Primera sesión de N’Clave de Po(esía) en BPM Iván de Vargas

Comenzar en un sitio nuevo (para la actividad) siempre supone un reto, una incertidumbre, que en esta ocasión se saldó con un flujo de personas deseando asistir al evento que superó mis expectativas: más de 40 personas acudieron al acto, delicado, sencillo, casi trivial, en el que nos leemos poesía en grupo sin más, sin comentarios, sin aplausos, sin alharacas, pero con respeto absoluto y libertad máxima.

Siempre presumo de que, en esta actividad, no es preciso establecer ningún tipo de normas, orden, organización, para que todas las personas asistentes sientan que tienen la posibilidad de leer, de permanecer escuchando, de lanzarse al ruedo de lo que sería un recital, y nadie «pisa» a nadie, ni nadie es más o menos que nadie. La autogestión llevada al extremo demostrando su capacidad de funcionamiento autónomo.

En esta ocasión, llegó a haber un singular momento en el que las casi 4 decenas de personas guardaron un riguroso silencio atento a la lectura de un poema por parte de una asistente que tenía una severa afonía. Fue muy bello saber que me rodeo de gente tan generosa, tan delicada, tan bella…

Otro episodio de un Podcast Poético absurdo

Una auténtica locura, cargada de poesía. Aunque parezca mentira… 😍
Genial, la locución de Sara Mansouri Bellido, pero especial agradecimiento a Ernesto Pentón Cuza por su labor de coordinación de este pedazo de chifladura poética.

Disfruta este episodio en las voces de: Giusseppe Domínguez, Isabel Jiménez Isalía Parda, Sol Gómez, Ángel Nevado, Armando Silles McLaney, Raquel Gómez, Javier Jiménez, María Jesús Orella, Susana Olalla Serra, Carmen Garrido García, Kay Woo, Sara Mansouri, Lili Marcos y Ernesto Pentón.

desorden

desordenados
los papelitos arden
sobre la mesa


siete elementos
sin conexión alguna
bailan la muerte


vasos y vasos
acumulan miseria
tras ser usados


todos los cables
se enredan como locos
sin un sentido


en el perchero
ropa de andar por casa
que está algo sucia


libros y libros
como vasos y vasos
tras ser bebidos


sillas plegables
en perfecto desorden
cercan la mesa


carpetas viejas
me recuerdan mi edad
crueldad infecta


atolondrado
miro a mi alrededor
busco tesoros


paredes blancas
con grietas que insinúan
final de etapa


Chantal Maillard

La escritura como abs-
tracción

¡Qué maravillosa ruptura de verso
haciendo que la escritura sea abstracta,
pero también siendo tracción!

Me ha sorprendido el libro
hilos
que tira de los hilos del lenguaje
con los juegos de Paul Celan
pero sin la tragedia del mismo.

Un regalo que me hizo
un poeta
bukowskiano y carabanchelero
que en realidad
es más Basho o Li Po
que cualquier otra referencia.

Ahora quiero leer más
y más
de esta escritora
a quien sólo había leído
de soslayo.

La lengua

Me he pinchado la lengua
con un tenedor.

Me he pinchado la lengua
con un tenedor.

En la lengua.
La lengua.

Me he pinchado y ahora me molesta
el ridículo agujerito
que las células
dejan alrededor.

Ha sido involuntariamente:
acto inconsciente
de silenciamiento.

Me he pinchado la lengua
por no mordérmela.

Mi lengua
no usa mi lengua
para lamerse a sí misma.

Recuerdo otras lenguas
a leguas
que mojaron mi lengua
con lenguas.

Las lengüetas de las botas
son incómodas
y yermas.

Mientras tanto
la lengua
sigue solitaria
un camino hacia la muerte
como el resto del cuerpo.

Inexorable
el tiempo
sigue esculpiendo heridas
en mi insignificancia.

Esto no es una broma