Incongruencias horarias

El jueves 20 de agosto tuvimos una reunión vía zoom que debía comenzar en Madrid a las 18:00, mientras que en México capital eran las 11:00, pero eso no podía ser, porque estábamos en un momento de «Madrid en Horario de Verano / México en Horario Estándar», cuando la diferencia de horario entre ambas ciudades es de 8 horas. Pero es que era una de las 4 posibles configuraciones horarias que había, así que la posibilidad de error era del 75%.

Según dicen en https://diferencia-horaria.com/madrid–mexico, se dan estas combinaciones:

La diferencia horaria entre Madrid, España, y México varía según las distintas zonas horarias en México y los cambios en el horario de verano de ambos lugares.

Madrid en Horario Estándar / México en Horario Estándar

Cuando Madrid y la Zona Central de México (que incluye a la Ciudad de México) están en horario estándar, Madrid suele estar adelantada por 7 horas.

Madrid en Horario de Verano / México en Horario Estándar

Si Madrid entra en horario de verano mientras México se mantiene en horario estándar, la diferencia horaria se incrementa a 8 horas, con Madrid adelantada.

Madrid en Horario Estándar / México en Horario de Verano

En el caso de que Madrid esté en horario estándar y México aplique el horario de verano, la diferencia se reduce a 6 horas, manteniendo a Madrid adelantada.

Madrid en Horario de Verano / México en Horario de Verano

Cuando ambos, Madrid y la Zona Central de México, están en horario de verano, la diferencia horaria se mantiene en 7 horas, con Madrid adelantada.

Nos equivocamos al programar el evento y hubimos de retrasarnos 30 minutos en Madrid y adelantarnos 30 minutos en México para ajustarnos a los cambios de horarios que tanto en un lugar como en otro alteran arbitrariamente la hora humana con respecto a la solar…

Diminutas sorpresas

en el borde último de mis bolígrafos
de grosor cariñosamente especial
de 1,6mm
descubrí con ilusión
una inscripción que decía
MEXICO
haciéndome creer
quizá ingenuamente
que su procedencia era norteamericana
de un país al que
recientemente
he cogido más cariño del explicable
por la mera geopolítica
internacional

ese detalle
sugirió ganas de fotografiar
un aparato
tan cotidiano
como para contener
la palabra día
sin tilde
en su interior
y escribirla
con tinta de calamar

Esto no es una broma