Miniacción: una A abanadonada

El domingo 18 de febrero de 2018 fuimos invitados a un encuentro de Teatro y Poesía que organizaba Residui Teatro. La Asociación Cultural Clave 53 y con ella Carmen de la Rosa que imparte clases de Tango en la escuela vinculada a esta compañía teatral fue representada por un par de alumnos avanzados que bailaron un bello Tango en la estupenda Sala de Terneras del Matadero de Madrid.

En un lateral había una instalación poco atendida que pretendía hacer un llamamiento para que dejase quien quisiese una pequeña intervención poética bajo un par de paraguas de los que colgaban diversas cosas.

Era momento de librarme de mi querida bufanda de colores. Casi 2 metros de bufanda de pasteles longitudinales con los que compuse una letra A. La construí en el suelo.

Ahí se quedó cuando nos fuimos.

Almas gemelas

Tener un lío con tu alma gemela… ¿Es incesto espiritual?

Tan a menudo se habla de la famosa alma gemela que yo no puedo evitar pensar que gemela lo es en tanto «parecida», no por ello complementaria. Personalmente, prefiero un alma complementaria, o una carne y hueso conjugada o una mente paralela y secante al mismo tiempo. Y siento haberla encontrado hace ya años.

Hoy ha muerto Forges

Vaya, no digo que no lo lamente, pero estoy harto de ver el revuelo que se ha armado en FaceBook por su desaparición.

Me regalaron hace años una docena de tazas con el humor más o menos tópico de este dibujante y acabé por deshacerme de ellas pues me resultaban tremendamente machistas. Quizá es que no entendía su humor, pero el caso es que ahora están en casa de los padres de Carmen. Y ahí se quedarán.

Como cosa curiosa, ahora, ¿quién nos recordará que no nos olvidemos de Haití?

Con(caVex)idadeS

ella es cóncava
yo soy convexo
(no hablo de sexo)
ella es amable
yo soy solemne
ella es risueña
yo soy serio
ella es vital
yo soy previsor
ella es impulsiva
yo soy racional
ella es apasionada
yo soy apisonado
ella es un abrazo
yo soy un beso
ella es cóncava
yo soy convexo
ella es elegante
yo soy ligero
ella es lunática
yo soy marciano
ella es suave
yo soy tierno
ella es llanto
yo soy cuenco
ella es música
yo soy silencio
ella es nostalgia
yo soy futuro
ella es luz
yo soy rincón
ella es cóncava
yo soy convexo

6

seis

cada mes
tiene
un día
en que mi corazón sonríe
recordando
una cita en el achuri
bajando argumosa
mis ojos
intentando disimular
mirando un libro
posiblemente del revés
ella acercándose
con su vestido de planetas
azul
su piel morena
morena
y una risa en sus pasos

seis

cada mes
tiene
un día
en que mi corazón sonríe
recordando
su definitiva mudanza
a mi casa
que hoy
es nuestra casa
con sus colorines
entre mi blanco y negro
invadiendo de alegría
la racional partición del espacio diáfano

seis

cada mes
tiene
un día
en que mi corazón sonríe
recordando
que el mes anterior
tuvo un día
seis
en que mi corazón sonrió
recordando
que el mes anterior
tuvo un día
seis
en que mi corazón sonrió
recordando
que el mes anterior
tuvo un día
seis
en que mi corazón sonrió
recordando
que el mes anterior

y me quiere
todavía

Un último homenaje a una camiseta adorable

En esta época de banderas y abanderados, resulta curioso que dos de las camisetas a las que más aprecio tengo sean banderas:

La primera ha resultado ya muerta en combate tras exhaustivo uso día tras día, hasta que pasó algunos veranos siendo utilizada ya sin las mangas ni el cuello que habían sufrido un desgaste excesivo para aguantar un poco más junto a mí, es una bandera de Cerdeña que homenajea, ni más ni menos, su origen pirata, su famosa «patente de corso»/Patente de sardo, en este caso.

Al final devino en trapos para un postrero y, diríamos, póstumo uso. Pero ya no es una camiseta. No quise por menos que fotografiarla para mantener este último recuerdo de un recuerdo adorable que me trajo Carmen de Cagliari.

La segunda camiseta la compré en el Gure Txoko de Sydney y, por supuesto, incluye una ikuriña junto a una bandera australiana. Tan sólo me la he puesto (a la vista) un par de veces en Madrid y en ambas ocasiones he recibido improperios, asumo que por la ikurriña y no por la australiana.

Quizá por ello ha durado y sigue durando tanto tiempo. Le tengo un cariño especial porque fue una época importante de mi vida y el apoyo que recibí de la gente del Txoko no lo olvidaré nunca. Sigo usándola pero, como dice algún político, tan sólo en la intimidad de mi domicilio.

Pasos Plomizos

Tus pasos aúllan como lobos locos
a la luna gris.
Plomo oscuro cual tu mirada sin luz
hinca tus ojos
a los míos.

No vivo sin tu paso plomizo
con olor a jazmín
contra la mirilla
contra mi umbral amurallado
oculto bajo un manto final
con locura insana
como los lobos al inicio.

Tus pasos aúllan como lobos grises
como lobos locos y grises.

Justo ahí
tú y yo
jugamos a mirarnos
hasta la última luna horizontal
afilando los cuchillos
contra los molares opacos.

Rugimos pavor
como lobos locos
como lobos

como locos.

Así
tus pasos aúllan plomizos y grises
como lobos locos
contra la última mirada
tuya y mía
al alba.

¿De verdad me lo preguntas?

¿De verdad que queda alguien que, después de ver este hortera cartel se pregunte que por qué digo que hay mucho machismo en el Tango?

¿De verdad?

Hay otras muchas propuestas, afortunadamente, para desmontar esa asociación tan marcada de Tango como baile machista, pero queda mucho, pero mucho mucho, por hacer.

Por lo demás, bonitas piernas.
🙁

Mi vida cotidiana ya vivida

Sin ti no digo nada
mas tu manto gris
busca una sonrisa bajo mis ojos rojos.

Sin ti vivo una vida
incotidiana
una vida vívida y vivida.

Sin ti arrojo a la luz
otra canción
para hablar a la luna y al son
y no brillan con tu olvido oscuro.

Sin ti mi vida cotidiana
contra la duda
vivió un pasado gris
un no-pasado
(tampoco futuro)
y tú y yo olvidamos
un oculto nosotros dividido.

Esto no es una broma