Me cago en dios

Yo también me cagaría
si creyera que existe
porque si me cago en la inexistencia
es como si no cagase en la existencia
lo que acabaría siendo un extreñimiento
que conllevaría un extrañamiento
extremeño
como poco.

Yo también me cagaría
si creyera que existiese o que hubiera existido
o que hubo existido
anteriormente.

Yo también me cagaría
si mi único dios verdadero
no fuese el Monstruo de Espagueti Volador
y hubiese de deglutir posteriormente
la citada pasta.

Yo también me cagaría
si mereciese la pena
y al cagar en dios no se me abriese
de nuevo
la cápsula hemorroidal de cada día.

Yo también me cagaría
en dios patria y fe
que desde hace décadas
escribo con minúsculas
frente a Hombre Libertad y Razón
que están desapareciendo sin razón
sin hombre
y sin libertad.

Yo también me cagaría
si pensase que un ser omnipotente
puede soportar mis heces
puede limpiarse solito
puede ignorar mi caquita
puede hacer que cague y no manche
puede reírse de todo
puede reírse de mí.

Yo también me cagaría
pero me aburre tanta mierda
que inunda portadas de periódicos
con los que limpiarse el culo
y procuro minimizar
el derroche de papel.

Yo también me cagaría
en todo
incluyendo Todo
sin parangón ni miserias.

Yo también me cagaría
en mí mismo cagándome en dios.

EGB

Simpáticas las dos ventanas casi puertas de un local de Segovia. Recordé mis tiempos preadolescentes cuando estudié la Educación General Básica, que no era tan básica. La fraccioné en dos periodos completamente diferentes:

1.- Madrid, en el colegio Legado Crespo que estaba situado (y sigue allí) en la Glorieta de Embajadores, en concreto en la Avenida de las Acacias, número dos.

2.- Colmenar Viejo, a partir de los 11 años, en el colegio San Andrés en una pequeña colina de lo que entonces eran las afueras de aquel pueblo que no para de crecer.

Interacción fallida

Me pide amistad.
Tiene muchos amigos.
Algunos compartidos.
Pienso: puede ser alguien interesándose en mis talleres…
Agrego a mis amigos.

Llega el siguiente diálogo absurdo:

Hasta ahí puedo leer.
No contesta a mis preguntas.
Tiene una «agenda oculta».
Quiere algo que yo no quiero.
Me da igual que tenga 24 años.
Me da igual que viva en Francia.
La borro de entre mis amigos.
Elimino la conversación
que
en puridad
no fue una conversación.

Olvido la interacción
claramente fallida.

God exists see image

Me ha llegado este correo electrónico que, virus aparte, me ha hecho reír bastante:

Procedente de Faith Diet

You must see this picture of (if you haven’t yet)….

God exists see image

A friend forwarded me this video ……and I’m speechless.

It provides photographic PROOF that God exists.

Skeptical? I was, too.

But you can see the proof in exactly 2 minutes…

and I promise, you’ll never be the same.

Ready to see… and believe?

=> Just click here now

_____________
4268 Fannie Street Bay City, TX 77414
Unsubscribe

Obviamente, era un virus que ha generado un programa informático más o menos azarosamente, enviándome en cualquiera de los enlaces que consideraba recomendables pinchar (la imagen de dios, la prueba fotográfica, el vídeo… o incluso en enlace para cancelar la subscripción)

Todos, apuntaban a
http://XXXXX_www.dietmanagebody.faith/7495-726-895-18491107/jmdomin/tindex25.html
http://XXXXX_www.dietmanagebody.faith/7495-726-895-18491107/jmdomin/tindex25.html
http://XXXXX_www.dietmanagebody.faith/7495-726-895-18491107/jmdomin/tindex25.html

http://XXXXX_www.dietmanagebody.faith/7495-726-895-18491107/jmdomin/rindex4.html

Enlaces que he modificado añadiendo las X para que no existan y no puedan infectar ni por error a alguien que no haya leído esta entrada.

Me ha resultado tan tentador pinchar en ese «God exists, see image», casi tan divertido como cuando Gagarin estuvo por primera vez en el espacio y dicen que dijo: «Estoy en el cielo y no veo a Dios, así que no existe» y se quedó tan pancho. Qué cosas estas de usar tan malamente la lógica.

Miedo a la hidratación

Pensé una frase «divertida», un pequeño chascarrillo y a continuación en la repercusión que tendría publicarlo en Facebook.

Justo en ese momento me entraron los siete males, de imaginar el aluvión de recomendaciones más o menos coercitivas de nutricionistas aficionados que ejercen las 24 horas al día.

No lo publico.
Sí, sí publícalo, pero prohíbe a cualquiera que te quiera decir qué tienes que hacer con tu vida.
Es demasiado duro andar prohibiendo comentarios por una cosa así.
Es verdad, no publico.
No, no me refiero a eso, mejor publica, pero no le des importancia a los comentarios.
Ya, pero es que es posible que incluso se enzarcen amigos o amigas en diatribas acaloradas por un chascarrillo.
Pues como quieras. No publiques.
Sí, sí, quiero publicarlo. Pero me da miedo.
Pero si es un tonto chascarrillo.
Ya lo sé, pero ¿crees que lo saben los usuarios y las usuarias de esa red social? ¿No lo tomarán en serio?
Quizá tú estás tomando demasiado en serio lo que puedan comentar.
Puede ser. Sí. Tienes razón. Lo publico y a ver qué pasa.
Eso, lánzate, así, con valentía.
Puffff… da miedito.
¡Venga ya!
Ya te digo. Pero sí, hoy voy a publicarlo. He pensado que cuando alguien comente, sea lo que sea, voy a darle al icono de la risita, sin ninguna otra explicación. Así, sin avisar. Me da igual el comentario que sea. Me río y punto. Risa demoledora. ¿Qué te parece?
Algo incorrecto, pues te estás riendo de la gente. Pero bueno, si te hace sentir más tranquilo…
No sé si más tranquilo, pero quiero publicarlo, sea como sea, para no sentir que estoy perdiendo libertad tan rápidamente como siento que la estoy perdiendo.
Esta conversación demuestra que la has perdido ya. No te resistas, adáptate a los nuevos tiempos.
Jo… Hoy pensaba que hace años era bastante punki y ahora soy más bien hippie… pero ambas tendencias están tremendamente trasnochadas.
Ya estamos otra vez. Ahora te meterás con los hipster.
No, no eso. Pero bueno… te dejo, que voy a publicar en FB ese texto tan rompedor como absurdo. ¡Y a ver qué pasa!

Me estoy hidratando.
¿Con agua o alguna crema?
No, no. Con hidratos de carbono.

Este ruido

Este ruido tan enorme que hace mi dedo rascando mi oreja lo oirá todo el mundo, ¿verdad?

Podríamos (podría, yo) desarrollar toda una tertulia en torno a esta frase tan curiosa, que comprime la idea de que lo subjetivo es objetivo, que privilegia al ego, al ser capaz de pensar que es el centro del universo, sin ser ni siquiera un verso.

Podríamos (podría, yo) desarrollar un debate acerca de qué estoy oyendo cuando sólo lo estoy oyendo yo. De si esta pregunta formulada de manera gramaticalmente indirecta es contestable o no lo es en absoluto (aunque puede que sí lo sea en relativo).

Podríamos (podría, yo) desarrollar un tratado sobre el solipsismo y su posible imposibilidad o su impasible impasibilidad.

Podríamos (podría, yo), pero estoy tan pendiente oyendo este ruido tan enorme que hace mi dedo rascando mi oreja que no puedo hacer nada.

Almas gemelas

Tener un lío con tu alma gemela… ¿Es incesto espiritual?

Tan a menudo se habla de la famosa alma gemela que yo no puedo evitar pensar que gemela lo es en tanto «parecida», no por ello complementaria. Personalmente, prefiero un alma complementaria, o una carne y hueso conjugada o una mente paralela y secante al mismo tiempo. Y siento haberla encontrado hace ya años.

Perdiendo el tiempo

Hoy estoy haciendo cambio de letras
Jpu rdypu jsvormfp vs,nop fr ñrytsd

Dice un dicho popular que cuando el diablo no sabe qué hacer con el rabo mata moscas.

Pues no sé si hoy soy mosca o diablo.

Estoy perdiendo el tiempo a manos llenas.
Es triste, pero cierto.
Supongo que hay días así.

A esto le llama la gente procastinar.

Esto no es una broma