Familia pez globo

Que veinte años no es nada
que febril la mirada…

Pues si 20 no son nada
ni hablar de 3.

Y sin embargo parece
otro universo
otro siglo
otra vida

Esta captura de pantalla
fue tomada durante una vídeoconferencia
que mantuvimos durante los días
duros
del confinamiento
el 17 de abril de 2020
con mi hermana y mi madre
en tiempos
en los que había que lograr
risas en la tristeza
compañía en la ausencia.

Hoy es un feliz recuerdo
de que no todo tiempo pasado
fue mejor.

Un encuentro inesperado

Viendo una serie bastante «tontuna» en netflix para pasar la sobremesa de diario con Carmen sin salir corriendo a trabajar, me encontré con este fragmento de la cabecera que me recuerda muchísimo a una amiga suya y coordinadora de una de las milongas más exitosas de Madrid.

(Con respecto al éxito de convocatorias de eventos:

No me canso de repetir que éxito no es tener mucha gente que acuda a tus eventos, sino tener mucha gente que está contenta de haber acudido a tus eventos. No siempre coinciden ambas acepciones)

La poesía IA IA IA…

He decidido que quiero entrenar a una IA (Inteligencia Artificial) para que escuche poesía, no para que la escriba, que eso ya lo hago yo. 😛

Harto de ver cómo la gente genera «poemas» con una IA no hago más que pensar (con esta inteligencia natural que tengo) que ¿por qué no se entrena a la IA para que escuche poesía y no para que la escriba?

En realidad, se entrena a las IA para que HAGAN cosas, pero eso está dejando claro a qué acciones no consideramos HACER, por ejemplo: escuchar, atender, aprender, respetar… y sólo son medios, caminos para conseguir fines en esta distopía maquiavélica llamada SXXI.

Voy a escribir (seguramente por carta y manuscrito en búsqueda de lo analógico anacrónico) a varias personas enviándoles un texto que diga:

Este poema está escuchado por una IA de código abierto.

La molestia de la estética y lo técnico

Me envía mi querida y admirada Ana Matey publicidad de sus estupendos Talleres de Creación y le comento, algo tontamente, que cuando se ve su mensaje, aparece una ristra de datos técnicos que no deberían estar ahí, seguramente puestos por la plantilla wordpress que debe de estar usando en su sitio web.

Y es que estas tonterías entre «simplificarnos» la vida con plantillas de WP evitando desarrollos HTML personalizados, supone que muchas veces acabamos teniendo «morralla» de código generado y que no sabemos de dónde ha salido. Pero, supuestamente, ha sido fácil generarlo. Lo que no suele ser es fácil modificarlo.

Espero que mi amiga no se tome a mal mi comentario que pretende ser constructivo.

La tilde infinita

Una tilde
buscaba la manera de posarse
en el silencio
y acentuarlo.

Quería hacer llorar
a dios
en agonía indeleble
ignorando su ausencia.

Poseyó en su intención
la dura semilla del odio
la dura acequia de la duda
donde florecer.

La tilde infinita
que no llegó jamás
a ser usada
murió en la tiniebla blanca
del olvido.

Esto no es una broma