Epitelio neoprénico

Neonato nato cápsula crónica
ápata tránsfuga que vulnera el perihelio
rústico epígrafe
apagó
la mano ciega metacarpiana
con agrestes soliloquios de duermevela.

Rapsoda axélico
ve
pasar cigüeñas efímeras
cargadas de siglos a sus alerones
de envergadura dura
con natos neonatos.

No.
No perpetúo el uso indebido de las armas de fuego
no altero la noción de desconocimiento
no rompo el bienhacer de la apatía
no huyo ante el avance del pecado
que me sustenta
que me tenta
tienta
en todo
el naderío
que provoca
en mi corticoide lateral derecho
un cortocircuito simplón y decadente.

Un cernícalo lagartijero
ha besado mi despedida
con clavos ardiendo.

Antena

Sobre el tejado
le acompaña
la luna.

Junto a ella
duerme
una salida de humos.

Se atreve a llorar
en hertzios.

Sus amigas
de la acera de enfrente
no la sintonizan.

Se siente sola
y gime
electromagnética.

De correos

Hoy no he mirado el buzón de correo postal.

Tengo una maleta (que ya son 2)
donde guardo correo postal
desde los 14 años.

Pero poca gente queda que me escriba
personalmente
por correo postal.

Yo aún lo intento, cada verano,
enviando unas 10 postales
y quizá unas 10 cartas
anualmente.

Pero no parece tener sostenibilidad
con lo difícil que es conseguir
un sello
un buzón
un sobre
palabras de 5 letras todas
como carta.

Cada vez tengo menos urgencia
por mirar mi buzón (buzones)
de correo electrónico.

Desde hace casi 30 años
tengo correo en internet
aunque aún no se llamaba internet (era en BITNET)
y mucho menos
Internet.

Tenía una cuenta en un gran IBM 3090
y no recuerdo bien el usuario
pero era algo así como JMDOMIN at IBMCCI11
para luego tener una cuenta ya formalita
allá como en 1994
en un equipo UNIX
jmdomin@Helena.iic.uam.es
cuyo nombre me evocaba a la mujer que me había vuelto loco
durante más de un año.

Aún guardo todo ese correo
y con nostalgia
algún día
como hoy
lo abro y veo qué cosas me preocupaban
para ver lo lejos que queda
y lo cerca que queda.

Los últimos años
el correo electrónico para uso personal
lo he ido reduciendo al mínimo
hasta llegar a límites insospechados
entonces.

A duras penas sigo guardándolo
cada cierto tiempo
con mi obsesión permanente por hacer backups
del universo entero
por si un día debo restaurarlo.

Pero me resulta difícil saber si merece la pena guardarlo
y, sobre todo,
qué guardar.

He comenzado a borrar mensajes que recibo
de gente cuyo correo
es meramente informativo
sin intención de ser comunicativo.

Supongo que al otro lado
muchos y muchas están haciendo eso con mis envíos de correo masivos
informativos y poco
o nada
comunicativos
en el sentido de necesitar un feedback
que alimente la conversación,
la correspondencia,
convirtiéndola
en una interacción humana a dos (o más) bandas.

Así que ahora que tengo
whatsapp
facebook
line
skype
gtalk / G+
un par de dominios (de segundo nivel) propios en Internet
jmdomin@giusseppe.net
jmdomin@clave53.org
más de 10 cuentas de email
tipo
jmdomin@gmail.com
gsspp@hotmail.com
…
…
ahora
no me siento más conectado que entonces
hace más de 30 años
cuando miraba ansioso
el buzón
en busca de una carta de una chica a la que criticar
por sus faltas de ortografía
mientras pensaba en sus enormes tetas,
ahora
voy sintiendo que almacenar la información
es inservible
y que lo interesante es la inmediatez
el ahora
el ahora mismo
mismo
mismito
ahora te llamo
ahora
hablamos
y no almaceno esa información
salvo
distorsionada
en la memoria
frágil
de mi cerebro.

Ahora
este diario
está empezando a ser
de vital importancia
para un pez
que no se llama Wanda.

Plantar un Soneto

¿Una acción o un poema?

No sé muy bien si lo que hice el sábado 14 de septiembre de 2013 en la noche del último Encuentro Internacional de Arte de Acción de Caudete fue una acción o un poema.

En realidad (lo otro era irreal), sí que lo sé: es la acción de escribir un poema visual, convirtiéndolo así en un poema acción. Un poema, en resumen. De hecho, un soneto, un soneto a la cola de los escritos por el gran Joan Brossa, plantado en tierra siguiendo la partitura que presento:

Plantando un soneto

Pensada para ser realizada en el X Encuentro Internacional de Arte de Acción de Caudete, Albacete el 14 de septiembre de 2013.

Acción consistente en plantar poemas (de un libro mío, preferentemente) y regarlos. Puede ser realizada a lo largo de una duración no especificada. En tiesto o en suelo virgen. Fue escrito un primer boceto en Mayo de 2009.

Tomar el libro de Territorios, en una edición de las más antiguas, y elegir 14 poemas a plantar en bloques de 4, 4, 3 y 3, formando una hilera de poemas que a su vez constituyen versos de un soneto visual.

Para que puedan crecer, deben ser regados, creados pequeños alcorques, así como clavadas unas varillas sobre las que vayan a sostenerse a medida que se desarrollen.

¿Cómo y con qué se abona la poesía?

Elegiré un material que me parezca adecuado para llevar a cabo esta función. Tras abonar, tenderé unos hilos entre las varillas verticales, cavaré pequeños canales laterales, enmarcaré el poema. Lo regaré con vino tinto que, idealmente, irá goteando por las hebras de hilo, parafraseando a José Zorrilla: «Hilo a hilo y gota a gota».

Tras terminado el plantío, fotografiar y esperar a que nazca el primer poema.


plantar. (Del lat. plant?re). 1. tr. Meter en tierra una planta, un vástago, un esqueje, un tubérculo, un bulbo, etc., para que arraigue. 2. tr. Poblar de plantas un terreno. 3. tr. Fijar verticalmente algo. Plantar una cruz 4. tr. Fundar, establecer. Plantar la fe 5. tr. coloq. Dar un golpe. 6. tr. coloq. Poner o introducir a alguien en una parte contra su voluntad. Plantar en la calle, en la cárcel 7. tr. coloq. Dejar a alguien burlado o abandonarle. 8. tr. coloq. Decir a alguien tales claridades o injurias, que se quede aturdido y sin acertar a responder. 9. tr. p. us. Asentar o colocar algo en el lugar en que debe estar para ser usado. 10. tr. p. us. Establecer un sistema, una institución, una ordenación, una reforma, etc. 11. prnl. Resolverse a no hacer o a resistir algo. 12. prnl. coloq. Ponerse de pie firme ocupando un lugar o sitio. 13. prnl. coloq. Llegar con brevedad a un lugar, o en menos tiempo del que regularmente se gasta. En dos horas se plantó en Alcalá 14. prnl. coloq. Dicho de un animal: Detenerse obstinadamente. 15. prnl. coloq. En algunos juegos de cartas, no querer más de las que se tienen. U. t. c. Intr.

soneto. (Del it. sonetto, y este del lat. sonus, sonido). 1. m. Composición poética que consta de catorce versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. En cada uno de los cuartetos riman, por regla general, el primer verso con el cuarto y el segundo con el tercero, y en ambos deben ser unas mismas las consonancias. En los tercetos pueden ir estas ordenadas de distintas maneras.

Siempre llevo a cabo modificaciones a la propuesta más o menos controlada inserta en esta partitura, como fue el hecho de elegir que mis vísceras fuesen simbolizadas metafóricamente por mi ropa, que este abono fuese el hilo, a modo de regadío por goteo, o que se realizase sobre un barreño rectangular que pudiese, remotamente, evocar una hoja de papel, o el rectángulo de un ebook. 🙂

Me ayudé de 14 almendras que, metidas en mis bolsillos (8+6), eran utilizadas para, envolviéndolas con ellos, plantar los poemas de mi libro (¡había ido allí a hablar de mi libro!) y los aboné (amén de con mis metafóricas entrañas) con 14 poemas del libro Poesía del Siglo de Oro Español, ejemplar que, al final de la noche, acabó ardiendo en las llamas de una preciosa hoguera.

En lugar de vino para regar las semillas, usé un añejo martini rojo, que aún era más interesante, entre otras cosas, por estar en el lugar desde el primer encuentro, hace 10 años.

Por lo demás, me atuve a la esencia de la propuesta y me quedé, he de decirlo, bastante satisfecho.

Sería un mal agricultor

No tengo paciencia
suficiente
y llevo menos de un mes
plantando
semillas
para que den fruto
pero quiero ver
ya
ya
ya
esos frutos.

No tengo paciencia
y miro sin cesar el lento crecimiento
de una fina hierba
que algún día será
tallo
que algún día será
planta
que algún día dará
frutos.

No tengo paciencia
y desespero
y riego
y riego
y riego
hasta encharcar el semillero
y ahogar el futuro
por vivir demasiado
en el presente.

No tengo paciencia
para ser
agricultor.

Orfandad

Deshabitado
huérfano
solo
con más silencios que sombras
y sin un duro.

Aída se fue
y no tengo una amiga semejante
con quien ir al cine
con quien ir de cañas
con quien debatir frikadas
con quien compartir humor
con quien abrazar incomprensiones

para ver esas películas comerciales
que nos gustan a ambos
sin sentir que tenemos que ser más cool
ni más hipster o gafapastas
de lo necesario

para aprovechar esas ofertas
de franquicias abusonas
o de oleosos viejos bares
algunos de los cuales
por fin
están de moda

para no sentirme solo en el universo
y dejar volar nuestras obsesiones
hasta que ocupen el lugar
reservado a la creación

para saber que la risa
está en cualquier lugar
está en cualquier palabra
está en cualquier mirada

para condolerse
como puede hacerse gracias a la amistad
más seria y más profunda.

Siento orfandad
aunque por un momento fue horfandad
de huérfano emigrado
país abandonado
désolé
je suis.

Al menos
en la distancia
tenemos IEEE 802
tenemos TCP/IP
incluso HTTP, SSH, SMTP, POP3
además de VoIP, XMPP
pero sobretodo GaNAS
muchas
de seguir estando
siendo
habitados
acompañados
hermanados
enriqueciéndonos
juntos.

Mascarada

máscara

No comprendo el atractivo de las máscaras
que siempre me han dado miedo
y una sensación de insinceridad
que no me agrada.

Ayer me trajo Carmen esta
máscara
de parte de sus sobrinos
para mí.

Ellos suponen que me debe de gustar
porque a ellos les gusta
pero a mí me espantan
las máscaras.

Me disgustan incluso
esas pretendidas máscaras de alta gama
llamadas venecianas
o las de teatro griego antiguo
o teatro romano
o teatro de máscaras.

Me aterran y desagradan
las abomino
y yo
con una máscara puesta
me doy un cierto miedo a mí mismo
como no reconociéndome
sintiéndome poseído por una otredad
que
aparte de oscura
resulta ignota
violenta
fea
y algo gorda.

Lo único que siento agradable de las máscaras
es el hecho
de que suele ser fácil
quitárselas.

Esto no es una broma