
En este día en el que insultar se indulta…
Diario

En este día en el que insultar se indulta…
Hoy presento el libro-proyecto Poseía Poesía que he estado postergando (la presentación) desde una pandemia y cuarto.
La semana pasada estuve editando un vídeo para ayudarme en la presentación y no sentirme tan solo, con un proyecto-libro difícil de presentar: No se puede leer como si fuese un poemario convencional y no es puramente un libro de artista. ¿Qué es este libro? He preparado un texto de más de 8 páginas que seguramente leeré (parcialmente) para contextualizar una rareza de estas de la Poesía Programable que, quizá, no está encontrando el nicho de personas potencialmente interesadas.
Tenemos un dinero inesperado
y queremos usarlo
para renovar
mobiliario
y no sabemos usarlo.
Nos decantamos por comprar algo
y según llegamos a casa
pensamos
que no lo necesitamos.
No pensamos que las compras
no se basan en la necesidad
salvo contadas ocasiones.
Nos decantamos por comprar algo
y nos plantea el problema
de qué hacer
con lo que sustituimos.
No pensamos que las compras
justifican la obsolescencia
que queremos creer programada.
Nos decantamos por comprar algo
y para poder usarlo
necesitamos comprar otro algo
que tampoco necesitábamos.
No pensamos que las compras
están organizadas como un dominó
y está cayendo la primera ficha.
Tenemos un dinero inesperado
que estamos seguros
de que
(por suerte y privilegios)
no nos va a hacer más felices.
escribo a deshoras
en este diario que no leo
en este silencio sordo y ciego
en este calabozo de ignorancia
en este vehículo sin freno
en este remo en busca de una barca
en este ataúd que espera
en este espejo de vanidad
en este esfuerzo de terquedad absurda
en este líquido efervescente contra el tiempo
en este digital teclado sudoroso
en este romance con la palabra libertad
en este poema épico de más de un millón de letras
en este camino de huellas hacia el infierno
en este reloj con mecanismo roto
en este teléfono que duerme con las nubes
en este cristal plagado de miserias
en este pedregal de ónix y pokemons
en este erial que habito a cada paso
en este hogar donde el fuego amanece
en este sol de espumas olorosas
en este reventar los párpados mojados
en este inveterado apunte de desidias
en este escrito a deshoras que hoy no acabo.
El proyecto de muerte
disfruta abatimiento.
Dorotea avanza sobre tinieblas
tamizando la cabellera azul.
La brisa eleva
una pierna de mármol.

Olvidaba todos los ahorcados.
Es natural,
sin duda
cualquier inocente supremo
había de sentir
los dolores más terribles.
Así es mejor;
tenía que acabar mal.


Con el paso de los años le he ido perdiendo el respeto a Neruda, quizá por revisionismo, quizá por cambio de gustos… no lo sé, pero el caso es que para un certamen de poesía algo disparatado he decidido hacer esta pequeña intervención sobre esta portada de un viejo librito de Pablo Neruda.
Me envía un amigo un enlace sobre el lugar más frío creado por el ser humano que, por supuesto, no es Alemania ;-), y me dispongo a darle mi particular respuesta:
El frío no existe: conviene recordar esto ahora que se acerca el invierno. Sólo hay movimiento de partículas, que son la esencia de lo que entendemos como calor. Todo vibra, todo corre, todo gira, todo baila, todo abraza… sí, la materia del universo está permanentemente escribiendo poesía y danzando. Conviene no olvidarlo.

No sé si este rombo que habito
es un cuadrado en perspectiva.
Quiero escribir
en negro sobre negro
para no dejar huella
para dejar huella muda
para no dejar tinta
para dejar tinta ciega
para no dejar restos
para dejar resto muerto.
Quiero escribir
en blanco sobre blanco
para dejar huella muda
para no dejar huella
para dejar tinta ciega
para no dejar tinta
para dejar resto muerto
para no dejar restos.
Facebook está de capa caída.
Instagram es el auge del postureo.
Whatsapp es un correo electrónico privado.
Twitter dicen que es la red del enfado.
Tic-Toc genera adicción.
Youtube tiene mucha publicidad.
Google no tiene plus.
El enfado no me va a pillar por banda
para aumentar el descontento.
No quiero publicar vídeos
de menos de 9 minutos
porque no soy muy guapo.
Me cuesta usar Instagram
sin boicotearlo.
Hoy pensaba
que cualquier día
dejaré de usar Facebook
en el ordenador
ya que no lo uso en el móvil
y me olvidaré de esas absurdas
advertencias sobre posibles estafas
por suplantación de cuentas.
Si alguien
alguna vez
suplanta mi cuenta de twitter
seguramente no me enteraré
porque no tengo tal cosa.
La de linkedin la di de baja
por ausencia de propósito.
Esta internet 2.0
es una calamidad.