El traumatólogo
pide una resonancia:
Edema óseo.
Poemas
Cuando la campaña de mecenazgo no avanza
Llega un momento en el que por las redes sociales el enlace para participar en una campaña de mecenazgo se «enfría», es decir, ya no aparece en muros ni nada parecido. Así que toca apelar a una petición más personalizada.
Resulta embarazoso, lo reconozco, pues parece que pides «limosna», y en parte es así. Pides para hacer algo que no es tan atractivo como para ser «vendible» y no sabes (yo no sé) qué hacer en ese caso para convertir tu sueño en el deseo de otras personas. Haces fotos, pero no son suficiente reclamo. Haces textos amenos, pero no los lee ni diosito, creas una página web a la que no va nadie… y es que sin ser famosete… no hay mucho más que hacer.
Supongo que el camino habitual es burocrático: solicitas una ayuda a alguna entidad administrativa en la que crees que tu proyecto (el mío) puede encajar y si hay suerte, mucha suerte, puede que recibas una financiación que, incluso, supere la muy modesta cantidad que he pedido yo.
Pero como no tengo paciencia y no sé «burocraticear»… me lancé a esta campaña que vengo haciendo desde hace 18 días, pero para la que he estado trabajando medio año. No sé si merece la pena, la verdad, pero sin embargo ahí sigo…
Enviando el siguiente mensaje a una lista de difusión en WhatsApp de 72 de mis amistades de quienes he decidido «abusar»:
Hola,
Hace un par de semanas comencé una campaña para financiar un proyecto muy personal que creo que puede interesarte.
He trabajado bastante en conseguir que las «recompensas» para quien desee apoyar el proyecto sean más que dignas de las cantidades proporcionadas: Desde invitaciones y marcapáginas a tazas de diseño, láminas seriadas, camisetas… para conseguir realizar un libro que no es un libro, un libro de poesía conceptual, un libro que es un juego, un libro que es una obsesión, un proyecto que raya en lo absurdo y lo imposible.
¿𝙈𝙚 𝙖𝙮𝙪𝙙𝙖𝙨 𝙖 𝙝𝙖𝙘𝙚𝙧𝙡𝙤 𝙥𝙤𝙨𝙞𝙗𝙡𝙚?
https://www.verkami.com/projects/19645-cn(𝘏𝘦 𝘱𝘦𝘯𝘴𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘹𝘱𝘭í𝘤𝘪𝘵𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘦𝘯 𝘵𝘪 𝘢𝘭 𝘦𝘯𝘷𝘪𝘢𝘳𝘵𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘦𝘯𝘴𝘢𝘫𝘦, 𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘵𝘦)
Recital: Versos que se Abrazan
Recital poético del libro «Versos que se abrazan» fruto de los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de la Asociación Cultural Clave 53 coordinado por Giusseppe Domínguez en la Librería Menosdiez.
Hoy a las 19:00.
Entrada Gratuita.
Poemario escrito por:
Alejandro Gallego, Andrea Vidal Escabí, Daniel Moreno Gil, Delia Bianchi, Ernesto Penton Cuza, Eva Obregón Blasco, Isamaría JM Jiménez, Juan Carlos Orella, Julia Urbán, Kay Woo, Laura Cueva Arias, María Jesús Orella, María José Gómez Sánchez-Romate, Pepa Delgado, Raquel G. Figueiras, Tanja Ulbrich,
Virginia García Falagán y Yolanda Jimenez
Llorar de memoria
Primera fotografía de la serie de poemas visuales con gafas para ver cine en tres dimensiones.
También es una de las primeras imágenes que he subido a mi perfil de Instagram que está enlazado con mi perfil de página «profesional» de FaceBook.
¿Podría también vincular mi blog a Instagram?
Naturaleza artificial
tengo una naturaleza artificial
tengo una verdad adulterada
tengo una angustia estomacal
tengo una genética mutante
tengo una mirada intrascendente
tengo una epidermis arraigada
tengo una lógica bucólica
tengo una esencia existencial
tengo una pasión arrebolada
tengo una amistad opalescente
tengo una sensación autoinfligida
tengo una falange democrática
tengo una mente atribulada
tengo una inquietud meditabunda
tengo una locura racional
tengo una vida transitoria
tengo una muerte inevitable
tengo una palabra enmudecida
tengo una sinceridad condicionada
tengo una razón ecléctica
tengo una piedad inexistente
tengo una ternura inabarcable
tengo una naturaleza inabarcable
tengo una verdad inexistente
tengo una angustia ecléctica
tengo una genética condicionada
tengo una mirada enmudecida
tengo una epidermis inevitable
tengo una lógica transitoria
tengo una esencia racional
tengo una pasión meditabunda
tengo una amistad atribulada
tengo una sensación democrática
tengo una falange autoinfligida
tengo una mente opalescente
tengo una inquietud arrebolada
tengo una locura existencial
tengo una vida bucólica
tengo una muerte arraigada
tengo una palabra intrascendente
tengo una sinceridad mutante
tengo una razón estomacal
tengo una piedad adulterada
tengo una ternura artificial
Me cago en dios
Yo también me cagaría
si creyera que existe
porque si me cago en la inexistencia
es como si no cagase en la existencia
lo que acabaría siendo un extreñimiento
que conllevaría un extrañamiento
extremeño
como poco.
Yo también me cagaría
si creyera que existiese o que hubiera existido
o que hubo existido
anteriormente.
Yo también me cagaría
si mi único dios verdadero
no fuese el Monstruo de Espagueti Volador
y hubiese de deglutir posteriormente
la citada pasta.
Yo también me cagaría
si mereciese la pena
y al cagar en dios no se me abriese
de nuevo
la cápsula hemorroidal de cada día.
Yo también me cagaría
en dios patria y fe
que desde hace décadas
escribo con minúsculas
frente a Hombre Libertad y Razón
que están desapareciendo sin razón
sin hombre
y sin libertad.
Yo también me cagaría
si pensase que un ser omnipotente
puede soportar mis heces
puede limpiarse solito
puede ignorar mi caquita
puede hacer que cague y no manche
puede reírse de todo
puede reírse de mí.
Yo también me cagaría
pero me aburre tanta mierda
que inunda portadas de periódicos
con los que limpiarse el culo
y procuro minimizar
el derroche de papel.
Yo también me cagaría
en todo
incluyendo Todo
sin parangón ni miserias.
Yo también me cagaría
en mí mismo cagándome en dios.
Palimpsesto: Poema Tóxico
Poema tóxico
Esta caja contiene un poema tóxico
un poema que abolirá tu azar
un poema que borrará tu piel
un poema que causará tu muerte
un poema que deshará tu historia
un poema que elevará tu alma
un poema que forrará tu ataud
un poema que gritará tu silencio
un poema que hablará tu intimidad
un poema que imitará tu cara
un poema que juntará tu boca
un poema que kinderá tu soledad
un poema que labrará tu futuro
un poema que morderá tu polvo
un poema que nublará tu cielo
un poema que ñublará tu visión
un poema que opacará tu transparencia
un poema que pifiará tu sosiego
un poema que quemará tu paso
un poema que romperá tu ritmo
un poema que suplirá tu presencia
un poema que trocará tu calma
un poema que ubicará tu miseria
un poema que voceará tu angustia
un poema que wifiará tu desconexión
un poema que xantará tu llanto
un poema que yantará tu apetito
un poema que zurcirá tu final
Interacción fallida
Me pide amistad.
Tiene muchos amigos.
Algunos compartidos.
Pienso: puede ser alguien interesándose en mis talleres…
Agrego a mis amigos.
Llega el siguiente diálogo absurdo:
Hasta ahí puedo leer.
No contesta a mis preguntas.
Tiene una «agenda oculta».
Quiere algo que yo no quiero.
Me da igual que tenga 24 años.
Me da igual que viva en Francia.
La borro de entre mis amigos.
Elimino la conversación
que
en puridad
no fue una conversación.
Olvido la interacción
claramente fallida.
Hace 19 años que cambió mi vida
19 años de amor
19 años de ilusiones
19 años de risas
19 años de compañía
19 años de sueños
19 años de pieles
19 años de besos
19 años de miradas
19 años de dedos
19 años de cuidados
19 años de cariño
19 años de juegos
19 años de deseos
19 años de proyectos
19 años de realidades
19 años de verdades
19 años de caricias
19 años de músicas
19 años de amor




