Machismo positivo

– ¡Qué bien baila
para ser un chico!

– Ya habríamos querido
tener un chico como este
que bailase
y fuese divertido
sin tremendo
sentido del ridículo.

– Pues yo creo que es
demasiado activo
o competitivo
o algo
que explica
por qué no para de bailar.

– ¡Mira, mira, mueve la cadera!
Porque en las chicas es normal
pero no hay muchos chicos
así.

– Pero también juega al fútbol
¿sabéis?

– Va a tener muchas
pero muchas novias
y se las va a llevar de calle.

– No canta muy bien, pero bueno.

– Ahora te toca ser María
o cámbiate de lado
para ser el chico.

– Eso, eso, mejor cámbiate de lado
y sé un chico.

– Y así Lucía puede ser chica.

Esa y pocas más fueron las únicas menciones a una de las 3 chicas que no paraban de bailar, de cantar, de moverse, de contonearse, de juguetear… pero, en ellas, es tan normal que no es noticia. Yo me imaginaba lo raro que debía sentirse aquel chaval sabiéndose motivo de risas, motivo de exclamaciones y asombros, de exaltación de sus inesperadas habilidades como macho. Supongo que es de agradecer que nadie le prohibiese hacerlo, pero habría sido aún más de agradecer que hubiésemos sido capaces de normalizar algo que estaba claro que él, aquel muchacho, no tenía ninguna razón para pensar extraño.

Las gafas de Google y la era de la reproductibilidad técnica

gafasgoogleHe leído una noticia (en realidad hace unos días y guardé el enlace hasta hoy) en la que cuentan que un bar en Estados Unidos ha prohibido la entrada con unas gafas de las diseñadas por Google.

Las gafas prometen hacer algo bastante espectacular, pero ni más ni menos que la culminación (en realidad solo un paso más) de un proceso de presencia tecnológica que nos está conduciendo a estar constantemente siendo objetos susceptibles de ser grabados para la posteridad. Por decir algo bonito.

Como se puede ver en la foto, son solo unas gafas (una montura) con un discreto sistema de grabación de alta definición. Una cámara de vídeo pegada a una montura. Y parece que reabre otro debate, adicional, que no acaba de cerrarse: ¿Deben ser prohibidas en salas de proyección cinematográfica por la posibilidad de ser utilizadas como dispositivo de captura de primicia fílmica para su posterior comercialización y competencia más o menos desleal con respecto a los medios tradicionales de proyección?

gafasfotoTras esta larguísima pregunta se encierran varios dilemas éticos importantes: para mí, el primero y más importante es la prohibición ante la posibilidad de realizar un acto delictivo con ellas, es decir, una prohibición o un castigo o una medida coercitiva preventiva: antes, repito, antes de ser realizado el acto, se presume la culpabilidad y se evita que pueda realizarse. Como en otros casos, esto me parece tan terrible como castrante, censor, acusica… ya que implica que aquel que adquiera estas gafas es, antes de que pueda demostrar lo contrario, culpable de tener malas intenciones. Desvinculando la acción de la intención, vinculándola al objeto. Es como suponer que porque poseo un cuchillo (en la cocina hay varios) soy un asesino en potencia y me lo prohíben. Se puede aducir que, sacado de contexto, un cuchillo es, cuando menos, sospechoso de guardar ciertas intenciones no demasiado sociales, por ejemplo en un colegio o en un avión, pero de lo que estamos hablando es de unas gafas.

Gafas (monturas) que, eventualmente, podrán ser las que use alguien como yo para ir al cine y poder verlo en la distancia, dada mi miopía en aumento, así que no podré ser desposeído de ellas pues no podría ver. Es un problema estúpido donde los haya, pues es una batalla perdida.

Y aquí viene otra de las cuestiones que me plantea esta prohibición: la era de la reproductibilidad técnica implica, entre otras cosas, que la obra de arte no puede ser su proyección, su re-presentación, o al menos no puede estar dotada esta de un valor comercial asociado, pues la copia es inevitable, es deseable, de hecho. La película, la proyección de una película, es posible gracias al hecho de que se puede copiar. Si no existiese esa posibilidad el cine, tal como lo entendemos, no tendría ningún sentido, ni siquiera existencia.

Y quien dice el cine lo debería hacer extensible a cualquier otra pieza artística que no sea un trabajo más o menos artesanal (sin que desmerezca el valor de lo artesano). Lo electrónico existe en un mundo que algunos dan en llamar virtual, pero es ahí donde se están intentando trasladar las leyes tradicionales como si pudiesen tener sentido en él. Es como si a alguien le diese por imponer la ley de la gravedad (que no es una ley) sobre los archivos que uno guarda en el ordenador, diciendo que los que pesen más (habrá, por tanto, que definir peso en ese mundo) deben ir más abajo (definiendo abajo). A todas luces es un sinsentido, pero parece que se pretende llevar a cabo ese sinsentido.

Me apasiona el nuevo mundo al que vamos, uno en el que lo tradicionalmente objetual se entrelaza con unos objetos que hemos dado en llamar virtuales, un mundo que no es ciencia ficción, sino una especie de mundo ampliado, en el que los objetos ya no son lo que eran. ¿Y a quién le importa?

(Frase que parafrasea una de la película Blade Runner, a la que tanto seguimos acercándonos)

Invitación a la mentira

Incitación a la mentira¿Qué hay detrás de esta publicidad que me corroe? En el fondo no es más que una apelación a que mintamos, a que digamos que somos otros distintos de quienes somos, a que nos saltemos la ética, que pocas veces favorece la mentira, para que saquemos beneficios de ello. Y detrás de esta publicidad hay algo aún más aterrador: se sabe que funciona. Es decir, no nos importa mentir, no nos importa la ética. El objetivo último no es ser un ser ético, sino exitoso y no se valora en esa loca carrera al éxito que hayamos mentido, estafado, tratado mal a empleados, aprovechado circunstancias inapropiadas, etc, etc, etc…

El sábado mi amiga Lilian me pasó un texto, no escrito por ella, sobre esta debilidad de la moral para mantenernos en pie y que está llevando o ha llevado a la ruina ética a este país. (Aunque no creo que sea solo en este país donde eso ocurre, sí que lo veo alrededor con suma frecuencia)

EL PAÍS QUE SE PERDIÓ EL RESPETO A SÍ MISMO

Un escrito que dice muchas verdades

Escuchando el debate sobre la decadencia de España podría llegarse a la conclusión de que ocurrió por accidente, que fuimos atropellados por el infortunio. Se habla de los corruptos como si fueran extraterrestres llegados de un universo lejano. Miramos al exterior y envidiamos a los políticos de otros países, sorprendidos por su estatura moral incluso a la hora de reconocer el error y renunciar. Nos preguntamos por qué tenemos que conformarnos nosotros con los mediocres, los cobardes y los golfos. ¿Nos los eligen en Finlandia? ¿No será que son reflejo de la sociedad?

España se mira al espejo y no se gusta, pero tampoco parece dispuesta a hacer nada por cambiar. Clama contra los políticos, pero vota a los de siempre. Se indigna ante la corrupción, pero pregunta si puede pagar en negro. Detesta el nepotismo, pero qué hay de lo de mi sobrino. Pide cultura, pero premia con las mejores audiencias la televisión más zafia. Y exige respeto, aunque hace tiempo que se lo perdió a sí misma.

Puede ocurrir que por traspiés de la historia, conflictos varios o mala fortuna tu país acabe en manos de Franco en lugar de Churchill. Pero nada de ello trajo la reelección de Zapatero, a Rajoy o a los glotones que ocupan desde hace lustros comunidades y ayuntamientos. Lo hizo el voto consciente de los ciudadanos. Los valencianos que dan la mayoría absoluta al PP semanas después de que sus dirigentes sean imputados por corrupción. Los andaluces que siguen apoyando a quienes desde el PSOE han convertido la región en un cortijo de corrupción, derroche y caciquismo. La España, desde Ceuta a Orense, que dice en las encuestas que volvería a apoyar masivamente el bipartidismo que ha parasitado todas las instituciones, poniéndolas a su servicio. “Voto útil”, lo llaman.

El resultado es esta España donde el presidente es incapaz de reunir siquiera el coraje para enfrentarse a las preguntas de un grupo de periodistas cuando es acusado de corrupción. La de los ex presidentes Felipe González y José María Aznar, cobrando como consejeros de grandes empresas sobre las que legislaron cuando estaban en el poder. La de Rodríguez Zapatero, que llegó a dirigir la nación con un currículo que no le habría servido para encontrar trabajo en una empresa familiar. La de Ana Botella, que en su mayor crisis al frente de la alcaldía de la capital, y mientras familias madrileñas enterraban a sus hijas, buscó un spa donde relajarse en Portugal. La España del rey que dice que es hora de apretar los dientes, antes de fugarse con su amante a cazar elefantes a África. La de quienes otorgan trato de favor a Emilio Botín para que regularice 2.000 millones de euros que su familia tenía en Suiza, pero exprimen hasta el último céntimo a quienes no pueden pagarse un autobús a Zurich. La España de Bárcenas, amasando 22 millones de euros cuando hacía las cuentas del partido en el gobierno, al parecer sin que ninguno de sus dirigentes se diera cuenta. La de los 300 cargos públicos imputados por casos de corrupción que probablemente serán reelegidos por esta España que se preguntara qué hizo para merecerlo.

(Cristina Lopez-Shümmer)

Día de la mujer trabajadora

8 de marzo

Es muy amargo, pero creo que es cierto. Es una frivolidad continua la de felicitar a todas las mujeres por igual, como si las no luchadoras mereciesen el aplauso. Y por no luchadoras me refiero a aquellas que aceptan la situación de sumisión a las que las somete el sistema (que somete también a hombres, pero hoy no es el día para hablar de ellos).

He llegado a ver un comentario que decía: felicidades a todas las mujeres, las que trabajan en casa, las que trabajan en oficinas y una felicitación especial para las que tienen un trabajo mixto, trabajando en ambos sitios. Y yo me pregunto si no es terrible esa felicitación, perversa, que anima a que las mujeres tengan esa sobrecarga de trabajo que nunca le desearíamos a nadie.

Por ende, felicitar a quienes deberían deshacerse de parejas tan sinvergüenzas como para permitir esa falta de reparto del trabajo o de las tareas domésticas es insultante, es depravado y sádico, incluso. Esas mujeres, responsables, porque siempre asumo que son responsables de sus actos, son merecedoras de insultos, si es que los insultos son alguna vez merecidos: al menos, se las puede tachar de sumisas más allá de lo razonable, perpetuando una situación que debe cambiarse ya.

No puedo entender que no se piense en ello.

Puedo comprender que algunas mujeres estén en esa situación, pero no, bajo ningún concepto, que esa situación sea felicitable. Es canallesca y debería ser cambiada, debería revertirse, debe hacerse un esfuerzo por mostrar rechazo social hacia quien acepta esas situaciones, para que la presión que las lleve allá sea «compensada» por presión en sentido contrario.

He encontrado este texto junto a esta imagen


mujeresEn 1908, 40.000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos por mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil.

Durante esa huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y no unirse a la huelga. El 8 de marzo es día de conmemorar y no de festejar.


Y me quedo con esa última frase como algo que estoy empezando a ver: la mayor parte de las veces, las manifestaciones se convierten en fiestas, en lugar de lugar de reflexión y crítica, los días de conmemoración se banalizan, se celebran cosas (¡CELEBRAN!) como el día del hambre infantil o la desigualdad, o la violencia (de género o no), etc.

Ser mujer (como ser hombre) es algo casual y no es digno de ser ni celebrado ni conmemorado, es como ser alto o bajo, rubio, moreno, de piel clara u oscura, pero ser luchador o luchadora es una elección y eso forma parte de lo que nos caracteriza como humanos racionales, como seres más interesantes (interesantes) que el resto de los animales, la ética de la elección nos hace dignos y dignas, nos encumbra… o todo lo contrario.

Muchas gracias a Pilar Clua Nieto por enviarme ese texto que me ha hecho pensar. Muchas veces, sin alguien cerca para recordarlo, yo también caería en la simpleza de la banalización.

Paranoias conspiratorias

Mira que soy de esos que creen en las conspiraciones que hace la gente que tiene el verdadero poder, el poder oculto, la mano negra y esas cosas, pero esto de, desde FaceBook, criticar duramente a FaceBook, acusándole de cosas que, aunque hiciese, no se podrían apenas evitar, debido a su carácter privado, privativo, de club cerrado al que se pertenece por voluntad propia, me parece tan ridículo que no sé nunca por qué sigo teniendo a esta gente por amiga, aunque sea de FB.

PantallazoEl otro día una chica comentaba algo sobre los desalojos policiales y algún amigo suyo no podía compartir el comentario, así que decidieron pensar, ambos, que la culpa era de FaceBook, que tiene unas políticas ocultistas, de distribución selectiva de la información, de censura automatizada, de la dimensión del sobrecogedor echelón, pero a diferencia de esta red de espionaje, en FaceBook… insisto, somos voluntariamente instados a colocar la información pública en un lugar privado a la vista del público.

Obviamente, este tipo de perfiles, como el de esa amiga de FaceBook, es el que critica a FaceBook, también, por su excesiva falta de conciencia de privacidad… y todo porque realizar las tareas de gestionar qué hacemos público y qué privado es sumamente complejo. Pero no, esto no es directamente culpa o responsabilidad de la empresita en cuestión: es responsabilidad nuestra, de cada uno, que ha de saber más de esas cuestiones si quiere meterse en esos fangos.

La mejor asumpción es la de suponer que todo lo que esté en FaceBook es susceptible de someterse a la voluntad última de un duendecillo de maxwell… y ahorrarse sobresaltos. O sea, todo puede pasar. No está en nuestra mano evitarlo.

Yo le dije, al menos, cómo conseguir que su comentario fuese publicado o compartido por otros. Jamás se retractó del comentario difamatorio sobre las prácticas de FaceBook. Simplemente, resolvió su problema y siguió adelante.

Ahora bien, si supieran lo que de verdad es posible y está pasando

Echelon es considerada la mayor red de espionaje y análisis para interceptar comunicaciones electrónicas de la historia. Controlada por la comunidad UKUSA (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda), ECHELON puede capturar comunicaciones por radio y satélite, llamadas de teléfono, faxes y correos electrónicos en casi todo el mundo e incluye análisis automático y clasificación de las interceptaciones. Se estima que ECHELON intercepta más de tres mil millones de comunicaciones cada día.

Empatía

Será que no tengo una hipoteca,
será que no tengo trabajo
que perder
será que no tengo ingresos
por encima de mil euros
desde hace más de una década,
será que ya pensé
en suicidarme
hace mucho
mucho
mucho
tiempo
y lo descarté
porque existía siempre otra opción,
será que no me gusta la violencia
en humanos
que presumen de ser
seres racionales,
será que trabajé años
en unos servicios informáticos
de las cajas rurales
hasta que lo dejé
porque no me gustaba el trato recibido
sin matar a nadie,
será que un primo mío
trabajó durante casi toda su vida
como director de una sucursal bancaria
y me enseñó a distinguir
entre banquero y bancario,
será que tengo una amiga
(buena amiga)
que trabaja en otro banco
que no es de su propiedad
y que está cansada hasta perder la salud,
será que sé de gente
(en mi familia)
que han ido acumulando viviendas
hipotecas tras hipotecas
e incluso que me recomendaron
que siguiese hipotecado
para pagar menos impuestos,
será que no lo veo claro,
será…
será…
pero no quiero ver en las noticias
que la oficina de alguien
arde
por ningún motivo
deseado
por ningún humano
ya sea
quemándose a sí mismo
o
a los otros
porque eso es suponer
que estamos en una guerra
en la que los otros
no está claro quienes son
o somos
y no sé
o no sabría
dónde esconderme,
pero sí sé
que no voy a participar.

¿Recuerdas el otro nombre de Kunta Kinte?

Vi aquella serie cuando la pusieron en TVE, que según el archivo de El País, fue allá por 1979. Yo tenía 12 años.

Aún recuerdo el otro nombre que le obligaron a tener. Un nombre que nunca fue suyo, un nombre impuesto con violencia, obligando a renegar de su propio yo, de su dignidad.

Desposeyéndole de su nombre se le convertía en esclavo, pero también al resto de los que miran la tortura, incluso de aquellos que participan activamente en ella, se les convierte en esclavos y se les demuestra su esclavitud.

Es una serie de esas que no comprendo por qué no se reemiten, año tras año, hasta lograr que los niños y las niñas aprendan la importancia de la libertad, de la lucha, del respeto, del rechazo a la violencia…

Si hay algo que me ha escandalizado (más allá del hecho de que los programas actuales sean meros artículos de consumo masivo) es lo que leo en wikipedia sobre Kunta:

Hay un monumento a Kunta Kinte en Annapolis (a donde fue llevado como esclavo). Es uno de los pocos monumentos en el mundo dedicados a los esclavos. […] En 1981, cuarenta y ocho horas después de su instalación, la placa de bronce original fue robada. Quedó una carta en su lugar que decía, «patrocinado por el Ku Klux Klan». Nunca se recuperó y fue remplazada dos meses después con fondos de los ciudadanos de Annapolis. La segunda placa también fue robada.

No, no somos ni romeo ni julieta…

Como decía aquella canción, a veces algo se define por su negación. El espacio que ocupa es el espacio negación de la unión de los otros espacios.

Somos = Negación de ( Espacio de Romeos + Espacio de Julietas )

Así podría definirse y tiendo a hacerlo con la performance, que, quizá por sus antecedentes dadaístas o por su negativa a ser parte del mercado del arte, o parte de la representación, etc, cabría definirla únicamente en base a lo que no es… aunque eso acaba siendo, la mayor parte de las veces, una in-definición, pero es in- prefijo de la negación… lo que parece que puede corresponder usar.

De un tiempo a esta parte, sin embargo, se emplea para muchas «»performances«» (doble-entre-comillado) la unión como definición, unas churras-más-merinas, un espacio de Danza y Teatro, o de Instalación y Danza, o de Tango y Poesía, o de Música y Recitación, o de Música y Teatro, o de Vídeo y Danza, o de Vídeo y Teatro…

Las combinaciones son innumerables (lo cual es otra negación, que todo el mundo tiene a bien comprender) y muchas de ellas francamente interesantes, si no todas. Pero no por ser fusiones son algo distinto de lo original y, mucho menos, de la suma de los orígenes.

Son hijos que no se rebelan contra ninguno de sus padres, son evoluciones dialécticas frustradas, muchas de esas fusiones no son más (ni menos) que eso: fusiones.

fusión. (Del lat. fus?o, -?nis). 1. f. Acción y efecto de fundir o fundirse. 2. f. Unión de intereses, ideas o partidos. 3. f. Econ. Integración de varias empresas en una sola entidad, que suele estar legalmente regulada para evitar excesivas concentraciones de poder sobre el mercado. 4. f. Fís. fusión nuclear.

Somos = Espacio de los Romeos + Espacio de las Julietas.

No acabo de comprender esta necesidad de definición afirmativa, ni me parece digno de respeto para con los elementos de los que se nutre, pues ridiculiza o minimiza los lugares a los que se puede llegar con la contemporaneidad en diversas disciplinas (si no en todas). La Danza Contemporánea es tan extensa que puede ser explorada casi infinitamente, por poner un ejemplo, y ello no necesita de una nueva denominación que la enajene, que la extraiga de lo dancístico para ser llamado performativo… que, si nos atenemos a lo que debería ser su definición, sería una negación.

Obvio que poner nombres y fronteras mentales a algo que pretendía abolirlas es parcialmente ridículo, de ahí que me guste mucho las definición (difusa e indefinida) que hace mi amiga Paloma Calle de su trabajo calificándolo de Creación Contemporánea (lo que da cabida a todo tipo de cosas, tanto fusiones como las más puras y ortodoxas performances conceptuales), pero he de insistir en que, con ello, sigue siendo indefinida, convirtiéndose así en una contradicción divertida: una definición indefinitoria.

Pero las fusiones están comenzando a invadir otros ámbitos u otras mezclas, casi en la línea juguetona de la propuesta inter-media Fluxus:

Extracto de “Cuarenta Años de Fluxus”
Fluxus y Fluxfilms 1962-2002, MNCARS. ISBN: 84-8026-171-4. Ken Friedman.
De 12 Ideas Fluxus.

2.3. Inter-media

La práctica inter-media constituye el vehículo apropiado para el fluxismo. Dick Higgins introdujo en el mundo moderno el término «inter-media» en su famoso ensayo de 1966. Describía una forma de arte apropiada para las personas que afirman que no existen fronteras entre el arte y la vida. Si no hay frontera entre el arte y la vida, entonces no puede haberla entre diferentes formas de arte. A efectos de la historia, de la discusión, de la distinción, uno puede referirse a formas de arte diversas, pero el significado de «inter-media» es que nuestro tiempo, a menudo, requiere formas de arte que recurren a las raíces de distintos medios, dando lugar a nuevos híbridos.

Imaginen, tal vez, una forma de arte integrada por un 10% de música, un 25% de arquitectura, un 12% de dibujo, un 18% de manufactura de zapatos, un 30% de pintura y un 5% de olor. ¿Cómo sería? ¿Cómo se haría? ¿Cómo aparecerían algunas de las obras de arte específicas? ¿Cómo funcionarían? ¿Cómo interactuarían los elementos? Se trata de un experimento mental que genera resultados interesantes y son precisamente pensamientos como éste los que han dado lugar a algunas de las obras de arte más relevantes de nuestro tiempo.

Solo que en algunos casos no parecen más que juegos caros, juegos de los que enriquecerse, nada que ver con el espíritu Fluxus, como talleres de Arte + Terapia (las terapias unidas a cualquier cosa parece que se pueden poner a precio de terapia y no de la cualquier cosa en cuestión), el Tango y cualquier cosa, el Pilates y cualquier cosa, el Yoga y cualquier cosa, etc, etc, etc…

A pesar de que en muchos casos puedan surgir hijos sugerentes de tales fusiones, como dije antes, en muy pocos veo que el vástago tenga la más mínima independencia, la más mínima intención de superar a sus antecesores, sino la de ser un simple heredero de los bienes acumulados por sus ancestros. Herencia genética sin mutación, sin nada nuevo, suma… pero de la de suma y sigue.

Respeto, insisto, que se juegue a esta divertida química barata de mezclar en laboratorio diversas sustancias y ver qué sale de ello, yo lo hacía desde que era pequeñito.

Creo, dice mi madre que es cierto, que siendo muy muy pequeño, menor de 8 años, me dio por mezclar cola-cao con azúcar en el estrecho balcón de mi casa con fachada en Miguel Servet, y dije que había fabricado arena fina de playa. El problema surgió cuando pretendí contener el océano y el agua que añadí fue derramando la mezcla desde el cuarto piso… pero era un juego de niños, era algo que comprendí que no sería arena.

Más adelante mezclaba diversas sustancias que le hacía probar a mi hermana para ver si eran venenosas… y no murió. Con el paso del tiempo acabé, incluso, por estudiar esto de las combinaciones, tanto de materiales, en química, como de números, como de letras…

Supongo que aprendí, despacio, que no toda fusión da buenos resultados, y que mucha mucha mucha fusión, es con-fusión… jugando con las palabras, muy tontamente.

laboratorioMezclé en un laboratorio la Danza Contemporánea con la Poesía, fonética y textual, pero era un laboratorio, un lugar de experimentos (como decía una ex-compañera de trabajo, los experimentos, mejor con coca-cola), un aprendizaje, en última instancia, para mí, para los que formábamos parte del (llamémosle) grupo investigador.

Después vino un afamado profesor de Danza Contemporánea a proponerme dar un taller a partir de lo investigado, y ganar dinero con ello, después de llevar más de 2 años investigando… no solo porque se me hubiese ocurrido la brillante idea (no fue propia, de hecho, fue de Simona Ferrar a quien siempre le estaré agradecido por ello), sino porque el tiempo de investigación daba resultados que podían ser utilizables por gente que quisiese nutrirse de un digest de ese laboratorio.

Pero de un tiempo a esta parte veo cierta osadía en las propuestas de fusiones que lanza mucha gente, cierta osadía que, casi me atrevo a decir, es más que osadía, temeridad, pero quien más arriesga es quien paga, quien está dispuesto a gastar dinero en una investigación que no se ha hecho, sino que se pretende hacer. Es como cobrar al investigador para que investigue… hay algo poco honrado en esta práctica, o soy demasiado exigente, que también puede ser.

Supongo que, mientras haya gente dispuesta a pagarlo, voluntariamente, en este sistema capitalista, se justifica que se haga, puesto que es el único criterio moral que parece quedar en pie: el mercado. Si alguien lo demanda, está dispuesto a pagar por ello, es que está bien.

Vaya… pues a mí no me sirve este baremo moral, ¿y a ti?

Rabiosa Actualidad

Intento no convertir este diario en algo que vaya a la zaga de la rabiosa actualidad, la que nos digieren los medios de comunicación de masas más o menos unidireccionales. Incluso no dejarme arrastrar por las miles de voces que se alzan en torno a mí en redes sociales más o menos informatizadas.

Pero hoy no me es posible.

Lo de la financiación irregular / ilegal del partido que actualmente gobierna este país me está superando. He vuelto a leer la prensa (un par de veces, nada más, pero aun así) y no salgo de mi asombro.

Quiero una dimisión inmediata de la cúpula gobernante, los responsables de velar por la integridad ética del país, pero me voy resignando a una especie de espera de acciones por su parte… como si no pudiese cambiarlo mediante acciones por mi parte.

Y es que esto empieza a requerir violencia. Pero, como dice mi amiga Susana, igual es que a los hombres no se nos ocurren otras maneras de resolver conflictos.

Pero, dimisiones o no dimisiones… hay algo que no deja de inquietarme:

Se vota, se elige, se desea, de acuerdo a la doble negación: no quiero que maten elefantes, no deseo que no sean éticos… y, en ningún momento, parece que se vote con arreglo a una propuesta positiva deseable.

Zapatero no cayó porque su «modelo de estado» (si es que se puede decir que tenía alguno) no convenciese, sino porque las cosas iban mal económicamente. Nos tocan el bolsillo y se desea cambiar de gobernante. Pero entonces no se trata de gobernantes, sino de simples gestores, como el de una comunidad de vecinos que se contrata para que lleve a cabo una tarea más o menos administrativa.

Y eso me hace pensar que si, alguna vez, cae el gobierno de Rajoy y del PP en general, será, no por su propuesta neoliberal, sino por un escándalo de estas magnitudes, por una irregularidad y no por una propuesta que, a mí, me parece nefasta para la sociedad venidera.

Ahora toca exigir que sean éticos, que sean legales, pero lo grave es que se sigue deseando su modelo de estado, neoliberal, orientado a valores éticos puramente asociados al éxito económico, donde cuánto más tienes más vales, un modelo centralista, inmovilista, conservador (de tradicionalismos totalitarios excluyentes), racista, clasista, que va a generar un desequilibrio social decimonónico, llevándonos a los mismos enfrentamientos por los que ya pasamos hace décadas, insolidario, de jungla, de sálvese quien pueda, donde se cierran fronteras para protegernos de los necesitados, donde se cierran fronteras y se prohíbe salir de casa a nadie después de las diez, totalitario y pseudo-dictatorial que alterna entre permitir y no permitir llevar la chaqueta de un determinado color.

A mí me escandaliza lo de los sobres, lo de la financiación ilegal, porque, desde luego, no me queda duda, estos representantes no pueden representarnos, salvo que tengamos en común con ellos la voluntad de engañar y estafar al resto de los conciudadanos, de los que, por otro lado, viven. Pero me escandaliza aún más que se les haya votado sabiendo el modelo de estado que proponían. Y esto no lo ocultaban.

Hay quien dice que mintieron en sus propuestas electorales. Que ahora subieron impuestos que no iban a subir o recortaron en lugares que no iban a recortar… pero todos o casi todos, sabíamos o deberíamos saber, que proponían un modelo, como comentaba antes, centralista, neoliberal, desmontando (desordenadamente, cuando menos) todos los servicios públicos para privatizarlos y generar una sociedad donde quien no tiene dinero vivirá desesperado, sin servicios sanitarios dignos, sin educación que les ayude a progresar, sin acceso a bienes básicos, sobre los que se asentaba un modelo de estado que ya ha dejado de existir, en el que primaba la voluntad de colaboración, la voluntad de fabricar un proyecto compartido, en el que, alguna vez, alguien pensó en el vecino de al lado.

Y de nuestro monarca… el cazaelefantes… ¿qué decir?

Pues básicamente lo mismo: no comprendo que se caiga en desgracia solo por el hecho de que sea un cazador desafortunadamente sorprendido en una de sus fechorías. Comprendería que la monarquía se aboliese tan solo (o ni más ni menos que) por ser contraria a la idea de igualitarismo que creía asumida desde la revolución francesa, allá por finales del XVIII.

¿Acaso alguien aún no ve que en un país laico no hay ninguna razón para justificar la preeminencia de una dinastía por encima de otros ciudadanos? La única justificación de una monarquía, la razón que justificaba la tal preeminencia era la del «origen divino» o, al menos, la de la investidura divinamente delegada por el representante de dios en la Tierra.

Hoy podría seguir y seguir, indignándome por esta actualidad insolente que tenemos, pero voy a girar mis ojos al Tocario y avanzar un poco en positivo. Aunque el enfado hace que resulte, incluso, doloroso.

Como resumen, incluiría (de incluso, no de recluso), la breve reflexión que he volcado en mi muro de facebook.

Ahora comprendo algunas cosas:

Educación para la ciudadanía -> Eliminada
Religión para confesiones (en privado) -> Fomentada

hummm…

Filosofía (Amor por el conocimiento) -> Reducida
(no, mejor no saber…)

Esto no es una broma