La impersonalización produce monstruos

Alguien (esta impersonalización es con la buena intención de no personalizar en el mensajero) ha publicado esta demagoga reflexión en uno de esos lugares (impersonalización innecesaria) de internet donde la gente (otra impersonalización más) hace estas cosas:

Alguien ha echado la cuenta: el rescate de las autopistas nos sale a unos ciento y pico euros por cabeza. Con esa cantidad yo hubiera preferido, por ejemplo, rescatar la luz para una familia que no pueda pagarla. Pero como ya han decidido por mí, pues que me digan al menos qué trozo de autopista es el mío, que ya sabré yo lo que hacer con él. Comprarme un martillo neumático, cargármelo y plantar amapolas.

Pero esta nueva impersonalización sí me parece más preocupante:

  1. El alguien que ha echado la cuenta es el gobierno o ministerio correspondiente, elegido democráticamente en nuestro (seguramente mejorable) sistema electoral. Sabiéndolo, poniéndole nombre, personalizando, quizá acabemos por entender que es nuestra responsabilidad decidir quién nos gobierna.
  2. La decisión se toma por mí. ¡Toma pues claro! Es lo que tiene una democracia representativa, que no es que no sea democrática, pero se delega en terceras personas (las que conforman un gobierno y un equipo ministerial) encargadas de tomar esas decisiones que, si no nos gustan, deberíamos asumir que son cambiables. Pero la realidad es que ha vuelto a gobernar el PP, tras años de encontrarme este tipo de comentarios, así que estoy empezando a pensar que hay poca cultura democrática y aceptación de resultados electorales en este país, o en mi entorno… y no me gusta.

Es equivalente a cuando veo este tipo de gráficos que supuestamente justifican la falta de representatividad del gobierno o los agentes elegidos por la población:

Obviamente no defiendo que tenga que gobernar el PP por ser el partido más votado, es más yo era de los partidarios de haber llegado a un acuerdo entre PSOE (si algo le quedaba de S) con UP. Pero ese sector, junto con los naranjas, decidieron conformar una mayoría absoluta que ha permitido al PP formar gobierno.

Los que votaron son los que deciden que la democracia participativa les representa, los que no votaron no están mostrando qué es lo que decidieron. No digo que pase nada por no votar: en España el voto no es obligatorio, pero si no votaron no pueden inferir que todos los que no votaron piensan como ellos. Es más, lo que se hace es extrapolar el porcentual de los votos al total, ignorando el no-voto que no dice nada (todo lo que se suponga que pueda estar diciendo es mera especulación).

Hay quien votó al PP, hay quien votó al PSOE, hay quien votó a UP, hay quien votó a C’s, hay quien votó a otros… y todas estas personas merecen mi total respeto, aunque no voten lo que a mí me gustaría que votasen.

¿Ahora se trata de aguantar y «tragar»? No, se trata de asumir que se está haciendo y tomando decisiones que hemos elegido entre todos aunque no sean las que me gustan.

Por último: este tipo de comentarios se seguirán haciendo incluso cuando salgan las votaciones por referendums o asambleariamente o de cualquier otra manera (decide Madrid o lo que sea) porque lo único que reflejan es la falta de responsabilidad y la carencia de respeto a las diferencias, lo que conlleva que no seamos un buen país para la democracia.

¿Para qué sirve enseñar el algoritmo de Rufini?

Hoy me he encontrado con esta imagen que me ha regalado mi sobrina Jimena de uno de sus ejercicios de clase en su curso de tercero de la ESO. Y me he acordado de lo que le digo sobre el verbo «rufinear«, como aquella operación por la cual se descompone un polinomio en sus factores más sencillos.

Cada vez que tengo que enseñar ese algoritmo en mis clases particulares, me pregunto por qué no lo quitan del plan de estudios, pues tan sólo sirve para casos en los que el polinomio sea factorizable por (x-a), siendo a un número entero divisor del coeficiente independiente del polinomio en cuestión.

Pero luego me acuerdo que tiene sentido… el mismo que pueda tener el de enseñar a hacer raíces cuadradas, por ejemplo, aun cuando luego pasan a ser una tontería de algoritmos inútiles, habida cuenta de las capacidades de las calculadoras, por ejemplo.

Algoritmo proviene del griego y latín, dixit algorithmus y este a su vez del matemático persa Al-Juarismi.

Abu Abdallah Muḥammad ibn Mūsā al-Jwārizmī (Abu Yāffar) (أبو عبد الله محمد بن موسى الخوارزمي ابو جعفر), conocido generalmente como al-Juarismi, fue un matemático, astrónomo y geógrafo; persa musulmán, que vivió aproximadamente entre 780 y 850.

Debemos a su nombre y al de su obra principal, «Hisāb al-ŷabr wa’l muqābala», (حساب الجبر و المقابلة) nuestras palabras álgebra, guarismo y algoritmo. De hecho, es considerado como el padre del álgebra y como el introductor de nuestro sistema de numeración denominado arábigo.

¿Para qué enseñar este método que tan sólo sirve para obtener un conjunto minúsculo de «soluciones» de la ecuación P(x)=0, para cuando Grado(P)>2?

Pues exactamente por eso, porque es el único método que existe. Es importante hacer constar que la matemática avanza, que no es un corpus cerrado y terminado, sino en permanente evolución, en ocasiones avanzando sobre temas tan «sencillos» como una resolución de una ecuación que los alumnos de tercero de la ESO no se paran a analizar (ni sus profesores a explicarles).

Cualquier alumno de ese nivel está acostumbrado (hasta en demasía) a utilizar la celebérrima fórmula de la ecuación de segundo grado, sin conocer que existe un algoritmo similar para las ecuaciones de tercer grado (que, por otro lado, es muy complejo).

Equis igual a menos be más menos raíz cuadrada… Y así se aprende. O se memoriza. No se deduce. No se investiga. No se piensa.

Y ahí radica el problema por el cual (gracias al cual) tengo siempre demanda de enseñanza en matemáticas. Es inevitable que se convierta en la bestia parda de la enseñanza. Memorizar esa cantidad de abstracciones es, no ya difícil, sino demencial.

Pero si se mostrase que las matemáticas avanzan como todo conocimiento humano, investigando, buscando soluciones, buscando métodos que resuelvan (¿la vida?), si se hiciese partícipe de esa búsqueda al alumnado y no se le exigiese que fuese un residual almacén de lo prefabricado, de una matemática que parece estar muerta, quizá se desearía conocer incluso al tal Rufini o, cuando menos, se entendería para qué se enseña.

Y se mostrase en esa búsqueda los límites, los retos, lo ignoto, esa necesidad de encontrar un algoritmo para descifrar si un número es primo, un método para encontrar algebraicamente raíces de polinomios de grado mayor que cuatro, si se mostrase que pensar y no memorizar es la base de la matemática, que sus cerebros han de ser activos y no pasivos, quizá encontrarían una motivación que yo mismo considero inalcanzable en caso contrario.

La peatonalización de la Gran Vía

El Partido Popular llevará a los tribunales el corte al tráfico de la Gran Vía de Madrid

Está claro que Esperanza Aguirre es una política demagoga a más no poder, hasta llegar a afirmar que el corte de tráfico es de tipo «fundamentalismo medioambiental» y de «odio a los coches como símbolos de riqueza».

Luego tachan fácilmente a otros de populistas pero su mensaje es tan simplón y ramplante como para quedarse mirando con los ojos abiertos esperando a Esperanza intentando suponer que va a ir a algo más.

Dice, en el artículo, que la medida de peatonalización de la Gran Vía es política… pero ¡claro! Para eso se votan a partidos políticos. Para que tomen decisiones políticas basadas en ideologías políticas. En caso contrario, es decir, si los políticos dejan de tomar decisiones políticas, tomarán decisiones apolíticas lo cual les convertiría en absurdos.

En mi opinión, el problema no estriba en la peatonalización de la Gran Vía, que se hizo mal, lateralmente, a medias, con miedo a dejar demasiado cortado todo… sino en la falta de peatonalización en toda la región central de la capital, que lo está pidiendo a gritos.

Veo cada día con más inquina la cantidad de espacio desperdiciado para el uso del coche aparcado o circulando en las estrechas calles del distrito centro (en las que habito) y no comprendo la razón para no peatonalizarlas inmediatamente, dejando libre, por qué no, el tráfico en Gran Vía y calles principales, para que quien lo desee pueda acercarse a un centro que no tiene espacio, así que luego habrán de buscar aparcamiento privado (ya que apuestan por el uso de un vehículo privado tiene sentido) y gastar lo que deseen para ostentarlo como verdadero símbolo de riqueza.

Las iniciativas tímidas que esta alcaldesa y su equipo están llevando a cabo me parecen eso, timoratas, apolíticas, mediocres, cuando ostentan milagrosamente casi el poder. Es hora de hacerlo, por favor, es hora ya de dejarse de medias tintas y gobernar políticamente, tomando decisiones políticas, que para eso tenemos una representante del partido ecologista Equo al mando de la concejalía correspondiente.

¿En qué quedamos?

En estos tiempos en los que las gestiones se hacen vía web, me parece inconcebible que los precios que aparecen en la misma no correspondan con lo que se supone que debe corresponder.

En la web de EscapadasRurales, donde tienen un calendario mostrándote la actualizada disponibilidad, sin embargo, no tienen la capacidad de mostrar el actualizado precio. ¿Es intencionado o sencillamente torpe?

Cuando menos, me debían una disculpa, no tan sólo un comentario frío e informativo. ¿Por qué el precio en un sitio no corresponde con el otro? Decir que en Nochevieja el precio es especial me parece indiscutible, es su decisión, pero que no esté actualizado el precio, al igual que lo está la disponibilidad me parece negligente en el mejor de los casos.

No sé si esa negligencia cae del lado del propietario de la casa rural o de la web de anuncios, aunque me inclino a pensar que del primero, puesto que había otras casas anunciadas que al menos notificaban de la diferencia de precio en esas fechas.

En resumidas cuentas, nos ha servido para pensar que no tiene sentido gastarse más de 200 euros/noche para escabullirse de una festividad tan absurda como arbitraria, pudiendo dedicar ese gasto a otros menesteres o usarlo en otras fechas donde la demanda no produzca estos abusos, inevitables, en un mundo en el que la única ley que verdaderamente rige es la de la oferta y la demanda.

De competencias y otras memeces

Abe Rosenthal, vicepresidente de Cordish, y Joseph Weinberg, socio del grupo con sede en Baltimore (Maryland, EE UU), han insistido mucho en diferenciarse del fracasado proyecto Eurovegas, que apadrinaba el magnate de los casinos Sheldon Adelson. En primer lugar, han dejado claro que, aunque incluye salas de juego, no habrá casinos propiamente dichos. Según ha explicado Weinberg, solo entre un 5 y un 10% de la superficie del complejo estará dedicada al juego.

Esto lo van a abrir un miércoles, sí, también los miércoles, independientemente de que tú, querida Carmen, abras tu milonga. No entiendo cómo han sido tan osados de no preguntarte antes de abrir. No puedo entenderlo. ¡Qué competencia más desleal!

Lo peor es que estará lleno casi todos los días, que recibirá, si no ayudas directas de la administración, sí eliminación de todas las trabas que requieran. Por que el dinero ayuda a recibir ayudas. Y sí, estimulará la economía… pero sólo la economía. De lo demás ni hablamos, ¿verdad?.

Pues así están las cosas… Eurovegas o CordishBingo, no piensan en competencia, porque saben que el dinero mueve montañas.

Hangul: Alfabeto Coreano

(Fuente: http://www.linguasport.com/)

Hangul (한글)

El primer sistema de escritura empleado para la representación del coreano fueron los caracteres chinos (o una versión adaptada de ellos). Sin embargo, la escritura china resultaba difícil de aprender e inadecuada para transcribir la lengua, debido a las diferencias fonológicas, morfológicas y sintácticas entre el coreano y el chino.

Para permitir el acceso de todas las clases sociales de Corea a la lectura y la escritura y establecer una identidad cultural propia, el emperador Sejong el Grande, de la dinastía Joseon, creó en 1443 el originario alfabeto coreano —conocido como hunminjeongeum (훈민정음)—, formado por 28 letras agrupadas en bloques silábicos dentro de la escritura. Para la formación de estas grafías se emplearon tres trazos básicos: un punto redondeado que simboliza el cielo (○) y que más tarde evolucionaría a una raya corta, una línea horizontal que representa la tierra (─) y una línea vertical que simboliza el hombre (│).

No obstante, la poderosa influencia cultural y religiosa de China en Corea hizo que este alfabeto local no acabara de suplantar a la escritura tradicional hasta la segunda mitad del siglo XX.

En la actualidad, Corea del Norte ha abolido el uso de los caracteres chinos, pero en Corea del Sur se han conservado algunos ideogramas —conocidos como hanja (漢字 en su forma original)—, que se han incorporado a la escritura y la pronunciación de la lengua.

El alfabeto coreano —conocido como hangul (한글) en Corea del Sur y chosŏngul (조선글) en Corea del Norte— es un sistema de escritura alfabético empleado para la representación gráfica del coreano. En su forma actual, está compuesto por 40 letras, que se forman mediante la unión ordenada de distintos trazos angulares según el modelo ortográfico del chino (de arriba abajo y de izquierda a derecha): 14 consonantes sencillas, 5 consonantes dobles, 9 vocales puras y 12 vocales compuestas. El alfabeto coreano está basado en el principio grafemático “un fonema, una letra”, aunque la correspondencia no es totalmente exacta, puesto que algunos fonemas poseen varios alófonos en función del contexto fonético y las vocales compuestas transcriben diptongos formados por la unión de las semiconsonantes [w] y [j] —que no se representan individualmente mediante ninguna letra del alfabeto coreano— y otras vocales puras.

Pese a que la unidad fonológica mínima es el grafema (o letra), la escritura coreana representa los distintos sonidos que forman una sílaba mediante un carácter agrupado en forma de cuadrícula de tamaño regular. Sin embargo, a diferencia de los jeroglíficos egipcios y los pictogramas chinos, los sonidos que forman los núcleos silábicos del coreano se pueden descomponer en sus letras individuales (por ejemplo, la sílaba 한 , aunque a simple vista parece un único carácter, está compuesta por tres letras individuales: ㅎ , ㅏ < a > y ㄴ ). Las únicas estructuras silábicas permitidas en coreano son —en orden de mayor a menor frecuencia— CV (ej.: 가 ), CVC (ej.: 묵 ) y CVCC (ej.: 닭 ). Pese a que existen sílabas con vocal inicial (o incluso única), en su forma escrita se adaptan al esquema general CVC (o CV) mediante la inserción del símbolo ㅇ, que representa una consonante “muda” (por ejemplo, la vocal ㅏ [a] no puede aparecer como tal en la escritura coreana, sino bajo la forma 아 < a >, como en el nombre 안 ).

Siguiendo el modelo clásico chino, la escritura coreana tradicional adopta un orden vertical de arriba abajo, en columnas que se extienden de derecha a izquierda. Sin embargo, por influencia de las lenguas occidentales, el lenguaje científico y la tecnología digital, en la actualidad resulta habitual la representación horizontal de los caracteres silábicos coreanos de izquierda a derecha, en filas que siguen el orden occidental de arriba abajo. Igualmente por influencia de la escritura occidental, el coreano moderno —a diferencia de otros sistemas gráficos formados por bloques silábicos, como el chino y el japonés— utiliza espacios para separar las palabras dentro del texto y signos de puntuación similares a los del alfabeto latino.

El alfabeto coreano destaca por su precisión y perfección formal:

El diseño de sus letras no es casual, sino que refleja los rasgos fonológicos de los sonidos que representan (e incluso la disposición física de los órganos articulatorios que intervienen en su producción).

De esta forma, las consonantes que se pronuncian en el mismo lugar de articulación —bilabiales, alveolares, palatales, velares, glotales— adoptan un diseño básico similar (por ejemplo, las bilabiales ㅂ

y ㅁ poseen una forma cuadriculada, similar a la de una boca cerrada antes de su articulación oclusiva) y las vocales se distinguen de las anteriores por contener trazos en forma de raya vertical u horizontal.

Dentro de un mismo carácter consonántico, el alfabeto coreano es capaz de codificar los distintos rasgos fonológicos que lo forman; por ejemplo, la consonante alveolar oclusiva aspirada ㅌ está formada por tres trazos horizontales: el superior indica que se trata de una oclusiva (como ㅂ < p >, ㄷ , ㄱ y ㅈ ), el medio señala aspiración (como ㅎ , ㅋ y ㅊ ) y el inferior en forma de ángulo indica que es una consonante alveolar (como ㄴ < n >, ㄷ y ㄹ ).

En el caso de las vocales coreanas, la dirección del trazo principal indica timbre vocálico (las altas posteriores ㅗ < o >, ㅜ < u > y ㅡ poseen una raya horizontal y el resto una raya vertical), mientras que un trazo corto conectado al anterior señala que la vocal puede experimentar palatalización, proceso que se indica mediante la reduplicación de ese mismo trazo corto (ej.: ㅏ < a > → ㅑ ).

La adición de una raya vertical señala mutación por umlaut (ej.: ㅗ < o > → ㅚ ).

Paternidad o irresponsabilidad

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Aclaraciones necesarias:

Plantar: 1. tr. Meter en tierra una planta, un vástago, un esqueje, un tubérculo, un bulbo, etc., para que arraigue. 2. tr. Poblar de plantas un terreno. 3. tr. Fijar verticalmente algo. Plantar una cruz. 4. tr. Fundar, establecer. Plantar la fe. 5. tr. coloq. Dar un golpe. 6. tr. coloq. Poner o introducir a alguien en una parte contra su voluntad. Plantar en la calle, en la cárcel. 7. tr. coloq. Abandonar a alguien con quien se tenía un compromiso o una obligación. Plantó a su jefe y se marchó con la competencia. 8. tr. coloq. Dejar de hacer una actividad, un estudio, etc. Plantó la carrera. 9. tr. coloq. Dejar esperando en vano a alguien con quien se tenía una cita. Nos ha plantado una vez más. 10. tr. coloq. Decir a alguien tales claridades o injurias, que se quede aturdido y sin acertar a responder. 11. tr. p. us. Asentar o colocar algo en el lugar en que debe estar para ser usado. 12. tr. p. us. Establecer un sistema, una institución, una ordenación, una reforma, etc. 13. prnl. Resolverse a no hacer o a resistir algo. 14. prnl. coloq. Ponerse de pie firme ocupando un lugar o sitio. 15. prnl. coloq. Llegar con brevedad a un lugar, o en menos tiempo del que regularmente se gasta. En dos horas se plantó en Alcalá. 16. prnl. coloq. Dicho de un animal: Detenerse obstinadamente. 17. prnl. coloq. En algunos juegos de cartas, no querer más de las que se tienen. U. t. c. intr.

siembra, de sembrar:

Del lat. semin?re. Conjug. c. acertar. 1. tr. Arrojar y esparcir las semillas en la tierra preparada para este fin. U. t. c. intr. 2. tr. Desparramar, esparcir. Sembrar dinero. Sembrar de palmas y olivas el camino. 3. tr. Esparcir, publicar una noticia para que se divulgue. 4. tr. Dar motivo, causa o principio a algo. 5. tr. Colocar sin orden algo para adorno de otra cosa. 6. tr. Hacer algo de que se ha de seguir fruto. 7. tr. Biol. Poner microorganismos, células o tejidos en un medio de cultivo adecuado para su multiplicación. 8. tr. Méx. y Ven. plantar (? meter en tierra una planta). 9. tr. Ven. Colocar droga u otra cosa comprometedora entre las pertenencias de una persona con el fin de comprometerla.

Y, ya por último:

semilla Del lat. seminia, pl. de seminium ‘simiente‘. 1. f. Parte del fruto de las fanerógamas, que contiene el embrión de una futura planta, protegido por una testa, derivada de los tegumentos del primordio seminal. 2. f. Grano que en diversas formas produce las plantas y que al caer o ser sembrado produce nuevas plantas de la misma especie. 3. f. Fragmento de vegetal provisto de yemas, como tubérculos, bulbos, etc. 4. f. Cosa que es causa u origen de que proceden otras. 5. f. pl. Granos que se siembran, exceptuados el trigo y la cebada.

y

simiente
Del lat. sementis.
1. f. semilla.
2. f. semen.

semen Del lat. semen. 1. m. Conjunto de espermatozoides y sustancias fluidas que se producen en el aparato genital masculino de los animales y de la especie humana. 2. m. Bot. Semilla de los vegetales.

Si Josef K. no recuerda que plantó su semen y recogió el fruto correspondiente a una eficaz cosecha, me temo que pueden pasar varias cosas:

Amnesia
Despiste
Técnicas de fertilización que no le incluyan
Adopción
O que ni siquiera sea su descendencia quien haya esparcido los juguetes por todo el salón.

La escritura Kaida

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Fuente: Wikipedia
Imagen De Zerabat – hu:Fájl:A kaidádzsi néhány jele.svg, GFDL,
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=26863477

La escritura Kaidā (endónimo ryukyuano yonaguni: Kaidā dī / カイダーディー; transcrito al japonés: Kaidā ji / カイダー字) es un sistema de escritura de procedencia desconocida, una vez utilizado en las islas Yaeyama y en Yonaguni, la isla más al suroeste de las islas Ryukyu en Japón.

Fueron utilizados principalmente junto con la numeración china Suzhou para los registros económicos: impuestos, transacciones comerciales, los rendimientos de los cultivos y la pesca, y similares.

Durante la era Meiji fue usada para las publicaciones en las escuelas primarias; estos caracteres eran evidentemente lo bastante precisos como para hacer correcciones a los anuncios oficiales.

Aunque algunos registros de impuestos Kaidā en madera son preservados en el Museo Nacional de Etnología, la gran mayoría se perdió o descartó a lo largo de los años, sobre todo aquellos que están escritos en materiales como hojas.

Actualmente se utilizan en Yonaguni y Taketomi para arte folclórico, camisetas y otros productos, más por su valor artístico que como un sistema de escritura o registro.

Las distinciones que eran opcionales en el idioma yonaguni se reflejaron en la escritura de kaidā, ya que hay glifos separados para distinciones comercialmente importantes como yegua (mīnma) y semental (biginma).

El primer autor no yaeyamano en hacer comentarios sobre la escritura kaidā fue Gisuke Sasamori (笹森 儀助?), que dejó copias de varios textos breves kaidā en su Nantō Tanken (南島探検? Exploración de las Islas del Sur), un registro de su visita en 1893 a Okinawa, en la que también menciona el trabajo forzado impuesto a los isleños por el régimen. Al mismo tiempo, el japonólogo británico Basil Chamberlain visitó Shuri en la isla de Okinawa y, si bien no pudo alcanzar las islas Yaeyama, copió algunos caracteres kaidā y los reprodujo en Luchu Islands and Their Inhabitants, publicado en la Anthropological Journal of Great Britain and Northern Ireland.

En 1915 el profesor de matemática Kiichi Yamuro (矢袋喜一?) incluyó más ejemplos de escritura kaidā, cuerdas barazan de conteo por nudos, y palabras de números locales (junto con una reproducción de los archivos de Sasamori) en su libro Las matemáticas de la antigua Ryukyu (琉球古来の数学 Ryūkyū korai no sūgaku?). En ese momento la escritura kaidā aún seguía en uso diario, pero el —en ese momento— antropólogo Tadao Kawamura (河村 只雄?) hizo su estudio antropológico de las islas en 1940, la imposición del idioma japonés se aceleró y la escritura kaidā estaba en declive.

En 1903, con la abolición del impuesto per cápita, el principal ímpetu para la escritura kaidā había sido eliminado, pero sobrevivió en la forma de un mantenimiento de registros personales, e incluso en el envío de paquetes (Kawamura 1941). En la década de 1930 la imposición del idioma japonés se hizo más estricta, con las infames tarjetas de dialecto que llevaban colgadas alrededor de los cuellos de los niños que insistían en usar el idioma local, y la escritura kaidā comenzó a desaparecer.

Hoy en día sólo unos pocos ancianos residentes de las islas Yaeyama pueden recordar el uso activo de la escritura kaida, y los registros están siendo llevados desde entonces cambiaron al sistema japonés.

Esto no es una broma