escribo a deshoras
en este diario que no leo
en este silencio sordo y ciego
en este calabozo de ignorancia
en este vehículo sin freno
en este remo en busca de una barca
en este ataúd que espera
en este espejo de vanidad
en este esfuerzo de terquedad absurda
en este líquido efervescente contra el tiempo
en este digital teclado sudoroso
en este romance con la palabra libertad
en este poema épico de más de un millón de letras
en este camino de huellas hacia el infierno
en este reloj con mecanismo roto
en este teléfono que duerme con las nubes
en este cristal plagado de miserias
en este pedregal de ónix y pokemons
en este erial que habito a cada paso
en este hogar donde el fuego amanece
en este sol de espumas olorosas
en este reventar los párpados mojados
en este inveterado apunte de desidias
en este escrito a deshoras que hoy no acabo.
OuLIPO
Negro sobre negro
Quiero escribir
en negro sobre negro
para no dejar huella
para dejar huella muda
para no dejar tinta
para dejar tinta ciega
para no dejar restos
para dejar resto muerto.
Quiero escribir
en blanco sobre blanco
para dejar huella muda
para no dejar huella
para dejar tinta ciega
para no dejar tinta
para dejar resto muerto
para no dejar restos.
Oringtanabú solián cará
oringtanabú
cualargo no má
oringtanabú
cualargo so ya
no la ca
no la ca
paramano paraná
oringtanabú
soliya no má do pa
colominera
serigolar
ortolabarda la maso ca
oringtanabú
soliya soro na má
elecarata solipanoma
colorotropo casi no má
sefimerea loma la losa
tana do pato conoplá
oringtanabú
solián cará
apú sará.
Rectángulos (de papel)
Junto a mí
rectángulos
de papel
en los que anotar
pequeñeces.
Son pequeños
rectángulos
de papel
fruto del recorte
de una publicación.
Apilo con marcas de corte
rectángulos
de papel
residuo
de una impresión guillotinada.
En la esquina de los
rectángulos
de papel
una esquina
marca la sangre.
Son bastantes
rectángulos
de papel
que no consigo
liberar de su obligación.
Quiero dar uso a los
rectángulos
de papel
en alguno de los talleres
de poesía.
Al acumularse
rectángulos
de papel
uno sobre otro (sobre otro…)
forman un volumen.
Cuarenta
rectángulos
de papel
no son suficientes
para apuntar mis miedos.
Tengo
rectángulos
de papel
hasta para los posos
del té.
En la sombra
rectángulos
de papel
proyectan una luz
indirectamente blanquecina.
Sobre la mesa
rectángulos
de papel
viven una agónica huida del tiempo
para convertirse en polvo.
Mi infancia
Mi infancia son tus ojos
con mirada focal,
son una algarabía olvidada.
Mi infancia, sí, mi infancia
como la misma vida
como la vida toda
horadando mi alma.
Mi infancia dolorida,
mi infancia ya ignorada,
mi infancia sin un grito,
sin un triunfo,
sin nada,
sin ti
hasta mi último suspiro.
Independiente
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy autosuficiente.
Soy independiente.
Soy autosuficiente.
Soy autosuficiente.
Soy incongruente.
Soy independiente.
Soy un dependiente.
Soy independiente.
Soy autosuficiente.
Soy independiente.
Tengo necesidad de reafirmar
lo que soy
quizá
porque no lo soy.
Estas paradojas
psicoanalíticas
me desmoronan.
Soy independiente.
No copio y pego el texto
sino que lo escribo
letra a letra
letra a letra
letra a letra
tecleando
corrigiendo
y me siento orgulloso
de esta pequeña
insignificancia
que no demuestra
sino mi obsesión
por significar.
Soy independiente.
Soy independiente.
Soy.
Soy.
Soy.
Soy.
¡Qué palabra más extraña!
Primera persona del presente de indicativo del verbo ser.
Primera
persona
del presente
de indicativo
del verbo
ser.
Ser.
Soy.
Me desgrano.
Soy.
Ser.
Soy ser.
Soy.
nada que añadir
iba a añadir
a un comentario que zanjaba un tema
un comentario diciendo
nada que añadir
pero habría añadido algo
a un comentario
zanjado
y esa nada
no habría cabido en la zanja
y esa nada
habría sido ridícula
y esa añadidura
por contra
habría sido nada.
Cruzo los dedos
Podría cruzar los dados
para obtener un siete
en cada cubo.
Es improbable
la perfección.
Podría cruzar las piernas
para obtener un siete
en la postura.
Es muy probable
la imperfección.
Podría cruzar los ojos
para obtener un siete
en cada párpado.
Es improbable
la imperfección.
Podría cruzar las sienes
para obtener un siete
en mi interior.
Es muy probable
la perfección.
Quijote milenial
O sea, que trata de la condición y ejercicio del famoso, en plan, y valiente hidalgo, o sea, don Quijote en plan de la Mancha.
En un lugar de la Mancha, o sea, de cuyo nombre no quiero acordarme, en plan no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo, o sea, de los de lanza en astillero, en plan adarga antigua, o sea, rocín flaco y en plan galgo corredor. O sea, una olla de algo más vaca que carnero, en plan salpicón las más noches, o sea, duelos y quebrantos los sábados, en plan lantejas los viernes, o sea, algún palomino de añadidura en plan los domingos, consumían, o sea, las tres partes en plan de su hacienda. El resto, o sea, della concluían sayo de velarte, en plan calzas de velludo para las fiestas, o sea con sus pantuflos de lo mesmo, y en plan los días de entresemana, o sea se honraba con su vellorí en plan de lo más fino. O sea, tenía en su casa en plan una ama que pasaba de los cuarenta o sea y una sobrina que, en plan no llegaba a los veinte, y un mozo o sea de campo y en plan plaza que así ensillaba el rocín, o sea, como tomaba la podadera. Frisaba la edad en plan de nuestro hidalgo con los cincuenta años. O sea, era de complexión recia, en plan seco de carnes, o sea enjuto de rostro, en plan gran madrugador, o sea y amigo de la caza. Quieren decir, en plan que tenía el sobrenombre de «Quijada», o sea o «Quesada», en plan que en esto o sea hay alguna diferencia en plan en los autores que deste caso escriben, o sea aunque por conjeturas verisímiles se deja entender que se llamaba en plan «Quijana». O sea, pero esto importa poco a nuestro cuento: en plan basta que en la narración dél no se salga un punto, o sea, de la verdad.
Es, pues, en plan de saber que este sobredicho hidalgo, o sea los ratos que estaba ocioso —que eran en plan los más del año—, se daba a leer libros o sea de caballerías, en plan con tanta afición y gusto, que olvidó o sea casi de todo punto el ejercicio en plan de la caza y aun la administración de su hacienda; o sea llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, en plan que vendió muchas hanegas o sea de tierra de sembradura en plan para comprar libros de caballerías en que leer, o sea y, así, llevó a su casa todos en plan cuantos pudo haber dellos; y, de todos, o sea ningunos le parecían tan bien como los que compuso en plan el famoso Feliciano de Silva, o sea porque la claridad de su prosa o sea y aquellas entricadas razones en plan suyas le parecían de perlas, o sea y más cuando llegaba a leer aquellos requiebros y en plan cartas de desafíos, donde o sea en muchas partes hallaba escrito: «La razón en plan de la sinrazón que a mi razón, o sea, se hace, de tal manera mi razón en plan enflaquece, que con razón me quejo, o sea, de la vuestra fermosura». Y también en plan cuando leía o sea: «Los altos cielos en plan que de vuestra divinidad en plan o sea divinamente con las estrellas os fortifican o sea y os hacen merecedora del merecimiento en plan que merece la vuestra grandeza…»
O sea, con estas razones en plan perdía el pobre caballero el juicio, o sea, y desvelábase por en plan entenderlas y desentrañarles el sentido, o sea que no se lo sacara ni las entendiera el mesmo Aristóteles, en plan si resucitara para solo ello. O sea no estaba muy bien con las heridas en plan que don Belianís daba y recebía, o sea porque se imaginaba que, en plan por grandes maestros o sea que le hubiesen curado, no dejaría de tener en plan el rostro y, o sea, todo el cuerpo en plan lleno de cicatrices y, o sea, señales. Pero, con todo, en plan alababa en su autor aquel, o sea, acabar su libro con la promesa en plan de aquella inacabable aventura, o sea y muchas veces le vino deseo de tomar en plan la pluma y dalle fin al pie de la letra o sea como allí se promete; y sin duda alguna lo hiciera, y aun en plan saliera con ello, si otros mayores y, o sea, continuos pensamientos no se lo estorbaran. Tuvo muchas veces en plan competencia con el cura de su lugar —o sea que era hombre docto, en plan graduado en Cigüenza— o sea sobre cuál había sido en plan mejor caballero: o sea Palmerín de Ingalaterra o en plan Amadís de Gaula; mas, o sea, maese Nicolás, barbero del mesmo pueblo, en plan decía que ninguno llegaba al Caballero del Febo, o sea y que si alguno se le podía comparar era en plan don Galaor, o sea hermano de Amadís de Gaula, porque tenía en plan muy acomodada condición para todo, o sea que no era en plan caballero melindroso, o sea ni tan llorón como su hermano, y que en lo de la valentía, o sea, no le iba en plan zaga.
[…] O sea, continuará en plan…
Mala baba
Hacia media mañana
la mala baba
inunda la encimera
con ánimo cansado.
Hacia medio día
(el mediodía)
la mala baba
no surge desde el sur
con ánimo cansado.
Hacia media tarde
la mala baba
arrincona meriendas
con ánimo cansado.
Hacia media noche
la mala baba
hace su aparición
con ánimo cansado.
Otra noche.
Otra mañana.
Otro día.
La mala baba
me consume
con ánimo cansado.