Dobles negaciones

He perdido otro valioso rato de mi vida leyendo un texto de un médico jubilado que escribía una carta abierta en una red social a algún ministro o cargo sanitario que según él está gestionando muy mal este periodo pandémico o plandémico o como quieran llamarlo. No entro a valorar este tema del que me considero un total ignorante ni quiero perder mi tiempo con estadísticas que no sé contextualizar, ni con informes médicos que no quiero conocer (no tengo el nivel suficiente para comprender).

Pero cuando leo estas frases, pierdo el respeto a quien las firma:

Yo no soy ningún negacionista, al contrario; “Afirmo la falta de evidencias científicas en muchas de las medidas que ustedes llaman sencillas y esenciales”, y niego la existencia de datos irrefutables que las justifiquen”.

He marcado en negritas (o blanquitas) las palabras que me han llamado la atención:

«no soy ningún negacionista»: no puede tener más palabras «negativas». Veamos: «no» y «ningún», ¿Esta doble negación tan característica del idioma español significa en realidad SÍ? En caso de que no sea el caso (jejeje) lo que está diciendo (sin el ningún se entiende mejor) «no soy negacionista».

Y aquí llega lo mejor, «al contrario»: es decir, negando lo anterior…

«afirmo la falta»: lo que vuelve a ser negacionista, aunque use la palabra «afirmo». Afirmar una negación es negar. Menos mal que termina reconociendo que «niega la existencia».

Este señor, aparte de negacionista, es un compendio de malas praxis en la redacción a la búsqueda de ampulosidad que dote a su carta abierta de cierta «credibilidad».

Por supuesto, aparte de negacionista, es casi nihilista… y eso hasta cabría decir que me ha hecho gracia.

Intrusismos diseñando…

Aunque en realidad ni siquiera son actividades intrusistas, pues me he dedicado a copiar una plantilla que Carmen había utilizado para hacer sus carteles promocionales de las temáticas diferenciadoras de sus Clases de Tango Argentino, que luego he incluido en su página web www.carmendelarosa.com

Ella utiliza unas cuantas apps del móvil y suele quedar «resultón», pero si quieres tenerlas juntas las imágenes o usarlas en una web… acaba siendo más fácil hacerlas con herramientas, digamos, serias, como las que utilizo para diseñar las cubiertas de los libros (Inkscape sobre Linux, en resumen).

Inkscape es un programa que tiene todo lo que yo pueda necesitar en los próximos años. Se le supone capacidad (o pretensión) de emular al poderoso Ilustrator, aunque no tiene ese «flow» que tienen los productos Adobe. Es parco, algo simplón y algo inestable… pero cumple sobradamente su función. De momento, no echo nada en falta, pero quizá es que sé demasiado poco.

De momento, me sirvió para hacer en un par de horas los siguientes cartelitos para Carmen de la Rosa y su web, amén de promociones en Instagram, etc…

Racista

No puedo ni empezar.
Si afirmo ser no racista es que no comprendo que el racismo es inevitable.
Si afirmo ser no racista es que aún no me he encontrado en una situación que me lo ponga de manifiesto.
Si afirmo ser no racista es que no sé bien el significado de la palabra racismo.
Si afirmo ser no racista es que he pensado poco o nada en si la palabra raza tiene sentido.
Si afirmo ser no racista es que quiero venderme como impoluto como si pudiera estarlo.
Si afirmo ser no racista…

Por supuesto (sobra decirlo) ponerle peros a no ser racista es ser racista.

La única buena forma de comenzar a cambiar es afirmando ser racista.
Reconocer que vivimos en un mundo que hemos ayudado a construir basado en el racismo.
Reconocer mi parte de responsabilidad en ello.
Reconocer mis limitaciones para cambiarlo.
Reconocer mi suciedad como ser humano… para poder limpiarla.

(Limpiar… tiene tantas connotaciones racistas que prefiero no ahondar en ello)

Haiku Generator

Hoy una amiga (que durante años ha sido una de las más dadaístas asistentes a los talleres de poesía que coordino) ha publicado en una red social, riéndose de ello como corresponde, que hay en internet un generador de haikus.

Es una cosa tan graciosa o tan patética (y no en un buen sentido) como el generador de ideas para blog del que hablé hace no mucho en este mismo blog.

Algo tremendo está pasando cuando alguien quiere recurrir a una máquina para realizar lo más humano posible, que es expresarse.

¿Son las máquinas las que están tratando de decirnos algo? ¿Está la amenaza de Skynet más cerca de cumplirse de lo que nos creemos?

Unos cuantos haikus generados casi aleatoriamente por esta vía:

Evil october.
A tropical, large sun flip
above the dollar

Nippy summertime
A domestic, grand pig soars
before the giraffe

Tearless christmastide
A gray, grand squirrel frightens
because of the net

Cabe preguntarse si a la palabra poesía, a la palabra arte, a la palabra creación, no habría que añadirles (implícitamente) la palabra sujeto humano, pues no es sólo una cuestión de forma, ni de contenido, sino de riesgo, de intención, de fracaso… las máquinas (y quienes deciden usarlas para generar ideas para un blog, para escribir «haikus» o similar) lo que buscan es el éxito, carente de riesgo y con una intención que no es la de explorar sino la de fabricar.

La escritura creativa (creación como actitud ante la vida, no como eslogan), la poesía, es una fábrica de errores, de insensateces, de locura, de interrogantes en última instancia, y no una máquina de exclamaciones, afirmaciones, verdades, corduras ni, nunca, éxito asegurado.

Towi, alias Frankenstein

Parece mentira, pero la obsolescencia programada no parece ser tan certera como afirman quienes dicen que los PC duran 5 años o las impresoras 2.

Towi es el nombre en clave (hostname) de nuestro querido ordenador de torre que usa Carmen todos los días como equipo de trabajo, completamente funcional.

Este fin de semana pasado hemos empezado a dar por perdidos algunos equipos que no dejan de funcionar, a pesar de que las necesidades de este «mundo moderno», de redes sociales, teléfonos inteligentes y esas cosas, nos hagan sentir que las velocidades de los mismos no son admisibles o son indicio de fallo, cuando sencillamente no queremos quedarnos en la fila de los «pobretones» que navegan despacio.

Esta placa de hace ya más de 10 años sigue funcionando sin problemas. Es un Pentium (de antes de la época de la serie i-3,5,7), con un sólo núcleo, con 4Gb de RAM ocupando las dos ranuritas como se ve en la imagen, en sendas tarjetas de 2Gb.

El disco duro que traía montado tenía 640Gb (sigue teniéndolos) y poco a poco se le fueron añadiendo amigos dentro, como un SSD de 120Gb en el que instalar el sistema operativo Linux (UbuntuStudio) que ha permitido seguir funcionando con mayor rapidez de la que sería posible con el Windows 7 preinstalado en el HD convencional. Por si eso fuera poco, un disco duro muy muy viejo (IDE, de hecho PATA) que no tiene las conexiones apropiadas fue adaptado (adoptado), mediante un «chismito» que permite conectar 2 discos IDE y/o uno SATA a una conexión USB. Por supuesto, los discos necesitan alimentación directa, pues el aparatejo tan sólo se limita a transferencia de datos, que no es poco. (También había probado previamente una adaptación mediante otro dispositivo de IDE a SATA, pero no funcionó bien).

Ese disco duro IDE de 3,5″, que se ve «colgando» en la fotografía anterior, estaba en una carcasa interna que dejó de funcionar, tiene 300Gb y le denominamos LACIE que era el nombre de fábrica de ese primer disco externo que compramos, hará más de 15 años.

Para poder usar la conexión USB del adaptador, adquirí por un módico precio una tarjeta PCI que proporcionaba 4 enchufes USB fuera de la caja y uno hacia el interior de la misma, que es el que se ve en la imagen siguiente:

Esta es la caja de la tarjeta en cuesión:

Algo después, adquirimos un par de nuevas tarjetas PCI-E para aumentar el número de puertos USB (en este caso 3.0) tanto por la parte trasera de la torre como por la parte frontal, a medida que Carmen necesitaba más espacio de almacenamiento, pero la verdad es que ha llegado el momento de pasar a otro equipo, pues este pequeño Frankenstein que ha llegado a tener (internamente) su Intel NH-8280-1GB, 4Gb RAM, SSD 120Gb, HDD 640Gb SATA, HDD 300Gb IDE/USB, 4+5 USB 2.0 traseros, 2 USB 2.0 delanteros, 6 USB 3.0 vía PCI-e.

A punto estuve de conectarle un cuarto disco SATA de 500 Gb de un HP Pavillion que me salió muy malo y que ha terminado por romperse a los 12 años de su compra… (quizá no tan malo, después de todo), pero era bastante engorroso seguir haciendo ampliaciones mediocres para un PC saturado.

Ha llegado el momento de comprar un nuevo equipo, que empezará siendo directamente de segunda mano, para poder sumarle el SSD de 120Gb, quizá también el HDD 640Gb SATA y, por supuesto, las tarjetas PCI-e para extender el número de puertos USB 3.0, desnudando a un santo para vestir a otro, pero es que a veces hay que dejar morir a los santos ancianos.

Y no creo que lo haga del todo pues usaré cualquier cosita para poder arrancar el equipo y que siga sirviendo con sus 4Gb de RAM como un veterano de guerra.

¿Obsolescencia programada o consumismo irresponsable?

Aunque parezca mentira, los virus cometen faltas de ortografía

Una forma sencilla de detectar si un correo electrónico es sospechoso de ser un virus es mediante el análisis de la ortografía del mismo, especialmente si procede (al menos aparentemente) de una fuente como un banco, una operadora telefónica, la administración pública, etc.

Quizá por ello soy minucioso a la hora de redactar correos electrónicos, aunque finalmente no acabe teniendo demasiada incidencia si utilizas, como en nuestro caso, un hosting compartido por motivos de ahorro económico, lo que conlleva que no pueda controlar lo que hacen otras de las instancias instaladas junto al espacio (IP) donde tenemos alojado nuestro servidor de correo electrónico, derivando, nuestro correo, con altísima frecuencia a la carpeta de SPAM.

El lunes recibí este mensaje y pude ignorarlo tan sólo por eso VINCIÓ EL PRAZO sin necesidad de continuar leyendo, ni siquiera atender a que la dirección de origen no corresponde a la de VODAFONE y sin saber que la página al que llevan los enlaces en el correo no corresponden a esa empresa con la que, además, no tengo ninguna relación contractual.

He aquí la cabecera del mensaje, sin adulterar, mostrando mucha más información de la que debería mostrar, pero sabiendo que, en realidad, los problemas derivados de conocerla no son tan graves:

From – Mon Aug 24 10:58:15 2020
X-Account-Key: account4
X-UIDL: UID56194-1266393476
X-Mozilla-Status: 0001
X-Mozilla-Status2: 00000000
X-Mozilla-Keys: $label1
Return-Path:
Delivered-To: clave53@clave53.org
Received: from just2048.justhost.com
by just2048.justhost.com with LMTP
id 6KrJB082Q1+VjwQAXwh+vw
(envelope-from )
for ; Sun, 23 Aug 2020 21:38:55 -0600
Return-path:
Envelope-to: borrarme@clave53.org
Delivery-date: Sun, 23 Aug 2020 21:38:55 -0600
Received: from qwe4.oaberh.com ([45.79.239.176]:40920 helo=localhost.members.linode.com)
by just2048.justhost.com with esmtp (Exim 4.93)
(envelope-from )
id 1kA3Ju-001Hyz-DT
for borrarme@clave53.org; Sun, 23 Aug 2020 21:38:55 -0600
Received: by localhost.members.linode.com (Postfix, from userid 0)
id DD11152605; Mon, 24 Aug 2020 02:52:13 +0000 (UTC)
MIME-Version: 1.0
Content-type: text/html; charset=UTF-8
Content-Transfer-Encoding: base64
Subject: Fwd: factura pendiente
From: Notificacion
To: borrarme@clave53.org
Message-Id: <20200824031407.DD11152605@localhost.members.linode.com>
Date: Mon, 24 Aug 2020 02:52:13 +0000 (UTC)
X-Spam-Status: No, score=3.8
X-Spam-Score: 38
X-Spam-Bar: +++
X-Spam-Flag: NO

Aquí está el contenido del mensaje en el que deparé en esa ortografía tan deficiente que es sinónimo de correo sospechoso:

«ver en el navegador» (enlazado a http://XXXXXXhttp.extrajudicialmbajadas.comXXXXX/judicial, pero sin las XXXX)
Cordial Saludo,

Le recordamos que se vinció el prazo de pagos de su factura con
nosotros, la factura 05105AS8054RAJZ

Lamentamos informarle que si el pago no si realiza hasta 25 de agosto
del 2020 suspenderemos los servicios y pasaremos su cuenta a nuestros
abogados.

Descargar la factura

© 2020 Vodafone España S.A.U.Avda. América 115, 28042 Madrid

la palabra palabra, de Ernesto Pentón Cuza

Ernesto Pentón Cuza ha escrito este libro tan singular, de palabras que se entrecruzan, de versos que juguetean con el espacio, de laberintos poéticos, que me pidió editar hará casi un año, pero ha sido un año extraño, por si hay que aclararlo, y aunque lo he maquetado, corregido, revisado, con todo el cariño que he podido, finalmente comprendo la decisión de Ernesto de apostar por una publicación digital, así que compuse el libro para ser leído digitalmente, con la portada y contraportada incrustada en el PDF y sin marcas de sangre ni corte.

Ha sido un placer y un honor que contase conmigo para la edición de este proyecto donde he puesto todo lo que he podido para darle «forma» a esos poemas con «forma»… Especialmente complicada alguna página que ha tenido que ir a doble cara… y una elección de tipografía que considero de las más acertadas que podía haber tenido. Estoy muy contento con el trabajo que he hecho, pero también con el hecho de que personas como Ernesto confíen en mí para proyectos como este, que hacen que el mundo me guste un poquito cada vez más.

Seguramente solicitaré algún ejemplar impreso para mi madre (fan de Ernesto donde las haya) y quizá un par de ellos para mí y el propio autor.

Nueva Normalidad

Tal como suponía, está siendo más complicado volver a una «nueva» «normalidad» que confinar a la mitad de la población mundial por una pandemia global. O sea, «bastante» complicado.

Teorías anticientíficas campando a sus anchas, dificultades para ponerse de acuerdo administraciones, ausencia de criterios unificados, hacen que aquella época durante la que no pudimos salir de nuestras casas casi resulte atractiva en cuanto a sencilla.

Espero que no tengamos que volver a la simple cuarentena, pero parece poco probable que no acabe por suceder, especialmente en lo tocante al ámbito estudiantil donde los contactos son altos y el número de individuos en espacios cerrados durante largos periodos de tiempo es enorme.

Generador de ideas para artículos del blog

Y digo yo…

Si hace falta un generador de ideas para artículos de un blog, ¿no ha llegado el momento de dejar de tener, o mantener, el susodicho?

Hace algún tiempo un amigo me preguntó que cómo hacía para tener algo sobre lo que escribir todos los días y la verdad es que me dejó pensando en si realmente merecía la pena la mayoría de las cosas que escribo en este diario, pero como diario que es, tan sólo me limito a seguir mi mente y la mirada que hago sobre la realidad… y escribirlo.

No es tan complicado, creo. Aunque sí consume tiempo (si es que el tiempo se consume y no la vida que en él transcurre) y más si se quiere hacer con cuidado, con mimo, con corrección ortográfica e incluso política, que no veo tan mal como mucha gente parece verla.

Hoy, pongamos por caso, podría estar escribiendo sobre el porqué de la ilusión. La ilusión que me hace, por ejemplo, invitar a mi querida amiga Aída B. a cenar en casa con su pareja. La ilusión que me hace cocinar para ellas, la ilusión que me hace saber que estará en la misma ciudad que habito y que tanto nos gusta (a pesar de los pesares) durante casi un mes.

Podría estar escribiendo sobre el diseño de un menú vespertino que incluya salmón y la dificultad para encontrarlo en las pescaderías de Madrid. ¿Por qué cierran las pescaderías los lunes? ¿Acaso puede llegar a Madrid algún salmón que no sea congelado habida cuenta de dónde se suele pescar?

Podría estar escribiendo sobre el espray que he comprado para pintar unas tarjetas habitualmente llamadas postales vacacionales para enviar un correo ordinario (ahora extraordinario) a más de 30 personas y que va a incluir unos códigos BIDI o QR realizados con un programa en línea de comandos linux que ha generado sendos códigos (2 para cada destinatario), así como unas páginas web personalizadas y del hecho de que se hayan creado como archivos gráficos vectoriales que permiten escalarse hasta el infinito sin perder resolución, según dicen.

Podría estar escribiendo sobre el infinito y si tiene algún sentido más allá de las matemáticas o la teología, si creemos la mayoría de los indicios que apuntan a que el universo completo es un espacio finito, por grande que sea.

Podría estar escribiendo sobre el agua que consumo, sobre el té que me he preparado, sobre el cartón sobre la mesa, sobre el orden, el desorden y la entropía, podría estar escribiendo sobre que podría estar escribiendo o sobre qué podría estar escribiendo y sobre la diferencia que una coma pone en el texto y el contexto…

Pero hoy tengo poco tiempo (porque hay otras cosas que también quiero hacer a parte de alimentar este diario) y no sé si necesitaré algún día un generador de ideas para el blog… pero, de momento, me ha parecido sencillamente, una idea sobre la que escribir.

Esto no es una broma