Al quitarle los puntos
se quedó en coma.
Tenía una enfermedad
muy ortográfica.
Diario
¿Qué le hace suponer al anunciante que no lo tengo TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante que quiero tenerlo TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante que me importa no tener TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante que hay un TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante que yo no soy TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante que tiene para ofrecer algún TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante que puede ponerle precio a ese TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante que puede ponerle precio a TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante que estoy dispuesto a pagar por TODO?
¿Qué le hace suponer al anunciante … TODO?
El programa para la participación de los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de Asociación Cultural Clave 53 en el Día Internacional del Libro será, aproximadamente, lo siguiente:
19:30 Ernesto Pentón Cuza / Juan Carlos Ortega. Lectura de Poemas de sus últimos libros.
20:00 Diana CB (Diana Córdoba) / Raquel Figueiras, Lectura de narrativa. Lectura de Poesía de Raquel (que está exponiendo en la sala)
20:30 Carmen Garrido y Daniel Dimeco. Poesía y Narrativa. Lectura de poemas/fragmento de novela de sus libros/último libro.
21:00 Monica Saad LHoeste / Vera Moreno. Lectura de poemas de sus libros/último libro.
21:20/21:30: Apoteosis final haciendo una lectura de 1 poema/poeta en rápida sucesión ininterrumpida (salvo aplausos de rigor) de los poetas actualmente en los talleres.
Evento amenizado en todo momento por música en directo de Mercedes Molina, Julio Albertos y Luz María Gómez.
Jueves 23 de Abril a las 19:30 horas en La Trastienda de Menosdiez
Las rayas de la camisa
que llevo puesta
no son de ninguna cárcel.
Título extraído de un verso de un poema de Eva Obregón Blasco
Tormento escalado
Tormento escalado
de lobo y tomía
de lobar y átomo
de tomo y lomo
de troche y moche
de loco y bobo
mío
o mía
o tuyo
o tuya
o tuyia
o nuestrio
o vuestria
o susyo de ellos y ellas
lobos lobas
tómicos
con el pan de centenos de la nueva hornada
que hacen en la tahona de aquella esquina
donde nos conocimos bajo la luna
antes de que lloviesen piedras
antes de esos diluvios de verdades
que nos enamoraron
hasta hoy
Elipse kepleriano
que meneas astros
barriendo ángulos
iguales con mismo
tiempo medido con
relojes o péndulo
suspendido en las
alturas desde las
que un águila sin
plumas oculta con
su envergadura de
aleteo depredador
cayendo sobre una
presa fácil donde
clavar sus garras
afiladas y suaves
Elipse de Keppler
que oculta el sol
con un astro gris
que se antepone a
la luz proyectada
contra la ventana
de mi casa con el
barro caído estas
horas pasadas con
la noche sin duda
ya apagada y esta
luna caprichosa e
inquieta que luce
una aureola sobre
sus bordes suaves
Luna águila vista
sombra infinita y
eterna casco ante
sol impotente con
faz triste muerta
como cadáver loco
como cráneo calvo
como duda sin fin
metódica pregunta
cartesiana y bajo
ilustración aúrea
que despertó niño
al mundo abriendo
su alma al diablo
su poesía al dios
y su vida enferma
al amor a su amor
lluvia desintegrada en la palabra lluvia
con pétalos de simiente
en el cemento
con lágrimas de bocas enceradas
llueve silencios
entre los bastidores del poema
hasta agujerear los versos más calizos
quebrando los poros de la letra a
llueve sílabas átonas
en medio de cualquier esdrújula
como levantando el vuelo para llegar al labio
llueve remos de piel y ornitorrincos
contra la dicha inusual de un verbo impar
llueve #454545
en mitad de una página web con CSS
llueve diluvios diminutos
de hipocondría contraalta
como el rizoma genérico
que abraza párpados mojados
llueve tristeza
siempre
en el hastío
llueve desidia y duda
llueve niebla
y miseria
y anfetaminas
y números primos
y teoremas de completitud
y un transfinito
llueve interrogaciones sobre las exclamaciones
y un sinsabor de besos que hoy
no me has dado
llueve colegios de corbatas azules
con elásticos
pantalones plisados
faldas plisadas
y un plato de lentejas frías con arroz
llueve nostalgia y pasado
como llueve nieve y pasado
como sol y futuro
y Alemania
llueve Sydney
Nueva York
París y Londres
llueve sin parar y sin azogue
llueve un final imposible de vocablos
sobre un diccionario
imperturbable
llueve
y llueve
sobre los campos
sobre los chopos (medio deshojados)
llueve
sí
una tilde en la i
llueve sin tregua
sin olvido
sin lástima
sin pausa
sin hidrácidos
sin meditación
y sin motivo
llueve
una caléndula dorada
llueve un geranio ahíto
llueve un omóplato homofóbico
y un ático mojado
da rienda suelta al brío
llueve
uves
ves
es
s
llueve
almirantazgo y ataduras
un ramillete de bocetos de proyectos
una esmirriada puerta acristalada
la lavadora cargada de promesas
un orinal de una vieja casona de madera sin agua corriente
bajo el frío acuñado en alcarreño
llueve
un véneto idioma emparentado
con idiomas ilíricos o itálicos
un oficial de la marina inglesa
una niña de porcelana Ming
llueve infinito
finito
indefinido
par
y pase
llueve en el bingo y en la ducha
llueve en la dicha y en el mundo
llueve en el castro y el molino
llueve en la cesta y la canasta
llueve en mi cama
en tus senos
en mi sexo
en tus curvas
derrapando gotas hasta el fondo del abismo
sin fondo
de tu piel
llueve
sin lluvia
y sin fuelle
sin pasión
y sin pulsión
llueve sin miedo
y sin medida
sin horizonte final
y con abrigos
un centenar de paraguas arrugados
un millar de capuchas incendiarias
un millón de electrones en una millonésima de milímetro de cable
e incluso
un millón de electrones en una diezmillonésima de miligramo de carne
(sí
de carne)
llueve una pulsación de teclas de teclado
de latidos de corazones
de chasquidos de opacidades
de alteraciones de membranas gastrointestinales
llueve hasta no poder seguir escribiendo
sobre cuánto
llueve
justo
antes
de comer
En un minuto de mi tiempo
me propongo
un acertijo ciego
que lastime la vista de tus tímpanos
o que lacere el labio
enardecido
con la clavícula batiente de la noche
frente al llanto iconoclasta
de una bruja
que no conoce varón
ni terciopelo.
En un minuto de mi tiempo
el número de faltas ortográficas
me ha mordido el riñón izquierdo
con dientes de cartón piedra
y con piedras como dientes
de cartón.
En un minuto de mi tiempo
me asomo a la ventana del futuro
y veo pasar el tren que no me lleva.