Mezquindad

Mezquindad miente
una sarta de sartenes
con un ala llena de espuma de sol
que rompe la página azul
de porcelana.

No hay horizonte sin alas de sartenes
no hay un final para el sufrimiento
no hay aleluyas sin alma de reguero
mientras la cal de la luna
abate tempestades
a la orilla de tus ojos.

Y ahí el ritmo del verso se quiebra
y huye.

Diferencias mínimas

¿Pienso que pienso?
vs
¿Pienso qué pienso?

Esa mínima tilde cambia el complemento directo del primer verbo pensar al acto de pensar en el primero de los casos frente a la materia pensada por el segundo verbo pensar en la segunda cuestión.

Texto escrito con 2 palabras, tan sólo «pienso» y «que/qué», usadas de manera que la primera de ellas sea escrita en las cuatro esquinas del texto.

Minudencias…

Periferias

Si miras hacia arriba corres el peligro de estamparte pero verás caer el rayo que te mate.
Si miras hacia abajo la vida será triste aunque no te resbales.
Si miras al frente verás el horizonte pero te pierdes las estrellas y los misterios de cada paso.
¿Cómo vivir mirando a tres alturas a la vez?
Esta cuestión no es sólo metafórica.

Probando estilos en Scribus

Este lunes he pasado la mañana probando estilos de crear páginas maestras para incluir los números de página automáticamente en Scribus.

No es fácil pero tampoco es imposible. Ahora bien, no tengo claro que los resultados que obtengo sean interesantes.

Estoy en fase de aprendizaje, lo sé, pero a veces estoy algo perdido con respecto a normas estéticas en este ámbito.

De momento me decanto por una pequeña semielipse en fondo negro al lado exterior de las páginas numeradas con un dígito blanco sobre ella. Es sencillo y espero que no pongan muchas pegas en la imprenta con la cantidad de negro, que no supera el centímetro cuadrado.

El tipo de letra es una futura de 10 pt, pero no sé tampoco si debería ir a elegir otra letra menos ligera para tener más blanco sobre negro…

Hummm… probando, probando…

El claxon

Suena el claxon a lo lejos
ahora unos chavales protestando
por el cambio climático
que se han congregado
vía las redes sociales
y un uso intensivo de dispositivos
de telecomunicaciones.

Suena el claxon a lo lejos
y siento que la vida pasa
fuera de la ventana
detrás de la que me parapeto
para escribir una ración de necedades
semanal
y contribuir
al cambio climático
con la mera existencia inevitable.

Suena el claxon
a lo lejos.

Aborrezco los memes

Ahora que se ha extendido la costumbre de reenviar y enviar en redes sociales y hasta en mensajes personales los memes, esa forma banal de apelotonar información simplificándola hasta convertirla en una parodia de lo que es verdadera información, una especie de caricatura sin el cuidado psicológico de una buena obra caricaturística.

En resumidas cuentas, un meme me parece la banilidad y la simpleza utilizadas como herramientas de diálogo y de gestión de la información.

Y sin querer ser siempre denso y sesudo, lo que no puedo soportar es tanta bajeza intelectual como para tomarse ni mínimamente en serio esas cadenas de mensajes prefabricados, donde no existe creación más allá de en algún rincón del que nunca se sabrá nada… o casi, y adueñarse de ello como si fuese creación propia, incluso, por poetas… es lo peor que he visto en mi vida…

Y alguien acabará por sacar un meme de este mismo comentario, porque tampoco es mucho más que una memez subjetiva sin otro objetivo que un pequeño desahogo. Pero el ámbito y el contexto…

Lecturas del ano

Hay quién ha remarcado esta opción como la más «ridícula» o motivo de mofa, pero es la única de las tres que a mí no me parece ni ridícula ni chifladura, pues sí que es probable que en nuestra piel se inserten consecuencias de nuestra forma de vida, de nuestras decisiones, de lo que puede que podamos modificar, mientras que en unas cartas más o menos azarosas y en una «bola mágica»… pero vaya, que será que soy demasiado materialista (y en esta ocasión no dialéctico).

Ay, los neutrones…

Antinatalista

El otro día leí un artículo casi cómico sobre que un antinatalista quiere denunciar a sus padres por traerle al mundo sin su consentimiento. Me resultaba muy sugerente el diálogo posible o imposible con sus progenitores, pues aquellos podían alegar que no le oían cuando le preguntaron (sí, sí que lo hicieron) si quería o no nacer.

Si este tipo de noticias son las que va a publicar un periódico serio como ese y no El Mundo Today… parece que el planeta está cada día más cerca de su autodestrucción por reducción al absurdo.

Seguramente, el personaje en cuestión me resultaría más simpático en persona, tomando unas cervezas y hablando de lo absurdo que puede ser reclamar a tus padres por haberte parido al mundo, una retroparida, por decirlo así, un recurso a un pataleo prefético, un grito ante-anticipado, un alarido neo-nonato.

Querría continuar la cadena de despropósitos que podrían responderle:

1.- En realidad no has nacido, eres tan sólo un producto de mi imaginación y en cualquier momento puedo dejar de soñarte.

2.- Justo antes de nacer nos hiciste firmar un acuerdo de confidencialidad en el que nos exigías que olvidásemos que habíamos firmado un acuerdo de confidencialidad por el el que acordábamos traerte al mundo siguiendo tus cuidadas instrucciones.

3.- Te contradenunciamos por obligarnos a cohabitar para tenerte, cuando no lo hicimos más que con el único motivo de la procreación. Estamos deseosos de que llegue el día en el que puedas encargar venir al mundo antes de estar en él.

4.- Consideramos que tuviste bastante tiempo antes de darte cuenta de que no querías estar en el mundo, antes de llegar a la conclusión de que la culpa era nuestra, así que damos por cerrado el asunto por prescripción de culpabilidad.

5.- Canibalízate a ti mismo. Parafraseando a Sócrates.

6.- El medio ambiente es sólo un medio, no un fin.

7.- No podemos permitirnos el lujo de escucharte porque tenemos que alimentarnos para poder tenerte y que puedas expresarte para que tengamos que escucharte pero sin tener el lujo.

8.- El problema es el capitalismo.

function nada()

//
// Función que no hace nada. Sí, así es. Es una función relajada
function nada() {}

Dentro del código del Proyecto Lejanías se puede leer el código de esta función que, como su nombre indica, no sirve para nada y no hace nada de nada… aunque había ocasiones en las que funciones como esta se utilizaban para poder hacer llamadas a la función y generar «espacios de tiempo», intervalos más o menos variables de una manera algo chapucera.

Esto no es una broma