está llevando una enorme cantidad de tiempo el proceso de generación de las «recompensas» para el micromecenazgo de este proyecto. Por supuesto, mucho más tiempo que el empleado en el proyecto en sí. Aunque bien es verdad que el proyecto también se ha diversificado hasta alcanzar una dimensión mayor que la que tiene un libro.

Hasta el momento no hago más que gastar/invertir dinero que puede que no recupere, pero también es cierto que estoy aprendiendo mucho en este camino. Si lo considero un pago por el curso de desarrollo que estoy llevando a cabo… hasta cabe decir que es poco dinero.

Quién no se consuela…

Permutaciones

He decidido ir publicando en una red social de cuando en cuando una frase con dos palabras formadas por las mismas letras en distintas posiciones y una palabra a modo de conjunción entre ambas.

Las palabras que use deben tener todas las letras distintas, es decir, permutaciones sin repetición. Es fácil (factorial) saber cuántas podrían haberse obtenido si bien es más complejo de lo esperable el obtener una de ellas que sea significativa. Más aún que el par formado sea interesante.

De momento, he publicado:

mapeo un poema
cunetas sin cuentas

Sobre un bonito fondo rojo.

Tijeras

Tijeras es una enorme palabra
de siete letras diferentes
que podría dar lugar a 5040 permutaciones
algunas de las cuales
quizá
estén contempladas como palabras
en algún idioma conocido
o desconocido.

¿Qué decir de la posible sartije?

Una palabra como sartije no puede desperdiciarse
en el olvido de una mera especulación matemática
que ignore su significante
por carecer de significado
dando por hecho que lo único importante de una palabra
es su interior
sin prestarle atención casi al maravilloso hecho de que rime
perfectamente bien con te lo dije.

Sartije son tus ojos melindreando en la porcelana de mi madre
justo antes de que en el centro de las niñas te clavase tijeras.

multicopy.sh

Otro de esos programas para demostrar que la programación puede ser tan absurda como la poesía.

En esta ocasión, el código simplemente realiza 27 copias (las que se decida en función de un parámetro incluido en el mismo) de un archivo dado su nombre y su extensión.

No sirve para mucho más, pero puede ser útil para saber cómo realizar bucles «for» con bash (shell script) y también para recordar cómo se usa «printf» como herramienta para crear cadenas nuevas (a modo de sprintf o para escribir a la salida estandar.

#!/bin/bash 
nombre="27signos" 
extension="odt" 
nombreoriginal=$(printf '%s.%s' "$nombre" "$extension") 

for ((i=1; i<28; i++)); 
do fichero=$(printf '%s_%02d.%s' "$nombre" "$i" "$extension") 
echo -e $(printf "Fichero original |||%s||| copiado |||%s|||" "$nombreoriginal" "$fichero") 
cp $nombreoriginal $fichero 
done

 

27 de agosto

¿Por dónde empezar?
¿Cuál ha de ser mi próximo proyecto?
¿Cómo dar fin a los que tengo a medias?
¿Por qué me cuesta tanto definirme?
¿Procastinación?

Y sin embargo…

aquí estoy
intentando concretar la poesía más abstracta
luchando contra el miedo perpetuo a la mediocridad
que por otra parte defiendo a capa y espada

aquí estoy
a primera hora de la mañana
sin desayunar
esperando que un rayo de inspiración
entre por la ventana abierta al ruido de Madrid

aquí estoy
y así me siento
de sentarse y de sentirse
abatido en ambos casos
por el peso de mi cuerpo

aquí estoy
escribiendo este poema que no es un poema
para un libro que nunca será un libro
reclamándome poeta sabiendo que no lo soy
más que en el sueño en el que habito

aquí estoy
y no tengo respuestas
salvo un extraño malestar por el silencio
que campa a sus anchas en mi mente
adormecida
a primera hora de la mañana
abatido
escribiendo
y en duda.

Esto no es una broma