Palimpsesto: No hago nada

No hago nada

La doble negación no niega
el negativo sentimiento de abandono
la derrota involucrada en las tinieblas
el horizonte vertical de negra ojiva.

No hago nada y hago que no hago
haciendo un sinfín de insurgencias en el alma
que no existe
haciendo una miríada de gestos hacia un dios
que no existe.

Hago como que no hago y así fenezco
en un continuo deambular de pupilas ciegas
sobre una lágrima artificial de durazno en flor
que no existe.

Sobrevaloro la existencia de la esencia
en un cuello de botella agreste y cruel
al que llamamos madurez
o paso inexorable (como debe ser) del tiempo
y así hago una nada de acción inasible y eterna.

PROYECTO 0022: Poema para ahuyentar mosquitos

[youtube_sc URL=https://youtu.be/Z1p54H2MKmo]

Título: Poema para ahuyentar mosquitos

Idea original
Alejandro Gallego

Aportan ideas

Mercedes Abad
Miguel Angel Díaz
Andrea Vidal
Daniel Moreno Gil
Virginia Garcia
Manuel Perez
Giusseppe Domínguez

Fotografías
Daniel Moreno Gil

Edición de video
Giusseppe Domínguez

Cabecera y títulos de crédito
Alejandro Gallego

Imágenes de portada y cierre
Tanja Ulbrich

Poemas

Al mosquito de la trompetilla
Francisco de Quevedo

El mosquito
José Emilio Pacheco

Una Producción de

Laboratorio de Poesía Experimental
Asociación Cultural Clave 53

PROYECTO: 0021 – Mata la Lana

[youtube_sc URL=https://youtu.be/C4-SMbDP498]

Título: Mata la Lana

Idea original
Diana Córdoba

Haiku
Alejandro Gallego

Costura del Haiku
Virginia García
Diana Córdoba

Audio
Alejandro Gallego
Tanja Ulbrich

Edición vídeo
Giusseppe Domínguez

Cabecera y Títulos de Crédito
Alejandro Gallego

Imágenes de Portada y Cierre
Tanja Ulbrich

Una Producción de

Laboratorio de Poesía Experimental
Asociación Cultural Clave 53

Todos los izquierdos reservados

La cucharilla
sobre la taza rompe
visiones torpes.

Giusseppe Domínguez, 2017.
Todos los izquierdos reservados.

Hay algo que me parece ridículo en la reivindicación de «derechos» de autor, pero no es ni más ni menos que consecuencia de la ridiculez de intentar ponerle «precio» a un poema. Supongo que son cosas del capitalismo, ese pequeño monstruo sin cabeza o de 10.000 cabezas que domina nuestra forma de pensar.

Esto no es una broma