donde tirar una impresora en el centro de madrid

Buscas esta frase (sin tildes, que para qué) en google y te dirige a la web del Ayuntamiento de Madrid que tiene un mapa con los puntos limpios para poder deshacerse de este tipo de materiales, de los que, por cierto, me cuesta deshacerme, pero ya llevaba años sin usar esta impresora Canon que tiene casi una década a sus espaldas (muy lejos de la pretendida obsolescencia programada).

Resulta desalentador que lo único que tenga en los alrededores de mi casa o de mi estudio sean un par de puntos limpios «móviles» que tan sólo están disponibles una hora a la semana. No se tiene en cuenta la necesidad de hacer limpiezas, de deshacerse de trastos, sin tener un coche que me lleve al extrarradio a depositar un residuo generando residuos…

La verdad es que no sé si puedo esperar, porque el martes es el día que tengo para ir a la piscina y mi salud es tan importante como la de la ciudad… o más.

¿Alternativa? Contenedor de algunas obras, de las que abundan en demasía por estos lares. Y una pequeña mancha más en mi conciencia, nunca inmaculada.

Ayer fue el cumpleaños del kernel de Linux

Feliz Cumpleaños a Linux.

¡Qué tiempos aquellos!

🤩

Uso Linux como único sistema operativo en todos mis ordenadores, incluso un fork del mismo, denominado android, en los que no puedo usar Linux Mint o Ubuntu, amén de otras distribuciones basadas en Debian.

Las basadas en RedHat (rpm) me gustan menos. Aunque fue mi puerta de entrada a Linux hace ya más de 20 años. Al fin y al cabo, venía de programar en UNIX/IBM AIX y administrar Solaris/SunOS donde monté los primeros cortafuegos (de una empresa israelí) de mi vida.

A nadie se le ocurría pensar que Linux acabaría siendo algo que conocería su momento de gloria más adelante. Por no hablar de Internet. Recuerdo que me comentaron en un lugar donde trabajaba que jamás se sustituiría el protocolo SNA por el IP… hasta que llegué yo y necesité tener un equipo con una IP address donde instalar un servidor web y un servidor de comercio electrónico. Los hacía NetScape. Los comercializaba en España Telefónica Sistemas (Avanzados de Información), quienes quisieron cercenar la red a su demencial Infovía.

Sigo jugueteando a instalar servidores en máquinas virtuales, en una raspberry pi, en otros dispositivos… pero el trabajo de administrador de sistemas acabó por desesperarme cuando comprendí que los sistemas eran una excusa para intercambiar dinero entre grandes empresas… y poco más.

Así que descubrí la poesía y su poder de creatividad y de verdad, pero sigo reconociendo (con nostalgia) un pasado en el que la ingenuidad nos hizo creer que la tecnología podía acarrear un mayor grado de interconexión, de formación, de información, de libertad.

Algunos libros rescatados del olvido

En casa de mis padres, quedan libros de la época de maricastaña (expresión divertida, por cierto) que el otro día estuve fotografiando antes de afrontar que su mejor lugar era la basura, pues no son, ni siquiera, aptos o del gusto de coleccionistas.

Son rarezas que el paso del tiempo ha convertido en graciosas, incluso aunque alguna de ellas, de la que no sabemos su procedencia (¿mi hermana?), ni siquiera hoy sea interesante, como esta:

Sobre «tecnología», me sorprendió encontrar este «La cibernética y lo humano», que parece escrito hoy en día, sobre el auge de la informática y su incidencia en lo laboral, especialmente en ámbito sanitario/médico, lo que me hizo pensar que sería adquisición de mi padre, allá por 1970. Sí, hace más de medio siglo. No es un libro sobre IA, que tan de moda está hoy en día.

Más actual era esta colección de fichas (en papel, claro está) sobre lo que suponía estar conectado a Internet, allá por el año 2000 y que ya era obsoleto entonces, que fueron publicando en capítulos en algún periódico de aquellos que alguna vez tuvieron relevancia impresa (o relevancia, así, en general).

Dos libros a los que yo tuve bastante cariño aunque no recuerdo muy bien por qué. La trilogía galáctica sigue siendo una producción audivisual que me impresiona, de aquellos lejanos años 80. El de Extraterrestres y religión, que sostenía la divertida hipótesis de que Jesucristo era extraterrestre, lo que no dejaría de ser cierto, incluso si era un ser «divino». también me hizo dejar de lado definitivamente los libros de ufología que tanto había leído hasta mi adolescencia.

Y no puedo dejar de incluir este libro que, literalmente, me cambió la vida, pues permitió que aprendiese a programar en C en una época en la que se hacía así, todo en papel, incluso la programación orientada a objetos (estructuras sofisticadas, por decirlo en términos de aquella época):

Lo pasé tan bien que hasta me hizo gracia encontrar este librito de Estadística (asignatura que podríamos decir que sigo teniendo pendiente) que creo recordar que compré en la carrera, cuando me tocó estudiar Termodinámica Estadísticas de la mano de Vicente López, quien luego sería el director del departamento de Redes Neuronales Artificiales en el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) donde estuve becado y luego contratado desarrollando la tesis de Aplicaciones de la Lógica Difusa al Control de Procesos en Tiempo Real (bajo el liderazgo de Erik de Pablo y tutelada por Xavier Alamán)

Un libro, como le dije a mi amiga Aída, «muy normal». Espero que esta tontunita se entienda sin ayuda de Gauss.

Regalitos

El fin de curso de Tango de las clases de Carmen de la Rosa para la Asociación Cultural Clave 53 terminó con la habitual fiesta que es una muestra que no, que no es una muestra, que solo es una fiesta, pero bueno, luego hay muestra, pero es una fiesta, pero claro, en una muestra… pero es una fiesta y este año va a ser distinto, como todos los años que van a ser distintos, pero es una fiesta que acaba siendo una muestra que nunca es más que una muestra con intención de pasar un buen rato, como en una fiesta, aunque sea una muestra sin más público que los invitados a la fiesta que es una muestra…

Y tras el día en cuestión, terminamos sorprendiéndonos con esta tecnología tan ultramoderna como un ventilador, pero que parece un par de auriculares. Es más, seguramente el siguiente «modelo» incorporará más tecnología, así ese ventilador podría incluir un teléfono, a la par que auriculares, así como, por qué no, una interfaz de inteligencia artificial desde la que controlar, pongamos por caso, la publicación en redes sociales de una imagen banal, como la mayoría. Bromeé con el hecho de que me gustaría modificar mi ADN para incluirlo en mi propio cuerpo: tener, intrínsecamente, la capacidad de autoventilarse no me parece baladí. Lo que hoy es una broma, cualquier día lo veo en la calle en estos tiempos en los que hay personas adscribiéndose a un «movimiento» de transhumanismo, donde la ingeniería genética y la cirugía tecnológica parecen ir ganando terreno dentro de lo que llamamos normalidad.

De momento, un alumno de Tango de Carmen nos regaló, tras mi sorpresa y la de Carmen, este par de equipos, lo que siempre se agradece, pero si además el paquete llega a casa el día en el que comienza una de las olas de calor de este veranito que pinta calentito…

¿Lo usaré?

Es complicado responder a esto. Es posible que alguna vez, incluso es más probable que acabe por usarlo algunos días en el verano en el estudio, donde no tenemos aire acondicionado y se sufre la inclemencia veraniega. En casa es menos probable porque soy tan (pero tan) sensible al ruido que dudo mucho que no me acabe por molestar o interferir con cualquiera de las actividades que haga… pero no lo descarto.

Eso sí, es de agradecer y mucho que este alumno haya tenido esa generosidad, que va en consonancia con la que suele mostrar Carmen en sus clases y en su vida en general.

Poema Cifrado

Programa para «cifrar» con un básico «Cifrado César», modificando letras por otras letras.

No acabé de darle entidad, así que no lo incluyo en el apartado de Poesía Programable que tanto me divierte en ocasiones.

Hace más de un año realicé este pequeño proyectito para un podcast poético que coordinaba Ernesto Pentón:

Proyecto para escribir un poema (sin tildes) desajustado una cantidad variable que se llamará desajuste.

Escribir un programa en C que modifique un texto dado cambiando cada letra por la letra siguiente en el alfabeto a partir de ahí llegar hasta la letra z y continuar con las primeras letras del mismo como si el alfabeto fuese un vector circular infinito.

Utilizar el operador módulo dividiendo la suma del índice más su desajuste entre 27 para hacer las consecuentes sustituciones (de la letra i por la letra (i+desajuste)%27) por las letras siguientes teniendo en cuenta que no puede pasar del número 26 (de 0-A a 26-Z).

Utilizar un array de letras para que sea el índice del array quien me diga qué letra sustituye a qué letra.

Pero el hecho de que no pudiese hacerlo con tildes sin una complicación enorme (es muy rollo programar en C con Wide Strings), decidí no generalizarlo a más de una frase y lo dejé por demasiado absurdo. Sí, sí, demasiado absurdo.

/********************************************************
    Poema Desajuste (escrito en C)
    realizado por Giusseppe Domínguez
    el día 11 de marzo de 2024 en Madrid
    bajo el sol del invierno.
********************************************************/
#include <stdio.h>
#include <string.h>
#include <time.h>

int desajuste(char *verso, char *verso_desajustado, int desajuste);
int firma();

int main(int argc, char *argv[])
{
    char verso[]= "primavera es ezo";
    char verso_desajustado[255];

  desajuste(verso, verso_desajustado, 2);

    return(firma());
}

int desajuste(char *verso, char *verso_desajustado, int desajuste)
{
    int  i, letra;
    int  long_verso=strlen(verso);
  char alfabeto[] = "abcdefghijklmnNopqrstuvwxyz";
  int  long_alfabeto = strlen(alfabeto);
  strcpy (verso_desajustado, verso);

    printf("Verso antes   de bucle es: #%s#\n", verso_desajustado);

    for (i=0; i<long_verso; i++) {
        if (verso[i] == ' ') verso_desajustado[i] = ' ';
        else
     for (letra=0; letra<long_alfabeto; letra++) {
       if (verso[i] == alfabeto[letra]) verso_desajustado[i] = alfabeto[(letra+desajuste)%long_alfabeto];
     }
    }

    printf("Verso después de bucle es: #%s#\n", verso_desajustado);
    return long_verso;
}

/* Función para aumentar mi ego cada vez que se ejecuta. */
int firma()
{
  time_t tiempo = time(0);
  struct tm *tiempolocal = localtime(&tiempo);
  char txt_firma[128];
  strftime(txt_firma,128,"\nGiusseppe Domínguez, a las %H:%M. M-%Y%m%d",tiempolocal);
  printf("%s\n",txt_firma);
    return 0;
}

 

 

Pruebas de imprenta caseras

Estamos terminando la maquetación/edición de la primera Obra de Teatro que Clave 53 ha editado.

Está siendo complicado porque hay decisiones que no sabíamos tomar, dado que es muy muy diferente a la edición de poesía que no tiene, en general, que tener en cuenta aspectos como dónde colocar (y con qué tipo de letra) los nombres de los personajes de la obra, no hay tantas acotaciones que, además, pueden incluir otras voces, otras referencias…

Afortunadamente, apostamos por una familia tipográfica muy completa, que incluía una buena itálica, fatface, thin, etc… como es la Bodoni que hemos usado también para la cubierta.

Recientemente, hicimos una prueba en una copistería, pero no salía con una calidad suficiente, sin entender muy bien la razón, así que revisamos que las imágenes usadas estuviesen en CMYK (lo que con Linux siempre es un pequeño tormento) y hemos impreso una copia en papel normal con una impresora convencional para ver si sale más o menos legible y todo parece estar bien.

Pero siempre, siempre, pasamos miedo en estos últimos pasos. Al fin y al cabo, es ahora cuando nos jugamos el dinero y, posteriormente y más importante, la reputación.

El lunes, si los autores de la obra están conformes, procederemos a la solicitud a imprenta de producción de 200 ejemplares. Cruzando los dedos…

Concurso de poemas: «Poema de hasta 60 versos»

#!/bin/bash
# Escribe un poema de menos de 60 versos respondiendo al
# llamamiento del Concurso de Poesía Jesús Serra.
# Se trata de un certamen internacional de poesía
# organizado por Fundación Occident, y que este año
# celebra su XVIII edición.
#
# Pueden presentarse poemas de hasta 60 versos, de estilo y temática libre. 
#
# Esta es mi participación deseada, aunque no la enviaré
# por respeto a la seriedad del Concurso
# que se escribe con mayúsculas y cuya temática libre
# seguramente resultará acotada a las líricas sentimentales
# habituales que campan por doquier en esta escritura
# que parece no haber vivido la transformación
# de las vanguardias o haberlas olvidado como si fueran
# una pesadilla de la que escapar.
#
# Giusseppe Domínguez, M-20250311

echo -e "Poema titulado \"Poema de hasta 60 versos\"\n\n"

numero_maximo_de_versos=60;

for ((i=1; i<=$numero_maximo_de_versos; i++)); do
  echo -e "Verso que ocupa el número" $i
done

fecha=`date`
echo -e "\n\n\tFirmado por Giusseppe Domínguez"
echo -e "\t$fecha"

Esta es una de las salidas posibles de este poema-programa que me ha divertido realizar más que participar en ese concurso en el que no creo que participe.

Poema titulado "Poema de hasta 60 versos"


Verso que ocupa el número 1
Verso que ocupa el número 2
Verso que ocupa el número 3
Verso que ocupa el número 4
Verso que ocupa el número 5
Verso que ocupa el número 6
Verso que ocupa el número 7
Verso que ocupa el número 8
Verso que ocupa el número 9
Verso que ocupa el número 10
Verso que ocupa el número 11
Verso que ocupa el número 12
Verso que ocupa el número 13
Verso que ocupa el número 14
Verso que ocupa el número 15
Verso que ocupa el número 16
Verso que ocupa el número 17
Verso que ocupa el número 18
Verso que ocupa el número 19
Verso que ocupa el número 20
Verso que ocupa el número 21
Verso que ocupa el número 22
Verso que ocupa el número 23
Verso que ocupa el número 24
Verso que ocupa el número 25
Verso que ocupa el número 26
Verso que ocupa el número 27
Verso que ocupa el número 28
Verso que ocupa el número 29
Verso que ocupa el número 30
Verso que ocupa el número 31
Verso que ocupa el número 32
Verso que ocupa el número 33
Verso que ocupa el número 34
Verso que ocupa el número 35
Verso que ocupa el número 36
Verso que ocupa el número 37
Verso que ocupa el número 38
Verso que ocupa el número 39
Verso que ocupa el número 40
Verso que ocupa el número 41
Verso que ocupa el número 42
Verso que ocupa el número 43
Verso que ocupa el número 44
Verso que ocupa el número 45
Verso que ocupa el número 46
Verso que ocupa el número 47
Verso que ocupa el número 48
Verso que ocupa el número 49
Verso que ocupa el número 50
Verso que ocupa el número 51
Verso que ocupa el número 52
Verso que ocupa el número 53
Verso que ocupa el número 54
Verso que ocupa el número 55
Verso que ocupa el número 56
Verso que ocupa el número 57
Verso que ocupa el número 58
Verso que ocupa el número 59
Verso que ocupa el número 60


    Firmado por Giusseppe Domínguez
    mar 11 mar 2025 12:53:37 CET

 

Actualización forzada

En los ordenadores que uso para trabajar soy muy, pero que muy, conservador. Mantengo versiones de Linux Mint (basado en Ubuntu (basado en Debian)) de «Long Term Support», es decir, que no haya que actualizar a versiones posteriores más que una vez cada 4 años aproximadamente.

El sábado pasado me tocó comenzar la actualización en el PC de casa (que tenía la misma versión de sistema operativo que la del estudio, Linux Mint 20.3 – una) y esta semana tendré que actualizar a Linux Mint 22.1 – Xia la versión en el PC del estudio.

Linux Mint 20.3 ha sido de las más estables versiones de linux que he usado nunca. No quería cambiar, además de que tenía customizado todo lo posible de su aspecto, sin incluir extensiones molestas que ralenticen el equipo, pero resultando un aspecto bello a la vista y cómodo de uso.

Tuve un pequeño susto porque en casa no uso UEFI, sino una BIOS (antigua pero que lo soportaría) de las «de antes», lo que me complicó un poquito la vida al intentar instalar, sin darme cuenta, la versión de Linux Mint UEFI… y, claro, no arrancaba.

No quería perder el tiempo buscando cómo instalarlo con UEFI en mi BIOS (UEFI, en realidad) del 2012, porque tarde o temprano lo que tendré que actualizar es el hardware, a pesar de mi lucha contra el tiempo, así que proseguí con la versión «Legacy».

Afortunadamente, las particiones están separadas convenientemente, de modo que todo mi trabajo y archivos que puedan importarme están libres de ser «tocadas» por esta actualización, así que ese no iba a ser el problema.

Pero reconfigurar y reinstalar los programas que habitualmente uso (que son muchos) y sus peculiares ajustes hechos a lo largo de años sí que sería bastante molesto, para lo que dediqué una mañana entera revisando las aplicaciones que utilizo y escribéndolas en un pequeño archivo del que después extraer la información para reinstalar todo lo necesario.

Lo dejo aquí por si alguien (posiblemente mi yo del futuro) tiene la más mínima curiosidad:

 

sudo apt install synaptic gparted vim-gui-common openssh-server pulseaudio pavucontrol virtualbox vde2 virtualbox-guest-additions-iso

sudo apt install scribus inkscape krita shotwell gnome-color-manager imagemagick fontforge font-manager digikam gimp ttf-mscorefonts-installer gthumb fonts-ubuntu-classic

sudo apt install filezilla chromium calibre freeplane minder geany pdfarranger libreoffice-base libreoffice-math

sudo apt install audacious audacity clementine mixxx openshot pitivi kdenlive vlc shotcut spotify* ffmpeg

 

Además de estas, hube de instalar «manualmente» las siguientes aplicaciones:

  1. 0ad (sólo en casa, para jugar alguna que otra vez)
  2. fuse (GTK+): simulador de spectrum
  3. dropbox: cambiar la carpeta de Dropbox por defecto para usar la que yo quiera.
  4. megasync: redefinir las sincronizaciones
  5. chrome: configurar con mi cuenta de Gmail para tener acceso a varias páginas y contraseñas guardadas.
  6. opera
  7. vivaldi

Y luego las molestas herramientas para la administración como autónomo que no han desarrollado en condiciones, que siempre dan algún que otro problemita con Linux:

  1. configuradorfnmt
  2. autofirma
  3. DniRemoteWizard y cargar en los lugares apropiados el certificado electrónico en un PKCS12
  4. Verificar el correcto funcionamiento de los certificados y las herramientas de firma.
Esto no es una broma