Aprendiendo, siempre aprendiendo…

Siempre es complicado hacer cosas que no suelo hacer. Toca aprender de nuevo, como si no supiera.

Ayer estuve probando diferentes métodos de mezclas de colores de capas y objetos, tanto en Inkscape como en Krita. El mundo Linux es amable en cuanto a documentación disponible, pero exasperante por poca intuitividad de las aplicaciones. No me quejo, pues la filosofía subyacente es: si crees que eres capaz de hacerlo mejor, hazlo. Y, en mi caso, no lo soy.

Por no sé muy bien qué razón, han eliminado de Inkscape en las últimas versiones la posibilidad de gestionar directamente los modos de mezcla desde el menú de capas y lo han desplazado al de relleno (que tradicionalmente está asociado a un objeto, y no a toda una capa que contiene o puede contener varios objetos). No me parece una buena idea, pero supongo que a alguien sí se lo ha parecido.

Por fortuna (o todo lo contrario) no utilizo Inkscape para la maquetación por su falta de soporte para CMYK, a pesar de que parezca lo contrario. Así que me preocuparía de saber hacerlo en Scribus, pero realmente, por lo demás, es una herramienta sencilla y cómoda con la que crear imágenes vectoriales y usar objetos o trayectos muy fácilmente.

Al final, tengo que usar Krita si quiero manipular imágenes (tampoco GIMP es bueno con el soporte CMYK) mezclado con un rudimentario Scribus que, obviamente, no está pensado para ese propósito. Krita, a pesar de disponer de la posibilidad de gestionar capas vectorizables o de «vectores», tampoco resulta demasiado cómoda para edición de, por ejemplo, una cubierta de un libro. Es muy potente para la gestión de imágenes y no tengo queja con ello, pero no para composición visual de objetos vectorizados junto a otras «cosas», como imágenes incrustadas.

Quizá, sencillamente, tendría que aprender mejor a usar Krita, pero me resulta algo sobrecargada de posibilidades para lo que suelo requerir.

Pequeños dramas del mundo alternativo…

Ahora pensando en actualizar a la última versión, independientemente del sistema operativo, para reincorporar esas «features» que se perdieron no sé por qué.

Logos sobre azul

Para el libro colectivo de este curso estoy apostando por un papel de un color azul intenso como cubierta, con una imagen sencilla e impactante en la portada, pero los logos que habitualmente uso son de color rojo y no quedan muy bien sobre azul.

He hecho algunos experimentos con inkscape para ver con qué versión me quedo, pero de momento he pedido 10 ejemplares con un rojo sobreiluminado por si hay suerte y queda bien… pero no lo creo.

Ya veremos.

Cambiar el tamaño del lienzo de una imagen sin alterar la imagen

mogrify -gravity center -background white -extent 5000x5000 *.png

Con este comando linux puedo cambiar automáticamente el tamaño de todos los archivos PNG en una carpeta dada, pero específicamente cambiar el tamaño del lienzo (de ahí la opción «extent») del mismo, sin tocar la proporción de la imagen.

Con la opción «-gravity center», mantengo la imagen a transformar en el centro del mismo y con la opción «background white» le añado un conveniente fondo blanco, ideal para subir archivos a Instagram, por ejemplo, que no se lleva muy bien con las transparencias de los PNG.

Esto ha transformado esta imagen original (transparente) de 2044×513 pixels:

En esta imagen de 5000×5000 pixels con fondo blanco:

Intrusismos diseñando…

Aunque en realidad ni siquiera son actividades intrusistas, pues me he dedicado a copiar una plantilla que Carmen había utilizado para hacer sus carteles promocionales de las temáticas diferenciadoras de sus Clases de Tango Argentino, que luego he incluido en su página web www.carmendelarosa.com

Ella utiliza unas cuantas apps del móvil y suele quedar «resultón», pero si quieres tenerlas juntas las imágenes o usarlas en una web… acaba siendo más fácil hacerlas con herramientas, digamos, serias, como las que utilizo para diseñar las cubiertas de los libros (Inkscape sobre Linux, en resumen).

Inkscape es un programa que tiene todo lo que yo pueda necesitar en los próximos años. Se le supone capacidad (o pretensión) de emular al poderoso Ilustrator, aunque no tiene ese «flow» que tienen los productos Adobe. Es parco, algo simplón y algo inestable… pero cumple sobradamente su función. De momento, no echo nada en falta, pero quizá es que sé demasiado poco.

De momento, me sirvió para hacer en un par de horas los siguientes cartelitos para Carmen de la Rosa y su web, amén de promociones en Instagram, etc…

Esto no es una broma