Una forma
perversa
perfecta
de llegar al silencio
es mediante el ruido
mucho ruido
tanto ruido
que el ruido
no deje oír
no deje escuchar
no deje saber
no deje prestar atención
a nada que no sea
el ruido
mucho ruido
tanto ruido
que el ruido
es el único estímulo
para que el silencio
se imponga
sobre lo que no sea ruido
y no se oíga
no se escuche
no se sepa…
nada más
que
el
ruido.
Que sí, que Cataluña…
Que Cataluña
se secesiona
que Cataluña
se rebela
que Cataluña
se hace llamar Catalunya
que Cataluña
tiene Generalitat
que Cataluña
es mala
que Cataluña
es irreverente
que Cataluña
no obedece
que Cataluña
es egoísta
que Cataluña
se quiere divorciar
que Cataluña
se insurrecciona
que Cataluña
es violenta
que Cataluña
es provocadora
que Cataluña
es muy mala
que Cataluña
se empeña en hablar catalán
que Cataluña
es exclusivista
que Cataluña
es racista
que Cataluña
es clasista
que Cataluña
es fascista
que Cataluña
es mala, pero que muy mala
que Cataluña
es insolidaria
que Cataluña
es divergente
que Cataluña
es irredente
que Cataluña
es imperialista
que Cataluña
es golpista
que Cataluña
se quiere evadir
que Cataluña
no acata la constitución
que Cataluña
no acata la monarquía
que Cataluña
no acata el consenso político
que Cataluña
no acata la libertad religiosa
que Cataluña
es lo peor, sí, lo peor
que Cataluña
vulnera la libertad de prensa
que Cataluña
vulnera la libertad de movimiento
que Cataluña
vulnera la libertad de expresión
que Cataluña
convoca un referendum ilegal
que Cataluña
convoca una manifestación ilegal
que Cataluña
convoca una protesta ilegal
que Cataluña
convoca lo que sea ilegal
que Cataluña
entera es ilegal
que Cataluña
es ilegal menos los legales
que Cataluña
es España
que Cataluña
es terreno de la monarquía
que Cataluña
es de orientación cristiana
que Cataluña
es como dios manda o…
que Cataluña
es malvada
que Cataluña
es pérfida
que Cataluña
es la pesadilla de quienes no viven
en Cataluña
es la pesadilla de quienes no aman
Cataluña
es la pesadilla de quienes no desean
Cataluña independiente
es la pesadilla de quienes adoran
la libertad española
la monarquía española
la constitución española
la legistalación española
y lo español
todo lo español
que España
es legal
que España
es consticional
que España
convoca referendums
que España
es democrática
que España
es libre
que España
es una
que España
es grande
que España
es la España de todos
con la gracia de dios.
Camino de Donibane
Texto escrito hace ya más de 1000 años. Con todo cariño.
Tomo camino de Donibane que pasa por Lezo para encontrarme con Alex y, si puedo, con Olatz para volverme esta tarde y charlar con Xabi, mi amigo que está tan mal como nunca le he visto.
Salgo de la Plaza Gipuzkoa y atravieso el Urumea dejando a derecha Egia y a izquierda Gross, voy fronterizando estos dos barrios de los más típicos donostiarras para empezar a rodear el verde de la falda del sin igual Ulía que a su oriente protege a San Pedro y lo aísla del crecimiento metropolitano.
Pero antes, en Rentería, nos lanzaremos al otro lado de la ría que separa ambos Pasaiak y, cruzando la villa de mi amiga y profesora particular de prácticas de Euskera, Olatz.
Quizá allá me baje y aún no lo he decidido, para seguir los pocos metros que la separan de Donibane a pie junto a las fábricas y locales que me impedirán ver la ría.
Al fin de mi camino, Alex y un restaurante bajo su casa donde comí una vez las mejores lentejas que haya comido nunca.
Y, como siempre que tengo la suerte de visitar San Juan, visitaré el que considero mi lugar favorito de Gipuzkoa, de Euskadi, de Europa… El sitio que me presenta la más bella puesta de sol que jamás viese: lo que llamamos Puntas de Pasaia.
Seguro que allá escribo algo más bajo la influencia de la contemplación del crepitar del Cantábrico contras las rocas inaccesibles que tan absorbentes me resultan.
Montañas, rocas, olas, mar, sol… pero, sobre todo, tantos buenos amigos, tantos recuerdos pasados, tantos recuerdos futuros…
– Gorri bat, mesedez
…
– Eskerrik asko
Ando esperando a Alez en una taberna de San Juan con el fresco aire que llega del mar, se mete en la ría y entra por las ventanas meciendo las hojas verde claras de la hiedra del patio sombreado.
Gipuzkoa, 1995
La pérdida de tiempo ecologista
Concienciado como estoy con la reducción de papel innecesario, llevo varios días intentado imprimir un documento cuyas páginas tienen unas dimensiones atípicas, de 20 centímetros de ancho por 9 de alto, de manera que cada par de páginas caigan sobre un único folio DinA4 de 21×29,7 cm. Pero me está resultando tan difícil que estoy gastando papeles por prueba y error que no debería gastar. Todo por ahorrar un total de 40 páginas y sus correspondientes recortes (pues la superficie externa a las páginas es sobrante) que aunque intento pensar en maneras de aprovechar sé que, de alguna manera, podrían haberse evitado.
No obstante, llevo tanto tiempo pensándolo y probado con el ordenador que quizá el desastre lo esté provocando por otro lado, en lugar de darle al botón de imprimir y recortar con el cutter correspondiente posteriormente.
Y entonces caigo en que ser ecologista, o intentar serlo pues es una carrera imposible, es algo nefasto en el sentido de la productividad, puesto que cualquiera o casi cualquiera en mi situación ya tendría hecho lo que yo estoy tardando en hacer varios días por ahorrarle al planeta 40 folios.
Puedo pensar en usar papel reciclado y así sentirme algo menos culpable o, incluso, papel reutilizado por la otra cara, aunque quede más cutre, lo que me lleva a esa otra consecuencia de intentar ser coherente a costa, incluso, de acabar teniendo menos repercusión porque el trabajo final está «peor acabado», aunque más medioambientalmente sostenible.
Por otro lado, voy a pegar (con pegamento, otro pequeño monstruo antinatura) las páginas recortadas sobre pedazos de cartón que están siendo recuperados de la basura pero que difícilmente saldrán de ser poco más que basura. Sí, muy concienciada basura, pero no tan glamurosa como una elección de papel Munken Pure sobre Cartulina Gráfica negra muy porosa, por ejemplo.
Vivo rodeado de basura. Intento sacarla de lo que he generado. Intento minimizar, no ya mi huella ecológica, sino mi huella consumista (si es que hay diferencia), pero en ese permanente intento, acabo olvidando que debo ser competitivo para poder financiarme y poder seguir haciéndolo.
Y así sigo…
Sin respuestas.
Bellísimo
Ya sé que estoy muy sutil con esto del machismo, pero esto me lo parece, aunque pueda resultar una banalidad: Bellísimo no está en el diccionario en el que sí está Bellísima. No entiendo el porqué me sugieren como alternativa «crudelísimo», como si esa raíz «bell», de «bellísimo» viniese o proviniese de «bellum», de donde procede la cruenta guerra.

Blakout poetry
No me gustan las etiquetas o palabras en inglés para decir cosas que pueden ser dichas en castellano. No por mantener un purismo en el lenguaje que nunca persigo y no tiene sentido perseguir, pues todo idioma es híbrido, mezcla, fusión, contaminación… sino por el hecho de que usarlo contiene cierta pretensión de «altanería» o pose que me parece banal y ridícula.
En lugar de blackout poetry perfectamente podríamos decir poesía por tachado o, incluso, poesía tachada, aunque sea el negativo a lo tachado lo que resulta tras el proceso.
El pasado jueves hice un ejercicio así con las personas asistentes al taller de iniciación, un poco por descolocarles, pero sobretodo por demostrarles liberalidad en el tratamiento de los procesos creativos.
Resultó, en mi caso, este texto sencillo:

Bajo el hastío
fruto de falta de curiosidad
la inmortalidad,
rodeada de una ola adormecida
una vieja esfinge olvidada
no canta.Yo soy rico pero muy viejo,
como otras bestias,
bufón de este lecho
blasonado para todo.
Concordancia gramatical
Por favor… léase con toda la calma y precauciones del mundo este texto que puede estar absolutamente desfasado en unos años:
Estoy un poco harta de esos escritores o escritoras que solo se dedican a hablar mal de otros autores o autoras.
La envidia, seres humanos, es una puta mierda. Sigue tu camino y deja a la humanidad en paz.
Gracias
Una amiga publica esto en una red social y yo acabo viendo exclusivamente lo que quiero ver… como todo el mundo, supongo.
En este caso, la imposibilidad de mantener nuestro idioma en un equilibrio imposible entre género gramatical y género sexual. Para mí es uno de los frentes equivocados de la lucha feminista, pero es sólo una opinión. Que finalmente puede estar completamente equivocada, como todas las opiniones.
Me falta un «esos escritores o esas escritoras» y un «otros autores u otras autoras» para ser medianamente justo… si bien es verdad que la tendencia a indicar en primer lugar al género gramatical masculino podría ser un claro signo de discriminación.
Por ende, recuerdo que la etimología de «humanos» procede de «hombre»… y ya no sigo pero veo que la batalla en el lenguaje es compleja y algo ridícula.
Si bien es verdad que le reconozco la «visibilidad» de «escritoras», en la primera frase, para dejar de asumir que «escritores» solo pueden serlo hombres.
Podríamos sustituir escritores o escritoras por «personas que escriben o que se dedican a escribir» y acabaría por englobar también a aquellos colectivos que no se sienten incluidos en esta bipolar representación.
Alfombra

Después de pensar si comprar una alfombra o lavar la existente, me decanté por la segunda opción y aquí está el resultado. Casi parece que ha cambiado de color, que he adquirido una nueva y por el mismo precio que realmente hacerlo, así que finalmente no tengo muy claro (como en la casilla de salida) qué opción era mejor.
Oklahoma no es un buen lugar, de Vicente Navarro Abad

Muy satisfecho con el trabajo realizado por ambas partes (la mía como editor y la Vicente Navarro Abad como poeta y diseñador gráfico de la portada) en el proceso de edición de este libro.
He elegido para la ocasión un tipo de letra curiosa, huyendo de mis amadas sans-serif radicales, como la Futura o la Verdana, para recaer en un tipo amable, suave, pero no excesivamente llena de gracia: Cabin Regular
Usé para esta ocasión la imprenta Lozprinter.com que me ha permitido obtener un libro con un acabado en la cubierta bastante espectacular, aunque algo peor el posicionamiento de las cajas en la tripa del libro.


Escribí un prólogo en el que me enternecí bastante que quiero dejar aquí:
Prólogo de Oklahoma no es un buen lugar
Giusseppe Domínguez, M-20190913
Plano general de un prólogo con un Cadillac burdeos al fondo pisando una desgastada línea discontinua amarilla
caerán en cascada sobre el acantilado
de estas páginas entre tumba y tumba,
descubrirán el dolor de un nuevo idioma
El poemario que tienes en tus manos no es propiamente un poemario, es más bien una colección de libros de poesía que se han decidido comprimir en uno solo, es una librería densa en un único volumen, un universo de versos que anda a la caza de un nuevo idioma más allá de cascadas y acantilados, de tumbas y de ojos.
Conocí a Vicente en una cena hace ya más de 15 años y, de inmediato, nos caímos bien mutuamente acaparando prácticamente toda la conversación de la velada; y es que conversación contiene versación, que es algo que a él, como a mí, le aprisionaba o apasionaba desde hacía tiempo. Un año después comenzó a asistir a los talleres de poesía que coordino desde el 2002 en la Asociación Cultural Clave 53 y nuestras charlas arreciaron, su ansia por expandir el conocimiento cabalgaba con la mía y fuimos enriqueciéndonos en la búsqueda de textos interesantes, poéticos, que nos revolviesen el alma y el intelecto, si es que ambos entes no son uno.
Ese enriquecimiento se aprecia en casi omnipresente referencia literaria, epígrafes de poetas tan alejados en el espacio y el tiempo como Edgar Allan Poe y Pedro Andreu, pasando por el romanticismo, el simbolismo, las vanguardias de principios del siglo XX, acmeísmo ruso, la generación perdida, el Jazz, la arquitectura, el diseño, la cultura pop, el cine… el cine. Sí. Vicente hace poemas que parecen guiones cinematográficos y posiblemente guiones cinematográficos que parecerán poemas. De cuando en cuando, en sus poemas encontramos acotaciones cinematográficas, como expresiones externas, técnicas, que nos situasen más allá de la emoción, sin abandonar, dicho sea de paso, la capacidad lírica de la poesía, emotiva, votiva, volitiva…
Toquetea la parodia de sí mismo, huyendo de la poesía más convencional, acariciando el postmodernismo, incluso apropiacionista, ecléctico por definición: trata de reunir, procurando conciliarlos, valores, ideas, tendencias, etc., de sistemas diversos, baraja la poesía experimental o el mero juego de estilo sin mayor pretensión (ni menor) que la exploración pura.
Este poemario escrito a lo largo de la última década estaba en las telarañas de su memoria (ROM) cuando quiso rescatarlo para trabajarlo con la intención de publicar su primer libro de poesía. Una vez decidido, nos pusimos codo con codo, pantalla mediante, a lidiar con la periodicidad que da la vida moderna hasta esculpir este libro (primero de varios, me consta) pues cada poema ha sido cincelado con mimo, tallado con fuerza, con la dureza requerida para extraer piedras preciosas de las simas de la tierra.
La poesía de Navarro-Abad corretea, juega, escudriña, busca; la poesía de Navarro-Abad es erótica, tierna, jugosa, risueña, burlesca, seria, profunda, social, socarrona, inteligente, culta, banal, cotidiana… todo ello en ocasiones simultáneamente, lo que conlleva cierta precaución a la hora de acercarse a sus textos pues más allá de la broma está la ética, más allá de la vulgaridad está la sofisticación, más allá de la anécdota está la voluntad de universalidad, ahí mismo está el conocimiento hondo de culturas lejanas, así, como quien no quiere la cosa. Es parte de su juego y su búsqueda personal, la de ser una especie de zen urbano en la vorágine del nuevo milenio en el hemisferio occidental, con fútil modestia porque es imposible mantenerla: Vicente Navarro-Abad es un erudito que no reconoce serlo… pero se le escapa por los poros, no puede evitarlo.
Oklahoma no es un buen lugar, verso del poema Fábulas de cama, llegó a ser el título perfecto de estos poemas que tienen el aroma de una road-movie, de los neumáticos quemados de un descapotable que escribe poemas con el humo en la carretera del futuro. Te recomiendo, lector o lectora, que levantes tu pulgar junto al arcén y te dejes transportar a lo desconocido. Te aseguro que el viaje será divertido, diverso y verso.
Cuaderno
El cuadernillo
tras la pantalla plana
esconde letras.
La otra libreta
bajo el peso del mismo
rompe palabras.
Con las anillas
los cuatro cuadernitos
entrecruzados.
Unas postales
dormidas a sus pies
no tienen texto.