¿Cómo detectar una serie hipster?

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LeftOvers o el colmo de una serie hipster hasta el aburrimiento.

La serie parte de una premisa tontarrona, como es el hecho de que, misteriosamente, desaparezca un porcentaje de humanos de la faz de la tierra sin previo aviso y sin explicación (queda inexplicado a lo largo de toda la serie).

Esto es lo de menos. Se dice.

Estupendo: a partir de ahí se explora o pretende explorar las secuelas psicológicas que deja en una sociedad un cataclismo humano semejante, aunque eso también podría no ser lo importante.

Persigue a unos personajes más o menos inverosímiles en un mundo postapocalíptico (estilo Mad-Max, pero sin violencia explícita y sin explicación) y sus porquehacerlasversosímiles vicisitudes. En resumidas cuentas: eso también es lo de menos.

Todo parece no importar, salvo el sosegado, sosegado, sosegado, sosegado movimiento de cámara que ralentiza la serie hasta resultar soporífera.

La acción ni importa: también es lo de menos, se afirma en foros.

Bien, lo acepto. Sigo jugando y viendo una serie con unos actores permanentemente cariacontecidos, con una preciosa Liv Tyler haciendo un papel de chica sosita y triste, como todos.

En resumidas cuentas, una serie de gente desquiciada y enferma mental para aburrir al personal. Y nada en contra por mi parte hasta ahora. No pasa nada: defendamos el valor del aburrimiento… ¿por qué no?

Pero no, para identificar una serie hipster se tiene que intentar criticar y ahí es dónde aparece el primer síntoma claro: no se puede atacar porque se convierte en un ataque contra uno mismo. Si se dice de esta serie que es mala, hay que aclarar que no, que no lo es, que en realidad no te gusta pero que sería la forma en la que se comportaría una población fantasiosa tras un acontecimiento fantasioso. Pero esa gente no acepta como buenas las películas que hicieron famosa a esa guapísima actriz.

Y algo más hiriente todavía: Es que tú no tienes la sensibilidad necesaria para una serie como esta. Famosa frase la de «esta serie no es para todo el mundo». Este es un sello hipster por antonomasia. Hipster-fanático, cabría decir, pero no sé si se puede ser hipster sin serlo de esa manera, falsamente reivindicativa de una sensibilidad de cartón piedra arrogada por unos cuantos elegidos, dueños de aparatos de manzanas…

list_640pxSoy un amante de las series de televisión que se están haciendo por realizadores de la talla de Martín Scorsese, Aaron Sorkin (guionista y creador de maravillas como Newsroom o El ala oeste de la Casa Blanca), David Simons (guionista y creador de siniguales The Corner, The Wire, Tremé…), los Hermanos Scott, Tom Hanks-Steven Spielberg…

Basta asomarse a series como Boardwalk Empire, The Good Wife, The Pacific/Hermanos de Sangre, Los Soprano, Homeland, Dexter, Sons of Anarchy, Smash (algo floja), The Killing, The Bridge, The Doom (flojita, también), The Americans, Halt and Catch Fire o Breaking Bad (y otras que no recuerdo ahora mismo) para ver que lo que se está cociendo en la televisión es una revolución cinematográfica como la que ocurrió en los 70en torno a aquella famosa generación norteamericana post-beat, post-hippie, con directores de la talla de Spielberg/Lucas, Scorsese, Francis Ford Coppola, James Cameron, Stanley Kubrick, Brian De Palma, Oliver Stone… y muchos que me dejo en el tintero del olvido.

Pero también está surgiendo una serie de cineastas creadores de postín, de postureo, de películas o series correctas e incriticables (otro ejemplo: Her) que no dejan de ser como esas cafeterías caras en las que todo es bonito, muy bonito… y donde los camareros te miran por encima del hombro, acomplejados de su profesión de servicio, para ofrecerte un paquete de variados tes que si no has probado es porque no eres lo suficientemente sensible para apreciar diferencias.

Acaban firmando y formando productos vacuos, de adorno, sofisticado, pero adorno, sin más fondo que la forma, sin más profundidad que sus caras vacías mirando al espacio sideral…

Mi propuesta para convertir cualquier serie en serie hipster es sencilla: obtener una buena cantidad de música indie, preferiblemente perturbadora, mezclarla con cualquier tema (ya hemos quedado en que eso no importa), seguir a unos personajes blandos, apocados, egoístas hasta la médula, pero tristes, siempre tristes, agónicos, patéticos, con unos movimientos de cámara lenta, que, de cuando en cuando, se detenga en algún lugar del horizonte, haciéndonos notar que no somos nadie (y menos los bajitos, que añadiría mi madre).

Es fácil darse cuenta de que hasta Torrente IV puede llegar a ser un considerable éxito dentro del ambiente «de culto» hipster siguiendo esas pautas.

Yo, por mi parte, estoy harto de tanta tontería y de que me digan qué soy capaz y qué no soy capaz de sentir… Así que la segunda temporada de la serie la puede ver rita la cantaora, por poner un ejemplo.

Llega ella, la nueva Botella

cocacola

No pude por menos que leer en clave de nombre propio (o apellido) lo que decía el anuncio. Y me da por pensar que es un cambio muy coincidente con un cambio de alcaldesa en Madrid.

¿Quiero entender que se refieren a Manuela Carmena como la nueva Botella?

Soy muy mal pensado y seguro que eta publicidad es mucho más importante (en tamaño) a lo que ocurra en la alcaldía de la villa y corte… pero no he podido evitar pensar si hay algún tejemaneje malintencionado subterráneo.

La publicidad da tanto juego

Riqueza

riqueza

Uno de esos maravillosos poemas textuales de Joan Brossa.

No puedo sino compartir completamente el sentido del mismo. Me encanta su enseñanza constante. El día de mi cumpleaños, el miércoles 3 de junio, «me regalé» dedicarle la clase del Taller de Poesía y Escritura Creativa a este ínclito poeta.

Anécdota de la tarde: sentado en una terraza terminando de preparar la sesión, se acerca un hombre a mi mesa (situación ante la cual se tiende, en Madrid, a adoptar una posición defensiva) y me dice que si me importa ser molestado. Le confirmo que no, que no me importa, pero sigo expectante y me cuenta que es por Brossa. Se abren mis ojos sorprendidos y me cuenta que es un apasionado de ese autor y que le parecía extraño que alguien estuviese leyéndolo, así, como si nada, amén de que hace notar que había notado mi detallado estudio del libro, con anotaciones, páginas marcadas… a lo cual procedo a informarle de que soy coordinador de talleres de poesía y que, por ser el día de mi cumpleaños, el miércoles 3 de junio, me voy a regalar dedicarle la clase del Taller de Poesía y Escritura Creativa a este ínclito poeta.

Por la noche, tomando algo con mis alumnos, les conté la anécdota de la tarde cuando, sentado en una terraza, terminando de preparar la sesión…

Hoy escribo sobre esa noche en la que, habiéndole dedicado la clase a ese poeta, me había encontrado en la situación de hablar sobre una anécdota que involucraba a un hombre que se me había acercado mientras preparaba la sesión…

nada personal

nada personal

A parte de los semptiternos errores ortográficos (véanse ese hicierón, ese «si» mismo), lo más lamentable es que el presunto buenrollista mensajito acaba haciendo un guiño a la venganza personal recordándo(te) que la otra persona (o sea, que sí es personal) se hace daño a sí misma. (Algo así como un muy elaborado: «¡Que se joda!»)

En resumidas cuentas: otra pamplina más de esas que circulan por las redes sociales sin transfondo, superficiales, banales, carentes de la más mínima profundidad, pero si me atreviese a decírselo en el muro a la persona que lo ha puesto, estoy más que convencido que lo tomaría de manera tremendamente personal. O sea, que ni esa simpleza aprende quien quiere o pretende enseñar.

¡Buffff…. qué cansado!

Por cierto: lástima de «lástimar» y «me lástima» la lástima de esta publicación…

Lenguas habladas

lenguas habladas

Este imagen, preciosa, encontrada en El Muro de los Idiomas en FaceBook me ha resultado tan sugerente que me ha recordado que tengo atrasado el proyecto. Aparcado por la inmediatez de otros asuntos, tan interesantes como mis lenguas… ese proyecto infinito.

La atesoraré entre mis entradas dedicadas a las lenguas. Aunque no creo que la use nunca, salvo para curiosidad banal satisfecha en un vistazo.

Por cierto, viene acompañada de un subtítulo parcialmente tendencioso, pero es tan difícil no posicionarse nunca…

En el mundo hay unas 7.000 lenguas habladas de forma activa, pero solo 23 idiomas son los que dominan.

La última esperanza de Esperanza Aguirre

Aguirre

Oigo voces airadas contra la propuesta de Aguirre de proponer un pacto de gobierno municipal de Madrid al PSOE, para evitar que gobierne PODEMOS, y no las comprendo ni comparto su indignación.

Vamos a ver:

¿Acaso no serían esas voces las que han propiciado pactos entre las fuerzas que han formado un conglomerado heterogéneo llamado Ahora Madrid con intención de alcanzar el poder municipal?

Es razonable, pues suponen que van a hacer el bien (el buen gobierno o bien común). Es, o debería ser, el objetivo último de un político decente o digno de ser llamado tal.

De hecho, algo que me inquieta especialmente al respecto de la formación de ese grupo, de ese «partido instrumental», es que haya eclipsado a algún partido en quien confiaba desde hace años, acabando todo Ahora Madrid por ser PODEMOS, olvidándose que debajo de ese paraguas amplio estaba EQUO, por ejemplo, o toda esa agrupación llamada GANEMOS.

¿Acaso alguna voz en la península se alzó contra el gobierno que dirigió el destino de Euskadi durante años, con un pacto entre PP y PSOE para evitar que gobernase una alianza nacionalista?

En las elecciones al Parlamento Vasco celebradas el 1 de marzo de 2009, el Partido Socialista de Euskadi – Euskadiko Ezkerra obtuvo 25 escaños, siendo el segundo partido en votos y en escaños, por detrás del Partido Nacionalista Vasco (EAJ-PNV) (30 escaños).

El 26 de marzo de 2009, en contra de lo prometido en campaña electoral, el PSE-EE llegó a un acuerdo de investidura con el Partido Popular, la tercera fuerza en las elecciones (que había obtenido 13 parlamentarios). Entre ambos partidos sumaban 38 de los 75 escaños de la cámara. Hay que tener en cuenta que la mayoría formada por PSE-EE y PP no hubiera podido alcanzar mayoría suficiente para gobernar si la Izquierda Abertzale no hubiera sido ilegalizada, ya que contabilizando el voto nulo PSE-EE y PP se hubieran quedado con 33 escaños.

Aquello fue otro tamayazo en toda regla, con una ilegalización muy, pero que muy oportuna que se hizo después de repartidos los votos, para que no pudieran recoger esos votos la aspiración nacionalista. Pero eso parece que está bien, que no importa y nadie, salvo en aquellas tierras nórdicas, se lleva las manos a la cabeza por ello.

¿Acaso no se ha acuñado el término PPSOE para referirse constantemente a esas dos formaciones políticas como aliadas permanentes? ¿No es, por tanto, razonable que hagan honor a esa presunta proximidad que unos meses atrás se suponía?

¿Tiene mucho más sentido la propuesta de Carmena (a quien prefiero nombrar por su apellido, como haría en caso de cualquier otro político) de aliar Ahora Madrid con el PSOE para gobernar?

En caso de que no se produjeran alianzas, gobernaría el PP, pues realmente, sin olvidarlo, ha sido el partido más votado, aunque nos pueda doler, aunque no pueda comprenderlo, aunque me resulte inverosímil que la candidata de ese partido hubiese atropellado a policías municipales y no le afectase en su popularidad, sino todo lo contrario.

Mi sensación es que no sabemos vivir en un espacio pluripartidista, algo a lo que siempre han estado acostumbrados en Cataluña o Euskadi. No entendemos esta voluntad de generar pactos, más o menos razonables, para gobernar, supuestamente, insisto, con la buena intención de hacer el mayor bien posible.

Si no creemos que los políticos pueden hacer el bien, sinceramente, la mejor alternativa puede acabar siendo una dictadura, al estilo de Julio César… hasta que lleguen los Idus de Marzo.

Y cuando hablo de políticos estoy incluyendo a esa ciudadanía asamblearia que persigue, de igual modo, aunque con distintas formas, aparentemente el mismo fin.

Esperanza Aguirre, que no es santa de mi devoción, por decirlo así, está demostrando ser una gran política y estratega, rápida de acción, adaptándose a unas nuevas circunstancias en las que sabe que le va a tocar vivir. Esto es síntoma de inteligencia. Lo que no le suponía. Es una inteligencia, digamos, funcional, oportunista, si se quiere, pero mucho mayor que la inacción habitual de Mariano Rajoy y su lentitud mental y operacional.

Que sea una populista vocinglera no hace sino que se asimile a algunos de quienes están enfrentándose a su partido, pero esto va a terminar por abrir una nueva forma de entender la política que dista mucho de parecerse a la que me gustaría, como comentaba reciéntemente, basada en programa, programa, programa, para ir dirigiéndose a una política personalista, en la que se vota a candidatos por carisma o algo similar. No es una aproximación que me guste, pero parece ser inevitable deriva del sistema democrático en época de crisis de pensamiento racional, así que va para largo.

Así que no me queda mucho más por decir, salvo que: Buenas noches y buena suerte.

Haciendo limpia

Hoy he estado limpiando la mesa
de enseres que sobraban
para ponerme a trabajar continuadamente
con un diccionario enorme de la RAE
de la última edición impresa
diría que analógica
algunas de cuyas entradas
voy a escribir de modo digital
a digitar
digitando
dígitos
de deditos
de deditos pequeñitos
como gordezuelos caníbales
que comen goma de borrar
y pasta de teclado.

Mañana
más.

Pensar

pensar(2). 1. tr. Echar pienso a los animales. MORF. conjug. c. acertar.

Es fantástico pensar en su segunda acepción, que, curiosamente, se conjuga como acertar. Me dio por pensar (de la primera acepción) que pensar (1) se conjugaría como errar. Pero erré, porque pensar (1) también se conjuga como acertar.

Así que en ambos casos se acierta cuando se piensa.

Pero el gesto de mano que acompaña la acción puede muy bien ser distinto.

Y se pueden combinar formando divertimentos como:

Pienso en pensar el pienso a quien piensa.

Esto no es una broma