¿Poeta?

jobsathome

Me ha llegado un email que dice
estos cinco minutos cambiarán mi vida
aunque prudentemente no dicen si a mejor o a peor
procedente de una cuenta de correo
que se denomina Jobs at Home (trabajos en casa)
y no se me ha ocurrido pensar en cocinar
ni en planchar o en lavar los platos
ni tan siquiera en arreglar la instalación eléctrica
sino
siempre
siempre
en casa
pienso en ser
Poeta.

Y ya no pienso más.

Antiguos chistes

entre los textos que guardo en el cajón
de los recuerdos
está una enorme cantidad de chistes
en formato electrónico
que me envió un amigo hace tiempo.

lo interesante es la cantidad de tiempo:

fue en el año 1994
los recibí por correo electrónico
mi dirección era entonces
JMDOMIN AT IBMCCI11
no había ni punto com ni punto nada y punto.

tenía un programa de recepción de correo electrónico
de pantalla de texto verde sobre negro
y las cabeceras se distinguían del contenido con unas líneas horizontales
fabricadas con signos igual consecutivos.

se enviaba a imprimir a una impresora que estaba en otra planta
del edificio
y si se quería obtener un bonito formato
debía hacerse con un lenguaje denominado :script:
que entendían aquellos viejos IBM-3090.

tenían sesenta y cuatro megas de almacenamiento central
y una codificación pura de caracteres ASCII
así que nos olvidábamos de acentos y signos de puntuación
por no hablar de nuestra patria eñe.

los chistes son tan antiguos que han perdido hasta cierta gracia
pues la sensibilidad también se ha transformado
pero no tanto como la tecnología
y esta observación no deja de parecerme llamativa.

he recordado al amigo que me los envió
y algunos otros amigos que compartían conmigo cierta tendencia
al aislamiento mediante la tecnología
y al mismo tiempo
a compartir experiencias mediante la tecnología
y a socializar
hasta llegar a crear grupos de noticias
en un protocolo que se acabo por extinguir
porque era demasiado jerárquico, estructurado, organizado
para la avalancha que estaba por llegar a ese mundo
de información descabalada.

se terminó el sueño de que aquellas herramientas
podrían dirigir la humanidad hacia otros derroteros
más libres
más solidarios
más sociales
más informados
y fuimos
poco a poco
capitulando ante la deriva comercial
hipervigilada
de una red degenerada
y tonta
accesible, eso sí,
desde un millar de millares de dispositivos
llamados inteligentes.

antiguamente
la inteligencia era reservada para calificar
a los humanos.

tuitear es lo que no tiene facebook

Tiene acción.

Acción reconocida por la RAE, como muestra la entrada correspondiente en la vigésimo tercera edición del diccionario de la lengua española.

¿Es injusto?

Poca gente dice facebookear, aunque yo lo uso mucho más que tuitear, puesto que no tengo cuenta en esa otra red social.

Por cierto, ¿por qué no hemos sido coherentes con la insensatez y hemos «verbificado» tal acción con un mucho más fidedigno twittear? ¿tanto pavor le tenemos a la uve doble? ¿por qué no sacarla directamente de nuestro alfabeto?

Cuando, quizá, algún día se apruebe la equivalente para la red social de Zuckerberg, tendremos que escribir feisbuquear.

Y, una última pregunta: ¿por qué siempre construimos verbos de palabras como estas con la primera conjugación?

Abogo por tuiteir y feisbuquir.

Hoy he feisbuquido poco. Si no tuitío no me va a leer ni san blas bendito…, por ejemplo.

featured-image-fb-vs-tw

Formas no personales

Infinitivo Gerundio
tuitear tuiteando
Participio
tuiteado

Indicativo

Pronombres personales Presente Pretérito imperfecto / Copretérito
yo tuiteo tuiteaba
tú / vos tuiteas / tuiteás tuiteabas
usted tuitea tuiteaba
él, ella tuitea tuiteaba
nosotros, nosotras tuiteamos tuiteábamos
vosotros, vosotras tuiteáis tuiteabais
ustedes tuitean tuiteaban
ellos, ellas tuitean tuiteaban
Pretérito perfecto simple / Pretérito Futuro simple / Futuro
yo tuiteé tuitearé
tú / vos tuiteaste tuitearás
usted tuiteó tuiteará
él, ella tuiteó tuiteará
nosotros, nosotras tuiteamos tuitearemos
vosotros, vosotras tuiteasteis tuitearéis
ustedes tuitearon tuitearán
ellos, ellas tuitearon tuitearán
Condicional simple / Pospretérito
yo tuitearía
tú / vos tuitearías
usted tuitearía
él, ella tuitearía
nosotros, nosotras tuitearíamos
vosotros, vosotras tuitearíais
ustedes tuitearían
ellos, ellas tuitearían

Subjuntivo

Pronombres personales Presente Futuro simple / Futuro
yo tuitee tuiteare
tú / vos tuitees tuiteares
usted tuitee tuiteare
él, ella tuitee tuiteare
nosotros, nosotras tuiteemos tuiteáremos
vosotros, vosotras tuiteéis tuiteareis
ustedes tuiteen tuitearen
ellos, ellas tuiteen tuitearen
Pretérito imperfecto / Copretérito
yo tuiteara o tuitease
tú / vos tuitearas o tuiteases
usted tuiteara o tuitease
él, ella tuiteara o tuitease
nosotros, nosotras tuiteáramos o tuiteásemos
vosotros, vosotras tuitearais o tuiteaseis
ustedes tuitearan o tuiteasen
ellos, ellas tuitearan o tuiteasen

Imperativo

Pronombres personales
tú / vos tuitea / tuiteá
usted tuitee
vosotros, vosotras tuitead
ustedes tuiteen

¿Verdaderamente Facebook me aporta tanto?

Cada día pienso más y más acerca de la inutilidad de la información que se vierte en las redes sociales compulsivamente y si no estoy, yo mismo, contribuyendo a ello.

Hace tiempo que reduje (últimamente no ha desaparecido de todo, cosas de las elecciones) la lectura de prensa, pues la sensación era más de desasosiego que de calma o información necesaria. Pero sigo en FaceBook. Sigo como un usuario particular que no puede manifestar sus opiniones abiertamente como usuario particular puesto que se trata de un lugar demasiado común y descontextualizado como para hacerlo con un mínimo de rigor o de sentido.

Me digo a mí mismo (como si pudiera decírmelo a otro mismo que yo) que lo utilizo con moderación y con el objetivo último de apoyarme en la divulgación de información (publicitaria) sobre mis talleres de poesía, así como para mantener el contacto con personas que están lejos (siempre de mí), amigas argentinas, chilenas, australianas, alemanas, pero algo no me acaba de convencer.

En otras ocasiones afirmo utilizarlo para «distraerme» del agotador trabajo solitario de creador, como estas ocasiones en las que comparto algo sobre lo que esté investigando o profundizando en mi muro sobre clasificación de lenguas o parecidos proyectos, pero algo me dice que es un indicador de una mala acción pues si necesito «distraerme» podría buscar otras formas de hacerlo, como, entre otras, dar un paseo.

Las cuestiones sobre lo que debe o no debe hacer esa compañía con mis datos y lo que puede o no ser utilizado en mi contra ante un tribunal me da, no ya miedo, sino casi diría que asco. Pero lo estoy aceptando voluntariamente, al fin y al cabo, Facebook es otra más de las puntas de lanza del capitalismo más neoliberal posible en el que lo que ha triunfado es la marca, por muy vacua que esta sea.

Y así sigo, en una incertidumbre o una duda que dista mucho de ser metódica. Pero cada día que alguna persona querida o admirada desaparece voluntariamente de esa red social (o de otras) siento una punzada de envidia, un aguijoneo de alejamiento de este griterío instalado en la población de la red (y no sólo).

Creo que me sentiría solo, pero por otro lado, cuando paso largas temporadas (como casi dos meses de verano) desconectado de esta página azul y blanca, siento más conexión conmigo mismo, con cierto mundo y algo menos con otro mundo.

No sé qué quiero hacer. No lo tengo claro. Pero apunta a que mi futuro estará en otro sitio. Y quizá, en otra actividad. Pero esta es otra historia…

Manuela Carmena

A veces soy muy crítico con nuestra nueva alcaldesa, quizá porque creo que está comunicándose mal, pero siento que ha habido algo de inacción y agradezco encontrarme un vídeo como este de la plataforma 15M.

El otro día le confesaba a mi amiga María las dudas sobre la gestión de este gobierno en sus pocos meses de ejercicio, diciéndole que debería, desde mi punto de vista, realizar acciones más decididas, aunque eso le acarrease disgustos de cara a su electorado, no necesito que me consulten sobre decisiones medioambientales, por ejemplo, puesto que he votado a esta plataforma porque, si bien su programa era algo ambiguo por asambleario, contenía el germen de un pensamiento ecologista, y situaron para así reflejarlo a Inés Sabanés al cargo de Movilidad y Medio Ambiente.

Ella me dijo que igual están cambiando la forma en la que se hace política y eso me parece bien, pero demasiado lento y poco eficaz desde el punto de vista estratégico: Madrid es una plaza fuerte ganada por un equipo que no había gobernado y ahora lo está haciendo.

También critiqué algunos de sus desafortunados comentarios, entre otros, aquel en el que dice que si pudiera volver atrás no volvería a presentarse a la alcaldía. Es uno que me hirió profundamente puesto que yo entendía que esta mujer, no procedente de la política profesional, sin embargo estaba cualificada para realizar ese trabajo para el que la voté (aunque no voto personas, sino propuestas)

Ahora encuentro ese vídeo y debo retractarme de algunas de las afirmaciones que hice y reconocer que no es que no estén haciendo lo que prometieron y no lo estén haciendo decidida y contundentemente, pero sigo pensando que lo están explotando poco políticamente y la política es una partida de ajedrez seria en la que una pieza como esta debe ser usada en todo momento.

Ese vídeo es verdaderamente aclaratorio de por dónde se ha movido este consistorio, a pesar de que su tono es tan parcial que le resta credibilidad, pero no obstante, está siendo infrautilizado su contenido, ese aluvión de medidas que (medio ambiente aparte) parece que darán en los próximos 3 años su fruto.

Como de costumbre, me abstendré de referenciarlo en Facebook o en redes sociales, pues no me gusta el resultado que suele generar de crispación y confrontación, pero no puedo dejar de compartir mi opinión en este diario personal.

Poco convencido por su programa (y menos aún con su metodología), votaré a quienes Equo me ha sugerido que vote, presentándose conjuntamente en las elecciones generales del 20 de diciembre. Aunque yo habría sido de ese 45% en contra de confluir con Podemos, entiendo la estrategia.

La tontería en las redes sociales

Es fascinante ver cómo es comentado y felicitado un comentario simplón, tontarria, banal, diría, sobre mis hábitos de vida y costumbres, sin entrar en debates que podría haber generado, al estilo de «pues tú también harías black friday para comercializar tus productos» o del más profundo: «la economía capitalista actual demanda la existencia de un consumo permanente para no colapsar».

blackfriday

El jueves puse esta frase tonta en el facebook, sin mucho acierto, y ha llegado a ser una de las publicaciones que he tenido más impactantes. Está claro que interesa el mensaje simple, sin mucho trasfondo, facilón, y no un sesudo tratado sobre el modo de vida capitalista ni mucho menos una descripción detallada de mis hábitos de consumo.

Es parecido a ese estupor que me produce tener un nutrido número de seguidores en instagram, sin saber a dónde me dirijo.

Web Profesional Gratis y en 3 clics

web profesional gratis

¿Pero de verdad no les dará vergüenza este tipo de publicidad?

¿Hay alguien que pueda creerla? Encontré un «me gusta» que no sé si sería del que puso el anuncio.

De hecho, hay una cosa que me hace casi hasta gracia:

Cualquiera puede crear una web profesional y gratis con solo 3 clics.

Y digo yo, si es cualquiera, también puede ser alguien que no sea un profesional, e incluso un verdadero inútil, con lo que quedaría de la siguiente manera:

Un verdadero inútil puede crear una web profesional y gratis con solo 3 clics.

En resumidas cuentas, yo no soy ni mucho menos un profesional del mundo web (aunque en su día lo fui y creo que hice una de las primeras páginas web en España que incluyese FRAMESET), pero me parece una verdadera falta de respeto hacia los profesionales (del tipo que sea en general) esta afirmación, esta publicidad verdaderamente engañosa.

Un verdadero inútil podrá, no digo yo, crear una web, quizá incluso en 3 clics, pero lo que no pueden bajo ningún concepto adjetivar es que sea profesional. En el mejor de los casos, y siendo muy, pero que muy optimista, lo parecerá, pero serlo es otra cosa.

Eso sí, esa gratuidad costará… aunque sea merma en privacidad. Y si creemos que puede ser gratis… es que nuestra ingenuidad no conoce límites. He escrito tanto sobre la gratuidad que no merece que lo repita, pero suponer que algo es gratis, así, sin más… es casi canalla. Todo tiene un coste o, como diría un personaje de una serie llamada Once Upon a Time: Magic comes with a price.

No me gusta que no me guste

Tontada absoluta

Después de que parece ser que va a hacer caso a las solicitudes de los usuarios, FaceBook ha decidido implementar el icono-botón de «no me gusta».

Yo me pregunto si habrá gente que esté ya, como yo, deseando que incorporen otro que indique que no me gusta que no me guste.

Este icono-botón que yo propongo será muy interesante cuando el «buenrollismo» facebukero se vaya a la basura con un montón de «nomegustan» que no quedarán lo suficientemente claros, al no poder indicar si no te gusta que eso se publique, no te gusta que esa persona lo esté publicando, no te gusta, en general, esa persona y sus publicaciones, o sencillamente no te gusta el tono…

Vaya, que era tremendamente importante que FB introdujese su modificación para poder tener libertad de expresión… o algo semejante.

Aunque es posible, probable incluso, que algún gobierno vete o prohíba su uso ante determinadas publicaciones de interés nacional. Esto es tan absolutamente demencial…

Palimpsesto contemporáneo

Encontrado en la basura, como quien dice, he hallado este palimpsesto del siglo XXI D.C. Es un descubrimiento que alienta la idea peregrina de que el papel se está agotando hasta el punto de que se reutilizan hasta los píxeles, para no desperdiciar un texto original, sobreescribiendo encima (como corresponde) otro texto igualmente original…

ejemplo de palimpsesto contemporáneo

Dice la RAE: palimpsesto. (Del lat. palimpsestus, y este del gr. παλίμψηστος). 1. m. Manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente. 2. m. Tablilla antigua en que se podía borrar lo escrito para volver a escribir.

www.carmendelarosa.com

principal de carmen web

La semana pasada dedicamos varios días a rehacer la web de Carmen de la Rosa.

Es un trabajo que suele resultar cansado y tedioso, aunque los resultados han sido bastante satisfactorios. Ha quedado una web moderna y profesional, seria y sutil, delicada y dulce… como ella.

Sigo programando HTML con mi muy querido editor VI, sobre, por supuesto, Linux (Mint), y como habitualmente, he tenido problemas de codificación de las páginas. Nuestras queridas Ñ/ñ, por no hablar de los Euros (€) que están contenidos sin problema en UTF-8, resulta que no lo están tan fácilmente en ISO-8859-1, así que a veces las páginas no tienen ni idea (porque yo no lo incluyo) el conjunto de caracteres que las construye.

Esto es así porque yo solía programar en aquella época en la que solo había ASCII… 256 caracteres y había que apañarse… pero en estos tiempos modernos (jejejeje) las cosas pueden simplificarse si se saben algunas nociones como incluir un «tag» meta en las cabeceras de cada una de las páginas web estáticas que manejamos diciéndole cuál es el tipo de caracteres con el que está hecho ese fichero.

pagina contacto web

Eso puede hacerse de diversas maneras:


< meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8" >
que se puede abreviar como:
< meta charset="UTF-8" >

Para indicar que el conjunto de caracteres es de tipo UTF-8, pero también dejándolos en iso-8859-1 añadiendo la siguiente metainstrucción:

< meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=iso-8859-1" >

Para ver qué tipo de codificación contienen los archivos existe el comando file y un ejemplo de su utilización sería:

giusseppe@PCTACENS /media/GSPDISK/jmdomin/web-sites/carmendelarosa $ file -i es_*html
es_bio.html: text/html; charset=utf-8
es_clases.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_contacto.html: text/html; charset=utf-8
es_contacto.iso-8859-1.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_fotos.html: text/html; charset=iso-8859-1
es_frames.html: text/html; charset=utf-8
es_main.html: text/html; charset=utf-8
es_nclave.html: text/html; charset=utf-8
es_videos.html: text/html; charset=us-ascii

Y, por último, la posibilidad de convertir archivos de un formato a otro, mediante el comando iconv, en este caso incluido en un script que convierte todos los archivos de un determinado directorio pasado en la línea de comandos, de un formato (UTF-8) a otro (ISO-8859-15).

#!/bin/bash

DIRECTORIO=$1

cd $1
for file in *.txt
do
iconv -c -t ISO-8859-15 -f UTF-8 "$file" -o "${file%.txt}.iso8859-15.txt"
done

Cambiando *.txt por *.html, podría cambiar todos los archivos html de una web y así hacer que tuviesen el mismo tipo de codificación, invirtiendo el orden de -t (to-format) y -f (from-format), para tenerlos todos en UTF-8, en lugar de tener variedad de formatos.

Esto no es una broma