creaestructura.sh

El martes pasé gran parte de la mañana escribiendo un código para crear la estructura de carpetas que utilizo año a año (es decir, una vez al año) para guardar ordenadamente mis facturas.

Los años anteriores lo que hacía era copiar un año pasado (es decir, usar un método recurrente) y borrar todos los archivos en la carpeta creada, con un simple comando linux (find . -type f -exec rm -f {} \;) y otro para el cambio de nombres…

Pero me estaba pareciendo una forma muy poco automatizada, así que gasté más de 2 horas (estaba muy atontado porque había dormido mal) en este código simplón y que me gustaría mejorar para que hiciese más y mejor uso de los bucles, creando los trimestres y los meses de los mismos con un simple bucle dentro de un bucle.

No voy a mejorarlo, aun a sabiendas de que esta forma de hacerlo es pedestre, algo torpe, muy muy poco elegante:

# CREA ESTRUCTURA DE CARPETAS DE FACTURACIÓN
#!/bin/bash

ANNO=2024

# Creamos el año
mkdir $ANNO
cd $ANNO

# Creamos Trimestres
TRIMESTRE="$ANNO - 01 Enero-Marzo"
mkdir "$TRIMESTRE"
cd "$TRIMESTRE"
mkdir "$ANNO - 01 ENERO"
mkdir "$ANNO - 02 FEBRERO"
mkdir "$ANNO - 03 MARZO"
cd ..

TRIMESTRE="$ANNO - 02 Abril-Junio"
mkdir "$TRIMESTRE"
cd "$TRIMESTRE"
mkdir "$ANNO - 04 ABRIL"
mkdir "$ANNO - 05 MAYO"
mkdir "$ANNO - 06 JUNIO"
cd ..

TRIMESTRE="$ANNO - 03 Julio-Septiembre"
mkdir "$TRIMESTRE"
cd "$TRIMESTRE"
mkdir "$ANNO - 07 JULIO"
mkdir "$ANNO - 08 AGOSTO"
mkdir "$ANNO - 09 SEPTIEMBRE"
cd ..

TRIMESTRE="$ANNO - 04 Octubre-Diciembre"
mkdir "$TRIMESTRE"
cd "$TRIMESTRE"
mkdir "$ANNO - 10 OCTUBRE"
mkdir "$ANNO - 11 NOVIEMBRE"
mkdir "$ANNO - 12 DICIEMBRE"
cd ..

# Rellenamos los Meses
for MES in */*/
do
  cd "$MES"
  mkdir COMPRAS FACTURACION PROVEEDORES
  cd ../..
done

 

Práctica de Tango N’Clave del 24 de septiembre de 2023

Carmen de la Rosa siempre deja para el final (cuando queda menos de la mitad de la gente) esta fotografía de la Práctica de Tango N’Clave que venimos organizando desde 2003 y que nos llena de orgullo cuando nos reconocen el lindo ambiente que se genera.

La hacemos al grito de 3, 2, 1, TANGO

El otro día me dijeron que era como estar en casa, en familia, y «se me pianta el lagrimón«, que decía Gardel. Siempre defendemos que «el éxito» no es una afluencia masiva, sino una estancia feliz. Y parece que lo vamos consiguiendo.

Preparamos té (ayer un té azul traído de Taiwan y un té verde Gunpowder con miel de romero), compramos chocolates y hacemos bizcochos caseros con los que agasajar a quienes vienen a bailar, pero también a compartir una velada social (el Tango es un baile social) de cariño y presencia desde hace 20 años («que 20 años no es nada…»)

Apropiación

Al fondo un par de hombres con sus teléfonos a tope, escuchando cada uno por separado sus respectivos vídeos sin pensar que el espacio que ocupan (espacio sonoro) es un espacio compartido.

Y es que detrás de cada apropiación privada del espacio común casi siempre hay un hombre. Eso me resulta bastante triste. No quiere decir (un poco de lógica) que todos los hombres ocupen el espacio común más de lo que les corresponde, ni que no haya mujeres que también lo hagan, pero si escuchas un coche con la música puesta a todo meter, casi seguro que no hay ni que mirar para saber que será un hombre quien conduzca.

Me recuerda a la vergüenza que sentí en Bangkok por ser un occidental (hombre) que no viajaba por turismo sexual (explotación sexual) entre tantos otros que sí lo estaban haciendo. No quiere decir que todos los hombres sean explotadores sexuales, pero sí que la inmensa mayoría de las personas que llevan a cabo transacciones comerciales para «apropiarse» del cuerpo de una mujer (o un hombre, pero menos veces), se trata de personas hombre. Y, al ser yo una persona-hombre, me da vergüenza la asociación que puede realizarse, la sospecha que se cierne sobre mi comportamiento, siempre compadreado por otros hombres que lo comprenderían y avivarían.

Obviamente, unir en una reflexión mis penas (las mías, de hombre occidental heterosexual cis blanco de clase media) con la explotación sexual de mujeres puede parecer una banalidad, pero creo que si nos diésemos cuenta de que están relacionadas quizá haríamos algo más activo que una mera protesta en un diario personal.

Sleep-Wakeup

Estoy entre ambas órdenes de las teclas de mi ordenador que están siendo limpiadas concienzudamente para dejar de rebosar de mi sudor grasiento.

Me fijo poco en detalles fascinantes como este que tengo delante de mí cada día.

¿Funcionarían estos botoncitos o teclas si me los insertara en el cerebro? ¿Dónde podrían funcionar?

sudo apt update

Primera hora de la mañana
abro una terminal
antes de dejar que se carguen
todas las aplicaciones
y que se sincronicen
todas las nubes
hoy
lunes
lluvioso
y tecleo con sumo cuidado
sudo apt update
introduciendo
la contraseña que me requiere
el primer comando
y pienso
que hay cosas
de las que tengo el control
de las que tengo el mando
ingenuamente
sin pensar demasiado
que las actualizaciones que se van a producir
no las he programado yo
que el sistema operativo sobre el que se van a producir
no lo he programado yo
que el ordenador en el que está instalado
no lo he programado yo
ni lo he ensamblado yo
y tomo conciencia
del poco control que tengo
sobre mi vida
y sus distintos aspectos
más o menos
controlables.

Cuando tu trabajo depende del sol

No soy agricultor, pero de un tiempo a esta parte consulto cada día el parte meteorológico «por horas» en Aemet para saber si puedo aprovechar el día para hacer cianotipias o no. Si a eso le incluimos (o le restamos) los días en los que tengo clases o talleres y no puedo desplegar lo necesario para el revelado, que transforma el espacio en un cartonero estudio fotográfico, lo que quedan son ventanas de trabajo reducidas y que parece que me van a dar un respiro ahora mismo, así que tengo que interrumpir esta entrada que estoy escribiendo el viernes para que sea publicada el próximo miércoles y poder aprovechar esos huecos en trabajos dependientes de la climatología. ¿Quién me lo iba a decir?

Orgulloso de figurar

Este sábado pasado, día 6 de mayo, se celebraba la inauguración de la Exposición Cromático en la Fundación Dados Negros, en Villanueva de los Infantes, comisariada por Pepe Buitrago que tuvo a bien invitarme a ser el presentador del evento (tan solo tenía que leer el texto del programa) y me sentí tremendamente orgulloso de ser «seleccionado» para tal labor.

Yo había convocado a varias de las personas que asisten a mis talleres de Poesía y Escritura Creativa y nunca tengo ocasión de pavonearme como corresponde a un coordinador de Talleres semejantes, así que pretendía que me vieran valorado por afines que, por alguna razón en ocasiones misteriosa, me tienen en estima. Vinieron más de una docena de mis «tallerines«.

Algo más motivo de orgullo fue cuando en 2019 me pidieron obra de poesía visual (de la serie Inflexiones, que estaba por entonces publicando en Instagram) para exponer en lo que acabó siendo 2 años después, pandemia mediante, Derivaciones IV:

El día 2 de octubre de 2021 inauguramos Derivaciones 4, un proyecto del Centro de Holografía y Artes Dados Negros en el que participan Fernando Aguiar, Ana Alonso y Julia Fernández, Edu Barbero, Giusseppe Domínguez, José Iges, Clara López Cantos, Mateo Maté, José María Parreño, Francisco Pérez Belda, Víctor Santal y Javier Seco.

Ver Programa

Una vez más, en Dados Negros, la poesía experimental. Donde probablemente no existan límites entre los diferentes lenguajes: una poesía abierta; una conexión entre música, palabra, objeto, imagen, sonido, vídeo y acción… Entre pensamiento, crítica y creación.

Diversidad temática que quizá invite al espectador a cuestionarse todos esos lenguajes y a participar en el proceso creativo, ampliando los límites de la creación artística.

Ya en su momento me vanaglorié de esta participación, pero otro día más quería recordarme a mí mismo que soy importante, claro, que soy artista, que soy… lo que sea que soy de lo que me pueda sentir orgulloso. 😐 ¡Qué vano!

ChatGPT y el deseo

Se habla de que chatgpt va a quitar puestos de trabajo y me preguntan, en casi cualquier evento de poesía que organizo, que si me siento amenazado y yo contesto que lo que hago esta relacionado con el deseo, no con la habilidad.

Nadie le pide a chatgpt que haga algo que desee hacer, sino aquellas tareas que no desea hacer. Como en el caso de la inmigración, en general no conozco a gente que quiera ir a limpiar casas o recoger uvas o… Salvo que sean inmigrantes que lo hacen por estricta necesidad.

Chatgpt nos obliga a ver nuestra realidad y asumir nuestras decisiones. También nos hará pensar en a qué llamamos creatividad (no orientada en el resultado, sino en la búsqueda, en el fracaso, más que en el éxito).

Incluso una persona bromeó con que le pediría a una IA que entretuviese a su pareja cuando ella esté deprimida… A lo que no puede evitar responder que yo jamás haría eso con mi pareja o me plantearía si deseo que sea mi pareja.

Quizá por eso aún no he probado las «inconmensurables» capacidades de las IA conversacionales o procesadoras del lenguaje humano: yo adoro hablar, adoro escribir… No quiero que lo hagan por mí, aunque lo haga «mejor». Yo no quiero perderme el acto de escribir, el proceso de pensar, de aprender, más que de saber.

No acabo de ver la utilidad a que me digan, mediante un algoritmo que por supuesto puede ser bienintencionado o cuando menos no malintencionado, qué música me apetece oír, cuando lo que me gusta es tener acceso a discografías, poder elegir un disco en concreto (que quien lo compuso por algo lo quiso así, aunque sólo fuese por cronología), perdiendo el tiempo en esa búsqueda más o menos inútil. Pero es que lo útil está sobrevalorado.

Puede que sea algo generacional. Estoy obsoleto. Lo sé. Quizá por eso mis últimos trabajos tratan sobre la impermanencia.

Esto no es una broma