Apagando Fuegos

Como en la vida misma

Oficina de Ideas Libres

Con motivo de la vigésima edición de la revista caminada convocada por Hilario Álvarez y su Oficina de Ideas Libres, a la que fui invitado a participar mediante un correo electrónico el 9 de mayo, respondí diciendo que contase conmigo y que me diese un tiempo estimado de duración de la acción como máximo a lo que me contestó diciendo que, entre otras cosas, si elegía que durase en continuidad, podía ser todo el tiempo que durase la revista.

Me acabé inclinando por esta modalidad, pensando en mi situación actual y en cómo se pasa la vida, como se viene la muerte, que diría Manrique: apagando fuegos.

DSC_0192

Esta expresión, que muy bien simboliza ese tiempo en el que parece que no se hace otra cosa que ir sometiendo las dificultades, apagándolas antes de que se puedan convertir en incendios, si bien, desde su nacimiento, son pequeños incendios que queman nuestras vidas.

Decidí apagar fuegos, para lo que dispuse de una cajetilla de cerillas grande, de las utilizadas en la cocina de gas, con fósforos de unos 3 centímetros de longitud. Había pintado el exterior de la caja con rotulador negro.

El número de cerillas que debía apagar era de 81, pues la vida la podemos medir en «alfabetos» o sus múltiplos.

A lo largo del recorrido debía ir encendiendo y apagando las cerillas, con soplidos, o como fuese menester, sin dramatismo, sin mayor cuestión que la de ir devolviendo las cerillas apagadas a su caja, de la que partieron, pero cabeza abajo, es decir, con la parte ennegrecida en sentido contrario al sentido en el que la parte roja estaba inicialmente.

El obvio final de la caja debía ser el entierro, aunque bien podría servir el abandono en un contenedor, pues los alcorques de los árboles del centro de la ciudad no son adecuados para este menester.

Afortunadamente, en un momento dado del recorrido a punto de terminar la revista caminada, encontramos una saca con tierra para poder llevar a cabo el apropiado entierro de la caja que contenía el conjunto completo de fuegos apagados a lo largo del camino.

DSC_0290

DSC_0292

DSC_0294

Humo negro

neumáticos ardiendo
en el infierno
es el infierno

neumáticos neumónicos
que arden sin tregua
en la fragua
que se fraguó
años ha

neumáticos imposibles
con alma de chancla
con cuerpo de muerte
con beso de hiel
con labios de plomo
con sueños de olvido
con ansias de masa
con vientos de popa
con humos inhumos

neumáticos sordos
a las regulaciones
a las voluntades
a la entropía
a la felicidad

neumáticos sin otro fin
que el de arder
para ocultar
mutando
su origen
verdaderamente
negro
arraigado en el corazón ansioso de una liberalización mercantil que propone como sostenimiento el insostenible crecimiento egoísta y con alguna que otra consecuencia en forma de humo
negro
muy negro
muy
muy negro

¿Cuánto costaría contar 3.541.653 garbanzos secos manualmente?

En cuanto al apartado de retribución o cálculo económico: he de decir que creí dejar claro que se trataba de una compensación vía un intercambio de tiempo, pero por simplificar, pues siempre es conveniente simplificar, podemos tener en cuenta un precio aproximado de unos 14 € / hora, incluyendo en este cálculo no solo el directamente relacionado con el conteo de garbanzos sino el derivado de la manipulación de la documentación exigida.

14 - garbanzos 2222

Para el salario debido he recurrido al INE que según un informe del año 2010 apuntaba un salario medio anual de 22.790,20 €.
Dividido entre 12, aporta un pago mensual de unos 1900 €/mes.
Repartido ese ingreso en 8 horas diarias y haciendo una aproximación de unos 17 días laborables por mes (incluidas vacaciones y fines de semana) aporta un total de unos 13,97 €/hora, sin incluir impuestos, ni seguridad social, etc.

Fuente consultada del INE: http://www.ine.es/prensa/np741.pdf

El número de horas trabajadas hasta ahora mismo en este empleo ha sido de 5 horas en los días de finales de febrero en dos bloques de unas 3 horas y dos horas, correspondientes a los días 24 y 26 de febrero de 2015 y unas 4 horas hasta ahora mismo a lo largo del día de hoy. En términos puramente eurotizados, esto vendría a significar un coste aproximado de: 9 horas * 13,97 €/hora = 125,73€.

El número de garbanzos contados hasta ahora ha sido de 5474 garbanzos en la primera serie numérica más 3702 garbanzos en la segunda serie numérica, arrojando un total de 9176 garbanzos.

Teniendo en cuenta el precio/hora calculado de acuerdo a esa obsoleta referencia, y la velocidad de conteo actual de garbanzos, se puede obtener una estimación del precio por cada garbanzo: 0,013702049, que podemos redondear a 0,0137 €/garbanzo. Con esta cifra en mente, puedo estimar el coste de contar 3.541.653, en unos 48.527,90 €. (El tiempo que se emplearía será aproximadamente, en base a lo conocido hasta ahora como una velocidad promedio de 1020 garbanzos/hora, en unas 3472,2 horas, que si se disponen en jornadas de 4h/día podría llevar a ser unos 864 días, repartidos en unos 3 semanales, que resulta el tiempo máximo que puedo dedicarle a este trabajo, serían unas 290 semanas, que si estimamos en unas 52 semanas anuales, podemos pensar en un pedido cuya duración rondaría los 5,57 años, sin tener en cuenta bajas médicas ni vacaciones).

No obstante, hay un par de gastos que no se han tenido en cuenta debidos a la mínima cantidad de ocasiones en las que ha sido menester proceder a los mismos y que hago saber para que conste que para cantidades mayores, serían requeridos, como son el coste de almacenamiento de los 3 kilogramos de garbanzos que incluían la cantidad de garbanzos necesaria, así como el coste de los mismos, que no he incluido por considerarlo una minudencia (2,15€) por la que no merece la pena discutir.

Espero haber satisfecho sus peticiones y que las fotografías sean de su agrado.

Un cordial saludo,

Giusseppe Dominguez
Contador (manual) de Garbanzos (secos)

Estimado Giusseppe

16 días mas tarde contestamos su correo referido a este encargo que usted ha tenido a bien realizar con tanto esmero, rigor y entusiasmo

No suele ser esta la norma de La Consulta, dejar que pase tanto tiempo entre un mensaje y otro, pero varias circunstancias han venido a solaparse una sobre otra y los días han ido cabalgando, mejor galopando, unos sobre otros.

Le pedimos disculpas por esta demora al tiempo que agradecemos el cumplimiento tan redondo (valga la doble redundancia) de la tarea.

Comunicarle que desde el momento que nuestro peticionarío recibe su encargo resuelto entra en un nivel de desconcierto del que aún no ha conseguido salir.

La perplejidad es múltiple pero fundamentalmente debida a los costes y cálculos derivados en la operación. Nosotros le hemos dicho que ha sido él efectivamente quien se ha empeñado en establecer una relación económica y que como tal debería asumirla. El remate han sido esos 48.527,90 € resultante del cómputo de los 3.541.653 garbanzos. Nunca se hubiera imaginado tal equivalencia. Es más, nos tralada la pregunta de si será finalmente más caro el cómputo que el coste de la materia prima. ¿Cuanto podrían costar esos 3.541.653 de garbanzos?. ¿Superior o inferior a ese 0,0137 €/garbanzo?. ¿Sería usted capaz de decírnoslo?.

Como el tema se ha complicado mucho desde entonces (no le vamos a cansar con los detalles). Hemos llegado a un punto de negociación que le transmitimos para saber su parecer. El ciudadano estaría dispuesto a pagar 50 euros por el trabajo realizado y los 75,73 euros restantes los asumiriamos nosotros, La Consulta, en concepto de intercambio de tiempo. Es la mejor solución que hemos encontrado ¿La ve factible?

Agradeciendo su dedicación y tiempo
Quedamos a la espera de sus noticias
Atentamente
La Consulta

Apreciados Consultantes,

No es precisa la menor disculpa por la demora que, de otro lado, no ha sido tan extensa.

Comprendo la perplejidad derivada de los costes de conteo garbancil, pero tanto como la perplejidad del número de horas estimadas, o días dedicados a ello, que abarcarían, para la cantidad de los 3.541.653 garbanzos, un total de entre 5 y seis años de mi vida. Lo que no deja de ser tremendo puesto que es asumir un compromiso que no sé si estaría dispuesto a realizar (o capacitado para ello) incluso suponiendo que se procediera al pago del mismo según las cantidades estipuladas.

En ningún momento se ha supuesto, como es natural, la estimación de costes pudiendo externalizar el procedimiento, puesto que se trató siempre de reducir los presupuestos prestados, así como de ofrecer un servicio dedicado, personal y con garantía de, llamémoslo, artesanalidad.

Evidentemente, el coste de la materia prima, no incluido en el cálculo del cómputo estimado en 48.527,90 €, podemos estimarlo, a grosso modo, teniendo en cuenta que se utilizaron unos 2,8 Kg de garbanzos de baja calidad que pueden conseguirse en torno a 1,5€/kilogramo, para la cuenta máxima de 2222 garbanzos, lo que apunta a un coste por garbanzo de: 2,8 Kg X 1,5 €/Kg / 2222 garbanzos = 0,001890189 €/garbanzo, que podemos redondear a un mucho más cómodo 0,0019 €/garbanzo. Con esta aproximación, el coste del material para contar de manera continua sin reutilizar los garbanzos un total de 3.541.653 garbanzos, apunta un resultado estimado de 6729,14 €.

Pero quizá un gasto a tener en cuenta considerable sería, debido a la especulación habida en esta ciudad sobre el precio del suelo, la derivada de la ocupación permanente durante esos 5,57 años de unos metros cuadrados que también podemos aproximar de la manera siguiente: 0,297 cm X 0,21 cm X 2 (DinA4) / 2222 Garbanzos = 0,000056139 metros cuadrados/garbanzo, de modo que 3.541.653 garbanzos ocuparían: 198,8 metros cuadrados, que podrían reducirse, teniendo en cuenta que el grado de amontonamiento aumentaría disminuyendo la superficie ocupada, pero no es esperable que mucho menos que la mitad, lo que conduce a un alquiler de un terreno no menor de 100 metros cuadrados (con suficiente volumen como para albergar los garbanzos mucho más amontonados) durante un periodo de 5,57 años.

Según la información disponible en http://www.abc.es/madrid/20150220/abci-precio-alquiler-piso-madrid-201502191746.html el precio medio de alquiler en la Comunidad de Madrid (y no tendríamos en cuenta los costes derivados del transporte si el lugar elegido no estuviese cercano a mi domicilio actual) es de 9,07 euros por metro cuadrado al mes. Con esta cantidad en mente, el precio de alquiler de un terreno no inferior a 100 metros cuadrados (posiblemente insuficiente para la tarea) durante 5,57 años X 12 meses/año, aporta un total de 60.623,88 €, lo que deja claro que, sea en lo que sea que se trabaje, es mucho más rentable, en estos momentos y en esta comunidad, dedicarse a alquilar viviendas o terrenos que a contar garbanzos, es decir, ser rentista.

En cuanto a la solución que proponen para realizar el abono de dinero en concepto de cuantificación del tiempo dedicado, me parece perfectamente satisfactoria pues cumple a rajatabla, sin intento de negociación mediante, con el presupuesto presentado.

A la espera de sus noticias, les envío un cordial saludo,

Giusseppe Domínguez
Contador (manual) de Garbanzos (secos)

Desesperanza

Llegó al poder de la Comunidad de Madrid con un dudoso proceso postelectoral que ha recibido un nombre «impropio» de Tamayazo, cuando debería haberse llamado «Aguirrazo».
Huye de un control policial arrasando con los municipales.
Adjudica a diestro y siniestro, muy siniestro, obras públicas de gran envergadura.
Participa activamente en el espionaje interno y, presumiblemente, externo de miembros de su partido.
Tiene unas relaciones más que turbias con tesoreros imputados por corrupción institucional.
Por no hablar de otros procesos de tráfico de influencias, tramas mafiosas varias y un sinfín de tejemanejes que no creo que lleguemos a conocer jamás.
Sin embargo:
En mayo de 2015 encabeza la lista más votada en las elecciones municipales de Madrid.
Se postula (imporsonalmente) como una de las líderes del primer partido político de España en número de votos y representación parlamentaria. Partido que, no obstante, sigue siendo ambas cosas.
Continúa ejerciendo un cargo político de envergadura y representando a un enorme sector de la población.

Ahora hemos perdido a Esperanza.
Pero yo hace tiempo que perdí la esperanza.

Quizá alguna vez la recupere. Quizá.
Ahora tocan las Tesis de Abril.
Los Idus de Marzo están a la vuelta de la esquina.

Desproporcionada represión

El sábado día 6 de febrero hubo un espectáculo de títeres en horario infantil en el que, en un momento dado, aparecía una pancarta (no conozco con precisión el contexto) en el que figuraban las palabras GORA ALKA-ETA.

Gora
(Imagen del artista visual y activista artístico Hilario Álvarez)


Ese mismo día, interrumpiendo la actuación, la policía intervino y ahora mismo están encarcelados los titiriteros en cuestión.

ENCARCELADOS.

Es decir, que por algo semejante se pueden pedir penas de cárcel sumarial, por vía rápida, por intervención directa. Para eso se llama terrorismo a lo que se llama terrorismo.

Hay infinidad de casos que están en procesos de resolución con muy poca gente en prisión por ellos. Véase casos contra el PP (hay tantos que es difícil enumerarlos como casos aislados, por más que insistan) o los casos contra los aledaños de nuestro monarca.

No son de «enaltecimiento del terrorismo», que es una figura legal muy conveniente, pero tampoco son baladí aunque no son urgentes y nos recuerdan permanentemente que hay que saber tener paciencia con los procesos legales. Que la ley lleva su tiempo. Pero no parece que sea así siempre.

Hay enaltecimientos de la violencia de muy distintos modos, algunos presuntamente legales, o legítimos, como la intervención armada en un país con la pretensión de que tenía unas armas de destrucción masiva que no fueron nunca encontradas, pero ahí queda, sin juicio alguno. No ya detenciones ni encarcelaciones.

Hay enaltecimientos de violencia fascista en cada ocasión que a los manifestantes de la más extrema derecha (que son votantes del PP por falta de otra cosa más afín) se los ve por las calles con banderitas preconstitucionales, pero nadie parece ofenderse como para que aquello acabe en prisión de nadie.

Sin embargo, es oír la palabra ETA y como ante la peste todo el país parece ponerse de acuerdo en su inmediata y contundente CENSURA.

Hasta este punto están las posturas tan afiladas en este terreno que no me atrevo a publicar mi opinión en FaceBook ni similar pues es más que probable que derivase en una diatriba terrible de desafecciones e incluso insultos.

Este país dista mucho de entender qué quiere decir libertad.

Sobre si la programación del evento (dado su contenido) era inadecuada para la ocasión, quizá no tenga mucho que opinar, salvo que muchas de las cosas que ocurren con un contenido mucho más indeseable desde mi punto de vista lo hacen en esos horarios.

Pero claro, para mí es censurable que una institución como la iglesia católica, con casos de pederastía no condenados con la contundencia debida, con una homofobia declarada abiertamente, con un machismo que se refleja hasta en la naturaleza de la misma jerarquía, tenga patente de corso para ejecutar eventos que considera adecuados para menores… y yo no lo considero en lo más mínimo, por no hablar de la enseñanza en colegios concertados (religiosos) la mayoría de los cuales son financiados por el estado (laico).

Pero todo eso no es violencia… o no es enaltecimiento de la violencia contra un colectivo. Parece ser.

El MIEDO en este país está instalado en todos los rincones pero no es equitativo. Muchos tenemos razones para tener miedo mientras algunos saben que son inmunes a cualquier condena o sanción. Ahí están los hinchas de fútbol semana a semana… y no pasa nada. Nada de nada. Por supuesto, ahí están los banqueros estafadores (supongo que no lo son todos) o los políticos corruptos o los monarcas vinculados con tráficos de influencias o abusos de poder, ahí están los expresidentes de gobierno irresponsables y violentos, hasta para incitar a una guerra que no se llamó así para eximir de participación al entonces rey en la toma de decisión o de responsabilidad.

Los votantes tenemos MIEDO.
Los usuarios tenemos MIEDO.
Los ciudadanos tenemos MIEDO.
Los poetas tenemos MIEDO.
Los músicos tenemos MIEDO.
Los feministas tenemos MIEDO.

Porque sabemos que es probable que algún día acabemos, por algo inapropiado, por algún desliz, multados, MULTADOS, ipso-facto, enjuiciados, sancionados y puede que, sin mucho más… ENCARCELADOS.

Tengo tanto MIEDO que vivo ATERRORIZADO. Pero este terror que siento no lo provocan terroristas, sino mi gobierno, el que representa o ha representado a la mayoría de los españoles. Esos que jamás (por mayoría) serán acusados de enaltecimiento del terrorismo ni mucho menos encarcelados.

Hoy no hago más que recordar a la Bruja Avería de aquella maravillosa Bola de Cristal que se emitía en horario infantil, gracias a la cual, posiblemente, me atrevo a pensar con libertad, aunque me dé miedo manifestarlo. La Bola de Cristal fue cancelada por emitir un programa en horario infantil que se consideraba inapropiado… pero nadie, entonces, fue a la cárcel.

Hoy vivimos un macartismo mucho más duro que entonces, aunque tengamos la sensación de que podemos comprar más colores en las tiendas… nuestra libertad no ha aumentado, en el mejor de los casos. Y no parece que avancemos.

Manuela Carmena

A veces soy muy crítico con nuestra nueva alcaldesa, quizá porque creo que está comunicándose mal, pero siento que ha habido algo de inacción y agradezco encontrarme un vídeo como este de la plataforma 15M.

El otro día le confesaba a mi amiga María las dudas sobre la gestión de este gobierno en sus pocos meses de ejercicio, diciéndole que debería, desde mi punto de vista, realizar acciones más decididas, aunque eso le acarrease disgustos de cara a su electorado, no necesito que me consulten sobre decisiones medioambientales, por ejemplo, puesto que he votado a esta plataforma porque, si bien su programa era algo ambiguo por asambleario, contenía el germen de un pensamiento ecologista, y situaron para así reflejarlo a Inés Sabanés al cargo de Movilidad y Medio Ambiente.

Ella me dijo que igual están cambiando la forma en la que se hace política y eso me parece bien, pero demasiado lento y poco eficaz desde el punto de vista estratégico: Madrid es una plaza fuerte ganada por un equipo que no había gobernado y ahora lo está haciendo.

También critiqué algunos de sus desafortunados comentarios, entre otros, aquel en el que dice que si pudiera volver atrás no volvería a presentarse a la alcaldía. Es uno que me hirió profundamente puesto que yo entendía que esta mujer, no procedente de la política profesional, sin embargo estaba cualificada para realizar ese trabajo para el que la voté (aunque no voto personas, sino propuestas)

Ahora encuentro ese vídeo y debo retractarme de algunas de las afirmaciones que hice y reconocer que no es que no estén haciendo lo que prometieron y no lo estén haciendo decidida y contundentemente, pero sigo pensando que lo están explotando poco políticamente y la política es una partida de ajedrez seria en la que una pieza como esta debe ser usada en todo momento.

Ese vídeo es verdaderamente aclaratorio de por dónde se ha movido este consistorio, a pesar de que su tono es tan parcial que le resta credibilidad, pero no obstante, está siendo infrautilizado su contenido, ese aluvión de medidas que (medio ambiente aparte) parece que darán en los próximos 3 años su fruto.

Como de costumbre, me abstendré de referenciarlo en Facebook o en redes sociales, pues no me gusta el resultado que suele generar de crispación y confrontación, pero no puedo dejar de compartir mi opinión en este diario personal.

Poco convencido por su programa (y menos aún con su metodología), votaré a quienes Equo me ha sugerido que vote, presentándose conjuntamente en las elecciones generales del 20 de diciembre. Aunque yo habría sido de ese 45% en contra de confluir con Podemos, entiendo la estrategia.

El Juego da mucho Juego

RdC_2005_0412_191802AA

La enorme cantidad de espacio destinada a la definición de esta palabra da una muestra de su enorme importancia… ¿o no? Quizá el tamaño no lo es todo. 😉

El caso es que estoy preparando el material para impartir un Taller de Juegos Absurdos en la Asociación Donantes de Risas de Rivas Vaciamadrid y me he encontrado con dos textos altamente interesantes y sugerentes, que casi me dan todo el trabajo hecho.

En primer lugar, la etimología de la palabra es fabulosa y puede conectarse con variedad de cosas:

Juego: Del lat. “iocus” – “chiste, broma, juego de niños” (cf. it. “gioco”, fr. “jeu”, port. “jogo”, cat. “joc” con el mismo significado que en cast. pero también ingl. “joke” – “chiste, broma” y en cast. “jocoso” – “chistoso”), proveniente del protoitálico *jok-o (por ej. en um. “iuka – “palabras”) y finalmente del PIE *yek- “palabra, declaración”. Está relacionada además con el bretón “yezh” – “lengua”, irlandés med. “icht” – “gente” y el protogermánico *jeh-a como en al. ant. “jehan” – “declarar” y en al. mod. “beichten” – “confesar”. Ésta última sería un calco lingüístico del lat. “confiteri” – “confesar” (compuesto por “com-” – “junto” y “fateri” – “admitir”).

Mientras que “iocus” dío lugar a la palabra “juego” y sus relacionadas en las demás lenguas romances, aquella más frecuentemente utilizada con el mismo significado en latín era en realidad “l?dus”. Sin embargo ésta fue reemplazada por “iocus” en algún momento y en consecuencia no dejó casi huella en el castellano (cf. “lúdico” – “emparentado a juegos” o el juego llamado “ludo” en latinoamérica también conocido como “parchís” en España).

Fuentes: Kluger p. 104, Watkins p. 102, Vaan p. 308.

Pero no lo es menos la propia definición de la XXIII Edición del Diccionario de la Lengua Española editado recientemente por la RAE:

juego. (Del lat. iocus). 1. m. Acción y efecto de jugar. 2. m. Ejercicio recreativo sometido a reglas, y en el cual se gana o se pierde. Juego de naipes, de ajedrez, de billar, de pelota. 3. m. Cada uno de los que se juegan con naipes, y se distinguen por nombres especiales; p. ej., la brisca, el solo, el tresillo, etc. 4. m. juego de azar. 5. m. En los juegos de naipes, conjunto de cartas que se reparten a cada jugador. 6. m. En el juego del mus, cuarto lance de la partida, que solo se lleva a cabo cuando el valor de las cartas de al menos un jugador alcanza 31 o más tantos. 7. m. Disposición con que están unidas dos cosas, de suerte que sin separarse puedan tener movimiento relativo; como las articulaciones, los goznes, etc. 8. m. Ese mismo movimiento. 9. m. holgura (? espacio entre dos piezas). 10. m. Determinado número de cosas relacionadas entre sí y que sirven al mismo fin. Juego de hebillas, de botones, de café. 11. m. En los carruajes de cuatro ruedas, cada una de las dos armazones, compuestas de un par de aquellas, su eje y demás piezas que le corresponden. 12. m. Visos y cambiantes que resultan de la mezcla o disposición particular de algunas cosas. Juego de aguas, de colores, de luces. 13. m. Casa o sitio en donde se juega a lo que se expresa. Se reunieron en el juego DE pelota. 14. m. Habilidad o astucia para conseguir algo. 15. m. Dep. En el tenis y otros deportes, división de un set. 16. m. pl. Fiestas y espectáculos públicos que se usaban en lo antiguo. ~ a largo. 1. m. juego de pelota cuando esta se dirige de persona a persona. ~ carteado. 1. m. Cada uno de los de naipes que no es de envite. ~ de alfileres. 1. m. juego de niños que consiste en empujar cada jugador con la uña del dedo pulgar, sobre cualquier superficie plana, un alfiler que le pertenece, para formar cruz con otro alfiler, que hace suyo si logra formarla. ~ de azar. 1. m. juego cuyo resultado no depende de la habilidad o destreza de los jugadores, sino exclusivamente de la suerte; p. ej., la lotería. ~ de billar. 1. m. billar. ~ de cartas. 1. m. Cada uno de los que se juegan con cartas, y se distinguen por nombres especiales; p. ej., la brisca, el solo, el tresillo, etc. ~ de compadres. 1. m. coloq. Modo de proceder dos o más personas que aspiran al logro de un fin, estando de acuerdo y aparentando lo contrario. ~ de cubiletes. 1. m. coloq. p. us. Destreza o artificio con que se trata de engañar a alguien haciéndole creer lo que no es verdad. ~ de damas. 1. m. damas (? juego que se ejecuta en un tablero de 64 escaques). ~ de envite. 1. m. Cada uno de aquellos en que se apuesta dinero sobre un lance determinado. ~ de ingenio. 1. m. juego en que por diversión o pasatiempo se trata de resolver una cuestión propuesta en términos sujetos a ciertas reglas; p. ej., las charadas, las quincenas, los logogrifos, los ovillejos y los acertijos de todo género. ~ de la campana. 1. m. juego infantil en que dos niños, dándose la espalda y enlazándose por los brazos, se suspenden alternativamente imitando el volteo de las campanas. ~ del hombre. 1. m. hombre (? juego de naipes). ~ del oráculo. 1. m. Diversión que consiste en dirigir preguntas en verso varias personas a una sola, y en dar esta respuestas en el mismo metro de las preguntas. ~ de los cantillos. 1. m. juego que juegan los niños con cinco piedras pequeñas haciendo con ellas diversas combinaciones y lanzándolas a lo alto para recogerlas en el aire al caer. ~ de manos. 1. m. Acción de darse palmadas unas personas a otras por diversión o afecto. 2. m. juego de agilidad que practican los prestidigitadores para engañar a los espectadores con varios géneros de entretenimientos. 3. m. Acción ruin por la cual se hace desaparecer en poco tiempo una cosa que se tenía a la vista. ~ de niños. 1. m. Modo de proceder sin consecuencia ni formalidad. 2. m. Acción o cosa que no ofrece ninguna dificultad. ~ de palabras. 1. m. Artificio que consiste en usar palabras, por donaire o alarde de ingenio, en sentido equívoco o en varias de sus acepciones, o en emplear dos o más que solo se diferencian en alguna o algunas de sus letras. ~ de pasa pasa. 1. m. juego de manos (? de los prestidigitadores). ~ de pelota. 1. m. juego entre dos o más personas consistente en lanzar contra una pared, con la mano, con pala o con cesta, una pelota que, al rebotar, debe ser relanzada por un jugador del equipo contrario. ~ de prendas. 1. m. Diversión consistente en decir o hacer los concurrentes algo, y paga prenda quien no lo dice o hace bien. ~ de rol. 1. m. juego en que los participantes actúan como personajes de una aventura de carácter histórico, misterioso o fantástico, afrontando incluso situaciones de riesgo. ~ de sociedad. 1. m. juego que se realiza en reuniones sociales. ~ de suerte. 1. m. juego de azar. ~ de tira y afloja. 1. m. juego de prendas que consiste en asir cada uno de los que lo juegan la punta de sendas cintas o pañuelos, que a su vez coge por el extremo opuesto la persona que dirige el juego, y cuando esta manda aflojar deben tirar los demás, o al contrario, y pierde prenda quien yerra. ~ de trucos. 1. m. trucos (? juego de destreza y habilidad que se ejecuta sobre una mesa). ~ de vocablos, o ~ de voces. 1. m. juego de palabras. ~ público. 1. m. juego que se lleva a cabo con tolerancia o autorización legal de la autoridad. 2. m. Casa o local donde se lleva a efecto ese juego. ~s florales. 1. m. pl. Certamen poético solemne en el que, a modo de los trovadores medievales, se premia al vencedor con una flor natural. ~s malabares. 1. m. pl. Ejercicios de agilidad y destreza que se practican generalmente como espectáculo, manteniendo diversos objetos en equilibrio inestable, lanzándolos a lo alto y recogiéndolos, etc. 2. m. pl. Combinaciones artificiosas de conceptos con que se pretende deslumbrar al público. ~s olímpicos. 1. m. pl. Competición deportiva mundial de juegos de verano y de invierno que se celebra cada cuatro años en un lugar previamente determinado. ORTOGR. Escr. t. con mays. iniciales. abrir ~, o el ~. 1. locs. verbs. Empezarlo. 2. locs. verbs. En el fútbol y otros juegos deportivos, lanzar la pelota desde un lugar donde hay gran acumulación de jugadores de ambos equipos, hacia un compañero desmarcado en la banda contraria del campo, para que pueda jugarla sin estorbos. acudir el ~ a alguien. 1. loc. verb. dar bien el juego. a ~ con. 1. loc. prepos. En proporción y correspondencia, en armonía. Por fin puso las cortinas a juego con las paredes. cerrar el ~. 1. loc. verb. En el del dominó, hacer una jugada que impida continuarlo. conocerle a alguien el ~. 1. loc. verb. Penetrar su intención. crear ~ un jugador de fútbol u otro juego deportivo. 1. loc. verb. Proporcionar a sus compañeros continuadas oportunidades de atacar y conseguir tantos. dar bien el ~. 1. loc. verb. Tener favorable la suerte. dar ~. 1. loc. verb. Favorecer o ser beneficioso o útil para algo. 2. loc. verb. Servir para muchas cosas. dar mal el ~. 1. loc. verb. Tener contraria la suerte. despintársele a alguien el ~. 1. loc. verb. Engañarse por estar la pinta equivocada, tomando un palo por otro. en ~. 1. loc. adv. En un intento. Están, andan en juego poderosas influencias. Ponen en juego todos sus medios. 2. loc. adv. En peligro. Está en juego tu reputación. fuera de ~. 1. loc. sust. m. En el fútbol y otros juegos, posición antirreglamentaria en que se encuentra un jugador, y que se sanciona con falta contra el equipo al cual pertenece dicho jugador. hacer ~. 1. loc. verb. Mantenerlo o perseverar en él. 2. loc. verb. Dicho del jugador a quien le toca: Decir las calidades que tiene; como la de entrada, paso, etc. 3. loc. verb. Dicho de una cosa: Convenir o corresponderse con otra en orden, proporción y simetría. hacerle a alguien el ~. 1. loc. verb. Obrar de modo que le aproveche a él, involuntaria o inadvertidamente por lo general. ~ fuera. 1. expr. U. en algunos juegos de envite cuando se envida todo lo que falta para acabar el juego. meter en ~ a alguien. 1. loc. verb. Excitarle con viveza para que ejecute algo, especialmente como diversión. no dejar entrar en ~. 1. loc. verb. coloq. no dejar meter baza. por ~. 1. loc. adv. Por burla, de chanza. verle a alguien el ~. 1. loc. verb. conocerle el juego.
V. casa de juego marcha del juego tabla de juego

Un tipo no ayuda

Un tipo no ayuda a buscar una dirección a una chica porque no va a poder tirársela. Damas Club. Las piedras son tan falsas como el amor que venden.

Centenares de coches se hacinan unos sobre otros con miedo.

Pienso en el puto dinero y en cómo obtenerlo 10 veces al día. Nadie se da cuenta de que nos llevan como corderos hasta para cruzar la calle.

Te diría algo, por ser lo más bonito que he visto en media hora, pero te asustaría.

Construyen y construyen viviendas que se destruyen porque no están habitadas.

A veces, el mejor viaje es permanecer inmóvil.

Un hombre sentado en el pescante de un camión va recogiendo cartones.

Trozos de marcas rojas y blancas, cintas de plástico atadas como colgajos a rejas que impiden entrar a robar desperdicios de desguaces. La tinta, pintura, entre los adoquines, parece pis.

Botellas en cajas en el suelo. Charcos. Publicidad en los charcos y en el suelo.

Un tipo ríe como un gallo pero lo de los gallos no es risa.

Ambulancias, a todas horas bajan y suben la avenida dejando, tras su rastro de luces, gente bajo la helada, durmiendo en cajas.

(Burguer)
Son como cerdos
comiendo cerdos

Los peces en el escaparate nunca estuvieron vivos.

Y el camarero del restaurante sale escamado para saber qué hago: la escritura es sospechosa.

Creen amarse
hoy.

Puertas y puertas de locales vacíos. Una escalera de incendios.

No nos entendemos y en las miradas sentimos desconfianza. Los bancos, como las putas, siempre que pueden ocupan las esquinas.

Un hombre se saca los mocos.

Guirigai delante de la furgoneta de la policía.

Es inevitable
llorar.
Es inevitable
reír.
Beber cerveza.
Comer patatas fritas aprovechando que los demás escriben y pensar que me follaría a alguien
y luego sé
que no lo haría.

Esto no es una broma